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El arte de Diezmar |
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Conclusiones |
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En base a la BibliaRealmente hemos pasados un buen tiempo juntos. Que les parece si tratamos de resumir lo que hemos aprendido en este web site. Primer lugar hemos descubierto una realidad fuerte y cruda. Dentro de la misma iglesia ha corrientes ideológicas fuertes que están desviando al pueblo de Dios de sus raíces y fundamentos. Lo triste de todo es que usan las Sagradas Escrituras y el Espíritu de Profecía de una manera tan astutas que esta engañando inclusos a los escogidos de Dios. Noten ustedes la siguiente declaración:
No ha de sorprendernos de que la mayor crisis vendrá desde adentro. por hombres y mujeres que han conocido la verdad pero que la han cambiado para seguir sus propias mentes
A menos que no afiancemos nuestra confianza en la Palabra de Dios, seremos pronto conmovidos y nuestra fe flaqueara.
No ha de sorprendernos el hecho de que algunos hombres con responsabilidad o cargos dentro de la iglesia, esten abandonado los principios establecidos por nuestros pionero. Toda "nueva luz" deberá ser analizada de acuerdo a la "ley y la testimonio"
La certeza y la promesa es que este es el pueblo de Dios que llegara a salvo a las mansiones celestiales. Pudiera aparentar que esta cayendo debido a que aquí o allá exista apostasía. Dios limpiara a su pueblo, la excoria saldrá.
Hay numerosas referencias bíblicas para aplicar hoy en día el principio y el concepto del sistema levítico del diezmo. si Si bien es cierto que bajo el sistema judío se formalizo la entrega y distribución de los diezmos, su origen es divino, teniendo sus raíces aun antes de la caída de la raza humana. Las bases teológicas del diezmo se basan en la autoridad divina para dictaminar lo que es de Dios y lo que es del ser humano. Así como Dios ha apartado una décima parte para el, así también aparto el árbol de la vida para si. En ambos casos, aunque parezca irrazonable o fuera de practica o anticuado, se requiere la obediencia. Las bendiciones inherentes se basan en que el hijo de Dios se mantiene en el camino trazado por Dios y no en la cantidad o la frecuencia. Mucho antes de que existiera un solo judío, Abrahán, el padre de la fe, lo practicaba, mucho antes de que existiera un Israelitas, el futuro fundador prometía ser fiel a Dios. Una vez que entendamos las implicaciones teológicas, entonces estaremos capacitados para, bajo la influencia del Santo Espíritu, hacer una distribución justa de los mismo. Las base de su distribución no radica en la fidelidad o no del receptor, ni en la necesidad o no del mismo. Melquisidec no lo necesitaba, sin embargo lo recibió. Durante el periodo de los reyes, cuando la apostasía era algo común, no existe ningún record bíblico de llamado a retener o a desviar los diezmos fuera del templo ni del sistema levítico. Los idiomas originales nos señalan la existencia no de alfolíes sino Del Alfolí. Sitio seleccionado por Dios y no por los hombres. Este sitio se encontraba en el centro de la organización visible que le representaba. Modernamente su iglesia. A pesar de su condición lamentable, este pueblo ha recibido consuelo y esperanza en la siguiente promesa:
Las evidencias bíblicas apuntan a las siguientes conclusiones
En Base al Espíritu de ProfecíaComo ha sido visto anteriormente, la Sra. White afirmó que los diezmos son consagrados solamente para sostener a los ministros del evangelio. Estas expresiones parecen indicar que los fondos de los diezmos deben ser reservados exclusivamente para pagar los sueldos de los pastores y evangelistas. No obstante, es evidente que la Sra. White no interpretó sus propios escritos en una manera tan limitada. Como recipientes legítimos de los fondos de los diezmos ella incluye a directores del Departamento de Publicaciones, Médicos misioneros "quienes consagran su tiempo a tratar a los enfermos", médicos misioneros del Dr. Kellogg, tesorero y secretario de iglesia, y, aparentemente, colportores a quienes se les asigna territorios especialmente difíciles. La comprensión amplia que tenía la Sra. White respecto a esta cuestión del diezmo y su uso, se echa de ver por su buena voluntad para hacer excepciones a las reglas bajo ciertas circunstancias. Como se notó arriba, ella estuvo de acuerdo que, en casos de extrema pobreza, los fondos de diezmos podrían usarse para construir casas de culto. Ciertamente, esto era un uso excepcional y no regular de los diezmos, pero en realidad, recibió la aprobación de Elena G. de White. Por otro lado, la Sra. White mencionó varias causas para las cuales el dinero de los diezmos no debería usarse. Al especificar que los diezmos no debieran usarse para gastos de iglesia, el cuidado de los necesitados, sueldo de los colportores, o proyectos escolares, ella no estaba indicando estas cosas como indignas. Más bien, que si el diezmo fuera a ser usado para estos y otros loables programas similares, no habría dinero suficiente para sostener a los miembros del evangelio. El motivo básico para dar máxima prioridad al ministerio evangélico en el uso de los fondos del diezmo, es que, los pastores, evangelistas y administradores de las asociaciones no tienen otra fuente adecuada de ingresos disponibles para su sostenimiento. Esto es también cierto de otros miembros del personal de las oficinas de la asociación, como secretarias, contadores, guardias, etc. Los colportores, maestros, obreros de instituciones médicas, y empleados de las casas publicadoras producen entradas de sus trabajos. Esto no sucede con los ministros o personal de las oficinas de la asociación. Por lo tanto, si el diezmo es desviado para otros proyectos, el ministerio evangélico sufrirá, y por consecuencia la iglesia entera sufrirá también. Se podría levantar la pregunta acerca de ¿por qué
Elena G. De White aprobó que la iglesia de Battle Creek pagara a
su tesorero de los diezmos cuando él no era un ministro, ni estaba
comprometido en trabajo ministerial?. La respuesta probablemente se encuentra
en el hecho de que su trabajo llevó a una entrada mayor de diezmos
por la asociación, inclusive después de que su salario fue
pagado, lo cual no hubiera empleado. También se podrían
levantar preguntas acerca de que ¿por qué Elena G. de White
exhortó a las congregaciones locales a hacer frente a sus gastos
operativos (útiles, mantenimiento, abastecimiento de oficinas, etc.)
de ofrendas espontáneas, mientras que no dio consejo similar acerca
de los gastos de las oficinas de la asociación?. En otras palabras,
si es correcto pagar con los diezmos la cuenta de la electricidad de la
oficina de la asociación, ¿por qué no pagar la cuenta
de la electricidad de la iglesia local de los diezmos también?.
La respuesta a esta pregunta, puede ser que los gastos de las oficinas
de la asociación se producen a fin de sostener un centro para los
dirigentes de la asociación. Estos gastos forman parte de las funciones
ministeriales. Por otro lado, los mismos gastos en una iglesia local proporcionan
un centro de apoyo para los laicos y no están exclusivamente conectados
con el trabajo del pastor. Hay aún otro asunto que es digno de atención. Ocasionalmente he encontrado, a través de los años, que unos pocos miembros de iglesia asignan su diezmo a proyectos de su propia elección. Elena G. de White se opuso a este proceder. Ella declaró:
En la opinión de la Sra. White, las diferentes asociaciones deberían llevar la responsabilidad de autorizar el desembolso de los fondos de los diezmos. Y esto debería hacerse a través de grupos de representantes y dirigentes de la iglesia, procedente de nuestra junta local, de la unión y de la Asociación general. Una junta de dos o tres personas es demasiado pequeña. La Sra. White objetó enérgicamente el "poder absoluto" ejercido por unos pocos hombres quienes controlaban todos los fondos de la Asociación General a través de la década de 1890. En la sesión de la Asociación General en 1901 ella amonestó a los delegados:
Si las diferentes asociaciones van a decidir cómo los fondos de los diezmos deben ser usados, algunos podrían preguntarse ¿por qué la Sra. White en algunas ocasiones dedicó su diezmo para causas de su propia elección? La respuesta a esta pregunta la da Arthur L. White en el libro The Early Elmshaven Years, pp. 389-397. Por ultimo, los alegatos del Dr. Larson fueron ampliamente demostrados como carentes de toda base bíblica. Se demostró que sus aseveraciones fueron infundadas. Que en su investigación ignoro abiertamente las evidencias claramente expuestas por Willie White con respecto a la Carta dirigida al Pastor Watson por la hermana White. Por mas queramos justificar nuestras intenciones no hay ni una sola evidencia bíblica ni un solo comentario de la hermana White en mas de 633 que ella dio que justifique el desvió de los diezmos fuera de la organización. ¿Seguiremos buscando excusas para seguir robando a Dios?
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