Domingo 13

Up Misionero Misionero Niños Misionero Italiano Misionero Inglés Misio Niños Inglés Misionero Francés Misio Niños Francés Misionero Alemán Misio Niños Alemán Cuna Cuna Maestro Cuna Inglés Cuna Maestro Inglés Cuna Francés Jardín Infantes Infantes Maestro Infantes Inglés Infan Maestro Inglés Primarios Primarios Maestro Primarios Inglés Prim Maestro Inglés Primarios Francés Prim Maestro Francés Menores Menores Maestro Menores Inglés Men Maestro Inglés Menores Francés Men Maestro Francés Intermediarios Inglés Inter Maestro Inglés Jóvenes Jóvenes Inglés Joven Maestro Inglés Jóvenes Portugués Universitarios Universitarios Inglés Univer Maestro Inglés Sábado 12 Domingo 13 Lunes 14 Martes 15 Miércoles 16 Jueves 17 Viernes 18 Lección PDF Lección Inglés Lección Francés Lección Portugués Maestro Español Maestro PDF Maestro Word Maestro Inglés Notas de Elena White White PDF White Word Roy Adams Complemento PDF Complemento Word Programa Adultos Programa PDF Programa Word Portugués: CPB Inglés: B. Cameron Inglés: J Gallagher TWP Pr Walther Ruiz UNASP Audio Inglés Pine Knoll Audio Walla Walla Audio Bullón Audio USM Audio Pr Walther Ruiz Audio Universitario Video Inglés Angel M. Rodríguez Dennis Priebe Robert Olson Inglés: 1888 Board Inglés: Creative Ministry Inglés: Walla Walla Portugués: G. Nery Portugés: S. Marks Italiano: P. Benini Pr Javier Velázquez Cora Duma Ing. D. Jarquín López ESW PowerPoint Fustero PowerPoint Portugués PowerPoint Italiano PowerPoint Inglés PowerPoint Dr Castro PowerPoint TWP PowerPoint Pr Eguiluz


 

Para el 19 de abril de 2008

     

Audio: Diálogo Bíblico

Año Bíblico: : 2 Crónicas  25 26 27 28

Audio: Unión Mexicana del Sur

 

 

Lectura Devocional: Pastor Israel Leito 

Notas de Elena White 
 

Lectura para la Semana: 

 

 Gálatas 4:4; 1 Timoteo 2:5; 3:16; Hebreos 4:15, 16; 1 Juan 4:1-3

 

La realidad de su humanidad

VERSO DE MEMORIA
 

“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” (Juan 1:14)

 

 

  •  Domingo 13 de abril: En La Presencia de un Misterio (1 Tim. 3:16).

La lección de la semana pasada trató el tema del misterio de la divinidad de Cristo. Pero, al contemplar su humanidad, estamos también en la presencia de un profundo misterio. Como lo expresó Pablo: “No hay duda de que es grande el misterio de nuestra fe: Él se manifestó como hombre, fue vindicado por el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido en la gloria” (1 Tim. 3:16, NVI).

Un erudito destaca que la pretensión de que el Fundador del cristianismo era divino no resultaba chocante en el mundo romano; después de todo, sus emperadores corrientemente pretendían ser divinos. Pero la afirmación de que “el Dios cristiano estaba preocupado acerca de la humanidad, preocupado lo suficiente para sufrir en lugar de ella, esto era inaudito”.BHuston Smith, The Illustrated World´s Religions, p. 219. Pero, por extraño que fuera en el mundo grecorromano, eso es precisamente el testimonio del Nuevo Testamento.

¿Qué nos enseñan los siguientes pasajes acerca de esta asombrosa condescendencia?

Mat. 1:18-24

___________________________________________________________________________________________

Luc. 1:26-35

___________________________________________________________________________________________

Juan 1:1, 14

___________________________________________________________________________________________

Gál. 4:4

___________________________________________________________________________________________

Fil. 2:5-11

___________________________________________________________________________________________

Es fascinante observar la precisión no estudiada con la que los escritores del Nuevo Testamento enfocan el tema de la humanidad de Cristo. En forma directa y desapasionada, sencillamente cuentan la historia, sin saber (tal vez) de las tormentas que se levantarían en los siglos siguientes. Pero, es precisamente esa ausencia de posición la que ayuda a dar credibilidad a los documentos que tenemos. No es como si los primeros discípulos no hubieran afrontado controversias con respecto a la naturaleza y la identidad de Jesús; las tuvieron, como vemos en el Nuevo Testamento mismo.

Pero sus argumentos con respecto a la persona de Jesús claramente no fueron diseñados para contrarrestar la posición de los adversarios racionalistas o científicos, lo que le da una frescura natural a su testimonio. Es como si presentaran el caso con sorpresa de que alguno se atreviera a dudar del misterio, no común, que los había afectado tan dramáticamente, tanto corporativamente como en forma personal.