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Para el 10 de mayo de 2008 |
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Audio: Diálogo Bíblico |
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Audio: Unión Mexicana del Sur |
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Lectura Devocional: Pastor Israel Leito |
Notas de Elena White | |||
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Lectura para la Semana: |
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Mateo 5:48; 18:21, 22; 19:3-12; Lucas 12:32-34; Juan 19:25-27 |
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El desafío de sus dichos |
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VERSO DE MEMORIA |
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“¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!” (Juan 7:46) |
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Al joven rico que vino a él, Jesús le dijo: “Vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres” (Luc. 18:22). Nuestra explicación de este mandato radical generalmente ha sido que la estipulación de Jesús era específica para este joven, basado en una vislumbre profética de la necesidad del joven rico. Aquí Jesús puso su dedo sobre el gran obstáculo entre el joven y la salvación: el dinero. Pero ¿no da acaso la misma directiva a todos? En Lucas 12:33, Jesús parece aplicar a todos los que tienen recursos la misma orden que le dio al joven rico: “Vendan sus bienes y den a los pobres. Provéanse de bolsas que no se desgasten; acumulen un tesoro inagotable en el cielo” (NVI). ¿Cómo debemos entender este dicho? ________________________________________________________________________________________________________ ¿Estaba Jesús abogando por una redistribución de la riqueza para todos los cristianos de todos los tiempos y lugares? ¿Qué problema práctico surgiría si aplicáramos en la práctica esta orden? ________________________________________________________________________________________________________ Toma cualquier comunidad dada, en la que todos los cristianos hayan vendido todas sus propiedades y dado el producto a los pobres; ¿cuál es la condición económica de esos cristianos? ¿Cómo podrían sostenerse a sí mismos y a sus propias familias? Y ¿cómo obtendrían ahora los medios para llevar adelante el resto de la misión de Jesús: llevar el evangelio a nuevas fronteras, por ejemplo? ________________________________________________________________________________________________________ Tres consideraciones pueden ser útiles aquí. Una es notar lo que realmente sucedió durante el ministerio de Jesús mismo: su pequeño grupo parecía tener fondos a mano; Judas los guardaba (Juan 12:6; 13:29). Una segunda es considerar cuidadosamente lo que sucedió en la iglesia primitiva, entre aquellos cristianos más cercanos al ambiente en el que Jesús hizo su declaración (en Hech. 4:32-37) observamos lo que parece ser un proceso ordenado y voluntario mientras ellos procuraban seguir la orden de Jesús). Una tercera consideración es examinar lo que sucedió en la iglesia primitiva más allá del libro de Hechos (en las cartas de Pablo, Juan, Pedro, etc., no vemos una venta masiva de propiedades). Cuando tomas todos estos hechos en consideración, así como la Biblia entera (que no condena la riqueza por sí misma), ¿cuál te parece que era el punto que Cristo quería destacar? ¿De qué manera Lucas 12:34 capta la esencia del mensaje de Jesús?
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