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Para el 5 de enero de 2008 |
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Lectura Devocional para Adultos |
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Pastor Israel Leito |
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Lecciones en Audio (Real Audio) |
Notas de Elena White | |||
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Lectura para la Semana: |
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Mateo 4:18-22; 10:24-25; Marcos 3:13-14; 8:34-35; Lucas 14:25-26 |
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Un panorama del discipulado |
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PARA MEMORIZAR |
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“Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres” (Mat. 4:18, 19). |
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UN VISTAZO A LA SEMANA |
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¿Qué es el discipulado? ¿Quién es un discípulo? ¿Puede alguien ofrecerse para ser discípulo? ¿Cuáles son los requerimientos del discipulado? ¿Cuál es la esencia del discipulado? |
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DWIGHT E. STEVENSON cuenta una historia de los días de los conquistadores, que ilustra un aspecto importante del discipulado. “Cuando Hernán Cortés desembarcó con sus quinientos conquistadores en la costa oriental de México, incendió sus barcos”.–Charles L. Wallis, Speaker’s Illustrations for Special Days, p. 75. Mientras sus soldados miraban que se iban en llamas los barcos que tenían para la retirada, supieron que estaban comprometiendo sus vidas con la conquista del Nuevo Mundo para España. Estaban totalmente dedicados a esa misión. Del mismo modo, los que aceptan a Cristo y se comprometen con la tarea del discipulado son llamados a quemar sus naves en el puerto. No hay lugar para la retirada. No hay retorno. El lema de esta entrega completa a Cristo debería ser: Siempre adelante, nunca atrás.
En las Escrituras, el concepto del discipulado aparece de dos maneras: histórico y personal. En el contexto histórico cristiano, se refiere a la interacción entre Cristo, el gran Maestro, y sus primeros seguidores, conocidos como los discípulos. En esencia, se refería a quienes habían tenido un contacto íntimo y una afiliación especial con el Rabí de Nazaret, Jesucristo, el Hijo de Dios. En el ámbito personal, el discipulado se refiere al encuentro que ocurre entre Cristo, la persona transformada y el mundo. Se refiere también a los desafíos que trae consigo el compromiso cristiano, y a la vida de fe que resulta de ello. De este modo, el discipulado involucra no solo lo que el cristiano hace en nombre de Cristo sino también cómo Cristo es representado en el mundo. Es aquí donde los dos aspectos del discipulado, el histórico y el personal, pueden intersectarse. El discipulado moderno puede beneficiarse gracias a las percepciones ofrecidas por la experiencia de los discípulos históricos y el Maestro. Bosqueja los conceptos de discipulado que se encuentran en Mateo 4:18 al 22. ¿Qué les pidió Jesús a Pedro y a Andrés que hicieran? Compara el llamado extendido a Santiago y a Juan con el que recibieron Pedro y Andrés. ¿Qué luz arroja la respuesta de estos cuatro discípulos sobre nuestra comprensión del discipulado? Ver también Juan 1:40 al 42. ¿Qué nos enseñan también estos pasajes? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ Lee Hechos 11:26. ¿Qué vislumbres proporciona este pasaje acerca del significado del discipulado? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ Por lo que has visto hasta aquí, ¿cómo entiendes el discipulado? ¿Qué lecciones personales puedes obtener de los pocos textos que hemos considerado hoy?
La palabra discípulo viene de la palabra griega mathetés, que significa “aprendedor”, “aprendiz” o “adherente”. Describe a una persona cuya mente tiene un propósito fijo. En el Nuevo Testamento se usa mayormente para los discípulos de Jesús, especialmente en los evangelios. Se refiere a un “aprendiz, o alumno, apegado a un maestro o a un movimiento; uno cuya lealtad es fiel a la instrucción y los compromisos del maestro o del movimiento”.–Paul J. Achtemeier, ed., Harper’s Bible Dictionary, p. 222. Un discípulo, entonces, es un alumno o un aprendedor que es aprendiz de un maestro o de un jefe, con el propósito de recibir instrucción. No puede haber discípulo sin un maestro. El discipulado involucra una disposición a seguir las órdenes y a hacer compromisos. ¿Qué quiso decir Jesús, y qué estaba pidiendo, en su declaración a la multitud: “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo” (Luc. 14:25, 26)? ¿De qué modo se aplican estas palabras a nosotros en nuestra vida diaria? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ Si los cristianos son discípulos, ¿de quién son aprendices los cristianos modernos? ¿Quién debe tener nuestra lealtad y nuestro compromiso como cristianos? ¿La iglesia? ¿Las doctrinas? ¿Un predicador carismático que hace un buen trabajo de enseñar e instruir? ¿O Jesús? ¿Qué luz arroja sobre este asunto 1 Corintios 1:10 al 17, y especialmente el versículo 12? En el Nuevo Testamento, un discípulo era una persona a la que Jesús le enseñaba, y que estaba comprometida a seguirlo. ¿Es diferente en nuestros días? Lee de nuevo las palabras de Jesús en Lucas, citadas más arriba. ¿Cuán bien te retratan estas palabras? ¿Qué dice tu respuesta acerca de ti mismo y de tu compromiso con el Señor?
Lee Marcos 1:19, 20 (ver también Mat. 4:18, 19). ¿Qué nos indican estos textos acerca de cómo las personas llegan a ser seguidoras de Jesús? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ En la mayoría de los casos en el Nuevo Testamento, los discípulos fueron escogidos; es decir, fueron llamados por el Señor, y ellos respondieron al llamado. En otras palabras, uno no se hace un discípulo a sí mismo. En cambio, uno llega a ser un discípulo por responder a un llamado. ¿Qué enseñan los siguientes pasajes acerca de este tema? Mar. 2:13, 14 ___________________________________________________________________________________________ Mar. 3:13, 14 ___________________________________________________________________________________________ Luc. 5:8-11 ___________________________________________________________________________________________ Juan 1:43 ___________________________________________________________________________________________ Hech. 9:4-6. ___________________________________________________________________________________________ Estos textos muestran que la iniciativa para el discipulado, en la situación histórica, no descansaba en una persona, sino en el Maestro. Cada discípulo respondía al llamado que le extendía el Señor. Aun la respuesta al llamado que Jesús extendía no residía totalmente en la persona llamada. Esto también involucraba una iniciativa divina. “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere” (Juan 6:44). El discipulado, de hecho, es una obra de gracia. Dios proveyó los medios de salvación. Él nos extiende el llamado, y nos atrae para que lo aceptemos. ¿Puede alguien dudar de que la salvación es completamente por gracia? El hecho de que tú estés leyendo estas palabras indica que Dios está obrando en tu vida. ¿De qué modo has respondido al llamado del Maestro? ¿De qué manera revelan tus obras la respuesta?
Por nuestro estudio hasta aquí, podemos discernir unas pocas condiciones para el discipulado. Primero, el discipulado en el Nuevo Testamento comenzaba con el llamado de Jesús a la gente para que lo siguiera. Una respuesta de quienes fueron llamados era esencial. De este modo, la disposición de seguirlo debió haber sido un requisito del discipulado. Segundo, la disposición tenía que estar basada en algo concreto, en algo que los discípulos veían como valioso. Los que fueron llamados por Jesús ¿descubrían algo que no habían visto en ninguna otra persona? Si es así, ellos ejercieron fe en él para seguirlo voluntariamente. El tercer requisito del discipulado es un resultado natural de los primeros dos. La disposición de seguir al Maestro y la fe para creer debieron haberlos conducido a dar una respuesta positiva a su llamado para el discipulado. Sin una respuesta positiva, no puede haber discipulado. Una respuesta positiva y una disposición a seguir al Maestro no serán efectivos a menos que sean puestos en una realidad activa por medio de la obediencia. Jesús inicialmente invitó a cada persona llamada a seguirlo, y ellas lo hicieron de inmediato. Esto significa que fueron obedientes y que la obediencia era un requisito para el discipulado. Ninguna persona voluntariamente desobediente puede tener éxito en seguir al Maestro. Además, en el caso de los discípulos, su respuesta al llamado implicaba un corte total con el pasado. Dejaron sus trabajos, sus familias y sus posesiones para seguir a Jesús, y prestaron atención al llamado; amaron estas cosas menos de lo que amaban al Maestro. Ser un discípulo no significa necesariamente que tenemos que dejar a un lado todas esas cosas, sino que debemos estar dispuestos a hacerlo, si fuera necesario. ¿Qué otros requisitos del discipulado puedes encontrar en los siguientes textos? Mat. 16:24, 25; Mar. 8:34, 35; Luc. 9:23. ¿Cuál es el mensaje básico que nos está presentando Jesús aquí? ¿Cómo puedes aplicar este principio en tu propia vida?
Implícito en la realidad de seguir al Maestro estaba un llamado a una vida de comunidad y compañerismo. Jesús y los discípulos debieron haber tenido un compañerismo muy estrecho. Que esta relación está en el núcleo del discipulado puede verse por las palabras de Jesús en Juan 15:5: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos”. La vinculación íntima entre una vid y un pámpano, que inspiró la ilustración de Jesús, es digna de notarse. En Juan 15:9 Jesús compara la relación entre ellos con la que hay entre él y su Padre. Él llama a sus discípulos a morar en su amor, fortaleciendo aún más esta idea de nuestra necesidad de estar estrechamente vinculados con él. De cada uno de los textos que siguen, ¿qué más podemos aprender acerca del discipulado? Mat. 10:32, 33 ___________________________________________________________________________________________ Mat. 22:37-40 ___________________________________________________________________________________________ Juan 14:15. ___________________________________________________________________________________________ ¿Cómo entiendes Mateo 10:24 y 25, y Lucas 6:40? ¿Qué ilustran acerca del discipulado? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ Si el discipulado, como ya hemos visto, involucra un claro corte con el pasado, entonces necesariamente debe inspirar una visión del futuro. El discípulo visualiza estar con el Maestro, aprender de él y llegar a ser como él. Marcos 3:14 dice que los discípulos fueron llamados “para que estuviesen con él”. No hay manera de que un discípulo pudiera estar con Jesús y no aprender de él y no ser inspirado a ser como él. Además, también captaría la visión de su Reino y desearía ser parte de él. ¿Te sientes a veces desanimado en tu andar con el Señor? Repasa la lección de esta semana y considera qué puedes encontrar en los textos que te puede ayudar a obtener ánimo y esperanza.
Lee en el Comentario bíblico adventista, el tomo 5, las páginas 310, 313-314, 363-364, 472, 570, 571-573, 580-582, 720, 731-732, 887-888, 1.011-1.012, 1.059-1.060; y en El Deseado de todas las gentes, las páginas 112-117; 211-216; 259. “Ninguna alma se salvará por una mera teoría de la verdad o por una profesión de discipulado. No pertenecemos a Cristo a menos que seamos totalmente suyos. La tibieza en la vida cristiana es lo que hace a los hombres débiles en su propósito y volubles en sus deseos” (PVGM 30). “Mateo, ‘dejadas todas las cosas, levantándose, le siguió’. No vaciló ni dudó, ni recordó el negocio lucrativo que iba a cambiar por la pobreza y las penurias. [...] “Así había sido con los discípulos antes llamados. Cuando Jesús invitó a Pedro y sus compañeros a seguirlo, dejaron inmediatamente sus barcos y sus redes. Algunos de esos discípulos tenían deudos que dependían de ellos para su sostén, pero cuando recibieron la invitación del Salvador, no vacilaron ni preguntaron: ¿Cómo viviré y sostendré mi familia? Fueron obedientes al llamamiento” (DTG 238, 239). Preguntas Para Dialogar:
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