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Para el 5 de abril de 2008 |
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Audio: Diálogo Bíblico |
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Audio: Unión Mexicana del Sur |
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Lectura Devocional: Pastor Israel Leito |
Notas de Elena White | |||
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Lectura para la Semana: |
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¿Quién fue Jesús? |
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VERSO DE MEMORIA |
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“Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?” (Mat. 16:13) |
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El Nuevo Testamento no especula acerca de Jesús. Sencillamente lo presenta como el divino Hijo de Dios. Tampoco responde a las numerosas preocupaciones acerca del ser y la persona de Jesús que ocuparía a las generaciones posteriores. No obstante, en todas las discusiones y las argumentaciones, había una aceptación básica y profunda de la centralidad de las Escrituras y de la identidad básica de Jesucristo. Pero, la así llamada Época de la Iluminación (durante los siglos XVII y XVIII) cambiaría todo esto. Las Escrituras ya no constituyeron el fundamento del discurso acerca de Jesús. En cambio, se comenzaron a aplicar nuevos métodos y criterios al estudio de otros documentos antiguos, y también los aplicaron a la Biblia. Entonces, con todo eso sujeto al análisis racional y a la crítica, se rechazó el supernaturalismo, una presuposición fundamental de la fe bíblica. El concepto bíblico tradicional de una raza humana caída en el pecado y que necesitaba un rescatador divino fue reemplazado por el humanismo, una creencia optimista en la capacidad y el progreso humanos. El cambio de visión fue tan radical y de un alcance tan abarcante que muchos pensaron que estaban contemplo el fin del cristianismo. La religión fue considerada obsoleta, y la razón, una vez la sirvienta de la teología, llegó a ser su amante reconocida. El resultado fue que el foco cambió ahora, del Jesús descrito en los evangelios, el Jesús de nuestra salvación, al Jesús histórico, supuestamente el verdadero Jesús como realmente vivió, sin el bagaje teológico impuesto a él por los evangelios y la piedad cristiana posterior. En otras palabras, este Jesús, quienquiera que haya sido, seguramente no fue el Salvador del mundo. Al reflexionar en este desarrollo, considera lo siguiente: 1) los escritores de los evangelios tenían gran confianza en la verdad de lo que habían escrito (ver Luc. 1:1-4). ¿Qué dice Lucas acerca de lo que él estaba escribiendo? ¿Por qué podemos confiar en ello? 2) Uno de aquellos testigos presenciales de los que Lucas habla era Pedro, quien él mismo tuvo que enfrentar a los que dudaban y a los escépticos (ver 2 Pedro 1:16-21). __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ Aunque Pedro está hablando aquí acerca de problemas más amplios que solo el de la identidad de Jesús, ¿cómo podríamos usar este enfoque para asegurarnos contra el ataque del Iluminismo, del que estamos hablando? 3) Pablo también necesitó referirse directamente al problema de Jesús. ¿Qué argumentos usó él? (Ver 1 Cor. 1:18-27; 15:3-7). __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________
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