
Programa Juvenilpara la Escuela Sabática
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![]() Séptimo SábadoPara el 18 de Agosto del 2007 |
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Partes del Programa
LOUIS PASTEUR (1822-1895)
El nombre de la vida talentosa e inolvidable de hoy se encuentra escrito en este cartón de leche. Vamos a ver quién lo descubre (pase el cartón para que todos lo vean y al que lo adivine, entréguele el recuerdo.) La palabra pasteurización o pasteurizada se creó en honor a Louis Pasteur, científico infatigable, nacido en Villeneuve, Francia. La pasteurización consiste en conservar los alimentos mediante la aplicación de calor. Vamos con los ojos de la imaginación a Francia, al mes de enero de 1871. La guerra franco-prusiana ha terminado, pero sus horrores permanecen aún vivos en la memoria de los franceses. En los hospitales se realizaban aproximadamente 15 amputaciones por médico. Pero ... ¿cuántos sobrevivían? "Las operaciones estaban bien dirigidas, pero sin razón aparente casi todas las heridas se infectaban. Los pacientes morían a causa de fiebres intensas e incontrolables. Sufrían a causa de que las heridas se les gangrenaban (gangrena es una infección que se va extendiendo hasta que se vuelve general.) Los hospitales carecían de higiene, se usaban las mismas esponjas para lavar las heridas de una enfermería entera; se usaban telas viejas para curar y los instrumentos no se esterilizaban; la sangre que caía no se limpiaba y muchas situaciones más como estas. El asunto es que desconocían la existencia de los microbios. Pasteur descubrió que algo infinitamente pequeño y transportado por el aire se instalaba en las heridas, evitando su cicatrización normal: eran los microbios. En su laboratorio comenzó a trabajar con el objetivo de crear vacunas. Descubrió la vacuna contra el carbunco (ántrax), enfermedad que causaba millones de muertes en los ganados bovino y ovino. La hidrofobia o rabia (mal que ataca a ciertos animales) era uno de los grandes azotes de la época. Si a alguien le mordía un animal rabioso había que quemar las heridas con hierros candentes, y aún así la muerte era casi segura. Pasteur recogió decenas de perros rabiosos, corriendo el riesgo de contraer la enfermedad, pero finalmente descubrió el microbio que la causaba. Preparó una vacuna y la aplicó con éxito en animales. Un perro tiró al suelo a Joseph Meister, un niño de nueve años de edad, cuando se dirigía a su casa, y le mordió en catorce sitios distintos. Un perrero que estaba cerca logró ahuyentar al animal. Aconsejada por el médico que limpió las heridas al niño, la madre lo llevó al laboratorio del científico Pasteur y le rogó que atendiera al niño. Aquella tarde Joseph recibió la primera inyección. Los días siguientes recibió once más. ¿Pueden imaginar el alivio y la alegría que sintió Pasteur cuando vio que su descubrimiento, la vacuna contra la rabia, también funcionaba en seres humanos? Pronto, Pasteur empezó a recibir pacientes de toda Europa. En cierta ocasión acudieron a él 19 rusos que habían sido mordidos por un lobo rabioso. Pasteur era su única esperanza. Si hubieran ido a otra parte habría sido una necedad, ¿no crees? PREGUNTA: ¿Qué lecciones para tu vida puedes aprender de la vida de Pasteur? La vacuna antirrábica fue su descubrimiento más famoso. De todas partes le llegaron donativos para que la vacuna pudiese distribuirse en todo el mundo. La creación del Instituto Pasteur culminó la vida del científico, quien recibió varios premios, además de condecoraciones nacionales e internacionales. Jesucristo es la única esperanza de salvación de este mundo. Él tiene el único remedio para el pecado. Aún así, millones de personas lo buscan a través de otros nombres: Buda, Mahoma, Krishna, Sai Baba y tantos otros así llamado hombres santos. Buscan inútilmente. Cristo es el único Médico y Salvador. ¿Has acudido a él hoy? GIMNASIO ESPIRITUAL GEMAS BÍBLICAS (PARTE 1)
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