
Modelos de discipulado

Lección 13

Para el 29 de Marzo del 2008
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Introducción a la Semana El molde es necesario para que se tenga una referencia de calidad. Hasta hoy, a lo largo de todo este trimestre que está terminando en esta semana, tuvimos la oportunidad de estudiar sobre los conceptos relacionados con el discipulado cristiano, meditando en las lecciones que Jesús procuraba enseñar a sus discípulos contemporáneos. Como es propio de la naturaleza humana, los discípulos tuvieron una relativa dificultad para entender las enseñanzas de Jesús en su momento oportuno. Ese des-compás se dio en función de una visión equivocada y terrena que los discípulos tenían de la misión de Jesús, a pesar de haberles alertado Él cuanto al aspecto espiritual de aquello que envolvía su misión en esta tierra. Muchas de las enseñanzas de Jesús solo vinieron a producir el efecto deseado en la vida de los discípulos después de algún tiempo, y después de algunas frustraciones y deslices que podrían sido absolutamente evitados, en caso que los discípulos hubiesen estado afinados con la naturaleza espiritual de la misión de Jesús. Sin embargo después de estas experiencias que representan una fase importante en la vida de los discípulos, surge la madurez, lo que les da consistencia en la tarea de testificar. Con el poder que les fuera prometido, y con el espíritu de unidad, salieron los discípulos para un trabajo que habrían de alcanzar a las generaciones hasta el tiempo del fin. Todo ese éxito se debió únicamente a la conducta adoptada por Jesús, como el Maestro de los maestros, por la forma como presentó la referencia segura de comportamiento y postura para todas las generaciones, naciones, tribus, lenguas y pueblos. Llegó el momento de saber Cual debería ser el modelo, patrón, del cristianismo.
Compasión y Perdón Los términos compasión y perdón son auténticos y representan mucho más de lo que se puede esperar de los hombres, cuando aplicados a Jesús. Existe un pasaje en la vida de Jesús que une esos dos atributos de forma espléndida y conmovedora. Es el momento en que, por más que el Maestro previniera a sus discípulos diciéndoles que aún en aquella noche ellos se escandalizarían en Él, Pedro replicó: “Aunque todos se escandalicen yo no”. Marcos 14:27-29. Ya era noche cuando Pedro, tenso y acosado delante de las personas que, interrogándolo, pretendían extraer evidencias de su ligación con Jesús, sintió una fuerte emoción al oír cantar al gallo por tres veces y, asustado por su propia flaqueza, percibió la mirada de Jesús cruzarse con el suyo “Simultáneamente Cristo miró a Pedro y bajo aquella mirada de tristeza en que se mixturaban amor y compasión por él, Pedro se reconoció. Salió y lloró amargamente. Aquella mirada de Cristo le partió el corazón. Pedro llegara al punto decisivo, y amargamente se arrepintió de su pecado. Fue como el publicano en su contrición y arrepentimiento, y como el publicano halló también la gracia. La mirada de Cristo le aseguró el perdón”. Parábolas de Jesús, pág. 154 Compasión y perdón, dos atributos que tienen el poder de marcar el corazón, por más rudo e insensible que se muestre. El perdón, en la forma como es conocido hoy y ha movido corazones, se tornó conocido a partir de la predicación de la pasión y muerte de Cristo, revelado en su vida y muerte. La pascua, conmemorada hoy por los cristianos, representa la etapa de la victoria de Cristo sobre la muerte y sobre el pecado e, con la justificación comunicada por Cristo a los que aceptan su sacrificio, representa la coronación de su acto, garantizando a todos los que reciben su perdón, y la promesa de vida eterna. Piense: “Cristo ofreció su cuerpo quebrantado para recuperar la herencia de Dios, para dar al hombre otra prueba. “Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por Él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos”. – Hebreos 7:25. Por su vida inmaculada, de obediencia y muerte en la cruz del Calvario, intercedió Cristo por la raza perdida. Y ahora el Príncipe de nuestra salvación no intercede por nosotros como un mero peticionario, sino como un Conquistador que reclama la victoria. Su sacrificio está consumado y como nuestro intercesor cumple la obra que a sí mismo se impuso, presentando a Dios el incensario que contiene sus méritos inmaculados y las oraciones, confesiones y acciones de gracias de su pueblo. Perfumados con la fragancia de su justicia, suben como olor suave a Dios. La ofrenda es enteramente aceptable, y el perdón cubre todas las trasgresiones”. – Parábolas de Jesús, pág. 156. Desafío: ¿Existe un mensaje más positivo que este para difundir entre las personas que, como nosotros, aún están presas a este planeta decadente y sin esperanza?
Los Desechados y Marginados A lo largo de la historia, las normas de conducta y de relaciones entre las personas han sufrido mudanzas por la dinámica natural orientada por la naturaleza humana. El resultado de eso no podría ser otra cosa sino una decadencia de las normas establecidas por Dios, cuyo centro es el amor. En los ejemplos dados en la lección de hoy, se evidencia la distinción de clases entre el rico y Lázaro, en la parábola en cuestión – Lucas 16:19-31, Jesús deja claro el error practicado por los hombre en la evaluación de quién es quién y en la forma como lidiar con esas diferencias. Esa cuestión es más que sociológica, una cuestión de responsabilidad espiritual. Las diferencias existen en todos los niveles, en todas las instancias y lugares, en que todas las culturas y, por qué no resumir así: En todo lugar donde hay presencia de la raza humana y su influencia. Así fue hasta con el proyecto de Dios al instituir aquí en la Tierra un pueblo que lo representase. La actuación de Jesús para alterar ese estado de cosas demandaba una reprensión a la forma como lidiaban con los pobres y necesitados. Aquello que debería ser una bendición para las personas y para cualquier uno que pretendiese participar del pueblo de Dios, había sido distorsionado para servir de opresión a los que necesitaban más, y de privilegio para aquellos a quién eran confiadas la tarea de servir. Una inversión de valores que está cada vez más presente conforme la sociedad se considere o se precie más adelantada Piense: Existen muchas formas de camuflar los preconceptos y de sacar provecho propio de situaciones que simulan “ayuda al prójimo” cuando, a la verdad, existen motivaciones personales de promoción o de influencia para beneficio personal. Desafío: Es necesario coraje para desarticular esas tendencias que están ocultas en nuestra naturaleza. Para eso, es necesaria alguna actitud práctica que demuestre nuestra simpatía por aquellos que no pueden retribuir favores. Esa es una señal de verdadera nobleza.
Diversidad y Discriminación Comenzamos y terminaremos la lección de este trimestre con el tema de la igualdad delante de Dios. Delante de Él, nadie es mayor que ninguno. Y es verdad, así también dice el autor de la lección, solo existen dos clases de personas: los salvos y los perdidos. Muchos se juzgan capaces de determinar quiénes hacen parte de un grupo y quienes hacen parte de otro grupo, nunca excluyéndose a sí mismo del primer grupo, ¡es claro!, Mas solamente Dios conoce el corazón, los motivos, las necesidades y las oportunidades. Es cierto que en la Biblia hay órdenes expresas de Dios para eliminar una u otra nación – Levíticos 27:28-29, Josué 6:17-18. ¿Más, quién tiene el poder de juzgar y determinar el destino sino Dios? Debemos tener ,mucho cuidado con las generalizaciones. Los alemanes serán juzgados por Dios por lo que hicieron con los Judíos, mas, yo no puedo discriminar a los alemanes en forma generalizada, porque cada uno es responsable por sus actos delante de Dios y de los hombres. En todas las razas y culturas existen personas con su dignidad intocable y también personas que se comprometen con el mal. Personalmente, nuestro único papel debe ser ayudar a las personas y señalarles el camino de la salvación, mas nunca juzgarlos y rechazarlos por lo que practican. Todas las naciones fueron creadas por Dios. No existe ninguna restricción por ninguna raza, sea blanco, negro, amarillo, o cualquier otra. Jesús vino a morir por todos ellos. Si algún pueblo fuese excluido de la oportunidad de salvación, eso sería expresado claramente en las Escrituras, mas lo que tenemos allí es lo siguiente: “Venid a mí, todos los que estáis cansados y sobrecargados, y Yo os aliviaré”. – Mateo 11:28. Dios es nuestro modelo, la forma como Él lidia con los pecadores debe se nuestra inspiración. Dios separa el pecado del pecador, y procura alcanzar el corazón con amor y hacerlo cambiar de dirección. Piense: “El que había creado al hombre, apreciaba el valor de la humanidad. Delataba al mal como enemigo de aquellos a quienes trataba de bendecir y salvar. En todo ser humano, cualquiera fuera el nivel al cual hubiese caído, veía a un hijo de Dios, que podía recobrar el privilegio de su relación divina. Porque no envió Dios a su hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él".* Al contemplar a los hombres sumidos en el sufrimiento y la degradación, Cristo percibió que, donde sólo se veía desesperación y ruina, había motivos de esperanza. Dondequiera existiera una sensación de necesidad, él veía una oportunidad de elevación. Respondía a las almas tentadas, derrotadas, que se sentían perdidas, a punto de perecer, no con acusación, sino con bendición”. – Educación, pág. 79. Desafío: Que podamos ver a través de los ojos de Jesús.
La Iglesia ¡Qué riqueza de dones Dios provee para su iglesia. Como profesor dedicado a la Obra de Dios, recibo muchos alumnos interesados en saber como dedicar sus vidas a Dios. Es interesante como muchos de ellos vienen con una premisa en mente. Para ellos, ser un obrero en la causa de Dios tiene que ser sirviendo como pastor. Esa es la preocupación de muchos de ellos que, con algún tipo de dificultad en su comunicación, quedan recelosos de no poder servir como elocuentes predicadores. Entonces, tengo la oportunidad de decirles que así como el cuerpo no es hecho solo de boca, o solo de oídos, o de ojos, también existe en la Obra de Dios necesidades de todas las variedades de talentos o dones con las que Dios regaló a sus hijos. – I Corintios 12:14 al 22; Efesios 4:11 al 13.Existe dos analogías interesantes que pueden ilustrar de forma bastante clara esa situación. Imagine un taller: ¿Cuántas herramientas son necesarias en un taller para ser completa, todas con características que, a más de ser propias de cada una, es importante que cumpla su tarea? Vea, por ejemplo, estas a seguir: El martillo – ruidoso, y sin su ruido su utilidad queda restringido. El desarmador – nunca trabaja sola y siempre tiene que estar empujando a los tornillos; La escuadra – Vive mandando y midiendo a los otros y procurando los desvíos de dirección. Los clavos – solo hace huecos, hendiduras, si no es posible hacer huecos el clavo se dobla y no cumple su misión. El serrucho – solo es admirado cuando corta bien, y si no corta bien encabrita. Imagine una orquesta ¡Cuánta variedad de instrumentos! Si cada uno no hiciera lo que se espera de ellos, toda la orquesta sería afectada. Existe la flauta dulce, el violín, el violón, el violonchelo, el bajo, la tuba, y todos los otros. Cuán diferente es la tuba de la flauta transversal, por ejemplo. Si cualquiera de ellos se saliere del sonido o del ritmo correcto, comprometerá la ejecución de la música, aunque los otros sean ejecutados son perfección. La misión de la iglesia es una sola, y todos tienen que participar de ella. Algunos cantando, otros predicando, otros haciendo registros para ayudar en el control y el acompañamiento de las actividades, otros construyendo, otros pintando, otros curando, otros enseñando, y así por adelante. Efesios 4:11-13. Todos sobre la batuta de un solo Maestro, el Señor Jesús, habilitados por el Espíritu Santo y con la visión clara de la misión, debemos participar dando de nosotros lo mejor. – II Crónicas 16:9.
El Factor de Oración Como fieles discípulos en la causa del Maestro, tenemos que tener conciencia de la naturaleza espiritual de la tarea que nos es confiada. Eso requiere, obviamente, una preparación especial que no puede ser adquirido en ninguna facultad o curso ministrado en este planeta. Para esa lucha que es espiritual tenemos que utilizar las armas de la luz – Romanos 13:12, las armas de la justicia II Corintios 6:7. Ya que la lucha no es contra sangre y carne y sino contra huestes espirituales, contra las potestades del mal, tenemos que utilizar todos los recursos que Dios nos ofrece – Efesios 6:12 y 13, sin temor de lo que nos pueda hacer el hombre, y con la seguridad de que la batalla ya está ganada en Cristo Jesús. “...y, despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”. – Colosenses 2:15 ¿Cuáles son los recursos que Dios nos ofrece? Su Palabra, en la cual Él nos revela los secretos de la victoria según las normas de conducta y los criterios divinos. La Comunión, adquirida en sintonía con las enseñanzas a través de la oración y del ayuno. – Marcos 9:29. Jesús adquirió poder a través de la comunión con Dios. La importancia del ayuno en la comunión del cristiano está revelada en la experiencia del propio Jesús, cuando se dedicó a la oración y al ayuno por 40 días para estar preparado para enfrentar al enemigo de las almas en una batalla personal. Gracias a su preparación, a través de la oración, el ayuno y del conocimiento de la Palabra de Dios, Él tuvo discernimiento, claridad y fuerzas que le facilitaron su victoria. Piense: “Para que la comunión de tu fe se torne eficiente en el pleno conocimiento de todo bien que hay en nosotros”. Filemón 1:6. Desafío: Mucha oración, mucho poder; poca oración, poco poder; ninguna oración, ningún poder. “En la estima de los rabinos, era la suma de la religión estar siempre en un bullicio de actividad. Ellos querían manifestar su piedad superior por algún acto externo. Así separaban sus almas de Dios y se encerraban en la suficiencia propia. Existen todavía los mismos peligros. Al aumentar la actividad, si los hombres tienen éxito en ejecutar algún trabajo para Dios, hay peligro de que confíen en los planes y métodos humanos. Propenden a orar menos y a tener menos fe. Como los discípulos, corremos el riesgo de perder de vista cuánto dependemos de Dios y tratar de hacer de nuestra actividad un salvador. ... Ninguna vida estuvo tan llena de trabajo y responsabilidad como la de Jesús, y, sin embargo, cuán a menudo se le encontraba en oración. Cuán constante era su comunión con Dios”. El Deseado de Todas las Gentes, pág. 362.
Conclusión del Estudio Voy a dejar aquí algunas gemas de la Sabiduría Divina, trasmitidas a través del Espíritu de Profecía y relativas al asunto del estudio de la semana. “Cristo ligaba a los hombres a su corazón con lazos de amor y devoción, y con los mismos lazos los ligaba a sus semejantes. Con él, el amor era vida y la vida servicio. "De gracia recibisteis -dijo-, dad de gracia". - – Mateo 10:8 – Educación, pág. 80. Apartándose de los ambiciosos y engreídos favoritos de este mundo, declaró que serían bendecidos los que, aunque fuera grande su necesidad, recibiesen su luz y su amor. Tendió sus brazos a los pobres en espíritu, afligidos, perseguidos, diciendo: "Venid a mí. . . y yo os haré descansar". – Educación pág, 79, 80 “Podemos pedir perdón por el pecado, el don del Espíritu Santo, un carácter como el de Cristo, sabiduría y fuerza para hacer su obra, cualquier don que él haya prometido; luego tenemos que creer para recibir y dar gracias a Dios por lo que hemos recibido. No necesitamos buscar una evidencia exterior de la bendición. El don está en la promesa y podemos emprender nuestro trabajo seguros de que Dios es capaz de cumplir lo que ha prometido y que el don, que ya poseemos, se manifestará cuando más lo necesitemos”. – Educación, pág. 258. “Jesús recibió sabiduría y poder durante su vida terrenal, en las horas de oración solitaria. Sigan los jóvenes su ejemplo y busquen a la hora del amanecer y del crepúsculo un momento de quietud para tener comunión con su Padre celestial. Y durante el día eleven su corazón a Dios. A cada paso que damos en nuestro camino, nos dice: "Porque Yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha. . . no temas, Yo te ayudo".* Si nuestros hijos pudieran aprender estas lecciones en el alba de su vida, ¡qué frescura y poder, qué gozo y dulzura se manifestaría en su existencia!”. – Educación, pág. 259. Piense: ¿Cuánto cuesta ser un verdadero discípulo? ¿Habrá algo con lo que tenga que contribuir que no haya venido de Dios?
Pr. Willian Wenceslau de Oliveira |
Actualización y Corrección: Dr. Pedro J. Martínez, (drmartinez@pmministries.com)
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