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Lección 4
Para el 26 de Abril del 2008 Programa No. 17 |
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Patricia Márquez - Unión Colombiana |
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Sugerencias Este programa puede ser dirigido por niños de seis a diez años. Servicio de cantos Lectura bíblica Juan 8: 12. Himno inicial "Marcharé en la divina luz" (Himnario adventista, n° 350). Oración inicial Bienvenida "Eres del mundo la luz, eres del mundo la luz, deja que brille tu luz por doquier, eres del mundo la luz". Con las hermosas palabras de este himno damos una cordial bienvenida a todos los que estamos en el templo de nuestro Dios. Siéntanse felices de estar ante la presencia del rey del universo y de poder alabarlo en esta hora. En Isaías 60: 1 dice: "Levántate, resplandece, porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti". Que Dios se manifieste en nosotros en este hermoso día. Informe de progreso Sugerencias Se necesitan tres niños y dos niñas para este programa. Están varios niños sentados en el piso jugando y de pronto llega un niño (a quien llamaremos Juan) con un cuaderno en la mano. Juan pregunta a sus amigos sobre una tarea que les colocaron en la escuela. Cada niño tiene su parte preparada con antelación. Juan: Hola amigos, qué bueno que están aquí, ¿me podrían ayudar con mi tarea? Elisa: ¡Claro! ya nosotros hicimos las nuestras, ¿qué es lo que te falta? Juan: ¿Saben quién inventó el bombillo? Sebastián: Muy fácil, yo lo encontré en un libro que hay en mi casa. (Saca de su mochila su cuaderno y lee:) "Tomás Alba Edison, en 1879. Fue uno de los mayores inventores que jamás han existido. Sus inventos más conocidos son el fonógrafo; la bombilla eléctrica; y la máquina de imágenes animadas llamada "cinetoscopio", precursora del cine actual. En total, entre él y sus ayudantes, realizaron más de mil inventos. Todo un record". Juan: ¡Qué increíble! Sebastián: Yeso no es nada, la primera bombilla de Edison dio luz durante cuarenta horas antes de quemarse. Elisa: (Riendo.) ¡Ese Tomás Edison sí que tuvo ideas brillantes! Juan: Tienes razón, Elisa; de no ser por ese señor estaríamos a oscuras; los faros, los anuncios luminosos, las luces de la calle, de nuestra casa, de la escuela, del tráfico, de las carreteras. No hay duda que la luz hace más segura y agradable la existencia, y transforma el mundo en un lugar más agradable. Sebastián: ¡Me encanta este invento de la luz! Andrea: Todo está muy interesante, pero ahora quiero ver si saben algo, ¿por qué las polillas revolotean alrededor de la luz cuando es de noche? Todos: ¡Ni idea! Andrea: Déjenme contarles, resulta que a muchos insectos les atrae la luz y es un instinto el que los mueve hacia ella. La polilla es uno de estos insectos. Se acerca a una bombilla apenas se enciende y no es capaz de separarse de ella. Es muy común verlas en grupo, revoloteando alrededor, ¡los encanta la luz! Sebastián: Yo creo que a todos nos encanta la luz. ¿Se imaginan todo oscuro? ¡Qué aburrido! Carlos: Sería muy aburrido. Mi papá y yo estábamos leyendo un libro donde decía que hace muchos años, quienes habitaban en casas de una sola habitación, casi siempre tenían una sola lámpara para iluminar su casa. Las lamparitas tenían un depósito para echarle aceite: una puntita de mecha flotaba en el aceite y la otra se prendía y descansaba contra el borde de la lámpara. Estas personas generalmente la colocaban sobre una mesa o repisa. Juan: Yo creo que esas lámparas de las que hablas son de la época de Jesús. Carlos: Yo creo que sí. ¿Se acuerdan del versículo de memoria del sábado pasado? Todos: "Vosotros sois la luz del mundo, una ciudad situada sobre un monte no se puede esconder" (Mateo 5: 14). Sebastián: Jesús quiso decir que cada cristiano debería reflejar la luz del amor de su Maestro. Así como Jesús vino a mostrarnos al Padre, nosotros debemos revelar a Cristo ante los demás. Elisa: Es maravilloso poder ser luz. Al igual que una linterna, pongámonos las "pilas" para encendernos y mostrar a otros que tenemos la luz de Jesús. Todos: Hagámoslo en la escuela, con nuestra familia, en todas partes. Seamos buenos cristianos y hablemos de Jesús cada vez que podamos. Juan: Chicos, tenemos que regresar a nuestras casas; espero que no olvidemos lo que hemos hablado aquí. Nos vemos mañana en la escuela. (Se va.) Todos: Sí, vamos. (Se despiden.) Alabanza especial Misionero Repaso de la lección Conclusión Apreciados hermanos y visitas, la salvación es para todos. La verdadera profesión de fe del cristiano es luz para los que están en tinieblas. Tal vez no podamos palpar el aceite del Espíritu Santo, pero el efecto de su presencia se manifiesta en la luz que brilla a través del discípulo que "glorifica al Padre". "Los discípulos de Cristo debemos esparcir su luz para que alumbre al mundo" (David Meztler, La estrella resplandeciente de la mañana, p. 113). "Nunca ha brillado, ni brillará jamás, otra luz para el hombre caído, fuera de la que procede de Cristo" (El deseado de todas las gentes, p. 377). Que el Señor nos ilumine y nos ayude a esparcir su luz. Dios les bendiga. Himno final "Esparcid la luz de Cristo" (Himnario adventista, n° 361). Oración final
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