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El Botiquín Celestial
Lección 8
Para el 23 de febrero de 2008 Programa No. 8 |
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Magda M. Hernández - Unión Puertorriqueña |
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Servicio de cantos Himno inicial Lectura bíblica
Oración inicial Bienvenida Alabanza Especial Tema "El botiquín celestial" Generalmente solemos tener artículos guardados que nos ayudan a ofrecer primeros auxilios a los miembros del hogar en caso de ser necesario. Es muy importante contar con analgésicos, alcohol, agua de azahar o agua oxigenada, entre otros. Hoy veremos alguna analogías acerca de como estos artículos nos peden ayudar en nuestra vida espiritual. Algodón y alcohol: Un algodón humedecido en alcohol nos ayuda a limpiar, remover y desinfectar cualquier suciedad o bacteria que pueda contaminar una herida. Al igual que el alcohol, el arrepentimiento comienza a limpiar nuestras impurezas y nuestros pecados. Cuando oramos y confesamos nuestros pecados comenzamos a desinfectar las áreas sucias de nuestro carácter y de nuestros pensamientos. Nuestra vida se va limpiando de toda maldad, permitiéndonos irradiar la luz y el carácter de Cristo. Curitas y gasas: Dependiendo de cuán grande y/o profunda sea una herida, usaremos una curita o una gasa. Sin duda, la mayoría de nosotros hemos utilizado una curita o una gasa alguna vez en la vida. Estas cubren las heridas, de modo que puedan evitarse infecciones por polvo, sucio, o cualquier otro contacto inapropiado que pueda agravar la situación. Así se facilita que sanen rápidamente. La Palabra de Dios también trabaja como una curita o gasa. Su estudio nos ayuda a repeler cualquier ente externo que pueda contaminarnos, ayudándonos a sanar las heridas y evitando que prolonguemos una vida malsana. La Palabra de Dios sana nuestras necesidades y ayuda a que nuestro carácter se renueve cada día con el poder del Espíritu Santo. Hisopos: Los palitos con algodón o hisopos se utilizan también para limpiar pequeñas heridas, pero llegando a lugares poco accesibles; y aunque no es recomendable, la gran mayoría de las personas los utiliza para limpiarse los oídos. La palabra de Dios nos ayuda a limpiar nuestros oídos de la cerilla del mal, y así, estar prestos a escuchar la voz de Dios. La sabiduría se encuentra en oír y obedecer la Palabra de Dios; por lo tanto, cada vez que nuestros oídos se inunden de chismes, murmuraciones o conversaciones malsanas; limpiemos nuestros oídos con oración, con mensajes positivos, con mensajes poderosos que nos ayuden a ser mejores personas y cristianos que esperan la segunda venida de Cristo. Vitaminas: Las vitaminas ayudan a suplir las deficiencias que el ser humano crea por la mala alimentación, para que el cuerpo pueda funcionar bien. Existen varias vitaminas espirituales que también debemos ingerir diariamente: las vitaminas del amor, de la armonía y de la fe. Estas refuerzan las deficiencias de nuestro cuerpo y nos ayudan a repeler cualquier enfermedad o deficiencia espiritual. Conclusión Espero que los artículos del botiquín celestial que hemos presentado esta mañana puedan lograr que todos mantengamos una salud espiritual estable y un carácter que agrade a Jehová. Repaso de la lección Himno final Oración final
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