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Para el 16 de febrero de 2008 |
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Audio: Diálogo Bíblico |
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Audio: Unión Mexicana del Sur |
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Lectura Devocional: Pastor Israel Leito |
Notas de Elena White | |||
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Lectura para la Semana: |
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Preparación para el discipulado |
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VERSO DE MEMORIA |
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“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mat. 5:14-16). |
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UN VISTAZO A LA SEMANA |
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¿Cómo preparó Jesús a sus discípulos? ¿Qué principios podemos aprender para nosotros, con respecto al discipulado, de lo que él les dijo antes de enviarlos? ¿Qué podemos aprender del Sermón del Monte que sea crucial para el discipulado? ¿Qué clase de oposición deberían esperar los discípulos de Cristo? |
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Marcos 3 comienza cuando Jesús entra en una sinagoga y sana a un hombre con una mano seca en sábado, una de sus famosas curaciones en sábado. En estos textos se encuentra una gran ironía (Mar. 3:1-12): los dirigentes procuraban matarlo, mientras que grandes multitudes acudían a él. Un grupo temía su poder; otro deseaba ser bendecido y beneficiado por él. Lee Marcos 3:13 al 18. ¿Qué nos enseña este incidente? Ver también Lucas 6:12 al 16. __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ De ambos registros, vemos que en algún momento Jesús se alejó de la gran multitud que lo seguía, tomando consigo a un selecto grupo de discípulos. De entre este grupo de discípulos, él eligió a doce para hacer la obra de apóstoles. Para esta tarea, Jesús escogió a los que él quería. Esto implica, como hemos visto, que la iniciativa reside en él. Él extiende el llamamiento; nosotros respondemos. Esto significa que debemos estar disponibles para el servicio, en cualquier tarea en la que se nos llame a servir. ¿De qué modo difieren los discípulos de los apóstoles? Los discípulos eran aprendedores. Ellos seguían al maestro para estudiar con ese maestro. El término apóstol viene de dos palabras griegas: apó y stéllo, que implican “enviar desde”. Un apóstol era un embajador, o emisario, enviado para representar a un maestro o a un reino. Aunque ambos, discípulos y apóstoles eran alumnos, un apóstol recibía un adiestramiento especial para ser enviados como representante del maestro o la organización. Jesús designó a los doce de modo que pudieran estar con él y que luego pudiera enviarlos a predicar. Mateo dice que “les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia” (Mat. 10:1). Parece que él los eligió para prepararlos como obreros adiestrados a fin de ayudar a cuidar las grandes muchedumbres que se reunían dondequiera que él iba (adaptado del Comentario bíblico adventista, t. 5, p. 313). ¿Cuán contento estás con la obra que estás haciendo para el Señor? ¿Deberías estar haciendo más? ¿Podrías hacer más? ¿Qué te retiene? En la mayoría de los casos, ¿no es tu propio orgullo y egoísmo?
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