
|
Para el 19 de abril de 2008 |
||||
|
Audio: Diálogo Bíblico |
|
|||
|
Audio: Unión Mexicana del Sur |
||||
|
|
||||
| Notas de Elena White | ||||
|
Lectura para la Semana: |
||||
|
Gálatas 4:4; 1 Timoteo 2:5; 3:16; Hebreos 4:15, 16; 1 Juan 4:1-3 |
||||
La realidad de su humanidad |
||||
|
|
||||
VERSO DE MEMORIA |
||||
|
“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” (Juan 1:14) |
||||
|
|
||||
|
En la controversia acerca de la persona de Jesús, que ya dura siglos, el Concilio de Calcedonia (451 d.C.) marcó un momento significativo. Esencialmente, acordaron y proclamaron que Jesucristo es plenamente Dios y plenamente hombre: “Todos a una voz enseñamos que [...] nuestro Señor Jesucristo es uno y el mismo Dios, el Mismo perfecto en la Deidad, el Mismo perfecto en la humanidad, verdaderamente Dios y verdaderamente hombre [...] [uno] con el Padre en cuanto a su Deidad, y [...] [uno] con nosotros en cuanto a su humanidad; en todas las cosas igual a nosotros, con la sola excepción del pecado [...]”.BCitado en Justo L. González, A History of Christian Thought, t. 1, p. 390. Para una evaluación de las implicaciones de la declaración de Calcedonia desde la perspectiva adventista, ver Roy Adams, The Nature of Christ, pp. 57-72. “Al contemplar la encarnación de Cristo en la humanidad, quedamos perplejos ante un misterio insondable. [...] Cuanto más reflexionamos sobre él, tanto más asombroso aparece. (Cuán amplio es el contraste entre la divinidad de Cristo y el infante indefenso en el pesebre de Belén! ¿Cómo podemos cubrir la distancia entre el poderoso Dios y un niño indefenso? Y, no obstante, el Creador de los mundos, aquel en quien estaba la plenitud de la Deidad corporalmente, se manifestó en el bebé indefenso en el pesebre. (Más alto que cualquiera de los ángeles, igual con el Padre en dignidad y gloria, y no obstante vestido con el ropaje de la humanidad! La divinidad y la humanidad se combinaron misteriosamente, y el hombre y Dios llegaron a ser uno. En esta unión encontramos la esperanza de nuestra raza caída”.BE. G. de White, en Signs of the Times, 30 de julio de 1896. Preguntas Para Dialogar: 1. ¿Cuáles son, para ti, los grandes problemas que rodean la humanidad de Cristo? ¿Por qué son importantes para ti? Al mismo tiempo, ¿por qué debemos ser cuidadosos de no ser demasiado severos o dogmáticos acerca de los detalles más pequeños de la humanidad de Cristo? 2. Elena de White declara que la humanidad de Cristo es todo para nosotros (ver Mensajes selectos, t. 1, p. 286). ¿Qué quiso decir ella con esto? ¿De qué maneras prácticas te afecta la idea de la humanidad de Cristo en tu caminar cristiano? 3. ¿De qué modo podríamos usar lo que hemos estudiado en la lección de esta semana en nuestro testimonio personal? ¿De qué manera la realidad de la humanidad de Cristo afecta a la gente donde está viviendo hoy?
|