INTEGRANDO EL APRENDIZAJE, LA FE

Y LA PRACTICA

EN LA EDUCACION CRISTIANA

Por George H. Akers y Roberto D. Moon
(Revista de la Educación Adventista,
Vol. 42, No. 4, abril a mayo de 1980)
Traducción por el Lic. Jaime Castrejón S.

 

La preocupación que por sí sola es de mayor importancia en las escuelas cristianas debe ser la integración de la fe, la enseñanza y la práctica en cada aspecto del currículo. Esto incluye mucho más que el dar tributo erbal a la mezcla de la religión con otras disciplinas; debe ser más que una mera declaración adornada en el Manual del Estudiante. El currículo debe proveer oportunidades para que los estudiantes y maestros practiquen el testimonio cristiano hacia otros en forma conjunta.

El poder lograr este blanco requiere maestros cristianos, completamente dedicados, que comuniquen los mensajes armoniosos predicados a través de ellos como evangelios vivientes.

BLANCO: El propósito de este estudio es comprender mejor el significado, las necesidades, y el proceso para integrar el aprendizaje, la fe y la práctica en cada aspecto de la educación cristiana.

TERMINOLOGIA: A través de esta unidad, las siglas IAFP serán usadas para representar Integración del Aprendizaje, Fe y Práctica.

OBJETIVOS: Al leer esta unidad, usted será capaz de:

1. Dar una base bíblica para la integración de fe, enseñanza y práctica.

2. Usar la biblia para identificar los temas importantes o conceptos que debieran ser enseñados como parte de la educación cristiana.

3. Relacionar la integración del aprendizaje, la fe y la práctica con las doctrinas de El Gran Conflicto, la redención a través de Cristo, el mandamiento divino de amor, la vida abundante y la comisión evangélica.

4. Dar ejemplos con respecto a formas mediante las cuales la escuela puede proveer oportunidades para que el alumnado se sienta involucrado en servicio cristiano.

5. Describir cómo el currículo formal, el currículo informal y el currículo oculto difieren el uno del otro.

6. Identificar los conceptos enseñados comúnmente en el currículo formal secular, que son contrarios a los principios cristianos.

7. Usar la Biblia para identificar métodos de instrucción seleccionados, que sean apropiados para las escuelas cristianas.

8. Ilustrar cómo la experiencia vicaria puede ser usada en diferentes temas para desarrollar valores y actitudes.

9. Mostrar la relación de integración de aprendizaje, fe y práctica al principio de la consistencia en la enseñanza.

10. Describir cómo el principio de pasar de lo concreto a lo abstracto puede ser usado para ayudar en el desarrollo de creencias y valores derivados de un mensaje.

11. Describir la forma mediante la cual el ejemplo del maestro y sus métodos afectan la integración del aprendizaje, la fe y la práctica.

12. Discutir la relación existente entre el humanismo, valores relativos, teísmo, y los valores absolutos con la integración del aprendizaje, la fe y la práctica.

 

NECESIDADES URGENTES Y TEMAS CRITICOS

Maestros guiados por el Espíritu

¿Es usted uno de los maestros de Dios? La inspiración nos dice: "El Señor aceptará como maestros sólo aquellos que estén dispuestos a ser maestros evangélicos" (Fundamentos Sobre Educ. Cristiana, p. 527, Inglés), y nosotros podemos enfrentar este desafío en la medida en que Dios nos otorgue sabiduría y ayuda.

Se nos ofrece la siguiente promesa: "Si cualquiera de vosotros carece de sabiduría, demándela de Dios, la cual le será dada, pues Dios la otorga generosamente y ni rehusa ni reprocha a nadie". (Sant. 1: 5, V. Inglés).

Los maestros cristianos debieran ayudar a sus estudiantes a comprender esta promesa y debieran desafiarlos a ponerla en práctica.

Si nosotros estudiamos juntos en seminario con respecto a como integrar la enseñanza, fe y práctica, debiéramos comenzar por pedir que el Espíritu Santo nos ayude a comprender su palabra y aplicar adecuadamente lo que hemos estudiado. Este enfoque crea una atmósfera de éxito.

Antes de que continúe leyendo, quizá deseará usted pedir a Dios ayuda especial y sabiduría para integrar la fe cristiana y la práctica en el aprendizaje.

Para que una escuela llegue a estar imbuída del Espíritu de Dios, para que haya integración completa del aprendizaje, la fe y la práctica, se requieren maestros que pongan las prioridades espirituales en primer lugar y sean sensibles a la dirección del Espíritu Santo.

Un ejemplo sobresaliente de lo que sucede cuando una facultad invierte sus prioridades, ocurrió en nuestro primer colegio adventista.

Un avivamiento genuino había llegado al plantel del antiguo colegio de Battle Creek. Los maestros preocupados con el rigor académico, insistieron: "Necesitamos regresar a los libros, a los planes de estudio. Tenemos demasiadas unidades que cubrir antes del fin del año y no podemos darnos el lujo de esta interrupción".

La Sra. White escribió uno de sus testimonios más fuertes con respecto a esta actitud en términos contemporáneos. Su mensaje fue "El Espíritu Santo les otorgó el más alto honor al venir a vuestro plantel. Hubiesen podido recogerse y entregar felizmente el tiempo a El para que hiciese su obra. Pero estuvisteis tan preocupados de que los estudiantes se entusiasmasen demasiado, que ellos jamás tuvieron la oportunidad de entrar a bordo".

Ella consideró éste uno de los capítulos más oscuros de la historia del Colegio de Battle Creek. La facultad tenía prioridades tan seculares que se habían olvidado de poner las cosas más importantes en primer lugar.

La Fuente Hace la Diferencia

Un maestro de quinto año fue empleado por una escuela que no tenía material didáctico para la enseñanza de la Biblia. El único trabajo de referencia que tenía este maestro era la Biblia y el libro Patriarcas y Profetas. Así, diariamente, el maestro guió sus estudiantes a través de los capítulos del Antiguo Testamento con lectura complementaria del libro Patriarcas y Profetas. Discusiones vigorosas se suscitaron mientras leían en voz alta juntos. Estas discusiones llevaron a los estudiantes a escribir pequeños ensayos de una página al maestro, algunos de los cuales fueron compartidos con el resto de la clase.

Las discusiones continuaban fuera del aula de clases, en el autobús mientras viajaban a sus hogares y en sus hogares mismos. En una de las reuniones de la Junta Directiva de la escuela, el chofer del autobús dijo: "No me explico; yo he estado conduciendo el autobús aquí por 11 años. Este año, estos estudiantes en vez de estar bromeando y haciendo travesuras, están hablando y debatiendo asuntos que se discuten en su clase de Biblia, hasta me hablan a mí con respecto a ello. ¿Que es lo que está sucediendo aquí?"

Un médico cuya hija estaba en esta clase dijo: "Ustedes saben que yo he estado en un lado diferente de la situación, puesto que yo también me he estado preguntando qué sucede. He observado una transformación dramática en mi niña de 11 años. De repente se ha despertado en ella un interés en las cosas espirituales y está comenzando a ver la vida en su significado más general. Yo he llegado a la conclusión que esto se debe a que ella está involucrada con literatura inspirada".

Cuando los jóvenes estudian la Biblia, ellos entran en contacto con la energía creativa que hizo los mundos. Esa Palabra implica poder e imparte vida y tiene una influencia dinámica transformadora, reformadora y ennoblecedora.

No fue la intención de la Sra. White que la Biblia fuese sólo una materia más en el currículo. Su intención fue que predominara y permeara todas las demás materias.

Un asunto de discusión significativa hoy en día concerniente a la educación cristiana es si la Biblia está integrada en la médula del currículo o sólo es uno de los ingredientes de los cursos de artes liberales, (nuestra versión de filosofía moral de las ciencias humanas que es una herencia de las universidades medievales).

¿Es la Biblia puesta simplemente al lado de la gramática, matemáticas, ciencia, sociología, arte vocacional y bellas artes en el paquete general de estudios?

Sabiduría de Dios:

"La Sagrada Escritura es la norma perfecta de verdad y como tal, debiera dársele el mejor lugar en la educación". Educación, p. 17.

"Es la Palabra de Dios sola la que nos da un recuento automático de la creación de nuestro mundo. La Palabra de Dios debiera ser el principal estudio en nuestras escuelas". Fundamentos sobre Educación Cristiana, p. 536.

"La Palabra es el mayor libro de enseñanza para los estudiantes en nuestras escuelas". ibid, p. 390.

"La Palabra de Dios debiera tener un lugar -el primer lugar- en cada sistema de educación. Como poder educativo es de más valor que los escritos de todos los filósofos de todas las edades". Ibid, p. 542.

"Los jóvenes necesitan educadores que mantengan los principios de la Palabra de Dios continuamente delante de ellos. Si los maestros hacen de los preceptos bíblicos su libro de texto, tendrán mayor influencia sobre la juventud. Ellos serán aprendices con una conexión viviente con Dios" Consejos para Padres, Maestros y Estudiantes, p. 430.

"Debe haber escuelas establecidas bajo los principios y controladas por los preceptos de la Palabra de Dios. Otro espíritu debe existir en nuestras escuelas, para animar y santificar cada rama de la educación y debemos ver el Espíritu del Señor difundido como en las escuelas de los profetas y que cada objeto participe de consagración divina. La ciencia será entonces, como lo fue para Daniel, la sierva de la religión; y cada esfuerzo, desde el primero hasta el último, tenderá a la salvación del hombre, alma, cuerpo y espíritu, y la gloria de Dios a través de Cristo". Fundamentos sobre Educación Cristiana, p. 99.

"Lo natural y lo espiritual deben estar combinados en los estudios de nuestras escuelas" Ibid, p 375.

"Cristo es el mayor Maestro que este mundo haya jamás conocido, y no es la voluntad del Señor Jesús que los ciudadanos de su reino, por quienes El murió, sean educados de tal forma que sean conducidos a colocar la sabiduría de los hombres al frente y delegar la sabiduría de Dios como se revela en su Santa Palabra, a un lugar secundario" ibid, p. 328.

"Jesús y su amor debieran estar entretejidos con toda la educación que se imparta, como el mejor conocimiento que el estudiante pueda obtener...Tráigase el Príncipe de la vida a cada plan, cada organización. No se puede tener demasiado de Jesús o de la historia sagrada en vuestra escuela" Testimonios, Vol. 5, p. 587.

"El maestro que comprende cabalmente el trabajo de la verdadera educación no pensará que será suficiente hacer referencia casual a Cristo de vez en cuando. Con su propio corazón lleno del cálido amor de Dios, constantemente elevará al Hombre del Calvario. Su propia alma será imbuída del Espíritu de Dios y procurará mantener la atención de sus alumnos sobre el patrón, Cristo Jesús el principal entre miles, el que es sobre todo amable" Fundamentos sobre Educación Cristiana, p. 526.

La Biblia como Fuente de Instrucción y Currículo

La Biblia tiene mucho qué decir que debiera afectar ambos, lo que se debiese enseñar (currículo) y cómo debiese enseñarse (instrucción). Esta sección ilustra brevemente algunos pasajes de la Escritura que contienen información con respecto a cómo y qué debiera enseñarse, así como de qué manera se debe hacer una asignación.

Los siguientes son algunos conceptos bíblicos que tienen implicaciones con respecto a lo que debiera enseñarse.

1. Aplique conocimientos y principios para evaluar y distinguir lo que es bueno. "Probadlo todo, y retened lo bueno"). 1 Tes, 5: 21. "A toda costa use su juicio y retenga todo lo que es bueno". (Traducción de Phillips). "Luche por demostrarse capaz de la aprobación divina, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, impartiendo con sabiduría la proclamación de la verdad". (2 Tim. 2: 15, V. Inglesa).

2. Desarrolle pensamientos nobles. "Por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad". (Fil. 4:8).

3. Desarrolle buenos hábitos de trabajo. "Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas". (Ecl. 9: 10).

4. Comprenda y mantenga principios que conduzcan a la buena salud. "¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual tenéis de Dios y que no sois vuestros?" Porque comprados sois por precio. Glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo". (1 Cor. 6: 19, 20). "Si pues coméis o bebéis o hacéis otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios". (1 Cor. 10: 31).

5. Aplique la comprensión cristiana de la vida victoriosa. (Véase Mateo 5 y 6, Romanos 7 y 8, y el libro de Santiago).

6. Comparta el conocimiento de Dios con otros. "Estad pues apercibidos para difundir la fe que hay en vosotros" (1 Pedro 3: 15).

7. Demostrar amor por otros, así como por sí mismo, basado en la comprensión del amor de Dios. (Mat. 25: 31-46).

8. Desarrollar las habilidades propias al máximo de su potencial. (Véase 25: 14-20).

Las siguientes son algunas ilustraciones de la Escritura que sugieren métodos de enseñanza:

1. Derive lecciones de las historias e ilustraciones, como Cristo lo hiciera en su enseñanza. (Para referencia bíblica estudie las parábolas de Cristo).

2. Enseñe sobre la base de uno a uno. (Por ejemplo, historias de Nicodemo y Zaqueo).

3. Sea sensible y esté alerta a las necesidades especiales de los individuos. (Lea la historia de la viuda que tocó el manto de Jesús y las historias de cómo el se relacionaba con los niños).

4. Anime a sus estudiantes a trabajar juntos. Cristo envió a sus discípulos de dos en dos. (Véase Mar. 6; 7). Un estudio de los viajes de San Pablo y otros apóstoles generalmente demuestran cómo trabajaron en grupos de dos o más.

5. Use técnicas audio-visuales. (Lea acerca del tabernáculo en el desierto, la historia de Jeremías cuando rompió los jarros, y Ezequiel acostándose sobre su costado).

Confrontación en un Colegio Conservador Cristiano de Estados Unidos

Como ustedes saben, hay un debate considerable hoy en la educación cristiana. Mucho de ese debate se lleva a cabo dentro de las fuerzas laicas, algunos de los cuales están preocupados por el hecho de que la educación cristiana como tal no existe en realidad. Hay un grupo que siente que al sistema de escuelas de iglesia en realidad se ha estado poniendo una máscara que se llama educación cristiana, pero que viene siendo solamente una buena educación secular con un aderezo eclesiástico -que incluye cultos, clases bíblicas, capillas, semanas de avivamiento y servicios de fin de semana, pero como ingredientes agregados que no forman parte intrínseca de la educación. Los laicos sienten que esencialmente la educación cristiana no es más que una escuela pública con modificaciones religiosas. Los críticos aseveran que todas las materias son enseñadas de la misma manera como se enseñarían en una buena escuela pública, excepto que en la escuela cristiana se exhibe a los "buenos" y quizá exista un grupo estudiantil más selecto. Ellos sostienen que las escuelas de iglesia solamente están proveyendo buena educación privada en un ambiente religioso ese es el impacto social del clima religioso (todos son cristianos) que hace toda la diferencia. Muchos laicos -y un nuevo grupo de profesionistas en las iglesias de todas las denominaciones- están comenzando a levantar la pregunta: "¿Es esto suficiente?"

Un artículo penetrante de la revista "Christianity Today" discutía el problema bajo el título "No se puede siempre juzgar una escuela por su nombre". Tómese el caso de un "Colegio Conservador en los Estados Unidos". Este es un colegio de artes liberales, de afiliación cristiana, ubicado en el medio oeste de Norteamérica que, excepto por su teología, podría fácilmente confundirse con una escuela adventista -muy conservador en sus normas cristianas y su estilo de vida en el plantel. La enseñanza de Biblia es obligatoria y está en la base del currículo (se requiere más o menos un 10% de todos los créditos totales requeridos para graduación, que es más o menos lo mismo que lo que exigen otras escuelas cristianas de ese tipo).

Una primavera, las escuelas estaban otorgando el examen general de pregrado y postgrado para saber que tan bien habían captado sus estudiantes, después de 16 años de educación, la información a la cual estaban expuestos y ver si los graduandos estaban listos para graduarse, y cuales eran sus fortalezas y sus debilidades. Siendo que el departamento de Biblia nunca participa en estos exámenes de tipo oficial y nacional, la facultad pensó elaborar un examen para saber si sus graduandos en realidad habían dominado los grandes temas de la Sagrada Escritura. Desarrollaron un examen muy sencillo que consistía de una o dos preguntas y lo dieron a los estudiantes de Teología que estaban llevando el currículo preparatorio para el seminario (así como a sus graduandos quienes no estaban sacando su especialidad en Biblia).

La pregunta que se les hizo a los predicadores en embrión. fue: "Utilizando su biblia, indique cómo guiaría usted una persona a Cristo Jesús". La pregunta que dieron a los estudiantes que seguían los cursos generales fue: "Usando su Biblia, identifique y documente los grandes temas del evangelio".

Los maestros de Biblia esperaban que cualquiera que hubiese gastado l6 años en una escuela cristiana debiera ser lo suficientemente capaz para manejar cualquiera de las dos preguntas. Los resultados del examen fueron una confrontación con la realidad, cuando la facultad descubrió que ambos grupos de estudiantes tenían pocos pedacitos y partecitas dispersas de información de la Sagrada Escritura, y que podían producir textos de prueba y recitar frases religiosas acuñadas que se les había dado. Ellos también podían citar de Bonhoeffer, Barth y Buber y alguno de los otros grandes teólogos, pero cuando se trataba de los grandes conceptos del evangelio y de cómo usar la Biblia para testificar, cuando se
trató de ser poderosos en la Palabra de Dios y de conocer cómo usarla como su espada, quedaron extrañamente silenciosos.

Estos resultados del examen crearon un momento difícil de realización para toda la facultad, no sólo para el departamento de Biblia. Sus estudiantes habían sido examinados sobre la misma razón de ser de la institución. Comprendemos la razón por la cual la facultad comenzó fervientemente a examinar cuidadosamente sus almas, preguntándose: "¿Qué sucede en nuestra escuela? ¿Por qué no ha habido comprensión y aplicación personal de los conceptos bíblicos que nosotros dimos por sentado se llevarían a cabo en nuestros alumnos?"

Fue un momento agonizante para esa facultad. Finalmente concluyeron que algo estaba secularizando a sus jóvenes durante el proceso de obtener una educación cristiana. La facultad primero examinó el currículo y luego viró su atención a los métodos de enseñanza y encontraron el problema; la Biblia se estaba enseñando solamente en el departamento de Biblia, y eso, se dieron ellos cuenta, no era suficiente. Sus estudiantes no estaban recibiendo el punto de vista cristiano acerca del mundo, ni tampoco estaban aprendiendo a pensar como cristianos. Ellos concluyeron que su plantel estaba dividido entre lo sagrado y lo secular, y que sus estudiantes estaban recibiendo un punto de vista distorsionado de la realidad. Estos estudiantes estaban siendo minados espiritualmente allí mismo en sus clases.

Después de mucho estudio y oración, los maestros como grupo pidieron al Vicerrector Académico que exigiese que cada sílabo demostrase en qué forma cada curso incluiría la utilización de la Biblia en forma competente para presentar el punto de vista cristiano acerca del mundo. Cada sílabo debería detallar cómo esa materia sería usada para descubrir, comprender y glorificar a Dios. Más aún, la facultad añadió un nuevo componente en la lista de evaluación profesional anual: autorizaron a la administración para evaluar su eficiencia como maestros cristianos en ese mayor marco espiritual.

Una carta reciente del Vicerrector de ese colegio, da crédito a esta experiencia como el punto de cambio en la historia de esa institución el año que la facultad llegó a estar realmente entregada a la tarea de hacer que esa escuela fuese un establecimiento donde se propiciase la nutrición de fe, y productora de evangelistas cristianos en vez de profesionales respetables y bien educados para la sociedad en general.

Sin embargo, muchas de estas escuelas todavía están preguntándose: "¿Tenemos la clase de visión y singularidad de propósito como para intentar una reorientación y cambio tan completo en nuestro plantel? ¿Creemos en el poder de la Palabra con suficiente profundidad como para edificar sobre ello y permitir que haga su labor entre nuestros estudiantes?"

"¿Cuál debe ser nuestro almácigo curricular: el Libro o los grandes libros?"

Obviamente este problema existe no sólo a nivel de licenciatura; el problema de secularización está en cada nivel de la educación cristiana; primaria, secundaria, superior y postgrado, no importa la afiliación denominacional.

Esta unidad de instrucción examinará el problema de la secularización en forma detallada y demostrará cómo cada maestro en la escuela puede funcionar como un maestro de Biblia.

Adoctrinando con respecto a la Adoctrinación

¿Ha sido usted adoctrinado para creer que no se debe adoctrinar, que sólo debe presentar los hechos desde un punto de vista neutral y no tratar de influenciar a los jóvenes en sus decisiones?

¿Cree usted que la mente racional del hombre, sin ayuda, es capaz de tomar la decisión correcta por sí mismo?

Si usted contesta afirmativamente, es usted el producto de la filosofía secular humanista del aprendizaje.

¿A qué clase de gobierno conduce la razón humana? Examine de cerca el debate y trama de la Revolución Francesa (El Reino del Terror), cuyo principio era el gobierno de la razón, los genocidios de la Alemania nazi, las masacres del comunismo, las matanzas en Indochina.

Tenemos un mandato de la Escritura de adoctrinar en la forma correcta, (naturalmente la adoctrinación bíblica no incluye el lavado de cerebro, la coersión o violencia). La adoctrinación cristiana da un alto valor al pensamiento crítico: "probadlo todo; retened lo bueno" (l Tes. 5: 21). Conduce a las gentes a Dios y a su Libro como una fuente de sabiduría.

Exponer recortes religiosos y cuadros en el tablero informativo de su salón de clases es parte del ambiente religioso total, pero lo que sucede después que toca la campana es vastamente de mayor importancia.

El asunto es, ¿divide usted el tiempo de clases, diciendo en esencia: Los primeros cinco minutos tendremos devoción religiosa y los siguientes cuarenta minutos vamos a estudiar esta materia, exactamente como se estudiaría en cualquiera otra escuela secular?

Esto es una barrera de tiempo. No importa mucho cuán religioso sea el ritual si al concluirlo la clase es totalmente secular, naturalista o humanista al resto del tiempo. Se ha efectuado una dicotomía: una opción entre el aprendizaje, la fe y la práctica. Debemos reconocer que un buen ambiente, aún cuando "los héroes sean los buenos" no es suficiente.

Cuando algunos jóvenes se gradúan de una academia cristiana para asistir a una universidad estatal, encuentran para su sorpresa que su profesor favorito es una persona abiertamente agnóstica o atea, pero que a la vez amable, bondadoso, de modales refinados, siempre dispuesto a ayudar y con una personalidad totalmente reafirmante. Y el joven cristiano en conclusión dice: "Siempre pensé que solamente los cristianos poseían estos 'frutos del Espíritu'". Quizá mucha de la gente de sus años de escuela cristiana fueron tensos e infelices, en un ambiente donde siempre se encontraban faltas, y donde siempre se le aplicaba disciplina en una forma negativa. Qué crisis provoca esto después en la vida, en donde los héroes que se ponen al frente llegan a ser ateístas, agnósticos, que son "más gente", más comprensibles que lo que fueron sus maestros cristianos.

Para una persona joven, ésta puede ser una revelación devastadora. No es suficiente que los maestros cristianos pongan a los "héroes buenos" al frente y guarden su testimonio cristiano para su vida fuera del aula. Para poder ser una escuela realmente cristiana, debe permear una atmósfera profundamente espiritual en cada aspecto de la experiencia escolar del alumno. Alguna vez en el futuro nuestros estudiantes podrán evaluar nuestro impacto total como maestros cristianos. ¿Cuánto valor nos darán cuando les llegue ese examen de memoria?

En la segunda parte hablaremos acerca del futurismo como un tema curricular en la educación adventista, en vista de los problemas que enfrentan los cristianos que son obedientes a Cristo, a través de la gran prueba y tribulación que nos espera. En esa hora terrible, cuán trágico será el destino de los falsos pastores -incluyendo los maestros- que hayan traicionado su cometido sagrado. Para el maestro cristiano este es un pensamiento que estimula a la sobriedad.

¿Qué es la integración de aprendizaje, fe y práctica y cómo funciona?

Seguramente la Biblia debe ser la fuente primaria para nuestra comprensión inicial de lo que es integración del aprendizaje, fe y práctica. "La revelación de tus palabras, da luz" (Sal. 119: 130, Versión Rev. Standard Inglés).

Desafortunadamente, la frase tan comúnmente usada "integración de fe y aprendizaje" puede conducir a algunos a involucrar la integración del conocimiento espiritual con el conocimiento secular, descuidando la dimensión añadida de lo que la práctica puede suplir.

Esta frase "integración de aprendizaje, fe y práctica" tiene su base bíblica en Romanos 10: l7 y Santiago 2: 26. Romanos 10: 17 dice "Así que la fe es por el oír y el oír por la palabra de Dios". Santiago 2: 26 dice: "Porque el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta".

En forma visual esto se puede resumir de la siguiente manera: mensaje..fe..obras y aprendizaje..fe..práctica.

La importancia de la relación entre la fe o creencia y la acción es a menudo pasada por alto, con el resultado de que nuestra instrucción con respecto a la vida cristiana llega a ser una teoría ficticia.

La relación entre aprendizaje, fe y práctica es consistente con la taxonomía del dominio afectivo (Krathwohl, 1968), desarrollado como resultado de estudiar las formas como la gente adquiere creencias y valores. Los cinco niveles del dominio afectivo son:

1. Recibir
2. Responder
3. Evaluar
4. Organizar
5. Caracterización de un valor o un complejo de valores a través de la vida.

Un análisis de estos cinco niveles demuestra que el primero, recibir o adquirir, corresponde al concepto bíblico del mensaje. Los siguientes tres: responder, evaluar y organizar, se relacionan con el concepto bíblico de desarrollar creencia o fe, mientras el quinto, la caracterización, corresponde a la transformación de la fe o creencia en acción y otras.

No podemos dar simplemente un mensaje (el 1er. paso, a condición de que el mensaje pueda ser recibido) y esperar que sea automáticamente transformado en la práctica. "El diablo cree y tiembla". (Sant. 2: 19). Pero no vive una vida cristiana. Enseñar los valores en tal forma que ellos puedan ser transformados a un estilo de vida requiere el uso de los pasos 2, 3 y 4.

El paso 2 indica que la oportunidad debe basarse a cada individuo para responder al mensaje; por ejemplo, a través de la discusión. Por medio de este procedimiento de clarificación el significado del mensaje se aclara, y el individuo concibe un valor (paso 3) en el mensaje, ya sea por el rechazo o por la aceptación del mismo. Si acepta el mensaje, puede ser que él requiera mayor interacción con otros para ayudarles a determinar cómo se relaciona con el nuevo valor respecto a los valores que ya tenía.

Finalmente, la aceptación del nuevo valor resulta en reajustar o aún rechazar los antiguos valores para que los nuevos valores vengan a ser parte de su sistema total de valores (paso 4).

El paso 5, la transformación del valor en un estilo de vida, todavía permanece. Mientras la convicción que trae esta transformación es la obra de Espíritu Santo (Juan 16: 7-13), debe proveerse a la persona la oportunidad de demostrar esta transformación en otras cristianas. Los valores son a menudo comprendidos en forma incompleta hasta que son practicados. Aquí radica la importancia de encontrar formas en que los estudiantes puedan poner en práctica sus valores cristianos en el marco secular. El no hacer esto puede resultar en un currículo que enseñe solamente los postulados teóricos de la fe cristiana. Hasta que se comprendan más cabalmente los valores esenciales a través de la práctica, el cristiano encontrará dificultades para desarrollar un juego más completo de creencias cristianas que puedan resultar en un estilo de vida diferente.

El intentar ayudar a los alumnos a desarrollar valores cristianos sin proveer oportunidades para que ellos practiquen, puede compararse con una persona sola en una isla desierta que toma un curso por correspondencia con respecto a lo que es el amor. La teoría puede ser presentada eficientemente, pero hasta que haya oportunidad de aplicar el mensaje acerca del amor y su relación con otras personas, él jamás podrá comprender completamente ese concepto.

Otra analogía de enseñar los valores sin las oportunidades correspondientes para practicarlos es impartir un curso de natación, usando un libro de texto con la teoría escrita, con fotografías de las técnicas de braceo, y proveyendo oportunidad para que los estudiantes discutan y demuestren dichas técnicas a la orilla de la alberca, pero sin darles la oportunidad jamás de entrar al agua. Y entonces el examen final consiste en que a estos estudiantes que jamás han estado en el agua se les requiera saltar en lo profundo de la alberca y nadar al extremo opuesto. Los que tienen éxito en pasar el curso salen a flote, el resto se ahoga.

Estas analogías nos ayudan a comprender mejor el concepto de desarrollar el carácter cristiano y el texto de Santiago 2: 26: "La fe sin obras es muerta".

Para las escuelas cristianas y los educadores, el tener éxito real, depende de que se hagan planes para todos los aspectos de la IAFP.

El Mensaje Bíblico: La Fuente de Fe Cristiana

Un análisis de cómo aplicar los principios de instrucción en la educación cristiana es limitado, a menos que algunas creencias esenciales sean identificadas.

La Redención es un Don Gratuito de Dios

Muchos jóvenes son abrumados por lo que ellos creen que son los requerimientos de Dios para los cristianos -a la mayoría les parece inalcanzable. Desde luego, sin la ayuda de Dios esto es cierto.

¿Cuán a menudo habla usted con sus estudiantes acerca del don de la Redención y el papel que el Espíritu de Dios juega en ayudarles a ser cristianos de éxito? Está usted pensando ahora: "bien, eso está bueno para la clase de Biblia, pero ¿cómo se relaciona esto con mi disciplina específica? Los maestros deben recordar que no es sólo el mensaje hablado, sino que es igualmente importante el mensaje vivido.

La vida del maestro puede comunicar la esperanza que se encuentra a través del Don de Jesucristo y el poder de su Espíritu. Puede testificar ante sus estudiantes con respecto a victorias personales que él ha obtenido como resultado de la oración y el haber recibido el poder del Espíritu de Dios en su vida. El testimonio abarca más que lo que sucede frente a la clase; también incluye situaciones en la oficina del maestro, en su hogar, en el plantel y en el campo de juegos.

Los conceptos de la Redención a través de Cristo y el poder accesible para obtener la victoria sobre el mal a través del espíritu de Dios, son presentados claramente en los Evangelios y en los escritos de San Pablo (ej.: Juan 3: 16 y Efesios 2: 8- 10).

Los cristianos a veces fallan en comprender que una vida cristiana de éxito se obtiene solamente a través del poder que se recibe de Dios para vencer el mal. Pablo, en el cenit de su experiencia cristiana reconoció la distancia infinita que existe entre sus mejores esfuerzos y las demandas de la Santa Ley de Dios. En Romanos 7: 24 y 25 él escribió: "Miserable hombre de mí; ¿quién me librará del cuerpo de esta muerte? Gracias doy a Dios por Jesucristo Señor Nuestro. Así que yo mismo sirvo con la mente a la Ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado".

Después de reconocer que al hombre le es imposible por sí mismo vencer el pecado, Pablo continúa asegurándonos que al recibir el Espíritu de Dios, El nos puede guiar a una vida cristiana victoriosa. (Cap. 8: 9-11).

¿Puede un maestro conscientemente planear que este mensaje de reafirmación en Cristo permee su enseñanza? Este mensaje de reafirmación necesita ser presentado en muchas formas, tanto en la vida como en la enseñanza del maestro.

¿Ha contribuido la idea humanista de que el hombre debe gastarse por sí mismo para que un maestro diga: "No le ayude a Juanito, que él lo haga solo"? Tal actitud no solamente refuerza la idea de la suficiencia individual del hombre, sino que además niega a Juanito la oportunidad de recibir la ayuda que necesita y evita que otros estudiantes experimenten el gozo de ayudar a sus compañeros.

Vida Positiva

Todo lo que Cristo pide de un cristiano resulta a la postre en su bienestar, y consecuentemente en una vida feliz. La vida cristiana es elevadora y positiva. Cristo indicó: "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia". (Jn. 10: 10).

Esta enseñanza es extremadamente importante, porque los cristianos a menudo se relacionan con la religión en términos de lo que no deben hacer. En realidad son las muchas cosas que los cristianos pueden hacer lo que los hace más felices y lo que debiera ser enfatizado en la educación cristiana. Es importante reemplazar el mal con el bien, como se ilustró en la parábola de Cristo acerca del hombre que fue librado de un espíritu inmundo. (Luc. 11: 24-26).

Como maestros debiéramos comunicar nuestro entusiasmo concerniente a la abundante vida cristiana que enseñamos: la familia cristiana; buena alimentación y vida sana; la guía providencial, la recreación integral; el gozo del servicio; disfrutar el diseño y belleza de la creación de Dios; el compañerismo cristiano; el descanso sabatino; la paz mental; el sentido del valor propio en Cristo; la limpia conciencia; la fe en las promesas de Dios; el disfrutar el arte ennoblecedor y elevador, música y la literatura; creación y ejecución del arte, música o literatura para la gloria de Dios; y la vida victoriosa en Cristo.

Los Mandamientos de Amor

El mejor resumen de creencia cristiana que conduce a la vida positiva, es el nuevo mandamiento de Jesucristo: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente. Este es el primero y más grande mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen la ley y los profetas" (Mat. 22: 37-40).

La educación cristiana y el desarrollo del carácter se ventilan en torno a este ideal. Amar a Dios es amar su carácter de amor. Amar a su prójimo como a sí mismo implica en primer lugar, amor apropiado a sí mismo, incluyendo la comprensión y el respeto por sí mismo. En ese contexto el amor al prójimo llega a tener significado. Estos mandamientos deben ayudar al estudiante a comprender el valor de cada individuo, mostrando cómo cada persona es su prójimo. El propósito de la educación cristiana es proveer conocimiento dentro del contexto de un sistema de valores basado en amor. Los maestros cristianos debieran ser expertos en amar a las personas (especialmente estudiantes).

El efecto que la ley de Dios y su amor tienen en la vida cristiana es ilustrado en la historia del buen samaritano (Luc. 10: 25-37). De nuevo en la escena del juicio donde el Señor indica: "De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis" (Mat. 25: 40).

Para el cristiano que es motivado por amor, la educación es una preparación para el servicio, así como para la vida eterna.

¡Compartamos las Buenas Nuevas!

Cuando un individuo encuentra algo que es realmente glorioso, lo primero que hace es compartir lo que ha encontrado con aquellos a quienes ama. Si el Evangelio trae al cristiano la más feliz y mejor forma de vivir y él ama a sus congéneres, de seguro él deseará compartir eso con todo el mundo. Cuando los cristianos que han nacido de nuevo comparten las buenas nuevas, sus mensajes hablados y vividos se combinan para testificar con constancia y entusiasmo.

Transformando el mensaje en fe no podemos asumir que por el solo hecho de que se ha presentado el mensaje automáticamente se transformará en fe y por lo tanto la fe será transformada en práctica.

Esta sección considera algunas de las formas que ayudarán a transformar el mensaje en Fe. Cuando una persona escucha por primera vez el mensaje, a menudo le parece confuso. La discusión interactiva con otros puede ayudar en el procedimiento de clarificación. Para que la interacción sea efectiva, una persona debe escuchar el mismo mensaje de la palabra hablada que él percibe en la vida de los cristianos con quienes tiene interacción.

Clarificación de Valores: Un Paquete Mixto

Algo debiera decirse en este punto acerca de la clarificación de valores en relación con la IAFP. La IAFP es el fundamento de la educación cristiana e involucra mucho más de lo que comprende la clarificación de valores. La IAFP ha sido básicamente un concepto filosófico desde el mismo comienzo de nuestra Iglesia, como es evidente en las muchas referencias del espíritu de profecía. Una alarma debiera sonar con respecto a la clarificación de valores: el alcance de la mayor parte de la clarificación de valores hoy se basa en el relativismo humanista, que asevera que los valores vienen de dentro de las personas y que los valores son pragmáticamente derivados dentro de la sociedad. El fundamento de la clarificación de valores es filosofía existencialista. Su premisa descansa en la convicción humanista de que el hombre es la medida de todas las cosas. Esta filosofía presupone que el hombre puede racionalmente determinar lo que es mejor para él, y, si se le concede suficiente tiempo, esa bondad básica le guiará con éxito. Implica que el hombre es perfeccionable a través de la educación.

Ahora bien, si esto es cierto en verdad, ¿para qué sirve la Biblia? ¿Para qué se necesita a Dios? La clarificación de valores que surge de "yo creo" o "yo siento" es diametralmente diferente de la clarificación de valores que surge de un "así dice Jehová".

A veces los maestros cristianos hablan acerca de la clarificación de valores como si pudieran tomar prestado los procedimientos de los humanistas y secularistas, emplearlos y usarlos como están dentro de la educación cristiana para ayudar a nuestros jóvenes a encontrarse a sí mismos. Este procedimiento se basa en la pretensión de que todos los valores son relativos, que cambian de época en época, y que cada sociedad tiene sus propios valores.

En esencia, esta filosofía implica que no hay tal cosa como moral absoluta o preceptos morales absolutos. A pesar de que los educadores adventistas están involucrados en clarificación de valores, nuestro punto de vista es diametralmente distinto, ya que es cristiano.

Los jóvenes deben ser enseñados a elevar cada tema al nivel consciente, examinar sus premisas y presuposiciones básicas, decidiendo con respecto a lo que están considerando: "esto es cristiano" o "esto no es cristiano".

Deben aprender a excluir las implicaciones religiosas de cualquier filosofía dada -ser capaces de discutir los puntos vitales y luego actuar con convicción cristiana.

Los maestros adventistas están involucrados profundamente en clarificación de valores, pero este involucramiento debe ser basado en la revelación bíblica no en el descubrimiento interno de sí mismo.

La tabla abajo, indica el método de clarificación de valor humano, con una adscripción especial (vea el paso 5). Es recomendada para adaptarla a los propósitos cristianos.

 

Clarificación de valores para un educador Adventista:

1. ¿Cuál es el asunto?
2. ¿Cuáles son las opciones de respuesta o acción que se presentan?
3. ¿Cuáles son las consecuencias de seguir cada opción?
4. ¿Qué valores son representados en estas opciones?
5. ¿Cuáles de estos valores son cristianos, si se compara con el criterio de:

a) La Sagrada Escritura
b) Consejos del espíritu de profecía
c) Los consejos oficiales de la Iglesia (cuando son disponibles).

6. ¿Cuál valor debe estimar como superior y sobre cuál actuar?
7. Conclusión: opción...selección.

La instrucción en el salón de clases puede usarse para enseñar el principio de moverse de lo concreto a lo abstracto para salvar la brecha entre la presentación del mensaje y la formación de la creencia o la fe.

La Transición de lo Concreto a lo Abstracto

Generalmente es mejor la transición de los ejemplos concretos e ilustraciones a las generalizaciones y abstracciones. Las generalizaciones son enunciadas primero y luego, rápidamente debiesen ser seguidas por ejemplos correctos. Los estudios sobre el crecimiento humano y el aprendizaje, indican que en el aprendizaje los niños primero deben manejar ideas y objetos concretos. Es sólo mientras llegan a ser más maduros cuando ellos pueden manejar razonamiento formal, generalizaciones y abstracciones.

El principio de moverse de lo concreto a lo abstracto puede usarse en cualquier situación de clases en donde es apropiada una historia o ilustración. Por ejemplo, en vez de simplemente contar una historia en la clase de Biblia, el maestro debiese estimular la discusión viva. Así los estudiantes en lugar de sólo adquirir datos, pueden comenzar a solidificar sus creencias concernientes a los principios que se ilustran.

Transformando la Fe en Acción

Ahora llegamos a la transición crítica. No es suficiente que una persona dé asentimiento verbal a un valor. La prueba final es si él cree con suficiente fuerza como para estar dispuesto a vivir. Mientras, la motivación mayor de vivir de acuerdo con la fe cristiana viene del Espíritu Santo, los maestros pueden ayudar en animar a los estudiantes a expresar su fe en acción. Los maestros debieran participar con ellos en darles actividades misioneras. Las escuelas cristianas y los educadores debieran estar alertas a las muchas oportunidades que están disponibles para que los estudiantes practiquen la vida cristiana.

Una forma eficiente de ayudar a provocar esta transición es que el maestro use el principio de la experiencia vicaria, que permite a cada persona participar vicariamente en la experiencia de otros, al practicar sus creencias cristianas. A menudo esto puede iniciar un proceso que conduce a la persona a practicar la fe por sí mismo. "Somos transformados por la contemplación" (Lecciones Prácticas del Gran Maestro, p. 355, en inglés).

Los maestros a menudo se quejan concerniente a la dificultad de hacer que su instrucción sea tan estimulante como los programas de televisión o las películas. Sin embargo, si uno comprende las atracciones de los medios de comunicación, ellos pueden moldear su instrucción usando los mismos principios que hacen que la televisión y las películas sean estimulantes. Este principio se puede resumir como sigue: El principio de la experiencia vicaria. Cuando una persona ve, la otra escucha las características de la experiencia humana, él experimenta en un mayor o menor grado las emociones relacionadas con esas experiencias. Se identifica con uno o más de los caracteres y se relaciona personalmente con las actitudes, creencias y valores que se presentan en la experiencia. El uso efectivo del principio de la experiencia vicaria hace de cada maestro un experto cuentista y a menudo ayuda a sus estudiantes a adquirir esta habilidad. Para los estudiantes que tienen un maestro de historia que usa eficientemente este principio, la materia llega a ser una secuencia de historias interesantes. Los estudiantes no sólo aprenden acerca de los eventos históricos, sino que también llegan a comprender mejor las emociones, motivaciones, creencias de aquellos que hicieron la historia. En las escuelas cristianas entonces, la historia llega a ser el drama del gran conflicto. Las clases de estudios sociales entonces llegarán a involucrarse en la aplicación de las leyes, aprendiendo como la ley se usa para proteger a los inocentes e inculpar a los criminales. Los estudiantes obtienen perspectiva con respecto a donde las leyes han sido efectivas y cuando han sido ineficientes.

A menudo los estudiantes pueden recibir crédito académico por encontrar y presentar historias que ilustren un principio que se está considerando.

Para poder cumplir eficientemente los objetivos cristianos, las ilustraciones deben ser significativas para los alumnos y deben presentar experiencias elevadoras. Los estudiantes que tienen problemas pueden beneficiarse en seleccionar historias de personas famosas que supieron vencer sobre problemas semejantes.

El principio de la experiencia vicaria puede ser incorporado casi en cualquier clase donde la dramatización, el estudio de biblioteca, o cualquier otra historia acerca de la experiencia humana son apropiadas. Mientras es eficiente, especialmente en la poesía, literatura, música e historia, también puede usarse en la ciencia, las matemáticas, a través de biografías de individuos que hicieron contribuciones significativas en estos campos. Las biografías seleccionadas de ciertos cristianos pueden describir sus sentimientos, sus emociones en el proceso de su comprensión de Dios, particularmente durante el tiempo de su conversión a Cristo. El leer sus biografías hace posible que los estudiantes experimenten sus frustraciones, sus logros, sus momentos de emoción y su conciencia espiritual en relación a como un científico cristiano busca comprender a Dios mejor a través del estudio de la ciencia, y esto trae a la mente la famosa declaración de Einstein: "Dios no juega a los dados con el universo". Al leer con respecto a científicos cuya investigación los dirigió a buscar formas de ayudar al hombre, el estudiante puede experimentar vicariamente el gozo del investigador que descubre una nueva cura o vacuna que puede beneficiar a la raza humana. Esta es una forma de experimentar vicariamente el gozo del servicio cristiano.

En contraste, es posible experimentar el remordimiento de un individuo cuyo descubrimiento más tarde llegó a ser mal usado, para el detrimento del género humano. Un ejemplo muy conocido es el Dr. Alfredo Nóbel, el descubridor de la dinamita y la nitroglicerina. Su conciencia fue lacerada tan gravemente con respecto al uso destructivo de su invento,que estableció un fondo en el que las ganancias de estos productos pudieran promover el uso de la ciencia para beneficiar al género humano "el premio Nóbel".

En la clase de Biblia, la experiencia vicaria puede ocurrir cuando el estudiante ha tenido una oportunidad de compartir una experiencia misionera. A través de su testimonio, la clase puede experimentar vicariamente ambas, las dificultades y los gozos de esa acción, y compartir el entusiasmo de las experiencias del nuevo converso. También el pedir a los alumnos que testifiquen con respecto a lo que Cristo significa para ellos puede animar a otros a tomar el mismo paso y entregar sus vidas a Cristo. Las historias con fin abierto pueden ser usadas para enseñar a hacer decisiones vicarias. Al usar esta técnica, el maestro presenta una historia o asunto en donde algún tipo de decisión moral debe ser hecha.
En este punto, se les puede pedir a los estudiantes que escriban una declaración final, indicando el tipo de decisión que ellos creen debiera hacerse, y luego que expliquen por qué. Los estudiantes pueden entonces presentar sus decisiones y la clase puede discutir lo que ellos considerarían ser la mejor decisión.

¿Hay una misión metropolitana cerca de su escuela? A veces ayuda que los estudiantes participen en excursiones para poder ver los resultados del pecado y observar el servicio redentor que ofrecen estas misiones en las vidas de aquellos que aceptan a Dios. Esta experiencia puede presentar un marcado contraste en el tipo de pecado que tantos pueden haber observado en las películas de la televisión, donde el pecado a menudo se presenta como un halo de gloria y sin demostrar sus consecuencias. Esta experiencia puede servir como un embate para que el estudiante se involucre en el trabajo en las ciudades, tales como celebrar escuelas sabáticas filiales, la hora infantil o programas de tutoría.

En el dominio ejecutivo, la experiencia vicaria puede ser similar en su efecto a la práctica análoga en el dominio cognoscitivo. En cierto sentido la experiencia vicaria exige el mismo proceso de pensamiento y emociones que los estudiantes tendrían si en realidad estuviesen participando en esa forma de conducta.

Cuando Cristo habló de la relación entre el odio y el asesinato, entre la codicia y el adulterio, El puso de relieve la relación entre los pensamientos y la conducta. En otras palabras, el prerequisito para la acción es el pensamiento, que es a menudo impulsado por las actitudes, creencias, emociones o sentimientos.

El postulado de que "somos transformados mediante la contemplación" y la amonestación de pensar sólo aquellas cosas que son positivas, hermosas, virtuosas, recibe un nuevo significado cuando consideramos la experiencia vicaria.

En suma: el uso efectivo del principio de la experiencia vicaria significa que el maestro podrá seleccionar ilustraciones con las cuales el estudiante pueda identificarse fácilmente. Después de presentar la historia o conseguir que varios estudiantes la presenten, el maestro usa la historia como un trampolín para discutir valores y principios.

¡Vívelo - Te Gustará!

A pesar de que la experiencia vicaria puede ser una técnica poderosa para animar a los jóvenes a comenzar a vivir una vida cristiana, no es suficiente. Las escuelas cristianas deben proveer amplia oportunidad de experiencias reales de servicio cristiano. A continuación se ofrece un ejemplo de un programa desarrollado por un maestro cristiano y sus estudiantes en una de nuestras escuelas. Este programa ha tenido un efecto profundo en las vidas de muchos fuera de la escuela, así como en los estudiantes y la facultad.

Esta escuela desarrolló un programa en el que la práctica de la vida cristiana se ha incorporado en el currículo en muchas formas, incluyendo un curso para ser auxiliar de maestro. En este curso los estudiantes del séptimo al octavo grado, ayudar a los maestros con los alumnos más jóvenes. Los maestros han comentado que esta experiencia ha ayudado a los alumnos a pensar concerniente a su ejemplo hacia los estudiantes más jóvenes y les ha ayudado a experimentar el gozo de la comunicación al compartir lo que han aprendido con otros que necesitan ayudar. Se han observado cambios positivos en la actitud de algunos de los jóvenes que han participado en este programa.

Una forma común y estimulante de experiencia cristiana que resulta de este programa, es la clase llamada Testificación Cristiana. Al principio la clase no tenía nombre; comenzó cuando unos cuantos jóvenes se reunieron con uno de los maestros y decidieron que ellos deseaban tener un pequeño curso que tuviese el objeto de ayudar a otros. Los jóvenes escogieron un nombre, desarrollaron las guías del curso, e hicieron todas las actividades de organización y estadística.

Cuando el curso se reunió por primera vez sólo había 4 estudiantes. Comenzaron por hacer varias cosas en favor de otras personas, incluyendo los ancianos del vecindario. También visitaron a varios individuos que necesitaban ánimo. Desarrollaron un reglamento que decía que ellos no aceptarían ningún pago por sus servicios.

El entusiasmo de estos jóvenes fue contagioso, resultado que la clase llegó a ser tan grande que era difícil que todos pudiesen ir a los lugares a la vez. En una fecha consultada con el maestro, los estudiantes decidieron que ellos dedicarían la mayor parte del período de clases para hacer y enviar tarjetas de buenos deseos y simpatía a individuos que ellos sintieron podrían recibir el beneficio de esa atención.

También la clase decidió que harían campañas para recabar fondos para los materiales en la manufactura de las tarjetas y para comprar las estampillas de correos. Seleccionaron un secretario y un tesorero para mantener registro de las actividades, y juntos se estructuraron cooperativamente para llevar a cabo el programa. Se enviaban cartas a individuos cuyos nombres tomaban de listas de obituarios, las listas publicadas por admisiones de pacientes en los hospitales, o de historias acerca de personas que tuvieron alguna experiencia desafortunada.

El trabajo de este proyecto de envío de tarjetas se ha organizado sobre la base de producción masiva. Algunos estudiantes fueron asignados a hacer el trabajo de dibujo, otros a poner las direcciones, otros a recabar fondos, otros al seguimiento, etc.

La clase de Testificación Cristiana ha crecido y también su proyecto; a veces se envían más de 100 cartas en un solo día y durante el último trimestre (al tiempo cuando se escribió este artículo) la clase ha enviado más de dos mil tarjetas.

Además de este proyecto, la clase se ha involucrado en numerosas actividades cristianas de ayuda social. Algunos estudiantes han tomado esta clase de 9 semanas tanto como 7 veces, y no es desusual que un estudiante tome la clase 3 ó 4 veces, mientras está entre el séptimo y octavo grados.

Podrá preguntarse: "Bueno, ¿cuál es el resultado de todo esto?" Los maestros han observado muchos cambios positivos en ciertos jóvenes al mostrar su preocupación por otros. Los maestros han notado mejoría en caligrafía y gramática. La clase ahora está recibiendo de 2 a 10 respuestas al día de aquellos que han apreciado lo que se está haciendo.

La idea de mini-cursos, tales como la clase de Testificación Cristiana, brotó de la preocupación de una maestra de matemáticas de séptimo y octavo grados, porque a algunos de sus estudiantes no les gustaban las matemáticas. Ella escogió un curso informal de hacer macramé para lograr mayor empatía con sus alumnos. Un número de niñas se interesó en el macramé y mientras trabajaban, empezaban a hablar acerca de muchas cosas. Subsecuentemente, el tamaño de la clase aumentó e incluyó a los varones. A través de la ayuda de esta maestra, muchos estudiantes comenzaron a tener éxito en el macramé, el cual no habían tenido en matemáticas. Debido a la interacción que esta maestra logró, empezaron a trabajar con mayor dedicación para comprender las matemáticas.

Esta clase informal motivó que la maestra y sus estudiantes discutiesen cómo podrían tener más de este tipo de clases de recreación. Eventualmente, el currículo fue reorganizado de modo que todas las clases básicas -Biblia, Matemáticas, Gramática, Sociología- se terminaban para medio día. Después del almuerzo, los estudiantes podrían escoger de una variedad de mini-cursos, incluyendo varios aspectos de educación física (una de estas clases tenía que tomarse 3 de los 4 trimestres disponibles), jardinería, macramé, tejido, manufactura de alfombras, manufactura de colchas, cocina, reparaciones domésticas, reparación de motores pequeños, coros de campanas y otros tipos de actividades musicales, fotografía, plomería, electricidad, y testificación cristiana.

Los jóvenes en esta escuela se han interesado tanto en sus clases que el problema de la inasistencia casi no existe. Los miembros de las clases y sus maestros hablan concerniente a personas en necesidad y los estudiantes se ofrecen a menudo voluntariamente para ayudar.

Recientemente, un jovencito medio extravagante, en privado, le pidió a su maestro, si como parte de los requisitos extracurriculares de su curso, él pudiese leer para una ancianita que estaba perdiendo la vista. El maestro dijo que mientras este joven empezó a invertir por lo menos una hora a la semana leyendo a esta dama de la Sagrada Escritura y la Revista Adventista o la lección de la Escuela Sabática, él empezó a cambiar en forma positiva. Más adelante, el joven descubrió que él estaba gastando más tiempo del que había planeado. El indicó, "bueno, de todos modos me queda en camino a casa, y si no hago esto, voy a estar vagando... y ella aprecia realmente mi visita".

Podríamos escribir un libro acerca de las respuestas maravillosas que estos jóvenes han recibido. Muchas de estas respuestas han animado a los estudiantes a estar continuamente conscientes de su ejemplo cristiano.

Un hombre que estaba esperando una cirugía de corazón abierto grabó un cassette con una bella alegoría, describiendo lo que significó para él el recibir una tarjeta de ánimo. Ninguno de los estudiantes sabía quién había escrito esta tarjeta, porque todas las tarjetas se firmaban: "De parte de la Clase de Testificación Cristiana". Cuando los estudiantes primero se dieron cuenta que este hombre iba a tener una cirugía de corazón abierto, oraron por él en muchas de sus clases. La preocupación por su condición después de la cirugía era tal, que el maestro tuvo que poner límites a las llamadas telefónicas que los estudiantes hacían al hospital. Algunos de los estudiantes organizaron un fondo para comprar una planta para ese paciente cardíaco y echaron suertes para determinar quién iría a entregarla.

Cuando los dos jóvenes entregaron la planta al hombre, dijo: "Yo sé quienes son ustedes. Ustedes son de la Clase de Testificación Cristiana". Cuán sorprendidos ellos preguntaron cómo sabía él, y les dijo: "Me dí cuenta de ello por su aspecto". El les dijo a los jóvenes que antes de que recibiese sus tarjetas, él estaba tan desanimado, que ni siquiera estaba seguro si él quería seguir viviendo. La tarjeta hizo una diferencia profunda en su actitud con respecto a la cirugía.

Desde su recuperación, los estudiantes han visitado a su esposa y sus niños y se ha desarrollado una amistad muy cálida.

Recientemente la clase escuchó acerca de un hombre cuya esposa acababa de morir. Se le había enviado una tarjeta de ánimo y consuelo y él pidió si alguno de los jóvenes podría continuar escribiéndole. Tres de las niñas de una de las clases escribieron a este hombre, quien a cambio envió una hermosa respuesta a cada una de ellas, indicándoles el deseo de relacionarse mejor con estos jóvenes.

Los miembros de la clase se han involucrado en visitas o escribiéndole a personas con enfermedades terminales. La respuesta de estos individuos que murieron en Cristo, ha dado a estos jóvenes una experiencia que muchos jamás hubiesen obtenido en otra parte. Ellos han recibido cartas indicando lo importante que es saber que compañeros cristianos se interesan y oran por los que están en necesidad.

El ejemplo anterior de un currículo especial desarrollado en una de nuestras escuelas y la clase de Testificación Cristiana, ilustra el concepto de una identificación total de una escuela y sus maestros en sus clases formales, también se mezclan con sus alumnos y así demuestran lo positivo de la vida cristiana.

El interés ahora ha cundido del séptimo y octavo grados al quinto y sexto. La facultad y los estudiantes están estudiando la forma en que otros grupos puedan participar en este programa excitante. Es posible que el entusiasmo cunda hasta los niveles superiores también. El principio es fundamental: todos los estudiantes necesitan practicar sus conocimientos religiosos; los estudiantes de nivel superior también podrían recibir beneficio de este tipo de experiencias.

Mensajes Vivientes

Cuando un mensaje se transforma en acción cristiana, el resultado es un mensaje vivo y nuevo. Así, cuando han comprendido el ciclo que comenzó con el mensaje transformándolo en fe y transformando esa fe en un estilo de vida cristiana, puede ser que se necesite hablar muy poco acerca de doctrina para transformar una vida, si esta doctrina está acompañada por los ejemplos vivientes y el poder del Espíritu Santo.

Un verano, mientras asistía a la escuela de post-grado en Arizona, llevé a mi pequeña nenita a la Escuela Sabática. Me causó un gran impacto el ver con los niños de Jardín de Infantes a un hombre de 30 años tratando de cantar los cantos y siguiendo las mímicas tomando parte en el programa. Mi primera reacción fue de extrema lástima. Sin embargo al observar a este hombre cada semana, mientras venía con su anciana madre, él parecía ser uno de los indiviuos más felices que jamás haya visto, con su vocabulario limitado expresó su amor completo y su confianza en Jesús; lo que El iba a hacer para él algún día, que ahora no podía hace por sí mismo. El parecía darse cuenta que no era igual que otras personas, pero que eventualmente Jesús arreglaría todo.

Mientras avanzaba el verano, me día cuenta que como resultado del ejemplo amante de su madre y otros cristianos, él había percibido el mensaje. Este mensaje, a través del poder del Espíritu Santo, le había transformado en un ejemplo radiante del poder divino del amor.

En lugar de sentir lástima de este hombre mongoloide, llegué a admirar su fe sencilla. Para muchas personas que tuvieron contacto con él, él era un hermoso mensaje viviente de amor y fe cristianos.

Mientras estudiamos este ejemplo, nos damos cuenta del poder del mensaje viviente en aquellos que se asocian con este mongoloide y del poder resultante del mensaje expresado a través de su vida transformada.

Desafortunadamente los mensajes vivientes pueden ser un poder para el mal, así como para bien. Este contraste y las tremendas responsabilidades que los padres y maestros tienen de comunicar mensajes vivientes positivos son hermosamente transmitidos en el siguiente poema:

LOS NIÑOS APRENDEN LO QUE VIVEN

Si un niño vive en la crítica
aprenderá a criticar
Si un niño vive entre la hostilidad,
aprenderá a pelear
Si un niño vive entre el ridículo,
aprenderá a ser tímido
Si un niño vive entre la vergüenza,
aprenderá a sentirse culpable
Si un niño vive entre la tolerancia,
aprenderá a ser paciente
Si un niño vive entre el estímulo
aprenderá a ser confiado
Si un niño vive entre el encomio,
aprenderá a apreciar
Si un niño, vive entre la equidad,
aprenderá la justicia
Si un niño vive entre la seguridad,
aprenderá a tener fe
Si un niño vive entre la aprobación,
aprenderá a apreciarse a sí mismo
Si un niño vive entre la aceptación y la amistad,
aprenderá a encontrar amor en el mundo.

Los maestros proveen mensajes hablados y vivientes. Las escuelas que seriamente procuran la IAFP en el currículo, deben examinar cada aspecto de su programa, incluyendo sus métodos para emplear maestros. Los autores están familiarizados con un número de colegios cristianos confederados en Norteamérica, que siguen un reglamento de empleo de maestros muy interesante. El maestro en perspectiva en primer lugar, es "tutoreado" por el departamento. Los miembros del departamento o escuela le invitan al plantel para tener una entrevista de grupo, en donde se ofrece esta declaración como introducción: "Sabemos que tiene su doctorado en (la disciplina que sea) y que ha enseñado con éxito en (tal o cual institución). Asi es que no le vamos a preguntar con respecto a sus credenciales académicas. Hemos investigado todo eso. Lo que nos interesa saber es: ¿Conoce usted al Señor? ¿Siente usted que tiene una experiencia cristiana vibrante? Cuéntenos acerca de su vida de oración. ¿Ha ganado un alma para Cristo alguna vez? ¿Cuál es su filosofía de la educación? ¿Se concibe a sí mismo como un evangelistas juvenil, una clase especial de ministro de nuestra iglesia, operando en nuestro plantel en el ministerio de la enseñanza? ¿Se ve a sí mismo realmente entonces en la línea profética y no solamente en un papel profesional? Nos gustaría saber con respecto a sus métodos de enseñanza y cómo puede ayudar a nuestra institución a cumplir con su misión espiritual. ¿Cómo enseñará usted su materia en forma diferente de lo que la enseñaría un maestro en escuela pública o del estado?

"¿Qué actividades realiza fuera del salón de clases para hacer que Cristo sea magnético e irresistiblemente atractivo para que los jóvenes deseen aceptarlo en su vida?"

Se nos informa que algunos maestros llegaron con confianza, pero tuvieron que terminar abruptamente la entrevista. No estaban preparados para ese tipo de preguntas.

Un maestro de escuela de iglesia estaba a punto de comenzar su trabajo del día, cuando súbitamente se presentó el presidente de su asociación para visitarlo. Los niños todavía estaban entrando al salón, cuando él entró. Los adultos tuvieron un momento tranquilo y entonces el presidente quedamente preguntó: !Jim, ¿qué hará hoy que no pudiese ser hecho igualmente bien por un maestro de escuela pública dedicado y eficiente?" El maestro comentó: "Me quedé mareado, estupefacto. Yo no sé cómo pasé el día. No me podía librar del significado de esa pregunta. Empecé a repasar todas las cosas que había estado haciendo y me preguntaba, ¿se me podría reemplazar en realidad por un eficiente y dedicado maestro de escuela pública que ama su materia y que ama a la juventud? El presidente de la asociación me había hecho la pregunta más significativa que jamás se me hubiese dirigido como maestro cristiano. Como resultado, he hecho grandes cambios en mi forma de enseñar".

Evitando Mensajes Mezclados o Contradictorios

Siendo que puede haber comunicación hablada y vivida en la IAFP, existe la posibilidad de que estos mensajes no sean iguales. Seguramente la inconsistencia -y la hipocresía- desencanten a los jóvenes más que cualquier otra cosa. Tales incosistencias ocurren no solamente debido a las diferencias entre lo que se habla y lo que se dice, sino también por las inconsistencias dentro del proceso de instrucción. Entonces los maestros deben planear su instrucción de tal modo que su mensaje y sus técnicas de instrucción sean consistentes. Para realizar esto debe darse estudio a la relación existente entre el currículo y la instrucción, y los maestros debiesen examinar cuidadosamente sus planes de instrucción para asegurarse que son consistentes.

La Integración del Currículo y la Instrucción

Es imposible separar el currículo (lo que se enseña) y la instrucción (cómo se enseña), ya que por la forma como se enseña, algo se enseña. Así, el ejemplo del maestro y el método de instrucción contribuyen o disminuyen la IAFP.

No hace mucho dos estudiantes ministeriales se prepararon para tomar su examen final. Uno, sintiéndose confundido con respecto a una de las declaraciones del maestro, pidió ayuda al otro alumno. El estudiante respondió: "En realidad él no fue muy claro al respecto. La verdad es que no sé si yo mismo lo entiendo". El maestro, que había escuchado lo que sucedió, revisó esa pregunta en particular y se dio cuenta que el primer estudiante en efecto no había entendido el significado. Sin embargo, el otro estudiante, como resultó evidente en su examen, entendió perfectamente. El profesor se preguntó qué estaba sucediendo y comenzó a reflexionar con respecto a lo que estaba haciendo. Finalmente se dio cuenta que al utilizar la curva como método de calificación había establecido un ambiente de aprendizaje que requería que algunos estudiantes rindiesen pobremente para que otros pudiesen rendir bien. En consecuencia, estaba enseñando a sus estudiantes ministeriales, quienes debiesen estar aprendiendo a compartir y servir, a guardarse información y no ayudar a sus compañeros.

Esto es sólo un ejemplo de como los métodos de los maestros pueden enseñar valores, en este caso, negativos.

Al integrar el aprendizaje, fe y prácticas, como en cualquier otra actividad crucial, la falta de planeación es en realidad planear el fracaso. En la IAFP ningún elemento puede ser dejado a la casualidad, especialmente la práctica. Los maestros no pueden nada más que desear que sus alumnos tengan la oportunidad de poner en práctica las percepciones cristianas obtenidas; ellos deben realmente planear y programar toda la secuencia de aprendizaje para poder integrar la práctica. Así, si el maestro realmente toma en serio esta situación, la clase de Biblia sobre todas las otras clases merece un laboratorio planeado como complemento.

El Principio de la Instrucción Consistente

La conducta terminal descripta en el objetivo de instrucción, la conducta por la cual se proveen sugerencias para la instrucción (a través del mensaje hablado y vivo), y la conducta evaluada deben coincidir.

La violación del principio de la consistencia instructiva resulta en frustración y disminución de aprendizaje y es vista por muchos estudiantes como una forma de hipocresía, especialmente cuando los maestros están tratando con asuntos espirituales. Cuando nosotros decimos que nuestros objetivos en la escuela y en la clase influyen el desarrollo de cierta conducta moral o espiritual pero fallamos en proveer instrucción o práctica en estas áreas, ¿qué dice esto con respecto a nuestro "currículo oculto"? ¿Damos a entender a nuestros estudiantes que en realidad no queremos decir lo que decimos con respecto al desarrollo cristiano? ¿Damos a entender que nos falta el valor para ponernos de parte de este aspecto tan descuidado de la verdadera educación, o que en realidad no sabemos cómo cumplir este objetivo? Sea como fuere, este tipo de dicotomía es percibida por nuestros estudiantes reflexivos como una forma de hipocresía.

RESUMEN

Examinemos cuáles puede ser algunas de las críticas a la IAFP. Algunos pueden sentir que en el momento en que a la religión se le permite ser integrada con el aprendizaje, el aprendizaje disminuye y pierde su integridad y seriedad y que no constituye más una educación buena y sólida. En base a ese tipo de pensamiento algunos maestros cristianos creen honestamente que ellos deben enseñar la religión y otras materias separadamente, para mantener el aprendizaje en una plataforma "respetable". La refutación filosófica sencilla a esto es, que ninguna materia es insignificante y ninguna materia es neutral en relación a los valores. El único significado que cualquier cosa tiene es su significado ulterior. Nuestro punto de vista cristiano de la realidad define que ese significado ulterior es de carácter eterno y que vemos la educación como una preparación para la vida futura. Consecuentemente todo asunto ulterior llega a ser un asunto religioso. En lugar de disminuir la importancia de la materia por introducir la dimensión religiosa -haciendo las conexiones entre lo que se ve y lo que no se ve- los maestros en realidad elevan el carácter de sus disciplinas a su nivel más significativo. La confianza en este concepto es lo que distingue a un maestro cristiano.

IAFP: Inventario para el Maestro Cristiano

1. Comprendiendo que mis estudiantes dentro de los próximos 5 ó 10 años probablemente hayan olvidado el 95% de lo que he estado tratando de enseñarles, ¿he concepturado lo que debe ser sobreenseñado, de manera que asegure que el 5% restante (que espero) quede con ellos por el resto de sus vidas? ¿Tiene dimensión espiritual este 5%?

2. ¿He identificado los temas filosófico-teológicos, que constituyen el fundamento de mi disciplina académica, elevándolos al nivel consciente de mis alumnos y tratándolos desde el punto de vista natural y sobrenatural? (Pensamiento dirigido por presuposiciones con un enfoque espiritual).

3. ¿Puede verme a mí mismo como un maestro de tipo sacerdotal -profético, cuya misión es dar significado espiritual a la vida de la generación joven? ¿Veo mi enseñanza como un vehículo para hacer evangelismo juvenil -comprendiendo que debo usar mi disciplina específica como un puente de comunicación con Dios? (Una actitud básica. "Alumnos, ¿qué nos dice esto acerca de nuestro Padre Celestial?")

4. Después de la oración inicial (o pensamiento devocional), ¿cuánto tiempo le doy a Dios dentro de la exposición de mi materia? ¿Hay una separación artificial entre lo sagrado y lo secular en mi clase que les ofrezca a mis alumnos una visión fracturada y desunida de la realidad? (¿Estoy implicando, "deben mantener a Dios en su lugar para evitar complicarse la vida innecesariamente, así como lo hacemos nosotros aquí en la escuela?")

5. Respecto a la fe:

a) ¿Cuán a menudo doy mi testimonio público personal de que Dios ha sido bueno conmigo, ha contestado mis oraciones, y que se ha identificado a sí mismo con mi vida, y con mi familia? (Mensajes: "Tú también puedes confiar en Dios").

b) ¿Veo en realidad el potencial que tienen mis alumnos, creyendo simple y sencillamente que ninguno de ellos está más allá del alcance o capacidad de Dios para hacer milagros por y/o a través de ellos?

6. ¿Organizo mis asignaturas y exploto las discusiones para dirigir a mis alumnos a lograr su propia IAFP en conexión con mi curso? (La educación es una responsabilidad que existe en ambos lados del escritorio).

7. ¿Creo en realidad en lo sobrenatural como una realidad dominante y permanente? ¿Vivo y enseño en relación a ello y lo discuto cómodamente con mis estudiantes? (¿O me incomodo y me siento torpe en esa área -ajeno y extraño a ese domino? ¿Podrían los estudiantes interpretar que mi silencio es mi declaración personal concerniente a Dios y la forma como El se involucra en nuestro mundo?)

8. ¿Quién está "en el centro del escenario" en mi salón de clases: Dios o el hombre? (¿Soy meramente un humanista, quien se siente involucrado con el hombre y sus hazañas en su mundo, o soy un teísta, estudiando a Dios y sus hazañas en Su mundo?)

9. ¿Estoy tan empapado de la Escritura que llega a ser la fuente automática de todas mis ilustraciones?

10. ¿Creo honestamente que la IAFP es la expresión más completa de la respetabilidad académica -elevando mi materia a su nivel más alto de significado y ulterior- o veo estas integración como una distorsión académica en todo su género?

11. Concerniente a la práctica: ¿Reconozco que en todos mis manejos en la comunidad de fe de Dios aquí en la tierra, constituye en nuestro laboratorio de amor fraternal, en preparación para la sociedad celestial? ¿O endoso el estilo de vida ideal que Satanás propone (competencia, indulgencia propia: "¡A ver quién es el primero!") y excluyo el concepto divino de la vida ideal (cooperación, servicio desinteresado: en honor dándole preferencia el uno al otro...")? ¿Hasta qué punto estoy reafirmando inconscientemente el Darwinismo social (la ley de la selva, aplicada a la sociedad)?

12. Si la facultad de mi escuela tomase en serio y se entusiasmase con respecto a la práctica como un elemento crucial en el curríulo para desarrollar cristianos y se propusiera separar determinadas porciones de tiempo en el día o semana escolar en provisión para nuestros alumnos, ¿obtendría esta proposición mi voto de aprobación -o consideraría yo que esta actividad extracurricular interferiría con los asuntos reales de la escuela? ¿Preferiría relegar esa proposición en alguna otra parte en la periferia?

13. Concerniente a la práctica: ¿Hablo solamente acerca del testimonio cristiano y sumisión, o en realidad me uno a mis estudiantes en algún tipo de misión evangelística organizada en beneficio de nuestra comunidad y de nuestro país? ¿Qué clase de modelo de enseñanza les doy a mis estudiantes en este aspecto? ¿Soy en realidad un maestro evangélico?

Al revisar sus respuestas a este inventario, puede ser que reconozca que ha estado descuidando esta dimensión tan importante en su ministerio juvenil en el plantel. Quizá ahora está preparado para pensar de nuevo todo el asunto, revisar su dedicación al plan de Dios en favor de la educación cristiana, y hacer algunas "maniobras correctivas sobre vuelo" (usando la terminología espacial). Sugerimos que hable con su Dios al respecto; El le guiará para usar su especialidad académica en favor de sus alumnos para descubrirlo; usted podrá detectar cómo puede "instar a tiempo y fuera de tiempo al enseñar a sus alumnos con respecto al mundo invisible (que es el mundo real), y las realidades ulteriores de la vida; entonces será usted capaz de dirigir a sus estudiantes en actividad cristiana efectiva.

 

 

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