La Biblia, la Ciencia y la Edad de la Tierra

 

TESTIMONIO DE ELENA G. DE WHITE

Por: Paul A. Gordon

Centro White

Esas palabras majestuosas de Génesis 1:1 - "En el principio, Dios" - nos dicen en el lenguaje más sencillo posible que los cielos y la Tierra, y todo lo que en ellos hay, incluyendo el hombre, tienen su origen en el Creador Divino. Los dos últimos versos de la Biblia, Apoc. 22:20, 21, declaran en igual forma que regresa para salvarnos, proveyendo así la Divina solución para el pecado y la muerte.

Si no podemos creer en la formación de esta tierra según la historia de la creación de Génesis, claro está que nos será difícil creer en su terminación como lo describe Apocalipsis. Si la Biblia no tiene autoridad en el relato de la creación, ¿lo tendrá más cuando hable de re creación después que el fuego haya purificado la tierra del pecado?

Ellen White nunca dudó del relato Bíblico. En primer lugar, ella aceptó la gente del Antiguo y del Nuevo Testamento como real:

Las vidas registradas en la Biblia son historias auténticas de individuos reales. Desde Adán, pasando por las generaciones y hasta los tiempos de los apóstoles, tenemos un recuento claro, sin mancha de lo que sucedió en la actualidad y de la experiencia genuina de caracteres reales. Testimonies for the Church, p. 9.

Ella no se encuentra sola en su creencia en el relato Bíblico. Los escritores del Antiguo y Nuevo Testamento hablaron con seguridad de la realidad de sus antepasados hasta Adán. Cristo también habló de Adán, de Moisés, de Jonás, de la mujer de Lot y de varias personas más. Elle Chite nos recuerda que Cristo "en declaraciones y representaciones reconoció el libro de Génesis como palabras de inspiración". Él "'se refirió a Noé como un ser real y vivo, y al diluvio como un acontecimiento histórico'". Signs of the Times, Diciembre 20, 1877.

Pero no solamente Ellen White acepta los relatos de la vida de los personajes bíblicos, sino también los registros genealógicos. Noten sus palabras:

"Cuán a menudo se revisan o desechan las supuestas deducciones de la ciencia; con qué prontitud se añaden o quitan millones de años al supuesto periodo de desarrollo de la Tierra; y cómo se contradicen las teorías presentadas por diferentes hombres de ciencia; cuándo se considera esto, ¿consentiremos nosotros, por el privilegio de rastrear nuestra ascendencia a través de gérmenes, moluscos y monos, en desechar esa declaración de la Santa Escritura, tan grandiosa en su sencillez, 'y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo crió'? ¿Desechamos el informe genealógico más magnífico que cualquiera atesorado en las cortes de los reyes: 'hijo de Adán, hijo de Dios'?"
Educación, pág. 126.

Su respuesta obvia a su propia pregunta es ¡No!.

I. LA RELACIÓN DE LA BIBLIA CON OTRAS FUENTES.

Para preparar este estudio, hemos leído y analizado libros del Espíritu de Profecía y Consejos sobre Educación. Incluyen: La Educación, Consejos para Maestros, La Educación Cristiana y consejos acerca de educación en Joyas de los Testimonios. También estudiamos el tema titulado "El conocimiento esencial" en Ministerio de Curación.

Otra fuente de estudio importante ha sido la primera exposición básica de Ellen White sobre la Ciencia y la Biblia, titulada "Infidelidad Simulada", escrita cinco años después de la aparición de la teoría sobre el Origen de las Especies de Darwin, este informe puede clasificarse según cuatro fechas de publicación:

1. Dones Espirituales, tomo 3 (1864)

2. El Espíritu de Profecía, tomo 1 (1870)

3. Las Señales de los Tiempos, Marzo 20, (1879)

4. Patriarcas y Profetas (1890)

Cuatro corrientes mayores de pensamientos en lo que se refiere a la Biblia, ciencia y cronología han surgido como puntos mayores len énfasis por Ellen White. Estos son:

1) La Biblia es una historia verídica.

2) La Biblia es mayor que la ciencia.

3) Advertencias en lo que se refiere a teorías y especulaciones y,

4) Verdadera educación superior.

Empezamos considerando estas cuatro áreas tomando en cuenta los puntos de énfasis.

1. La Biblia es una historia verídica

Spiritual Gifts, Vol. 3

En este primer capítulo sobre la creación y la edad de la tierra, Ellen White apoya la historia bíblica varias veces. Indica que "el ciclo semanal de siete días literales... ha sido preservado y llevado a conocer por la "historia bíblica", y "originado en los grandes acontecimientos de los primeros días" (p. 90). Hablando de la geología la Biblia dice: "sin la historia bíblica, la geología no puede probar nada" (p. 93). Luego dice:

Se puede conjeturar inocentemente más allá de la historia bíblica, si nuestras suposiciones no contradicen los hechos hallados en las Sagradas Escrituras. Pero cuando los hombres abandonan la Palabra de Dios acerca de la historia de la creación, y buscan la manera de atribuir las obras creativas de Dios a principios naturales, se hallan en un océano de inseguridad. Spiritual Giftes, tomo 3, p. 93.

Ella nos dice:

En la historia del diluvio, la inspiración divina ha explicado lo que la geología sola jamás podría desentrañar. En los días de Noé, hombres, animales y árboles de un tamaño muchas veces mayor que el de los que existen actualmente, fueron sepultados y de esa manera preservados para probar a las generaciones subsiguientes que los antediluvianos perecieron por un diluvio, Dios quiso que el descubrimiento de estas cosas estableciese la fe de los hombres en la historia sagrada; pero éstos, con su vano raciocinio, caen en el mismo error en que cayeron los antediluvianos: Al usar mal las cosas que Dios les dio para su beneficio, las tornaron en maldición. Patriarcas y Profetas, p. 104.

Consejos para Maestros

A menudo la mensajera profética enfatiza en la cualidad de la historia bíblica. Hace referencia a un "relato de la creación en su pureza y un recuento auténtico de la creación del mundo" (p. 13). La Biblia se caracteriza como "la historia más antigua y abarcante que los hombres poseen" y también "un relato auténtico del origen de las naciones". P. 51.

Es "sabiduría eterna... sin ella quedaríamos reducidos a hilvanar meras conjeturas y fábulas acerca de lo que ocurrió en el remoto pasado". (p. 407). También "los jóvenes necesitan educadores que mantengan siempre delante de la juventud los principios de la Palabra de Dios". p. 416.

Fundamentoals of Christian Education

Ellen White dice que la Biblia es un estudio más importante que "las ciencias y las historias del mundo" (p. 130). Está preocupada por lo que ella llama "falsos educadores" que llevan los estudiantes a escoger falsos caminos y a dudar de la veracidad de los relatos del Antiguo y del Nuevo Testamento". (p. 329). Ella caracteriza la Biblia como "la más bella de todas las historias" porque es la "producción de la historia sagrada como poseyendo una fuerza y una belleza sorprendentes... que puede alcanzar la eternidad" (p. 394). Hablándole a los estudiantes pregunta: ¿Qué otro libro le ofrece a los estudiantes una ciencia más ennoblecedora y una historia más maravillosa? (p. 394). La historia bíblica es presentada como superior a la historia no inspirada (p. 395).

Educación

La glotonería está tan a menudo pintada como estando en contradicción con "una interpretación literal del relato Mosaico de la creación" con la idea que se necesitaron "millones de años" para traer el mundo del caos a su condición actual. Para poder acomodar la Biblia a esta supuesta revelación de la ciencia se dice que los días de la creación eran de miles o de millones de años. Ella dice claramente: "Tal conclusión es completamente incorrecta" (p. 125, 126). Frente a las deducciones y teorías de la ciencia que van cambiando y están en contradicción, solamente la historia bíblica proporciona una explicación amplia.

Quizá, una de sus citas más fuertes que testifican acerca de su fe en la historia Biblia es la siguiente:

La Biblia es la historia más antigua y abarcante que poseen los hombres. Nació de la fuente de verdad eterna y una mano divina ha preservado su pureza a través de los siglos. Ilumina el lejano pasado en el cual en vano trata de penetrar la investigación humana. Solamente en la Palabra de Dios contemplamos el poder que puso los cimientos de la tierra y extendió los cielos. Sólo en ella hallamos un relato auténtico del origen de las naciones. Sólo en ella se da una historia de nuestra raza, libre de prejuicios u orgullo humanos. La Educación, p. 169.

El libro la educación nos llama la atención sobre otro hecho significativo. Empezando en la página 169, la mensajera del Señor presenta la idea que la Biblia revela la verdadera filosofía de la historia. No podemos explorar esto completamente en este estudio. Pero notamos que Ellen White nos anima a investigar el registro de controversia en la historia bíblica y la profecía (p. 175). Ella dice que la ventaja ofrecida por la Palabra de Dios es que los estudiantes tienen una idea de la historia, pero también de "los principios que dominan el curso de los acontecimientos humanos". (p. 294). En Profetas y Reyes, presenta la Biblia como quitando la cortina delante de un escenario que podemos contemplar y "encima, detrás y a través de todo el juego y contrajuego de los humanos intereses, poder y pasiones, contemplamos a los agentes del que es todo misericordioso, que cumplen silenciosa y pacientemente los designios y la voluntad de él".
(p. 366).

La elaboración del relato de la controversia entre Cristo y Satanás era un objetivo mayor en la vida del profeta. Ella establece su objetivo en la introducción del Conflicto de los Siglos. Una vez más refuerza la idea que hace falta una "filosofía de la historia" correcta.

Patriarcas y Profetas, p. 105 añade un pensamiento importante:

Aun los cerebros más notables, si en sus investigaciones no son dirigidos por la Palabra de Dios, se confunden en sus esfuerzos por delinear las relaciones de la ciencia y la revelación. Debido a que el Creador y sus obras les resultan tan incomprensibles que se ven incapacitados para explicarlos mediante las leyes naturales, consideran la historia bíblica como algo indigno de confianza. Los que dudan de la certeza de los relatos del Antiguo Testamento y del Nuevo serán inducidos a dar un paso más y a dudar de la existencia de Dios, y luego, habiendo perdido sus anclas, se verán entregados a su propia suerte para encallar finalmente en las rocas de la incredulidad.
Concluimos esta sección acerca de la Biblia como una historia auténtica con este pensamiento del libro Medical Ministry, p. 69:

Dependemos de la Biblia en lo que se refiere a un conocimiento de la historia temprana de nuestro mundo, de la creación del hombre y de su caída. Quitad la Palabra de Dios, y seremos objeto de fábulas y de conjeturas, y debilitamiento de la inteligencia que es el resultado seguro por entretener. El error. Necesitamos la historia auténtica del origen de la tierra, de la caída del querubín cubridor, y de la entrada del pecado en nuestro mundo. Sin la Biblia, estaríamos confundidos por falsas teorías. La mente estaría dominada por la tiranía de la superstición y de la falsedad. Pero poseyendo una historia auténtica del principio de nuestro mundo, no tenemos que estorbarnos con teorías falsas y suspición humana.

La historia bíblica se caracteriza por su autenticidad y por ser digna de confianza.

2. La Biblia es mayor que la ciencia

Una segunda área de fuertes énfasis es el Espíritu de Profecía acerca de nuestro tema, es la relación de la Biblia con la ciencia en cuanto a su autoridad.

Consejos para Maestros

Se dijo varias veces que "La Biblia no debe ser probada por las ideas de los hombres acerca de la ciencia, sino la ciencia probada a la luz de la norma infalible". Sin embargo está claro que la ciencia es una compañera importante de la Biblia en nuestra búsqueda de la verdad. "La verdadera ciencia contribuye a dar evidencias de la sabiduría y el poder de Dios. Correctamente entendidas, la ciencia y la palabra escrita concuerdan y ambas se iluminan mutuamente".

"La naturaleza está ahora arruinada y mancillada por el pecado. Pero las lecciones objetivas de Dios no se han obliterado; aun ahora cuando se la estudia e interpreta correctamente, habla de su Creador..." p. 178.

Fundamentals of Christian Education

Somos aconsejados contra el "enterrar la verdad de las Escrituras debajo del supuesto conocimiento de la ciencia". (p. 130). La Biblia es llamada "sabiduría mayor y segura" (p. 181). Nuevamente, "las cosas celestiales son superiores a las cosas de la tierra" (p. 182). Se aconseja de "no llevar sus ideas a la Biblia, y hacer de sus opiniones un centro alrededor del cual la verdad debe girar" (p. 308). Se nos dice que "no juzgar la palabra de Dios frente a un tribunal finito" y pronunciar sentencia sobre la inspiración de Dios haciéndola aparecer "como algo inseguro ante los registros de la ciencia" (p. 328, 329). Exhorta los alumnos a no "exaltar las ciencias sobre el Dios de las ciencias" (p. 358).

La Educación

La voz profética nos dice que aunque "la ciencia esté siempre descubriendo nuevas maravillas" "su investigación no trae nada que correctamente entendido se oponga a la revelación divina". Está claro que "el relato bíblico está en armonía consigo mismo y con las enseñanzas de la naturaleza". También "para el razonamiento humano desprovisto de ayuda alguna, la enseñanza de la naturaleza no puede ser sino contradicción y decepción. Solamente a la luz de la revelación puede ser leída correctamente.

En Patriarcas y Profetas leemos que "Dios es el fundamento de todo. Toda ciencia verdadera está en armonía con sus obras". Y "todos los que toman la palabra escrita como consejero encontrarán en la ciencia una mayor para comprender a Dios". Es básico saber que "en la verdadera ciencia no puede haber nada contrario a las enseñanzas de la palabra de Dios, pues ambas tienen el mismo autor". Testimonies for the Church, p. 285.

Ellen White presentó el siguiente desafío a los científicos adventistas del séptimo día y a los historiadores en el Signs of the Times, de enero 30, 1893:

Si todos hicieran de la Biblia su estudio, veríamos un pueblo mejor desarrollado, capaz de pensar más profundamente, que manifestaría una mayor inteligencia que los que han estudiado las ciencias y las historias del mundo fuera de la Biblia.

Se debería notar que el razonamiento humano, la ciencia y el conocimiento debe siempre ser colocado en segundo lugar después de la palabra de Dios. Colocar lo humano al mismo nivel de importancia a lo humano. Note las siguientes citas:

"La ciencia llamada razonamiento humano y poesía, no puede ser aceptada como poseyendo la misma autoridad que la revelación; pero es el objetivo bien calculado por Satanás, de exaltar las palabras del hombre hasta un lugar de superioridad".

Review & Herald, noviembre, 1894

"Los hombres que se creen dotados de facultades mentales tan elevadas de manera que pueden encontrar una explicación a todas las obras y decisiones de Dios, buscan la forma de exaltar la sabiduría humana al mismo nivel que la divina y glorifican al hombre como a Dios. Solamente están repitiendo la declaración de Satanás cuando le dijo a Eva en el Edén; "seréis como dioses". Satanás cayó por su abominación de ser igual a Dios. Deseaba entrar en los consejos y propósitos divinos, de los cuales fue excluido por su propia incapacidad, de ser creado, de comprender la sabiduría del Infinito. Fue su orgullo ambicioso que lo condujo a la rebelión y por lo mismo a buscar la ruina del hombre". Testimonies for the Church, Volumen 5, pág. 702.

"Fue la fe implícita en Dios la que hizo de Moisés lo que fue. Obraba de acuerdo con todo lo que el Señor le ordenaba. Todo el saber de los sabios no podía hacer de Moisés un medio por el cual el Señor pudiera obrar, a menos que perdiese su confianza en Dios, y a menos que estuviese dispuesto a obedecer las órdenes de Dios, parecieran o no correctas a su razón humana..." Consejos para maestros, p. 393, 394

Está claro que Ellen White siempre vio las escrituras como superiores, comparadas con la ciencia. Y también, que la ciencia correctamente entendida es un auxiliar importante de la Biblia.

3. Instrucciones acerca de la teoría y la especulación.

El tercer énfasis hecho por Ellen White es el que indica que la teoría humana debe siempre estar sujeta a la autoridad de las Escrituras. La teoría humana no es considerada siempre livianamente en el espíritu de profecía. Algunos términos usados "razonamiento humano" (3 SG, 84). "Suposición" (3 SG, 95); "razonamiento vano " (3 SG, 96); "teorías abstractas" (CM, 34); "especulación filosófica" (CM, 377); "sofisma" (CM, 377); "opinen" (FE, 182); "deducciones supuestas" (Ed., 124); "ideas de hombres" (PP, 104); "invenciones supersticiosas, teorías no bíblicas" (ST FEB. 6, 1893); y "conjetura humana y teorías inseguras" (RH, Nov. 10 1904). Todos han estado sujetos a la palabra escrita.

Hay algunas citas que requieren una consideración más íntima. Se discute un problema en Consejos para Maestros.

Cuando se encuentran en dificultad, los filósofos y hombres de ciencia tratan de satisfacer sus mentes sin buscar a Dios. Emiten su filosofía en cuanto a los cielos y la tierra, contabilizando las plagas, pestilencias, epidemias, terremotos y hambres de acuerdo a su supuesta ciencia. Tratan de resolver preguntas relativas a la creación y la providencia diciendo que es una ley de la naturaleza.

Se señala otro peligro en Testimonies for the Church, tomo 8 p. 305:

En las escuelas hoy, se enseña cuidadosamente y se explica plenamente las conclusiones a las cuales han llegado hombres cultos como resultado de sus investigaciones científicas; mientras que dan la impresión muy clara que si esos hombres tienen razón, la Biblia no la puede tener.

Uno de los mayores problemas que afrenta el creyente en el relato bíblico de la creación es "un constante esfuerzo hecho para explicar la obra de la creación como resultado de causas naturales". Se nos avisa que "puede ser inocente el hecho de especular más allá de lo que Dios ha revelado, si nuestras teorías no contradicen los hechos de la Sagrada Escritura". Patriarcas y Profetas, p. 105.

En esta área igualmente, las Escrituras tienen la preferencia.

4. Verdadera Educación Superior.

El cuarto énfasis hecho por Ellen White en su estudio de la revelación y la ciencia en el que define la educación superior verdadera. La frase "educación superior" se usa tan frecuentemente que no podemos empezar a clasificar todas las citas aquí. Pero miremos algunos comentarios que sugieren un patrón.

¿Qué es "verdadera educación superior"? Es "la que se recibe sentándose a los pies de Jesús y aprendiendo de Él". Consejos para los Maestros, p. 239. "Unicamente en la medida en que la vida superior es presentada tal como se revela en las enseñanzas de Cristo, puede cualquier sabiduría e instrucción llamarse correctamente "educación superior". Consejos para los Maestros, p. 360. "Se requiere visión espiritual para comprender lo que es la verdadera educación superior. Es la educación obtenida al escudriñar las Escrituras... No puede haber educación superior a la que procede el Autor de la verdad. La Palabra de Dios debe ser nuestro objeto de estudio". Review and Herald, julio 3, 1900.

Las Escrituras tienen también algo que decir en cuanto al valor relativo del conocimiento secular y el entendimiento espiritual. Pablo, uno de los escritores bíblicos más capacitados y culto, a menudo hizo comentarios acerca de este punto:

Si alguno entre vosotros cree ser sabio en este mundo, que se haga insensato para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es locura para Dios. 2 Cor. 3:18, 19.

Cuidaos, hermanos, para que no se halle entre vosotros que teniendo un corazón malo e incrédulo se aleje del Dios vivo. Heb. 3:12.

Ahora vemos con un espejo en forma oscura, pero entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte, pero entonces conoceré como Dios me conoce. 1 Cor. 13:12.

Este es el Espíritu que hemos recibido de Dios, y no el espíritu del mundo, para que sepamos todo lo que Dios por su gracia nos ha dado; y porque interpretamos las verdades espirituales a los que tienen el Espíritu, hablamos de esos dones de Dios en palabras halladas para nosotros, no por nuestra sabiduría humana, pero por el Espíritu. 1 Cor. 2:12, 13.

Ellen White añade su testimonio acerca de la dirección de nuestras ambiciones intelectuales. Como los escritores bíblicos, ella no condena el crecimiento y el poder intelectual, pero da ciertos consejos. Ella presenta fuertes argumentos para soportar el concepto de formar nuestras mentes hasta su máxima capacidad. Notamos solamente algunos ejemplos:

"Es correcto que los jóvenes sientan que deben desarrollar sus facultades mentales al máximo (8T, p. 311). "Se necesita ahora mentes educadas en la causa de Dios, porque un principiante no puede hacer la obra correctamente (4T, p. 426). "Dios nos ayudará a usar cada medio para cultivar y fortalecer nuestros poderes intelectuales (FE, p. 165). "Se debe mantener el intelecto debidamente despierto con una labora sincera, nueva y de todo corazón". (FE, p. 227) "Un cristiano inteligente aprecia mejor la verdad". (CM).

Refiriéndose a la enseñanza de la ciencia en nuestro primer colegio, ella escribió en 1880.

"Dios desea que el colegio de Battle Creek alcance un nivel de cultura intelectual y moral superior a cualquier otra institución de esa clase en nuestra tierra. Se debería enseñar a la juventud la importancia de cultivar sus poderes físicos, mentales y morales para que alcancen no solamente la cumbre del conocimiento científico, sino también que habiendo recibido el conocimiento de Dios, puedan glorificarle". Testimonies for the Church, tomo 4, p. 425.

Hablando directamente del estudio de la ciencia ella dice:

"Un conocimiento de todas las cosas en su poder, y es el propósito de Dios que se enseñe la ciencia en nuestras escuelas en preparación para la obra que debe preceder las escuelas finales de la historia de la tierra". Educación Cristiana, p. 186.

Prosigue diciendo, "está claro que debería sentir que hay que alcanzar la cumbre de la escalera educativa. (Ibid, p. 192).

Le escribe a futuros maestros:

"Cada estudiante debería sentir la necesidad de recibir una formación especial y una enseñanza personal bajo la dirección divina; y debería comprender que el Señor quiere que haga todo lo posible para enseñarle a otros. (Ibid, p. 373).

Algunos consejos sin embargo, parecen estar en orden, en lo que se refiere a la adquisición de conocimientos.

A menos que el conocimiento de la ciencia no sea una piedra de tropiezo para alcanzar los objetivos más elevados, no tiene valor. (Ibid, p. 192).

Todos los que se dedican a adquirir conocimiento deberán aspirar a alcanzar la cumbre del progreso. Que adelanten lo más rápido que puedan; que su campo de estudio sea tan amplio como se lo permiten sus facultades, haciendo de Dios su sabiduría, atándose a Él, que es infinito en conocimiento. (Ibid, p. 375).

Sin embargo, hay prioridades:

"La verdadera educación no desconoce el valor del conocimiento científico o literario, pero considera el poder como superior a la información; la bondad, el poder, el carácter, al conocimiento intelectual". Educación, p. 221.

Pero hay aún otra consideración que deberían preocuparnos y aún alarmarnos. Es la adquisición de conocimiento prohibido. No hay duda que Dios nos ha dado grandes oportunidades para aprender, pero hay ciertas limitaciones. Algún conocimiento está relacionado en extremo con la caída del hombre en Edén. La tentación de Satanás frente al árbol del conocimiento sigue aún. Hay una curiosidad de saber lo que Dios no ha revelado. Satanás "constantemente pugna por despertar en los seres humanos un espíritu de curiosidad irreverente, un inquieto e inquisitivo deseo de penetrar en los inescrutables secretos del poder y la sabiduría de Dios. En sus esfuerzos por escudriñar aquello que Dios tuvo a bien ocultarnos, muchos pasan por alto las verdades eternas que nos han revelado y que son esenciales para nuestra salvación". Patriarcas y Profetas, p. 37.

Hablando de cuando Cristo estuvo en la tierra en persona, Ellen White usa el árbol del conocimiento y el árbol de la vida del Edén para hacer notar un punto importante:

"Él (Cristo) hubiese podido presentarle a los hombres un árbol de conocimiento del cual pudiesen tomar de generación en generación; pero esta obra no era indispensable para la salvación de sus almas, y el conocimiento del carácter de Dios era necesario para sus intereses eternos... Jesús el Señor de la vida y de gloria, vino a sembrar el árbol de la vida para la familia humana, y a invitar los miembros de una raza caída para que comiesen y estuviesen satisfechos". Signs of the Times. Mayo 1, 1893.

En las cuatro secciones de énfasis consideradas, hay una idea común. Comparando la historia, la ciencia, la teoría, o la educación con las escrituras, la Biblia siempre ocupa el primer lugar.

II. PREGUNTAS ACERCA DE LA CREACIÓN, LA EDAD DE LA TIERRA Y EL DILUVIO

Los días de la Creación

Ellen White expresa claramente en sus escritos que los días de la semana creados eran días literales de veinticuatro horas, como los conocemos hoy. No podemos dejar de ver la importancia de aceptar la historia de la primera semana de la creación y su más obvio significado. Ese relato que nos da el origen de la semana de siete días, nos da también la base para la observancia del sábado. Cuando la ley fue escrita en piedras en el Sinaí, la observancia del sábado fue prescrita como un memorial de la obra creativa de Dios. (Exodo 20:11). La primera declaración de Ellen White acerca de este tema es Spiritual Giffts, tomo 3, dice que cada día de la semana creativa "fue computado por Él (Dios) como una generación, porque cada día engendró o produjo una nueva porción de su obra". El ciclo semanal de "siete días literales" se "originó en los grandes eventos de los primeros siete días" (p. 90).

Las implicaciones de una teoría que presenta duda acerca de los días de la creación son numerosas en lo que se refiere a la observancia del sábado. La suposición "que los eventos de la primera semana requería siete períodos indefinidos, y largos para su cumplimiento, está en contradicción directa con el fundamento del sábado del cuarto mandamiento de la ley de Dios". (Ibid, p. 92).

En Testimonios para Ministros, p. 136 se nos recuerda la inconsistencia de tal posición:

Cuando el Señor declara que Él hizo el mundo en seis días y descansó el séptimo, quiere decir un día de veinticuatro horas, que él determinó para la salida y la puesta del sol. Dios no presentaría la sentencia de muerte por haber desconsiderado el sábado a menos que hubiese presentado su verdad claramente ante los hombres.

La Edad de la Tierra

Luego dirigimos nuestra atención hacia las citas de Ellen White acerca de la edad de la tierra. Los límites en el tiempo y el espacio nos permitirán considerar únicamente estas citas cronológicas. Para empezar, notamos que a través de sus numerosos años de ministerio público y personal en nuestra iglesia, ella nunca vaciló en su concepto de la duración de esta tierra, de 6,000 años. Podemos encontrar por lo menos veinticinco citas. Otras dieciséis se refieren al tiempo que transcurre entre la creación y Cristo de: 4,000 años.

Su primera cita Spiritual Gifts, tomo 3, escrita en 1864, fue impresa luego dos veces en 1870 y en 1879. Cuando luego la amplió y revisó para el libro Patriarcas y Profetas, en 1890, no habló tan exactamente de 6,000 años. Pero en el mismo libro ella usa dos veces la imagen 6,000 para describir la edad de la tierra. (ver. P. 51 y 342).

Su último comentario de los 6,000 años se halla en El Deseado de Todas las Gentes, página 413, publicado en 1898. (la cita de Patriarcas y Profetas, fue impresa en el Youth's Instructor del 16 de abril de 1907, nueve años después). Sus últimas citas no incluyeron las palabras "casi" y "alrededor de" pero los 6,000 años permanecieron.

Pero hay siempre una exposición más reciente de la alusión de Ellen White a los 6,000 años. Cuando se revisó cuidadosamente el Conflicto de los Siglos en 1910, ella no cambió siete citas de 6,000 años o tres citas de 4,000. Estudió cuidadosamente otros puntos y los ajustó de manera que cuando notaba que las "verdades que contenía fueran enumeradas en la mejor forma, convencieran los que no comparten nuestra fe en que el Señor me ha guiado y sostenido en la redención de sus páginas". (Carta 56, 191, escrita a F. M. Wilcox, julio 25, 1911. Ver Elllen G. White writings, p. 129).

¡Que tiempo más oportuno para eliminar o modificar las diez citas tan fuera de lugar de acuerdo al pensamiento de muchos que "no son de nuestra fe". Pero no hubo cambio!.

¿Cambió jamás Ellen White su enseñanza o la esparció acerca de otros temas? A través de todo su ministerio, se desarrolló su entendimiento. Pero solamente en algunas ocasiones cambió su consejo bajo la dirección del Señor. Notemos esas tres veces:

1. La tentación de Eva.

En su primer recuento de la tentación, en Spiritual Gifts, tomo 3, p. 35, Ellen White dice:

En el medio del huerto, cerca del árbol de la vida, se hallaba el árbol del conocimiento del bien y del mal. El Señor les ordenó a nuestros primeros padres que no comiesen de ese árbol, ni lo tocaran, para que no muriesen.

Estas palabras fueron repetidas en 1870 en el Spirit of Prophecy, tomo 1, p. 27. Pero diez años después de haber escrito sus palabras y cuatro años después de su reimpresión, ella escribe en detalle la experiencia en el huerto y las palabras pronunciadas por Eva. Así revela por medio de puntos específicos presentados que se le debió haber impartido más luz entre 1870 y 1874, en la cual se le enseñó su error en el hecho de asumir que las palabras de Eva eran un recuento verdadero que lo que Dios dijo, según lo establecía el relato bíblico. Su comentario está publicado en la Review ad Herald, de febrero 24, 1874:

"Eva había afirmado con insistencia las palabras del mandamiento de Dios. Había dicho a Adán y Eva: 'más del árbol del conocimiento del bien y del mal, no comeréis de él; porque el día que comiereis de él, seguramente moriréis'. En la controversia de Eva con la serpiente ella añadió la frase: 'ni lo tocaréis, para que no muráis'".

Aquí se nota la sutileza de la serpiente. Esta frase de Eva le dio la ventaja, y tomó la fruta y la colocó en su mano, y uso sus propias palabras. (Énfasis Ellen White).

Ella prosigue ese mismo pensamiento con un cambio en Patriarcas y Profetas, p. 55, 56.

La serpiente tomó la fruta del árbol prohibido y la colocó en las manos de la indecisa Eva. Entonces le recordó por sus propias palabras que Dios les había prohibido tocarla, para que no muriesen. Ella no sufriría un daño mayor por comer la fruta, declaró, que por tocarla.

Note cómo cambió su énfasis y usó de su experiencia.

2. El uso de la carne de cerdo.

En 1858 Ellen White escribió a "hermano y hermana A" como lo registra el Testimonies for the Church, tomo 1, p. 206, 207 (1959).

Vi que sus conceptos en cuanto a la carne de cerdo no serían dañinos, si los guardara para usted, pero en su opinión usted ha hecho de este asunto una prueba y sus acciones han demostrado su fe en cuanto a este asunto. Si Dios requiere que su pueblo se abstenga de carne de cerdo, Dios los descubrirá ante más de dos o tres. Él le enseña su deber a la iglesia. (Énfasis Ellen White).

En una nota introducida en 1871, James White dice que el testimonio de su esposa, escrito el 21 de octubre de 1858, casi cinco años antes de la visión sobre la salud de 1863, en la cual fue dada la luz acerca del uso de carne de cerdo, Ellen White habló claramente en contra de su uso. Esa revelación creciente sobre los principios de salud podría ilustrarse en varias áreas de su consejo.

3. Consejo para concluir la Asociación de Publicaciones del Sur.

En 1902 la nueva casa de publicaciones establecida en Nashville, Tennessee, estaba en profunda dificultad financiera. El presidente de la Confederación General, A. G. Daniells, en una entrevista con Ellen White le pidió que aceptara los planes de descontinuar la obra de publicaciones allí por causa de pérdidas. Note el informe que ella hace en The Abiding Gift of Prophecy, p. 136:

Ella consintió en que fuera establecida sobre una base según la cual no habría pérdidas tales, y dijo: "si no puede ser, es mejor cerrarla"... Este parecido acuerdo con nuestros planes trajo un gran alivio y satisfacción a muchos que habían estado luchando con el problema desconcertante.

Pastor Daniells se apresuró a Battle Creek para compartir las noticias con otros miembros de la junta y se prepararon a cerrar la imprenta de Nashville.

Pero Daniells continúa:

Unos días más tarde, se recibió una carta de la Sra. White, que decía que había hablado según su propio juicio de acuerdo a lo que se le había presentado. Pero que ahora el Señor le había indicado que nos dijera que se había equivocado en dar ese consejo, y que la casa editora del Sur no debía ser cerrada.

He aquí el informe de Ellen White de la misma experiencia tal como se encuentra en Ellen White, Messenger to the Remnant, p. 117, 118:

Durante la noche que siguió nuestra entrevista en mi casa y afuera debajo de los árboles, octubre 19, 1902, en cuanto a la obra en el campo del Sur, el Señor me indicó que había tomado una posición errónea. Carta 208, 1902.

Claro está que esto recuerda la experiencia del profeta Natán que le dijo a David que prosiguiera sus planes de construir el templo. Más tarde esa misma noche el Señor le apareció a Natán en un sueño, corrigiéndolo. Al día siguiente regresó al rey con un consejo diferente. (2 Sam. 7).

Nuestra observación en lo que se refiere a las citas de los 6,000 años en la que menciona tantas veces acerca de la edad de la tierra como de una duración de 6,000 años es más que una casualidad.

El caso de ese período aproximativo no debe ser atribuido únicamente a la cita del Spiritual Gifts. A través de su vida de escritora, Ellen White mantuvo ese período de tiempo en forma constante. Lo mismo es cierto por sus citas de 4,000 años en lo que se refiere al tiempo transcurrido de la creación a Jesucristo. Si era un error, ¿por qué el Señor no corrigió esa posición? Creemos que es porque era generalmente correcta. Creemos que en términos generales la edad de la tierra de la semana de la Creación a nuestro tiempo está comprendida únicamente a la luz del relato bíblico.

El tiempo no ha permitido un estudio completo de sus cartas y manuscritos publicados, pero nuestro conocimiento general de éstos no sugieren una posición diferente hasta el fin de su vida. El consejo de Ellen White a permanecer cerca del relato bíblico como verídico es nuestra más segura posición. Recordando que las teorías y descubrimientos del hombre están sujetos a cambios y revisiones regulares, la Biblia permanece nuestra autoridad.

¿No fue el mundo creado en forma supernatural con una apariencia de edad? ¿No fue destruido en forma supernatural por el diluvio y recreado después de éste? En cada una de estas palabras, el Creador se detuvo y usó su poder creativo y control de la naturaleza. El Creador es siempre mayor que la criatura.*

El Diluvio

Ellen White en relación con el relato del diluvio hace referencia a "grandes cambios". Hay algunas implicaciones importantes posibles. Es posible, por ejemplo, que estas cosas encontradas en la tierra hayan sido evaluadas por los científicos sobre una base de condiciones totalmente diferentes a las que fueron establecidas. Lo creemos. Ella dice que los que tratan de armonizar el relato bíblico con cosas halladas en el mundo "tienen ideas limitadas de la talla de los hombres, de los animales, y de los árboles antes del diluvio, y de los grandes cambios que sucedieron en la tierra (3SG, p. 92). Ella escribe también acerca de ciertas clases de animales que no sobrevivieron después del diluvio. (Ibid).

Ella expresa la misma idea en Patriarcas y Profetas, p. 103:

Note una parte de lo que se encuentra "en la tierra como resultado del diluvio". "Hay cosas maravillosas" (3SG, p. 92), "esqueletos humanos"... "de animales", "instrumentos de guerra", y "madera petrificada" y "reliquias" (Ibid, p. 93). Pero observe lo que ella dice que los hombres están tentados a hacer con tales descubrimientos:

Asuma que le respondiese el Creador "Señor, si tú lo ves bien, en vista de los maravillosos sentidos físicos que me has dado, quisiera averiguar estos fenómenos naturales y descubrir si tienes razón en afirmar que ningún objeto del paisaje tiene más de tres días".

Asuma que Adán empezara un estudio razonable (como lo definen los científicos del mundo) y observando que era un varón maduro en edad de casarse; que los árboles portadores de frutas maduras eran como él; que las ballenas gigantescas y maduras estaban jugando en las aguas; que árboles gigantescos coronaban las alturas (poseyendo quizás lo que parecía ser anillos anuales); que las colinas redondas y bajas y los valles del paisaje daban evidencia de por lo menos millones de años de erosión; y algunos relojes radioactivos inorgánicos habían marcado por lo menos 600 millones de años más. Si Adán hubiese compartido el punto de vista de nuestros científicos modernos, hubiese venido al Creador y dicho: "Señor, siento tener que decirlo, pero este escenario está mucho más viejo que lo que piensas" -- Y él hubiera obtenido lo más fácilmente un laboratorio válido para apoyar su opinión -- Age of the in Light of Special Revelation, p. 6, 7.

Dios quiso que el descubrimiento de estas cosas estableciese la fe de los hombres de la historia sagrada; pero éstos, con su vano raciocinio, caen en el mismo error en que cayeron los antediluvianos: al usar mal las cosas que Dios les dio para su beneficio, las tornan en maldición. Patriarcas y Profetas, p. 104.

No hay base en la Biblia ni en los escritos del Espíritu de Profecía para un diluvio limitado. La Biblia dice:

"Y las aguas aumentaron excesivamente sobre la tierra todas las montañas altas, que se hallaban bajo todo el cielo, fueron cubiertas... y ser viviente que se movía en la tierra murió". (Gen. 7:19, 21).
Ellen White acepta "las aguas subieron hasta los lugares más elevados de la tierra, y los antediluvianos incrédulos perecieron en las aguas del diluvio, a causa de su gran perversidad". That I May Know Him, p. 146.

Ellen White establece varios hechos acerca del diluvio que deberían ser observados:

1. Hemos notado que ya hubo "grandes cambios" (PP). Estos podrían afectar métodos diferentes para calcular las fechas y la apariencia de las edades, para mencionar solamente dos posibilidades.

2. "Toda la superficie de la tierra fue cambiada en el diluvio" (PP. 107). Fue universal, un diluvio catastrófico, sin que ninguna parte de la tierra hubiese sido escatimada.

3. "Un viento violento enviado para secar las aguas, las agitó con gran fuerza; de modo que en algunos casos derribaron las cumbres de las montañas y amontonaron árboles, rocas y tierra sobre los cadáveres. De la misma manera la plata y el oro, las maderas escogidas y las piedras preciosa". (PP. P. 98). Este viento con su poder de amontonar rocas y tierras era seguramente mayor que cualquiera que conocemos hoy.

4. "La acción violenta de las aguas amontonó tierras y rocas sobre estos tesoros, y en algunos casos se forman montañas sobre ellos". El poder del agua, también parece superior a la que conocemos hoy.

5. Algunas regiones "estaban despobladas" antes del diluvio y "en aquellas donde hubo menos crímenes, la maldición pesó menos" (Ibid, p. 99). Esto cuenta seguramente para las grandes concentraciones de fósiles y otros artefactos en ciertas regiones. También contaría en algunos de los lugares más desiertos de la tierra que conocemos hoy.

Otras observaciones acerca de Dios y el cambio: El creador hizo varias cosas en forma sobrenatural y milagrosa cuando él:

1. Creó este mundo y todo lo que en él hay, y

2. Destruyó el antiguo mundo por un diluvio.

En el futuro Él:

1. Destruirá el mundo por el fuego y

2. Lo restaurará en una belleza mayor que al principio.

Estos son también acontecimientos sobrenaturales. Indican que Dios puede intervenir en el llamado mundo natural y hacer cosas que demuestran su control de la naturaleza, después de todo, es Omnipotente.

Pero más que esto, Él puede (1) acelerar las manifestaciones de la naturaleza como lo hizo cuando multiplicó los panes y peces para los cinco mil (Mat. 14:19, 20). Él puede (2) atrasar las cosas de la naturaleza también, aún detener el sol y la luna, como en el día largo de Josué (Jos. 10:13), y en el cambio de las agujas del reloj (2 Reyes 10:11). El proceso exacto usado en todos estos casos no es importante. Lo que importa es que hizo. ¿Por qué no le podía dar a estas cosas halladas en la tierna apariencia de mucha edad, o echar los fundamentos de la tierra rápidamente durante y después de un diluvio universal? Obviamente, lo podía.

La siguiente cita de Patriarcas y Profetas, pág. 93, dice algo claro acerca de la relación de Dios con la naturaleza:

"En los días de Noé, los filósofos declararon que era imposible que el mundo fuese destruido por el agua; así como hay ahora hombres de ciencia que tratan de probar que el mundo no puede ser destruido por fuego, que esto es incompatible con las leyes naturales. Pero el Dios de la naturaleza, el que creó las leyes y las controla, puede usar las obras de sus manos para que sirvan a sus fines".

Estas situaciones seguramente requieren mayor estudio por nosotros que creemos en la historia de la creación y en la edad limitada de la tierra, según el relato bíblico.

Algunas observaciones para concluir

¡Qué oportunidad para los científicos y teólogos adventistas de trabajar juntos en la proclamación de una fe absoluta en el relato bíblico! Sin una historia auténtica de la creación, la observancia del sábado tiene un significado reducido. Sin el relato de la caída de la doctrina de la salvación tiene un significado reducido. Si no podemos confiar en el relato de nuestra creación, no hay seguridad que seremos recreados a la imagen de Dios.

La filosofía evolucionista en su interpretación más amplia enseña que nos estamos moviendo de lo sencillo a lo complejo, estamos mejorando. Esto va en contra de todos los principios de la física. Las ciencias seguramente podrían dar el mismo testimonio. La Biblia está en desacuerdo directo con la hipótesis evolucionaría. Dice que fuimos creados a la imagen de Dios, que pecamos y necesitamos restauración por la sangre de Jesucristo. Nos dice que el mundo y su gente empeora, no mejora.

Si no creemos en el principio que es Dios mismo, ¿Qué podemos creer para el futuro? ¡Qué otra oportunidad tenemos de expresar por la palabra y acción nuestra confianza absoluta en el relato de la Escritura frente a la infidelidad, el pensamiento evolucionista y la especulación!

Hace cien años el mundo cristiano estuvo de acuerdo general que el libro de Génesis era historia correcta. Desde ese tiempo, la influencia de la falsamente llamada ciencia ha destruido la confianza en el relato bíblico del principio. Pero Jesús mismo, en los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis 14 le pide a su pueblo remanente que llame el mundo a reconocerle nuevamente como creador y "adorar al que hizo los cielos y la tierra y las fuentes de las aguas" (Apoc. 14:7). Jesús hizo una vez la pregunta: "¿Cuándo venga el hijo del hombre, hallará fe en la tierra?" (Lucas 18:8). Es obvio que él sabía que habría desaparecido casi. Oremos para que la encuentre en nuestros corazones.

 

*Dr. Frank Marsh presenta algunas sugerencias que incitan a pensar: Suponga que el sexto día de la semana de la creación, después de la creación del hombre, que Dios le hubiese dicho a Adán que nada de lo que había en el paisaje tenía más de tres días (Adán hubiese aprendido del creador la "historia de la creación" PP. P.83). Supongamos que Adán hubiese compartido el punto de vista de los científicos modernos, y hubiese creído que solamente el estudio razonable de la naturaleza revelaría la verdad natural.

 
 

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