
Jesús nos llama al discipulado

Lección 3

Para el 19 de enero de 2008
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Para memorizar: “Es pues la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” Heb 11:1 En este tema tocaremos diferentes textos que nos muestran lecciones acerca del llamamiento de los primeros discípulos. También entenderemos que el llamado a seguir a Jesús no es algo que pasa una sola vez en la vida. Finalmente, consideraremos una verdad fundamental: El llamado del discípulo llega por medio de la fe, y depende de la fe para su realización en la vida del seguidor del Maestro. Los primeros llamamientos, iguales pero tan diferentes El primer capítulo de Juan nos muestra la maravillosa forma que tiene Jesús para la predicación del Evangelio: El llama a discípulos que estén dispuestos a acudir, a creer, y a anunciarle como el Salvador del pecado y la muerte. Esta es la tarea más formidable jamás puesta en manos humanas. Uno esperaría entonces que esta tarea fuese hecha por los mayores genios o los hombres más destacados. Pero los llamados del Señor nos mostrarán una realidad maravillosa: Todos nosotros podemos ser discípulos del Mesías. Desde el rudo pescador a orillas del mar de Galilea, o el despreciado publicano, al hombre o mujer más encumbrado de la actualidad. El Señor está dispuesto a hacer los mayores milagros, en todos los que hemos sido llamados a seguirle. El discípulo empieza a serlo a partir del momento se deja conducir a Cristo, le acepta como el Mesías, Redentor del mundo, y empieza a seguir -predicando y proclamando- al Maestro. No es necesario ir como misionero al país más alejado de donde vivas. Los primeros discípulos compartían lazos de parentesco o conocimiento entre ellos. Tú debes testificar entre tus conocidos. Jesús ganó a Natanael, devolviendo el bien por el mal, y haciendo un milagro de gracia para testimonio. Jesús es el Señor de los milagros. Sólo hay que creer. Llamamientos y llamamientos. Lucas 5:1-11 nos muestra el llamamiento y el milagro de la pesca milagrosa. El texto afirma que los discípulos en ese momento, ya eran discípulos, pero no habían dejado totalmente el negocio de la pesca. Quizá antes no pescaban juntos pero lo habían empezado a hacer desde que seguían a Jesús. ¿Es posible ser un discípulo si no tienes TODO el tiempo para dedicarlo al Señor? El pasaje nos muestra que SI. Puede ser que seas un trabajador, un estudiante, o una ama de casa educando a hijos pequeños. Si el Señor te llamó es porque puedes ser el mejor misionero del mundo, ahí, donde estás. Pero Jesús no quería a los Doce como discípulos de sostén propio. El los quería para ser el fundamento de la iglesia, dependientes enteramente de ella y el Evangelio. Los llamó a dedicar su vida y tiempo enteramente a él. Ellos aceptaron y llegaron a ser las columnas de la iglesia. No debemos mirar con desdén a aquellos que han sido llamados por el Señor a ser sostenidos por el Evangelio. La responsabilidad de aquellos es mayor, ser columna de la grey, y por esto su llamado debe entenderse como de la mayor seriedad. Aquí hay otra verdad, aún. Jesús no te llama sólo una vez para ser discípulo. El te sigue llamando, a lo largo de tu vida. Quizá el te llamó, y le aceptaste, pero luego dejaste de ser discípulo. El te llama ahora, porque no todo está perdido. Todavía puede hacer mucho a través de ti. No debes mirar a lo que pudo haber sido. Mira lo que él todavía puede hacer por ti. Si es al menos un poquito, ¿acaso no vale la pena? Llamamiento y fe. Hebreos 11 nos da una vislumbre final del llamamiento. Todo es por fe. No sentirías el llamamiento diario del Señor si no fuera por ese don divino, maravilloso, que es la fe. No serías capaz de aceptar ese llamamiento, día tras día, si no fuera por la fe que hay en tu corazón, por escuchar la Palabra. No tendrías fe si no fuera por la Palabra. Y cuando hablo de la Palabra, no son sólo las Sagradas Escrituras. El Señor nos habla de muchas formas, solamente por gracia. Las Escrituras, eso sí, son el documento primario para escucharle. Dios continúa llamando hoy a todo aquel que quiera seguirle. ¿Sientes su voz?
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