 | Una batalla contra principados y potestades
 | Si los seres humanos pudieran conocer el número de los ángeles malos,
si pudieran conocer sus artificios y su actividad, habría mucho menos
orgullo y frivolidad. Satanás es el príncipe de los demonios. Los
ángeles malos sobre los cuales gobierna cumplen sus órdenes. Mediante
ellos multiplica sus agentes por todo el mundo. Instiga todo el mal que
existe en nuestro mundo. |
 | pero aunque los principados y las potestades de las tinieblas son
muchos en número e incesantes en su actividad, sin embargo, el cristiano
nunca debiera sentirse desvalido o desanimado. No podrá tener la
esperanza de escapar de la tentación porque merme la eficiencia satánica.
El que envió una legión para torturar a un ser humano, no puede ser
rechazado únicamente por la sabiduría humana ni por el poder humano. (MS
33, 1911). |
 | Hablando de Satanás, el Señor declara que no había verdad en él.
Una vez fue hermoso, resplandeciente de luz; pero la Palabra de Dios
declara de él: "Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura". |
 | Satanás instigó a otros a rebelarse, y después de que fueron
expulsados del cielo los reunió en una alianza para hacer todo el mal
posible al hombre, como el único medio de herir a Dios. Ya excluido del
cielo, resolvió vengarse haciendo daño a la hechura de Dios. Malos
obreros de todas las generaciones se han reunido alrededor del estandarte
de rebelión que él estableció. Los ángeles malos se han unido con
hombres malos en una lucha contra el reino de Cristo. (MS 33, 1911). |
 | El propósito de Satanás ha sido reproducir su propio carácter en los
seres humanos. Tan pronto como fue creado el hombre, Satanás resolvió
borrar de él la imagen de Dios y colocar su sello donde debiera estar el
de Dios. Y ha tenido éxito en instalar en el corazón del hombre el
espíritu de envidia, de odio, de ambición. En este mundo ha establecido
un reino de oscuridad, del cual él es príncipe, el caudillo de los
delitos. Deseaba usurpar el trono de Dios. Como ha fracasado en esto, ha
actuado a oscuras en la ilegalidad, en engaño, para usurpar un lugar en
los corazones de los hombres. Ha establecido su trono entre Dios y el
hombre para apropiarse de la adoración que sólo pertenece a Dios (MS 33,
1911). |
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