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Para el 16 de febrero de 2008 |
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Audio: Diálogo Bíblico |
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Audio: Unión Mexicana del Sur |
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Lectura Devocional: Pastor Israel Leito |
Notas de Elena White | |||
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Lectura para la Semana: |
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Preparación para el discipulado |
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VERSO DE MEMORIA |
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“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mat. 5:14-16). |
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UN VISTAZO A LA SEMANA |
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¿Cómo preparó Jesús a sus discípulos? ¿Qué principios podemos aprender para nosotros, con respecto al discipulado, de lo que él les dijo antes de enviarlos? ¿Qué podemos aprender del Sermón del Monte que sea crucial para el discipulado? ¿Qué clase de oposición deberían esperar los discípulos de Cristo? |
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Solo Lucas menciona que Jesús designó a setenta discípulos, a quienes envió en una gira misionera (Luc. 10:1-23; ver también Éxo. 24:1, 9). De muchas maneras, sus instrucciones fueron similares a las que les había dado a los Doce. Después de instruirlos, Jesús los envió de dos en dos a los pueblos y los lugares donde él pasaría pronto. Parece que su misión era preparatoria para la de Jesús mismo. En un sentido, ellos debían preparar el camino para que la gente aceptara a Jesús cuando él pasara. ¿Cuán bien se ajusta esto a lo que hacemos hoy, al ayudar a preparar a un pueblo para encontrarse con Jesús? ¿Cuál era la ventaja de enviarlos de dos en dos? ¿Qué podemos aprender de esto nosotros hoy? __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ Lucas 10:17 dice que los setenta regresaron de su misión con gozo, porque “los demonios se nos sujetan en tu nombre”. Sin duda, debieron haber estado emocionados por el poder que recibieron por medio de Jesús, y reconocieron que hicieron estas cosas gracias al poder de Dios. Sin embargo, mientras Jesús reconocía el poder que les fue dado, les dijo que se alegraran por las cosas que son realmente importantes. Lee Lucas 10:20. ¿Por qué dijo Jesús esto? ¿Qué mensaje tienen estas palabras también para nosotros? __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ Hacer grandes obras en el nombre de Jesús no es garantía de salvación (Mat. 7:22, 23), como algunos descubrirán un día. La situación espiritual, la autoridad eclesiástica, aun un gran éxito en ganar almas, no son las cosas realmente importantes. Lo que realmente importa es tener nuestros nombres escritos en el cielo, nombres que no se borrarán (Apoc. 3:5), porque un nombre escrito en el cielo significa vida eterna por medio de Jesús. Podemos estar tan atareados en favor de otros que descuidemos nuestra propia vida espiritual y nuestra salud. ¿Cómo podemos evitar caer en esta trampa sutil? Al mismo tiempo, ¿de qué modo al trabajar por la salvación de otros se fortalece tu propio caminar con Jesús?
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