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Para el 26 de abril de 2008 |
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Audio: Diálogo Bíblico |
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Audio: Unión Mexicana del Sur |
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| Notas de Elena White | ||||
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Lectura para la Semana: |
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La sabiduría de sus enseñanzas |
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VERSO DE MEMORIA |
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“Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas” (Mar. 1:22). |
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En un mundo lleno de malos entendidos acerca de la persona y el carácter de Dios, Jesús vino a poner las cosas en orden, por su vida y por su palabra. Al provenir de la misma esencia de Dios, él trajo una revelación de Dios que no puede ser mejorada. En lo pasado, los profetas habían hablado acerca de Dios; pero ahora, “en estos postreros días”, Dios estaba hablando “por el Hijo [...] por quien asimismo hizo el universo” (Heb. 1:1, 2). Por medio de Jesús, en otras palabras, tenemos la revelación definitiva del Ser Supremo. ¿Qué dice Jesús acerca de Dios en los pasajes siguientes? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ Una prueba crítica de la decencia de cualquier sociedad, antigua o moderna, es el valor que asigna a sus miembros más vulnerables; y ningunos son más vulnerables que los niños. La consideración de Jesús por estos pequeños debió haber sido como una brisa de aire fresco para esas pobres madres hace dos mil años, cuando vigorosamente defendió el derecho de sus hijos de tener acceso a él, cuando se tomó tiempo para ellos en su agenda recargada, tiempo para tocarlos y bendecirlos. Dios es así, dijeron las acciones de Jesús. Él se interesa por los niños y, por extensión, por todos los que sean vulnerables y explotados. Él es el Dios de los desvalidos. Al estar sentado allí con estos pequeños que lo miraban al rostro, Jesús debió haber pensado en lo que nosotros llamamos la “matanza de los inocentes” que cometió Herodes por causa de él (Mat. 2:16-18), y el sangriento edicto de un faraón antiguo contra todos los infantes varones de los judíos (Éxo. 1:15, 16). Jesús vino para servir como modelo de un Dios que era la completa antítesis de estos psicópatas asesinos. Por lo que has leído más arriba, ¿qué cuadro de Dios presenta Jesús? ¿De qué modo has experimentado tú mismo estos aspectos del carácter de Dios? Pero, aún más importante, ¿cuán bien reflejas esos aspectos de su carácter en tu propia vida?
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