
|
Para el 26 de enero de 2008 |
||||
|
Lectura Devocional para Adultos |
|
|||
|
|
||||
|
Lecciones en Audio (Real Audio) |
Notas de Elena White | |||
|
Lectura para la Semana: |
||||
|
Mateo 8:19-22; 19:16-26; Marcos 10:17-23; Lucas 4:16-30; 18:18-30; Juan 3:1-21 |
||||
Lecciones de los candidatos a discípulos |
||||
|
|
||||
PARA MEMORIZAR |
||||
|
“Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios” (Luc. 9:61, 62) |
||||
|
UN VISTAZO A LA SEMANA |
||||
|
¿Qué dicen los evangelios acerca de los candidatos a ser discípulos? ¿Qué lecciones podemos aprender de sus experiencias que pueden informar nuestro discipulado, fortalecer nuestra fe y profundizar nuestro compromiso? |
||||
|
|
||||
|
Lee Marcos 10:17 al 23 (ver también Mat. 19:16-26; Luc. 18:18-30). ¿Qué lecciones podemos obtener de la historia de este candidato a discípulo? __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ La sección de hoy cubre un personaje muy colorido. Él no vino tímidamente, ni a escondidas. Hizo una gran entrada. Marcos dice que corrió hacia Jesús y cayó de rodillas delante de él. Mientras que Marcos y Mateo no lo nombran, Lucas dice que era un gobernante y, por ello, tal vez miembro del honorable concilio de los judíos. Mateo dice que era joven. El nombre “el joven rico” es una descripción compuesta derivada de los tres registros. En la presencia de Jesús, él comenzó de inmediato una discusión, pareciera que procurando adular a Jesús. Pero él no cayó en la trampa de la adulación. En cambio, Jesús fue directo al corazón con su pregunta, señalando al hombre la Ley de Dios. ¿Por qué Jesús, que sabía que la salvación no podía obtenerse por las obras de la Ley (Rom. 3:28; Gál. 2:16), le señaló la Ley? __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ En cierto sentido, la respuesta a la pregunta se encuentra en lo que dijo el joven. Aunque él había guardado la Ley, sentía que eso no era suficiente. Algo faltaba, y por eso preguntó: “¿Qué más me falta?” (Mat. 19:20). En otras palabras, aunque él, exteriormente, parecía ser un fiel seguidor del Señor, algo más le faltaba. Las palabras de Jesús, y la respuesta del joven a esas palabras, mostraron que su corazón no estaba verdaderamente convertido. Al señalarle los Mandamientos, Jesús le mostró que la verdadera salvación se manifiesta en una obediencia a la Ley que involucra la muerte al yo. La riqueza del hombre había llegado a ser para él un ídolo, y Jesús le mostró que, a pesar de su conducta apropiada exterior, su tesoro estaba sobre esta tierra, no en el cielo, y él necesitaba un cambio radical de corazón. Tú puedes estar guardando los Mandamientos, por lo menos exteriormente, pero ¿dónde está tu tesoro? ¿Qué razones tienes para justificar tu respuesta?
|