 | Ofrenda y sacrificio
 | Los servicios del santuario prefiguraban el ministerio y el sacrificio
de Cristo. El acto voluntario por medio del cual Cristo se entregó
prefigurado en el ritual ceremonial del antiguo Israel. Algunos han
sugerido que debe hacerse distinción entre "ofrenda" y "sacrificio",
porque la primera denota una ofrenda sin sangre y en el segundo se
presupone la muerte de una víctima, algo cruento. Sin embargo las
palabras griegas que se traducen "ofrenda" y "sacrificio"
no necesariamente implican dicha distinción. Pablo probablemente tomó
esta frase del Sal. 40: 6. |
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 | La ofrenda aceptable
 | Dios no acepta la ofrenda que se le presenta sin un espíritu de
reverencia y gratitud. Ante Dios es aceptable el corazón humilde,
agradecido y reverente, que presenta la ofrenda como un perfume grato. Los
hijos de Israel podrían haber entregado todas sus posesiones, pero si
hubiesen sido dadas con un espíritu de suficiencia propia o fariseísmo
como si Dios hubiera estado en deuda con ellos por lo que daban, sus
ofrendas no hubieran sido aceptadas por él y las hubiera menospreciado
completamente. Tenemos el privilegio de aumentar nuestro caudal
aprovechando diligentemente los bienes de nuestro Señor, para que podamos
dar a los que han caído en desgracia. Así nos convertimos en la mano
derecha de¡ Señor para realizar sus generosos propósitos (MS 67, 1907). |
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 | La vida de Cristo, una oblación para Dios
 | "También Cristo nos amó _escribe Pablo_, y se entregó a sí
mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante".
Esta es la oblación de la dádiva de una vida en nuestro favor, para que
podamos ser todo lo que él desea que seamos: sus representantes que
expresen la fragancia de su carácter, sus pensamientos puros, sus
atributos divinos como se manifestaron en su vida humana santificada, para
que otros puedan contemplarlo en su forma humana; y que al comprender el
maravilloso designio de Dios sean inducidos a desear ser como Cristo:
puros, incontaminados, plenamente aceptables ante Dios, sin mancha, ni
arruga, ni cosa semejante (MS 159, 1903). |
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 | Palabras deshonestas.
 | Gr. aisjrót's, "cosa repugnante", "grosería",
"indecencia". Este vocablo aparece sólo aquí en el NT, y
aunque puede referirse a una forma indecente de hablar también incluye la
manera de comportarse. |
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 | Necedades.
 | Conversación insípida, vana, que no edifica ni beneficia. En el
juicio tendremos que dar cuenta de toda palabra ociosa que hayamos
pronunciado (Mat. 12: 36), pues esta clase de conversación es más que
una simple vacuidad. |
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 | Truhanerías.
 | Gr. eutrapelía, palabra compuesta por dos raíces que
significan "bien" y "resultar" o "salir", de
allí su significado como "ingenio", "viveza". Pero
puede ser utilizada también en sentido negativo como "truhanería",
"bufonada", "chocarrería". El apóstol no está
condenando el humor inocente, sino las bromas bajas y groseras. |
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 | Es cabeza.
 | Esta frase, que aparece dos veces en el versículo, no tiene artículo
definido en el texto griego, para enfatizar la cualidad de preeminencia.
Pablo hace la misma aseveración en 1 Cor. 11: 3. Pero afirma en otro
lugar que delante de Dios "no hay esclavo ni libre; no hay varón ni
mujer" (Gál. 3: 28). Para los que están "en Cristo" no
hay distinciones de sexo, clase o raza; sin embargo, en virtud de sus
cualidades diferentes, cada sexo, clase, y raza puede hacer su propia
contribución mutua y en favor de la sociedad. La preeminencia del esposo
consiste en cuidar de su esposa con conocimiento y responsabilidad, así
como Cristo cuida a la iglesia. |
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 | Su cuerpo.
 | Es decir, la iglesia. Así como Cristo es el "salvador del cuerpo",
o sea de la iglesia, el esposo debe ser el protector y sostenedor de su
esposa y familia. En una familia donde el esposo muestra la misma
solicitud por el bienestar de su esposa que Cristo muestra por su iglesia,
nunca se levanta polémica en cuanto a la preeminencia o inferioridad de
alguno de sus miembros. |
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