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Para el 10 de mayo de 2008 |
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Audio: Diálogo Bíblico |
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Audio: Unión Mexicana del Sur |
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Lectura Devocional: Pastor Israel Leito |
Notas de Elena White | |||
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Lectura para la Semana: |
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Mateo 5:48; 18:21, 22; 19:3-12; Lucas 12:32-34; Juan 19:25-27 |
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El desafío de sus dichos |
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VERSO DE MEMORIA |
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“¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!” (Juan 7:46) |
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Vimos, en una lección anterior, que Jesús es la personificación del perdón. Retornamos al tema en esta lección, sin embargo, para luchar con el problema de si las declaraciones de Jesús acerca del perdón (en el pasaje indicado arriba, por ejemplo) son tan sencillas como a veces creemos que son. Reflexiona sobre Mateo 18:21 y 22. ¿Qué clase de ofensas son las que Jesús tiene en mente? ________________________________________________________________________________________________________ ¿De qué modo aplicamos las palabras de Jesús en casos de abusos sexuales repetidos, o abusos físicos, tales como los que ocurren en algunos hogares? ________________________________________________________________________________________________________ ¿Tenía Jesús en mente ofensas muy atroces, tales como cuando alguien mata a una mujer embarazada, le abre el vientre y se roba al bebé no nacido (como ocurrió en Melvern, Kansas, EE.UU., en diciembre de 2004? ________________________________________________________________________________________________________ ¿Podría ser que Jesús, al hablar a gente común acerca de ofensas comunes, errores y dolores que experimentamos en nuestra relación normal los unos con los otros, da un mandato que no contempla los casos más complejos y siniestros de la criminalidad humana? ________________________________________________________________________________________________________ ¿Qué piensas sobre esto? ________________________________________________________________________________________________________ Conocida en los medios como la Señorita X, ella fue a un tribunal en Chicago, EE.UU., en silla de ruedas. Levantando su cabeza y haciendo movimientos con los ojos para comunicarse, la niña de 13 años de edad testificó “acerca del ataque que sufrió en 1997 que la dejó severamente discapacitada. Ella era la tercera testigo en el juicio de Patrick Sykes, de 29 años, que era acusado de haberla violado, golpeado y haberla hecho tragar veneno para matar cucarachas durante el ataque”.-Mike Robinson, Associated Press, Washington Post (24 de marzo de 2001), p. A22. ¿Está pidiendo Jesús que las víctimas de actos horrendos perdonen no solo la primera vez que se cometió el acto, sino también la séptima? ¿Y está diciendo él que Dios nunca perdonará a aquellos que se encuentran incapaces de perdonar a los demonios en carne humana que los cometen? El punto no es que no debemos perdonar. Más bien, es si no estaremos aplicando mal el consejo lleno de gracia del Señor cuando lo ponemos al servicio de la clase de atrocidades aterradoras mencionadas arriba. Al pensar acerca de la pregunta que antecede, no olvides las palabras de Jesús en la cruz: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Luc. 23:34). Si Jesús le está pidiendo a Dios que perdone a quienes lo crucificaron (¿quiénes estaban incluidos en “los”? ¿Los soldados romanos? ¿Caifás? ¿Pilato? ¿Herodes? ¿Los principales sacerdotes y escribas?), ¿no deberíamos nosotros perdonar todo? Trae tus pensamientos a la clase el sábado.
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