Elena White y el Café

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Introducción

Aunque sus escritos datan de más de 100 años, sin embargo, a pesar de que sus detractores han querido anular el impacto de sus declaraciones, científicamente estuvo muy adelantada en sus días y en algunos respecto sigue hoy adelantada.

Cuando sus comentarios sobre el café salieron a la luz pública, muchos se reiron, y todavía hoy -asombrosamente-, pues consideraron que su declarciones eran "locas" o sin base científica.

Hoy la ciencia hace silencio al llegar a la misma conclusión que ella.  Sólo aquellos que desconocen la realidad científica moderna, todavía la siguen condenando.

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Espíritu de Profecía

bullet"Los que han recibido instrucciones acerca de los peligros del consumo de carne, té, café y alimentos demasiado condimentados o malsanos, y quieran hacer un pacto con Dios por sacrificio, no continuarán satisfaciendo sus apetitos con alimentos que saben son malsanos. Dios pide que los apetitos sean purificados y que se renuncie a las cosas que no son buenas. Esta obra debe ser hecha antes que su pueblo pueda estar delante de él como un pueblo perfecto."
bulletConsejos Sobre el Régimen Alimenticio pag 42
bullet"Les dije que la preparación de sus alimentos era errónea, y que viviendo principalmente a base de sopas, café y pan no era una reforma saludable; que tanto líquido tomado en el estómago no era benéfico; que todos los que vivían a base de una dieta semejante sobrecargaban los riñones, y que tanta sustancia líquida debilitaba al estómago." 
bulletConsejos Sobre el Régimen Alimenticio pg 125
bullet"Os ruego. . . que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma" (1 Ped. 2: 11), es el lenguaje que usa el apóstol Pedro. Muchos consideran esta advertencia aplicable sólo a la licencia; pero tiene un sentido más amplio. Nos guarda contra toda complacencia perjudicial del apetito o la pasión. Es una advertencia de las más fuertes contra el uso de estimulantes y narcóticos tales como el té, el café, el tabaco, el alcohol y la morfina. Estas complacencias pueden bien ser clasificadas entre la concupiscencia que ejerce una influencia perniciosa sobre el carácter moral. Cuanto más temprano en la vida se formen estos hábitos perjudiciales, más firmemente tomarán posesión de la víctima convirtiéndola en un esclavo de la concupiscencia, y más ciertamente rebajarán la norma de espiritualidad.
bulletConsejos Sobre el Régimen Alimenticio, pág. 74
bulletEl café proporciona una complacencia dañina. Si momentáneamente excita la mente. . . el efecto posterior es agotamiento, postración, parálisis de las facultades mentales, morales y físicas. La mente se enerva, y a menos que por un esfuerzo determinado se venza el hábito, la actividad del cerebro disminuye en forma permanente.
bulletConsejos Sobre el Régimen Alimenticio 506 (1890)
bulletLa salud no mejora en ningún sentido por el uso de las cosas que estimulan por un tiempo pero que después causan una reacción que deja el organismo humano más deprimido que antes. El té y el café estimulan las energías que flaquean por el momento, pero cuando ha pasado su influencia inmediata, sobreviene un estado de depresión. Estas bebidas no tienen en absoluto ningún alimento en sí mismas. La leche y el azúcar que contienen constituyen todo el alimento que proporciona una taza de té o café.
bulletConsejos Sobre el Régimen Alimenticio, pág. 510
bulletEl beber té y café es un pecado, una complacencia dañina, que, a semejanza de otros males, perjudica el alma. Estos ídolos acariciados crean una excitación, una acción mórbida del sistema nervioso.
bulletConsejos Sobre el Régimen Alimenticio, pág. 511
bulletTodos deben presentar un claro testimonio contra el té y el café, al no usarlo jamás. Son sustancias narcóticas, perjudiciales tanto para el cerebro como para los otros órganos del cuerpo.
bulletConsejos Sobre el Régimen Alimenticio, pág. 517

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bulletLos que creen la verdad presente deben rehusar beber té o café, porque excitan el deseo de estimulantes más fuertes. Deben rehusarse a comer carne, porque ésta también excita el deseo de bebidas fuertes. Los alimentos sanos, preparados con gusto y habilidad, deben ser actualmente nuestro régimen alimentarlo.
bulletEvangelismo, pág. 197
bulletLa complacencia del apetito antinatural, ya sea por el té, el café, el tabaco o el alcohol, es intemperancia, y se halla en guerra contra las leyes de la vida y la salud. Usando estos artículos prohibidos, se crea una condición en el sistema, que el Creador nunca se propuso que hubiera. Esta indulgencia en cualquiera de los miembros de la familia humana es pecado. . . . El sufrimiento, la enfermedad y la muerte, son la penalidad segura de la indulgencia.
bulletEvangelismo, pág. 198
bulletSatanás está esclavizando al mundo mediante el uso del licor y del tabaco, del té y del café. La mente dada por Dios, que debiera ser conservada limpia, es pervertida por el uso de los estupefacientes., El cerebro ya no está en condiciones de distinguir correctamente. El enemigo tiene el dominio. El hombre ha vendido su razón por aquello que lo enloquece. No tiene el sentido de lo correcto
bulletEvangelism, pág. 529

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bullet¿Qué poder tiene el adicto al tabaco para detener el avance de la intemperancia? Debe realizarse una revolución sobre el problema del tabaco antes que pueda ponerse el hacha a la raíz del árbol. El té, el café y el tabaco, así como las bebidas alcohólicas, son diferentes grados en la escala de los estimulantes artificiales
bulletChristian Temperance and Bible Hygiene, pág. 34
bulletBeber café es una complacencia perjudicial. Por un tiempo excita la mente. . . . pero el efecto posterior es el agotamiento, la postración, la parálisis de las facultades mentales, morales y físicas. La mente se enerva, y a menos que el hábito sea vencido mediante el esfuerzo decidido, la actividad del cerebro queda permanentemente disminuida
bulletChristian Temperance and Bible Hygiene, pág. 34
bulletLos que consumen té, café, opio y alcohol pueden, a veces, alcanzar edad avanzada, pero este hecho no es argumento en favor del uso de esos estimulantes. Sólo el gran día de Dios revelará lo que esas personas podrían haber realizado, pero no lo hicieron, debido a sus hábitos de intemperancia.
bulletChristian Temperance and Bible Hygiene, pág. 35
bulletEl dinero gastado en té y café es peor que derrochado. Sólo hacen daño al que los usa, y lo hacen en forma continua.
bulletChristian Temperance and Bible Hygiene, pág. 35
bulletCuando estos tomadores de té y de café se reúnen para una fiesta social, los efectos de su pernicioso hábito se hacen manifiestos. Todos se sirven abundantemente de sus bebidas favoritas, y al sentir la influencia estimulante, sus lenguas se sueltan, y comienzan la impía tarea de hablar en contra de los demás. Sus palabras no son pocas o bien escogidas. Los bocados del chismerío pasan en la rueda, y demasiado a menudo también el veneno del escándalo. Esos chismosos irreflexivos se olvidan que hay un testigo. Un Vigilante invisible está escribiendo sus palabras en los libros del cielo. Jesús registra todas esas críticas despiadadas, esos informes exagerados, esos sentimientos de envidia, expresados bajo la excitación de la taza de té, como si fuesen dirigidos en contra de él. "En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis".
bulletChristian Temperance and Bible Hygiene, pág. 36

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bulletLa influencia del café es hasta cierto punto la misma que la del té, pero su efecto sobre el organismo es aún peor. Es excitante, y en la medida en que lo eleve a uno por encima de lo normal, lo dejará finalmente agotado y postrado por debajo de lo normal. A los que beben té y café, los denuncia su rostro. . . . No se advierte en el rostro el resplandor de la salud
bulletJoyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 195, 196
bulletEl té y el café no nutren el organismo. Alivian repentinamente, antes que el estómago haya tenido tiempo de digerirlos. Esto demuestra que aquello que los consumidores de estos estimulantes llaman fuerza proviene de la excitación de los nervios del estómago, que transmiten la irritación al cerebro, y éste a su vez es impedido a aumentar la actividad del corazón y a infundir una energía de corta duración a todo el organismo. Todo esto es fuerza falsa, cuyos resultados ulteriores dejan en peor condición, pues no imparten ni una sola partícula de fuerza natural.
bulletJoyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 196
bulletLa intemperancia comienza en nuestras mesas con el consumo de alimentos malsanos. Después de un tiempo, por la complacencia continua del apetito, los órganos digestivos se debilitan y el alimento ingerido no satisface. Se establecen condiciones malsanas y se anhela ingerir alimentos más estimulantes. El té, el café y la carne producen un efecto inmediato. Bajo la influencia de estos venenos, el sistema nervioso se excita y, en algunos casos, el intelecto parece vigorizado momentáneamente y la imaginación resulta más vívida.
bulletJoyas de los Testimonios, tomo 1, pgs 417, 418 (1875)
bulletDespués de un tiempo, por la complacencia continua del apetito, los órganos digestivos se debilitan y el alimento ingerido no satisface. Se establecen condiciones malsanas y se anhela ingerir alimentos más estimulantes. El té, el café y la carne producen un efecto inmediato. Bajo la influencia de estos venenos, el sistema nervioso se excita y, en algunos casos, el intelecto parece vigorizado momentáneamente y la imaginación resulta más vívida. Por el hecho de que estos estimulantes producen resultados pasajeros tan agradables, muchos piensan que los necesitan realmente y continúan consumiéndolos.... El apetito se acostumbra a desear algo más fuerte, lo cual tenderá a aumentar la sensación agradable, hasta que satisfacerlo llega a ser un hábito y de continuo se desean estimulantes más fuertes, como el tabaco, los vinos y licores.
bulletJoyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 417, 418
bulletLa única conducta segura consiste en no tocar ni probar té, café, vino, tabaco, opio ni bebidas alcohólicas. La necesidad que tienen los hombres de esta generación de invocar en su ayuda el poder de la voluntad fortalecida por la gracia de Dios, a fin de no caer ante las tentaciones de Satanás, y resistir hasta la menor complacencia del apetito pervertido, es dos veces mayor hoy que hace algunas generaciones. Pero la actual tiene menos dominio propio que las anteriores.
bulletJoyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 418, 419
bulletLos alimentos a base de carne y altamente sazonados, y el té y café cuyo consumo algunas madres fomentan en sus hijos,  sus hijos, los preparan para desear estimulantes más fuertes, como el tabaco. El uso de éste despierta el deseo de ingerir bebidas alcohólicas
bullet Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 419
bulletLos que han recibido instrucciones acerca de los peligros del consumo de carne, té, café y alimentos demasiado condimentados o malsanos, y quieran hacer un pacto con Dios por sacrificio, no continuarán satisfaciendo sus apetitos con alimentos que saben son malsanos. Dios pide que los apetitos sean purificados y que se renuncie a las cosas que no son buenas. Esta obra debe ser hecha antes que su pueblo pueda estar delante de él como un pueblo perfecto.
bulletJoyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 354

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bulletPor el uso del té y del café se forma un apetito por el tabaco
bulletTestimonies, tomo 3, pág. 563
bulletDeben darse cursos sobre arte culinario. Se ha de enseñar a la gente cómo preparar alimentos sanos. Se le debe mostrar la necesidad de descartar los alimentos perjudiciales, Pero nunca debemos propiciar un régimen de hambre. Es posible tener una alimentación sana y nutritiva sin el uso de té, café y carne. La tarea de enseñar a la gente cómo preparar un régimen que sea a la vez sano y apetitoso, es de la mayor importancia.
bulletTestimonies, tomo 9. pág. 112

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bulletEl estómago se enferma, entonces el apetito se hace mórbido y continuamente está deseando algo que estimule, algo que satisfaga por completo. Algunos adquieren el pernicioso hábito del té y del café, y van todavía más lejos hasta el extremo de fumar, vicio que obnubila el estómago y los lleva a desear con vehemencia algo más fuerte que el tabaco. Entonces siguen aun más hasta hacer uso de bebidas alcohólicas.
bulletManuscrito 2, 1874
bulletNo necesitamos ir a la China por nuestro té, o a Java por nuestro café. Algunos han dicho: "La Hna. White usa té, y lo tiene en su casa"; y dicen también que lo ha dado a beber a otros. No han dicho la verdad, porque yo no lo uso, ni tampoco lo tengo en mi casa. Una vez que viajaba en barco enfermé y no podía retener nada en mi estómago, de modo que tomé un poco de té simple como medicina, pero no quiero que ninguno de Uds. vuelva a decir que "la Hna. White usa té". Si vienen a mi casa les mostraré la bolsa que contiene las hierbas para preparar mi infusión. Mandé en busca de trébol rojo a Míchigan, al otro lado de las montañas. En cuanto al café, nunca podría beberlo, de modo que las personas que informaron que la Hna. White bebe café cometieron un error.
bulletManuscrito 3, 1888 ; [Sermón predicado en Oakland, California]
bulletNuestras instituciones están establecidas para que los enfermos puedan ser tratados con métodos higiénicos, descartando casi enteramente el uso de las drogas.... Tendrán que rendir una terrible cuenta a Dios los hombres que  tienen tan poco respeto por la vida humana como para tratar tan cruelmente el cuerpo al administrar sus drogas. . . . No tendremos disculpa si por ignorancia destruimos el edificio de Dios, introduciendo en nuestro estómago drogas venenosas bajo una variedad de nombres que no comprendemos. Es nuestro deber rechazar todas las recetas de esta clase. Deseamos construir un sanatorio donde puedan curarse las enfermedades mediante las provisiones de la misma naturaleza, y donde pueda enseñarse a la gente cómo tratarse a sí misma cuando está enferma, donde puedan aprender a comer con moderación alimentos saludables y se eduquen a rechazar todos estos elementos dañinos: té, café, vinos y estimulantes de toda clase, y a descartar la carne de animales muertos.
bulletManuscrito 44, 1896
bulletLas disertaciones sobre temperancia llegarán a muchos. Se ha de prestar cuidadosa atención para ayudar a los que están esclavizados por los malos hábitos. Deben oír disertaciones de la Palabra de Dios en lo que concierne a la temperancia. Debemos conducirlos a la cruz de Cristo. Personas que hacía casi veinte años que no entraban en una iglesia han asistido a tales reuniones y se han convertido. El resultado fue que desecharon el té y el café, el tabaco, la cerveza y las bebidas embriagantes. En su carácter se produjeron cambios extraordinarios. Muchos reciben así la luz, al paso que otros la rechazan, para su propia pérdida eterna. Esta obra cuesta tiempo y esfuerzo agotador, y causa mucha angustia de alma el ver a tantos oír y entender, pero, por causa de la cruz, negarse a aceptar a Jesucristo.
bulletManuscrito 52, 1900
bulletEl té y el café no son ni saludables ni necesarios. No tienen ninguna utilidad en lo que respecta a la salud del cuerpo. Pero la práctica en el uso de estas cosas se convierte en un hábito.
bulletManuscrito 86, 1897
bulletMiles de personas afligidas por la enfermedad podrían recuperar su salud si, en lugar de depender de la farmacia para conservar su vida, descartasen todas las drogas, y viviesen con sencillez, sin utilizar té, café, licor ni especias, que irritan el estómago y lo dejan débil e incapaz de digerir sin la ayuda de estimulantes aun los alimentos más sencillos. El Señor quiere hacer brillar su luz con toda claridad para todos los que son enfermizos y están débiles.
bulletManuscrito 115, 1903 [Manuscrito General concerniente a la obra de los sanatorios]

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bulletSi algo hace falta para apagar la sed, el agua pura tomada poco antes o después de la comida es todo lo que la naturaleza requiere. Nunca té, café, cerveza, vino o ninguna bebida alcohólica. El agua es el mejor líquido de que dispongamos para limpiar los tejidos
bulletReview and Herald 29-7- 1884
bulletNuestros antepasados nos han legado costumbres y apetitos que están llenando el mundo con enfermedad. Los pecados de los padres, mediante el apetito pervertido, están cayendo con terrible poder sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generaciones. La mala alimentación de muchas generaciones, los hábitos de glotonería y desenfreno de la gente, están llenando nuestros asilos, nuestras prisiones y nuestros manicomios. La intemperancia manifestada al beber te y café, vino, cerveza, ron y aguardiente, y al usar tabaco, opio y otros narcóticos ha producido gran degeneración mental y física, y esta degeneración está en constante aumento.
bulletRH, 29 de julio de 1884
bulletAlgunos han cedido y usualmente beben té y café. Los que violan las leyes de la salud, se volverán mentalmente ciegos y violarán las leyes de Dios.
bulletReview and Herald, 21-10-1884
bulletEsperamos llevar a nuestros hermanos y hermanas a un nivel aún más alto haciéndoles firmar el voto de abstenerse del café de Java [un tipo de café que seguramente se usaba mucho en el año cuando la Sra. White escribió esto] y de la hierba que viene de la China. Vemos que hay algunos que necesitan dar este paso en la reforma.
bulletReview and Herald, 19-4-1887
bulletEl régimen alimentario y las bebidas estimulantes de nuestros días no llevan al mejor estado de salud. El té, el café y el tabaco, son todos estimulantes y contienen venenos. No sólo no son necesarios, sino dañinos, y debieran ser descartados si queremos añadir a la ciencia, templanza
bulletReview and Herald, 21-2-1888

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bulletLa medicación a base de drogas, tal como se la practica generalmente, es una maldición. Enseñad a no utilizar las drogas. Úseselas cada vez menos y confíese más en recursos de la higiene, porque entonces la naturaleza responderá a la acción de los médicos de Dios: el aire puro, el agua pura, el ejercicio adecuado y una conciencia limpia. Los que persisten en el uso del té, del café y de la carne sentirán la necesidad de drogas; pero muchos podrían recuperar la salud sin emplear la mínima cantidad de medicina si tan sólo obedeciesen las leyes de la salud. Utilícense las drogas raramente.
bulletCounsels on Health, pág. 261; 1890
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bulletEn algunos casos es tan difícil renunciar a este hábito del té y del café como lo es para el borracho dejar el uso del licor.
bulletCounsels on Health pág. 442
bulletTodos estos irritantes nerviosos están consumiendo las fuerzas vitales; y el desasosiego, la impaciencia, la debilidad mental causados por los nervios destrozados llegan a ser un elemento de lucha que está trabajando constantemente contra el progreso espiritual. Los cristianos, ¿pondrán el apetito bajo el  dominio de la razón, o seguirán complaciéndolo porque se sienten tan "abatidos" al no hacerlo, como el borracho sin su estimulante? Los que abogan por la reforma en la temperancia, ¿no se despertarán también en cuanto a estas cosas perjudiciales? ¿No debiera abarcar el voto también el café y el té como estimulantes dañinos?.
bulletCounsels on Health, pág. 442

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bulletNo puede culpárseme de beber té, a no ser té de flores de trébol rojo, y si me gustara el vino, el té y el café, no utilizaría esos narcóticos destructores de la salud, porque aprecio la salud y valoro un ejemplo saludable en todas estas cosas. Quiero ser un ejemplo de temperancia y de buenas obras para los demás.
bulletCarta 12, 1888 [A un ministro de la costa occidental de los EE. UU.]
 
bulletEl café como medicina.­Que yo sepa, no he bebido una taza de café genuino durante veinte años; solamente, como 348 he dicho, durante mi enfermedad bebí, como medicina, una taza de café bien cargado y mezclado con un huevo crudo.
bulletCarta 20, 1882 [A unos amigos]

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bulletParecida resulta también la acción del café y de muchas otras bebidas populares. El primer efecto es agradable. Se excitan los nervios del estómago, y esta excitación se transmite al cerebro, que, a su vez acelera la actividad del corazón, y da al organismo entero cierta energía pasajera. No se hace caso del cansancio, la fuerza parece haber aumentado. La inteligencia se despierta y la imaginación se aviva.
bulletEl Ministerio de Curación, págs. 250, 251
bulletEl té estimula y hasta cierto punto embriaga. Parecida resulta también la acción del café y de muchas otras bebidas populares. El primer efecto es agradable. Se excitan los nervios del estómago, y esta excitación se transmite al cerebro, que, a su vez acelera la actividad del corazón y da al organismo entero cierta energía pasajera. No se hace caso del cansancio. La fuerza parece haber aumentado, la inteligencia se despierta y la imaginación se aviva.
bulletEl Ministerio de Curación 250, 251(1905)
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bulletDebiera proporcionárseles a los pacientes alimento bueno y saludable; debe observarse una abstinencia total de todas las bebidas embriagantes; deben descartarse las drogas y seguirse métodos racionales de tratamiento. No debe dárseles alcohol, té, café o drogas a los pacientes, porque éstos siempre dejan rastros. Al seguir estas reglas, muchos que han sido desahuciados por los médicos pueden ser restaurados a la salud.
bulletMedical Ministry, pág. 228
bulletMiles de personas que están enfermas podrían recuperar la salud, si, en lugar de hacer depender su vida de la farmacia, eliminaran todos las drogas y vivieran en forma sencilla, sin usar té, café, alcohol o especias que irritan el estómago y lo dejan débil, incapaz de digerir aun el alimento más simple sin un estímulo. El Señor desea dejar brillar su luz en rayos claros y distintos para todos los que están débiles y enfermizos.
bulletMedical Ministry, pág. 229
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bulletNo podemos colocar en el mismo plano la carne, los huevos, la mantequilla, el queso y alimentos semejantes que se sirven sobre la mesa. Estas cosas no deben destacarse como si fueran lo principal de nuestra obra. Las cosas antes mencionadas -el té, el café, el tabaco, la cerveza, el vino y todas las bebidas alcohólicas- no deben tomarse [ni] moderadamente, sino que deben ser descartadas.-
bullet3MS 328 (1881).
bulletCuando los que tienen el hábito de usar té, café, tabaco, opio, o licores alcohólicos, son privados de esta complacencia habitual, encuentran que es imposible participar con interés y con celo en el culto de Dios. La gracia de Dios parece carente de poder para avivar o espiritualizar sus oraciones o sus testimonios. Estos cristianos profesos deben considerar la fuente de su gozo. ¿Es de arriba o de abajo?.
bulletLa Edificación del Carácter y la Formación de la Personalidad, pág. 41
bullet"Debido a la intemperancia que comienza en el hogar, los órganos digestivos primero se debilitan y pronto el alimento común no satisface el apetito. Se crean condiciones malsanas y hay un anhelo de alimento más estimulante. El té y el café producen un efecto inmediato. El sistema nervioso se excita bajo la influencia de estos venenos y en algunos casos, por un momento, el intelecto parece vigorizarse y la imaginación hacerse más vívida. Debido a que estos estimulantes producen resultados tan agradables, muchos llegan a la conclusión de que los necesitan realmente, pero hay siempre una reacción. El sistema nervioso ha tomado prestada energía de sus recursos futuros para usarla en el momento y todo ese vigor pasajero es seguido por una depresión consiguiente. La rapidez del alivio obtenido por el té y el café es una evidencia de que lo que parece ser energía es tan sólo excitación nerviosa y, por lo tanto, debe ser un daño para el organismo."  
bulletConducción del Niño pag 389 (Christian Temperance and Bible Hygiene, pág. 31).
bulletEl uso de licor embriagante destrona la razón y endurece el corazón contra toda influencia pura y santa. La roca inanimada oirá antes los llamados de la verdad y la justicia que el hombre cuya sensibilidad está paralizada por la intemperancia. Los sentimientos más delicados del corazón no se embotan en seguida. El cambio se opera gradualmente. Los que se aventuran a internarse en la senda prohibida se desmoralizan y corrompen gradualmente. Y aunque en las ciudades abundan los locales donde se expende licor, lo que hace más fácil la complacencia, y aunque los jóvenes están rodeados por incitaciones que tientan el apetito, el mal no siempre comienza con el uso de bebidas embriagantes. El té, el café y el tabaco son estimulantes artificiales y su consumo provoca la demanda de estímulos más fuertes, que se encuentran en las bebidas alcohólicas. Y mientras los cristianos duermen, el gigantesco mal de la intemperancia gana en fuerza y hace nuevas víctimas
bulletSigns of the Times, 6-12-1910
bulletEl sistema nervioso ha tomado prestada energía de sus recursos futuros para usarla en el momento y todo ese vigor pasajero es seguido por una depresión consiguiente. La rapidez del alivio obtenido por el té y el café es una evidencia de que lo que parece ser energía es tan sólo excitación nerviosa y, por lo tanto, debe ser un daño para el organismo.
bulletCN 379, 380 (1890)
bulletQueremos edificar un hospital [en Australia] donde las enfermedades puedan curarse mediante las propias provisiones de la naturaleza, y donde la gente pueda ser enseñada a tratarse a sí misma cuando está enferma; donde se aprenda a comer con temperancia alimentos sanos, y donde se enseñe a rehusar toda clase de narcóticos ­té, café, vino fermentado, y estimulantes de todo tipo­ y a descartar la carne de animales muertos.
bulletTemperance, págs. 88, 89 [Manuscrito General, 1896]
 

 

Hay muchas más citas que poco a poco se irán podiendo.  Revísela en forma regular para enterarte de las declaraciones del Espíritude Profecía

 

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