
|
Para el 2 de febrero de 2008 |
||||
|
Audio: Diálogo Bíblico |
|
|||
|
Audio: Unión Mexicana del Sur |
||||
|
|
||||
| Notas de Elena White | ||||
|
Lectura para la Semana: |
||||
Género y discipulado |
||||
|
|
||||
PARA MEMORIZAR |
||||
|
“Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra” (Luc. 1:38) |
||||
|
UN VISTAZO A LA SEMANA |
||||
|
¿Qué cosa increíble se le pidió a María, la madre de Jesús, que aceptara por fe? ¿Qué dice la Biblia acerca del papel de las mujeres en el ministerio de Jesús? ¿Qué podemos aprender acerca del discipulado, de la historia de la mujer junto al pozo? |
||||
|
|
||||
|
LAS MUJERES estuvieron, de un modo u otro, íntimamente involucradas en el ministerio de Cristo, aun desde el comienzo. María, su madre terrenal, dio a luz al bebé Jesús. Por supuesto, solo una mujer pudo haberlo tenido, pero su ejemplo de fe y de sumisión sigue siendo un modelo poderoso para todos los que procuran ser discípulos de Jesús. Entonces, a través de los evangelios, podemos ver el papel crucial que tuvieron las mujeres. Desde María, la madre de Jesús, o la mujer que tocó el manto y fue sanada, hasta la mujer junto al pozo, y otras, es claro que una mujer que está abierta a las invitaciones de la gracia de Dios puede ser una seguidora y discípula de Cristo. En un intento de obtener más percepciones de lo que significa ser un discípulo, esta semana consideraremos cómo Jesús se relacionó con algunas mujeres.
|