

Lección 5

Para el 3 de Mayo del 2008
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La Maravilla de sus Obras “Al ver a las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban agobiadas y desamparadas, como ovejas sin pastor”. Mateo 9:36. INTRODUCCIÓN – “Se levantó para hacer la lectura, y le entregaron el libro del profeta Isaías. Al desenrollarlo, encontró el lugar donde está escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor”. – Lucas 4:17-19. NVI. Fue este el texto base usado por Jesús en su sermón predicado en la sinagoga de Nazaret, para anunciar la realidad de su misión. Él vino para proclamar el Plan Redentor de Dios. Confirmándolo por medio de obras maravillosas realizadas a favor de los pecadores oprimidos. Jesús vino como el Mesías prometido, el “Descendiente de la mujer para vencer la batalla contra Satanás y restablecer el dominio perdido, al Reino Glorioso de Dios y ofrecer gracia y restauración a los esclavos del reino de las tinieblas. Para el cumplimiento de esta misión, la obra de Jesús tiene su comienzo cuando fue proclamado por Juan el Bautista: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. – Juan 1:29 – TEB. El profeta Daniel prediciendo la vida del Mesías, no anuncia el año de su nacimiento, mas limita el período de su obra como el Ungido de Dios: “Durante una semana ese gobernante hará un pacto con muchos, pero a media semana pondrá fin a los sacrificios y ofrendas...” – Daniel 9:27 – NVI. Piense: “Jesús recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas *nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y dolencia entre la gente”. – Mateo 4:23 – NVI. Desafío: ”Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y terminar su obra —les dijo Jesús”. – Juan 4:34 – NVI.
¿Qué Hombre es Este? – Mateo 8:25-27 Hace cerca de dos mil años en lo pasado, doce hombres estaban atravesando el mar de Galilea con el Creador presente en su barco, bajo la forma humana. Marcos relata el acontecimiento y coloca una desconcertante pregunta en sus labios: “Ellos fueron tomados de gran temor, y decían los unos a los otros: ¿Quién es este, que aún el viento y el mar le obedecen? - Marcos 4:37-41. Aquél que por el poder de su palabra ordenó al viento y al mar para que se aquietasen y tranquilizó a los amedrentados discípulos, es el mismo que sustenta y controla todo el Universo por el poder de su Palabra. Como Creador, Jesús declara de sí mismo por la voz del profeta Isaías: “¿Quién ha medido las aguas con la palma de su mano, y abarcado entre sus dedos la extensión de los cielos? ¿Quién metió en una medida el polvo de la tierra? ¿Quién pesó en una balanza las montañas y los cerros? ¿Quién puede medir el alcance del espíritu del Señor o quién puede servirle de consejero? ¿A quién consultó el Señor para ilustrarse, y quién le enseñó el camino de la justicia? ¿Quién le impartió conocimiento o le hizo conocer la senda de la inteligencia? “ – Isaías 40:12-14 – NVI. ¿Quién se atrevería a responder a estas intrigantes preguntas del Creador del Universo? ¿Quién osaría cuestionar su dominio y control sobre toda la creación? Talvez alguien hasta tentase de hacerlo, mas siempre serían respuestas y cuestionamientos inadecuados y que nada explicarían. Piense: “No hay sabiduría alguna, ni discernimiento alguno, ni plan alguno que pueda oponerse al Señor”. – Proverbios 21:30 – NVI. ¿Quién es Este?. Desafío: “Su sabiduría es insondable”. – Isaías 40:28 – NVI ¿Quién es Este?.
La Absoluta Maravilla Es importante observar que pocas veces Jesús se identificó para interlocutores como siendo el Mesías prometido. La certeza de que Él era el Mesías debía fundamentarse en la fe centralizada en el estudio de las Escrituras anunciando su venida. Entre las predicciones de la venida del Mesías estaban aquellas relacionadas con sus obras. Él no vendría con el poder y la gloria de Soberano para subyugar enemigos y opresores humanos, aún que todo este poder y esta gloria le pertenezcan en medida ilimitada. Mas Él vino para libertar a los oprimidos por el pecado y sus consecuencias. Bajo esta perspectiva, vamos encontrar a Jesús expulsando demonios, curando enfermos, restaurando la vista a los ciegos, devolviendo la voz a los mudos, abriendo el oído de los sordos, resucitando muertos. Por lo tanto, todos aquellos que prestasen atención a sus obras bajo la luz de los mensajes de los profetas, tendrían eliminados sus inquietudes y dudas con relación a quien realmente es Jesús. Además de esas evidencias de su misión como el Salvador, estaban en sus enseñanzas presentando principios de conducta que mudaban todo el comportamiento de los oyentes, y su predicación anunciando la venida del Reino de Dios. Estos mensajes eran comunicados con tal poder que era la expresión inconfundible de sus conceptos. Piense: “Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —se dirigió entonces al paralítico. A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”. - Marcos 2:10 y 11 NVI Desafío: “La gente se asombraba al ver a los mudos hablar, a los lisiados recobrar la salud, a los cojos andar y a los ciegos ver. Y alababan al Dios de Israel”. – Mateo 15:31 - NVI
El Motivo Detrás de ello Tres aspectos importantes de la obra de Jesús son destacados en los dos textos de este tópico: Enseñar, predicar y curar, El motivo impelente que actuaba en la obra de Jesús era que “Al ver a las multitudes, tubo compasión de ellos, porque estaban afligidos y desamparados, como ovejas sin pastor”. – Mateo 9:36 – NVI. En otras oportunidades Jesús declaró: “Yo Soy el Buen Pastor. El Buen Pastor da su vida por las ovejas”. – Juan 10:11 – ARA. ¿Qué mensaje Jesús trasmite en estas palabras? ¿Estaría diciendo apenas que daría su vida para conceder vida a pecadores arrepentidos? ¿Ciertamente, mas de lo que está en el centro de este mensaje? “Ésta es la manera de medir el amor – el mayor amor es demostrado cuando una persona entrega la vida por sus amigos”. – Juan 15:13 – BV. ¡Dar la vida es amar, amar con el mayor amor! ¿Pero cómo es este mayor amor? “Yo Soy el Buen Pastor, conozco mis ovejas, y ellas me conocen a mí”. – Juan 10:14 – ARA. “Conozco a mis ovejas”. Aquí Jesús establece el principio básico del verdadero pastorado y que se constituye un principio de acción que necesita ser entendido por todos aquellos que aceptan a Jesús y desean atraer a otros para la salvación: Conocer las ovejas. El mayor amor es revelado en el acto de conocer a cada oveja. Conocer sus luchas, sus enfermedades, sus flaquezas, sus necesidades y también sus alegrías, y entonces lenificar, curar, animar y fortalecer. Esta fue la obra desenvuelta por Jesús. Piense: ´”Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios, y humillado. Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados”. – Isaías 53:4-5. NVI. Desafío: “Jesús se compadeció de ellos y les tocó los ojos. Al instante recobraron la vista y lo siguieron”. – Mateo 20:34 – NVI
Señales de un Nuevo Día – Mateo 11:2-6 Los mensajeros enviados por Juan el Bautista con la gran interrogación, era realmente una cuestión inquietante para él: “¿Eres tú aquél que habría de venir o debemos esperar algún otro?” – Mateo 11:3 – NVI. Él, con inconmovible convicción había anunciado: “Soy la voz del que clama en el desierto: Preparen el camino para el Señor”. Mateo 3:3 – NVI. Mas, ahora se encontraba en la prisión por defender con coraje los principios de conducta del Reino de Dios. Y Aquél a quién anunció como “el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”. – Juan 1:29 – NVI – aparentemente no le importaba como él está, o no disponía de poder para intervenir a su favor. “ ¿Eres tu mismo Aquél que esperábamos, o debemos de aguardar a otro?” Prestemos atención a la manera como Jesús respondió: “Vuelvan y anuncien a Juan lo que ustedes están oyendo y viendo”. – Mateo 11:4 – NVI. Jesús no declaró: Soy Aquél que fue prometido, mas, condujo a Juan a las declaraciones de los profetas y al cumplimiento de sus predicciones como evidencia de quién Él es. Así también con nosotros, nuestra fe en Jesús como Dios eterno, Creador del Universo, y, el Verbo encarnado venido como el Salvador, precisa fundamentarse, en la firme palabra de los profetas. La más fuerte evidencia de la Divinidad de Cristo y de su humanidad, se encuentran en el cumplimiento incuestionable de la realización de sus obras predichas siglos y aún milenios de antecedencia. Piense: “Se abrirán entonces los ojos de los ciegos y se destaparán los oídos de los sordos; saltará el cojo como un ciervo, y gritará de alegría la lengua del mudo...” Isaías 35:5-6 – NVI. Desafío: “Los ciegos ven, los cojos andan, los que tienen lepra son sanados, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncian las buenas nuevas”. – Mateo 11:5 – NVI.
Señal de la Restauración Final – Hechos 3:19-21 Tal como los profetas anunciaron la primera venida de Cristo y sus obras maravillosas devolviendo vida y alegría a los pecadores oprimidos por el pecado, así también anuncian el glorioso día de la restauración del planeta y del hombre caído. Gran número de los milagros realizados por Jesús, traen en sí ese anuncio de ese glorioso día. A través de los siglos todos los que comprendieron el plan de salvación, por la fe, divisaron el glorioso centro de toda la historia. Job, que es objeto del primer relato bíblico escrito, coloca en evidencia este maravilloso centro: “Yo sé que mi redentor vive, y que al final triunfará sobre la muerte. Y cuando mi piel haya sido destruida, todavía veré a Dios con mis propios ojos. Yo mismo espero verlo; espero ser yo quien lo vea, y no otro. ¡Este anhelo me consume las entrañas!”. – Job 19:25-27 – NVI. “Mi corazón se abraza dentro de mí” ¡Qué convicción de fe! ¡Qué anhelo! ¡Qué certeza en la existencia de Dios Creador y Redentor! Certeza de que Él está en el comando de todas los acontecimientos y cumplirá con infalible fidelidad la promesa de su salvación y restauración. Job, conocía a Dios con tamaña intimidad que declara: “Cuando me encontrare con Él y lo contemplare, Él no me será extraño”. El Salmista David, que también comprendió el eterno plan de Dios para la salvación de los pecadores, pide: “Devuélveme la alegría de tu salvación y susténtame con un espíritu obediente”. – Salmos 51:10-12. David deseaba ardientemente vivir la alegría de la gloriosa esperanza de la salvación. Él poseía la certeza inequívoca de que el plan de restauración no fallará. Piense: “Porque yo sé en quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día”. – II Timoteo 1:12 Desafío: “Le dijo Jesús: Yo Soy la resurrección y la vida; el que cree en mí aunque esté muerto, vivirá”. – Juan 11:25-26.
Estudio Adicional El profeta Isaías, evocando la obra creadora del universo y exaltando a su Creador, como que recuerda la cadena genealógica de Jesús en sus palabras, al hablar de Dios. Aquél que todo planificó e hizo, y a todo acompaña y controla. “ ¿Quién hizo todo esto? ¿Quién llama las generaciones a la existencia desde el principio? Yo el Señor, que Soy el primero, y que Soy Yo mismo con los últimos”. – Isaías 41:4 – NVI. La historia sigue con inexorable exactitud el programa trazado, y Pablo estaba cierto, que en aquel día, cuando Dios intervenga para encerrar el período de la historia de dominio del pecado, él recibirá el fruto de su depósito de fe: La vida eterna. Las obras de Jesús, culminando con la cruz constituyen el centro de la verdadera historia de la humanidad, y en torno de ella gravitan todos los otros acontecimientos, espirituales y temporales. Todo lo que aconteció y aún acontecerá, necesita entrar en sincronía con el hilo de oro que anuncia y describe la vida, la muerte, la resurrección y la glorificación de Jesús. Él es el centro de toda la historia de la humanidad. Él es el centro de la historia del Universo. “...y aparecerá por segunda vez, ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvación a quienes lo esperan”. Hebreos 9:28. Él será entronizado como el Rey de los reyes y el Señor de los señores coronando la maravilla de todas sus obras. Piense: “Me refiero a Jesús de Nazaret: cómo lo ungió Dios con el Espíritu Santo y con poder, y cómo anduvo haciendo el bien y sanando a todos los que estaban oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”. – Hechos 10:38 Desafío: “Santo, Santo, Santo es el Señor, el Dios Todopoderoso, que era, que es y que ha de venir”.- Apocalipsis 4:8 – NVI.
Pr. Willian Wenceslau de Oliveira |
Actualización y Corrección: Dr. Pedro J. Martínez, (drmartinez@pmministries.com)
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