
La sabiduría de sus enseñanzas

Lección 4

Para el 26 de abril de 2008
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La Sabiduría de sus Enseñanzas “Y se admiraban de su doctrina; porque les enseñaba como quién tiene autoridad, y no como los escribas”. – Marcos 1:22. INTRODUCCIÓN – La gracia de Dios revelada a favor del pecador por medio de Cristo es el inagotable tema de las Escrituras Sagradas. Es el tema de Jesús en todas sus enseñanzas. Precisa ser el centro de todo mensaje evangelístico. “Sea la ciencia de la salvación el centro de cada sermón, el tema de todo canto. Derrámese en toda súplica. No pongáis nada en vuestra predicación como suplemento de Cristo, la sabiduría y el poder de Dios. Enalteced la palabra de vida, presentando a Jesús como la esperanza del penitente y la fortaleza de cada creyente. Revelad el camino de paz al afligido y abatido, y manifestad la gracia y perfección del Salvador”. Obreros Evangélicos pág. 168 Lo que el pecador necesita no es sabiduría y conocimiento humanista. Sí precisa de ellos sin duda, en este mundo en que vivimos, mas no es básico. Pablo, el gran mensajero del plan de salvación del primer siglo, argumenta: “... y que tengan la preciosa experiencia de conocer a Cristo con real convicción y clara comprensión. Porque el Plan secreto de Dios, ahora finalmente revelado, es el propio Cristo. En Él están escondidos todos los tesoros poderosos e inexplorados de la sabiduría y del conocimiento”. – Colosenses 2:2 y 3 – BJ. Este es el conocimiento del cual cada pecador necesita estar revestido: Jesús vino en Persona a revelar los atributos del carácter de Dios: Su amor, su gracia, compasión, misericordia, santidad, pureza, justicia, su perdón y todo lo demás que podamos decir de Él. Jesús vino a enseñar y hacer comprender a los pecadores las verdades eternas del Plan Redentor como establecido por Dios en la eternidad y manifestado para solucionar el problema del pecado Piense: “No les hablé ni les prediqué con palabras sabias y elocuentes sino con demostración del poder del Espíritu, para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana sino del poder de Dios”. – I Corintios 2: 4-5 - NVI. Desafío: “Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado”. – Juan 17:3 – NVI.
El Sermón más Grande – Mateo 5 – 7. El Tema es tan vasto y, por lo tanto, difícil de analizar en un espacio tan limitado. Evaluaremos en este tópico lo que Jesús enseña sobre la Ley, un tema controvertido. En la boca del profeta Isaías el Señor puso estas palabras a respecto de su Ley y ellas se aplican de la manera que Jesús la presenta para sus oyentes: “Le agradó al Señor, por amor a su justicia, hacer su ley grande y gloriosa”. – Isaías 42:21 – NVI. ¿Cómo Jesús engrandeció, magnificó y glorificó la ley moral? Presentándolo en su verdadera dimensión, no en la letra, mas en el espíritu. Él declara: “Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y de los Fariseos, no entraréis en el reino de los cielos”. – Mateo 5:20. Prosiguiendo, Jesús establece la diferencia entre la justicia de los fariseos y la justicia establecida por Dios para el pecador que acepta la gracia. Hace declaraciones como estas: “Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; mas cualquiera que matare, será culpado del juicio. Oísteis que fue dicho: No adulterarás: Mas yo os digo, que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”. – Mateo 5:21, 27-28 Es preciso comprender que la religión de amor hace un cambio importante en su manera de expresión. No más se fundamenta sobre dos tablas de piedra, mas se interioriza para fundamentarse sobre las tablas del corazón. “Este es el pacto que haré con ellos después de aquel tiempo —dice el Señor—: Pondré mis leyes en su corazón, y las escribiré en su mente”. – Hebreos 10:16. No podía ser diferente, pues, cuando el pecador acepta la gracia de Jesús, lo acepta a Jesús y todo lo que determina la conducta para el reino de la gracia. Así si acepta a Jesús significa que la ley moral es escrita en el corazón, o en la mente, cuando alimentada cualquier idea pecaminosa, mentalmente ya ella está siendo practicada. Esto es lo que Jesús realzó, como un nuevo y verdadero sentido espiritual de la observancia de la ley moral. No solo acusa como pecado la acción consumada, mas la idea alimentada. Piense: “Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen, para que sean hijos de su Padre que está en el cielo. Él hace que salga el sol sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos”. – Mateo 5:44 y 45 – NVI Desafío: “No piensen que he venido a anular la ley o los profetas; no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento. Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido”. – Mateo 5:17-18 - NVI.
Lo que Él Enseñó Acerca de Dios Sobre los varios aspectos que Jesús habló al respecto de la persona de Dios, Él enseñó que Dios es digno de nuestra adoración. Somos sus criaturas y sus hijos y como tal es nuestro deber prestarle culto y adoración. Para adorar de manera correcta y con satisfacción plena, es preciso comprender dos condiciones básicas: adorar en espíritu y en verdad. Dios espera por el culto inteligente y profundamente espiritual y expresado en sentimientos reales de amor. En espíritu significa que lo trivial de esta tierra. Lo banal y transitorio, cederá lugar para la comprensión y la vivencia de los planes de Dios. A la verdad, es la adoración totalmente exenta de toda especulación humana y la aceptación sumisa a toda la voluntad y orientación divina. La adoración genuina será expresada en reverente y respetuoso amor a quién adoramos. Nosotros conocemos a Aquél a quién adoramos, declaró Jesús. ¿Cómo es el ambiente de la adoración genuina? Elías necesitaba mucho la revelación de Dios. Necesitaba mucho de una experiencia de adoración. Estaba huyendo de la ira de una déspota. Hubo un vendaval con una furia violenta agitando los elementos de la naturaleza, mas Dios no estaba en el vendaval. Hubo un terremoto sacudiendo las rocas donde Elías estaba guarecido. Mas el Señor no estaba en el terremoto. Llamaradas crepitantes de fuego se esparcían por la montaña. Mas el Señor no estaba en el fuego. “Después del fuego una apacible brisa suave”, y “cuando Elías oyó la voz, se cubrió el rostro con la capa”. – I Reyes 19:12 y 13 – BJ. y, BLH. Estaba en la presencia del Dios vivo en espíritu de adoración. Piense: “Cuando todas las demás voces quedan acalladas, y en la quietud esperamos delante de él, el silencio del alma hace más distinta la voz de Dios. Nos invita: "Estad quietos, y conoced que Yo Soy Dios." Solamente allí puede encontrarse verdadero descanso. Y ésta es la preparación eficaz para todo trabajo que se haya de realizar para Dios”. – El Deseado de todas las Gentes, pág. 363. Desafío: “Si trabajamos para crear una excitación de los sentimientos, tendremos todo lo que deseamos, y posiblemente más de lo que podamos afrontar con éxito. - "Predicad la palabra" con calma y claridad. No debemos considerar que nuestra obra consista en crear agitación de los sentimientos. “Únicamente el Espíritu Santo de Dios puede crear un entusiasmo sano. Dejad que Dios trabaje, y que el instrumento humano avance suavemente ante él, observando, esperando, orando y contemplando a Jesús a cada momento; y que sea conducido y dirigido por el precioso Espíritu, el cual es luz y vida”. (Carta 68, 1894). Mensajes Escogidos, vol. 2, pág. 17.
Lo que Enseñó Acerca del Perdón Si la esclava fuera del pecado, ya no sería esclava nunca más. Nunca más aquella vida que ya fue manchada por la podredumbre de la inmoralidad serviría a los propósitos indignos de la inmoralidad, porque ya no se sentiría manchada nunca más, porque es la esclava del pecado.. Pero el toque de amor de Jesús reconstruyó, restauró su vida y allí estaba una nueva criatura nacida espiritualmente sirviendo a los propósitos eternos de Dios.. Jesús le devolvió a María el respeto propio, la dignidad personal y el amor por sí misma. Nunca más miradas sedientas por pecado recibirían respuesta de las miradas de María. El amor inconmensurable y el perdón ilimitado operaron el milagro. María pasó a odiar y rechazar el pecado, mas, através de los ojos trasmitía un mensaje de un amor enternecedor de irrefutable certeza de perdón para el pecador. Milagro que solo el amor y el perdón recibidos podían operar. Esa nueva vida de María, con su mirada de pureza inmaculada, lo envolvió con poder irresistible a su endurecido seductor, Simón. En su banquete ofrecido a Jesús, procurando apaciguar su conciencia trastornada y turbulenta, encontró en los ojos y en el semblante de María el poder del perdón transformador de Jesús. La manifestación del amor de Jesús, ahora reflejada en la mirada de compasión y amor de María, actuaron como un rayo fulgurante sobre la soberbia y la justicia propia de Simón. “...vio la magnitud de la deuda que tenía para con su Señor. Su orgullo fue humillado, se arrepintió y el orgulloso fariseo llegó a ser un humilde y abnegado discípulo”. – DTG. Pág. 567. Sí, a los pies de Jesús se encontraban el seductor y la seducida. Dos vidas que fueron degradadas y atormentadas por el archi-enemigo de Dios y de los hombres. Sin embargo, el acontecimiento que se había tornado una doble tragedia bajo el poder del gran engañador, envolviendo estas vidas en el pecado, fue transformado en doble victoria por el poder del Amor, de la gracia y del perdón derramado sin límites Piense: “María había sido considerada como una gran pecadora, pero Cristo conocía las circunstancias que habían formado su vida. El hubiera podido extinguir toda chispa de esperanza en su alma, pero no lo hizo. Era él quien la había librado de la desesperación y la ruina. Siete veces ella había oído la reprensión que Cristo hiciera a los demonios que dirigían su corazón y su mente. Había oído su intenso clamor al Padre en su favor. Sabía cuán ofensivo es el pecado para su inmaculada pureza, y con su poder ella había vencido”. – DTG, pág. 568. Desafío: “Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados”. – I Pedro 4:8.
Lo que Enseñó Acerca de la Humildad – Mateo 20:25-28 Jesús definió así las relaciones que deseaba que desarrollásemos con Él: “Pues quién hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, este es mi hermano, mi hermana y mi madre”. – Mateo 12:50 – NVI. Somos hermanos del Rey del Universo, y ser hermano significa desarrollar un carácter semejante al suyo, porque su Reino es espiritual y es implantado en el carácter. Somos hechos semejantes, transformados de gloria en gloria en nuestro carácter, a su semejanza por la actuación del Espíritu Santo. Hacer la voluntad de Dios es servir a los otros, y comprender que todos somos hermanos, promoviendo la fraternidad, el compañerismo por la comunión mutua. “Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos”. – Mateo 23:8 – NVI. Fue esta la gran lección de la vida y sus enseñanzas de Cristo. En la víspera de su partida, en la noche del lavamiento de los pies, enseñó una vez más.. Como siempre, primero por acciones después por palabras. Ya estaban todos reunidos en torno de la mesa, cuando se dieron cuenta de la falta de siervo para la ceremonia del lavamiento de los pies. Se miraron entre ellos interrogativamente, aquellos doce hombres que, en el camino de Galilea, habían empleado mucho tiempo contendiendo sobre cual de ellos sería el más importante en el Reino de Cristo. Si alguno de ellos ahora se humillase al punto de lavar los pies a los otros, ¿no estaría de este modo declarando públicamente que niega su derecho a la honra y preferencia? ¿No se sujetaría por este acto a ser el menor entre todos? “Yo no lo hago”, ciertamente cada uno dice para sí. Y allí quedaron ellos como niños disgustados. Mas no habían entendido ellos la clara enseñanza de Cristo: “No será así entre ustedes. Al contrario quién quisiere hacerse importante entre ustedes deberá ser siervo; y quién quisiere ser el primero deberá ser el servidor de todos” – Marcos 10:43 y 44 – NVI. ¡Qué oportunidad para obtener la aprobación del Maestro! Su actitud confirma la incuestionable verdad: una cosa es oír, y otra es practicar. Y no fueron los discípulos los últimos cristianos a burlarse de esta norma de conducta. Piense: “Porque el que a sí mismo se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”. – Mateo 23:12 – NVI. Desafío: “Por tanto, el que se humilla como este niño será el más grande en el reino de los cielos”. – Mateo 18:4 – NVI.
Lo que Enseñó Acerca de la Gracia – y La Fe La traducción King James Versión, usa la palabra righteousness para traducir del griego dikaiosune de Mateo 5:20. El término usado en inglés comunica una idea mucho más amplia de lo que nuestro vernáculo: justicia – Tener y practicar la justicia es aceptado como – observar con celo las leyes establecidas para la conducta. Lo que a la letra está correcto, pero en el espíritu es limitado. Righteousness comunica una idea mucho más profunda, idea que es comunicada por el término griego. El término griego dikaiosune, califica el carácter moral de la persona. Cuando el inglés declara que el righteousness de Dios es – está diciendo que el carácter moral de Dios es... Por lo tanto, en armonía con el término griego, Jesús está declarando que si el carácter moral no logra la semejanza del carácter de Dios, es imposible entrar en su reino. Para obtener el carácter moral semejante al carácter de Dios, es preciso entender otra idea contenida en la palabra griega dikaiosune, y aceptar el acto que ella define en el contexto de Romanos 1:17. De hecho, es en él que la justicia – dikaiosune – de Dios se revela, por la fe y para la fe, según lo que está escrito: “Aquél que es justo por la fe vivirá”. – TEB. El evangelio eterno que revela el dikaiosune de Dios es Jesús. Por medio de Jesús, Dios reveló su gracia justificadora y santificadora que es el poder de Dios para transformar pecadores en santos, habilitados para vivir eternamente en la presencia de Dios. Por lo tanto, nuestra justicia solamente sobrepasará la justicia de los fariseos cuando aceptamos el dikaiosune de Dios: gracia justificadora y santificadora que nos confiere carácter moral semejante al de Dios. Esto es por la fe en Jesús. Esto es don de Dios. Piense: “La vida del cristiano no es una modificación o mejora de la antigua, sino una transformación de la naturaleza. Se produce una muerte al yo y al pecado, y una vida enteramente nueva. Este cambio puede ser efectuado únicamente por la obra eficaz del Espíritu Santo”. – El Deseado de Todas las Gentes, p. 172 Desafío: “Por lo tanto, sean perfectos, como es perfecto vuestro Padre Celestial”. – Mateo 5:48
Estudio Adicional ¿Es posible para nosotros, entender la grandeza del amor de Jesús por María? Él no podría abandonarla. El profeta Oseas retrata este amor que lucha con irresistible determinación para salvar, en estas angustiantes preguntas: ¿Cómo te dejaría? ... ¿Cómo te entregaría al enemigo que quiere destruirte? Oseas 11:8. La sacó del profundo pozo de la inmoralidad, putrefacta del pecado, para tornarla participante de la naturaleza divina. Del mismo modo Él no nos abandona ni a usted ni a mí. El mismo amor tiene poder para transformar todo pecador en un gran vencedor, cuando contrito se entrega a su acción restauradora. Sí, María, llamada Magdalena, de quién Jesús expulso siete demonios, pues el enemigo no quería perder esta batalla por esta víctima en sus garras; Pero fue reconquistada por el poder del amor conquistador y del perdón transformador. ¿Cómo, una vida dominada por el pecado, unida a la depravación “como el imán al hierro, como la lepra al leproso, como el gusano a la podredumbre”, (Judas Isgorogota), puede ser libertada de este yugo cruel y opresor, tornándose un vaso de bendición? ¿Cómo, esta vida paso a inundar con la suave fragancia del amor, de la gracia, del perdón y de la alegría de la salvación? Solamente por el poder de la gracia, del perdón y del amor. Piense: “Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas”.- Mateo 6:14-15 – NVI. Desafío: “Si tú, Señor, tomaras en cuenta los pecados, ¿quién, Señor, sería declarado inocente? Pero en ti se halla perdón, y por eso debes ser temido”. – Salmos 130:3-4 – NVI.
Pr. Willian Wenceslau de Oliveira |
Actualización y Corrección: Dr. Pedro J. Martínez, (drmartinez@pmministries.com)
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