
|
El consejo de los ancianos
Lección 7
Para el 18 de Agosto del 2007 Programa No. 33 |
|
Dra. Miriam Hernandez- Unión Puertorriqueña |
|
|
|
Objetivo Aceptar y obedecer el consejo de las personas experimentadas en edad y sabiduría. Sugerencias Consiga tres personas que representen tres ancianos y tres jóvenes, y vístalos según la costumbre antigua. Además, un rey y un súbdito. Entregue las partes a tiempo para que se las aprendan. Haga por lo menos uno o dos ensayos con todos los participantes. Procure que el narrador sea una persona con buena voz y buena dicción. Servicio de cantos Bienvenida Hoy vamos a brindar un tributo de admiración, respeto y cariño para todas las personas mayores en edad. Hemos preparado este programa especial con mucho amor para todos los presentes, de manera muy especial en honor a todos aquellos que gozan de la edad dorada de la vida. De nada sirve que cuando ellos mueran se les dé un reconocimiento después de muertos, que ya no pueden escucharlo. Es en vida cuando debemos amarlos y reconocer sus esfuerzos y amor por cada uno de nosotros. Queremos extender una calurosa bienvenida a todos los presentes deseando que el Señor les conceda largos años de vida y buena salud. Himno inicial Oración inicial Informe de progreso Tema Todo ser humano pasa por unas etapas importantes en su vida. La etapa de la infancia, niñez, adolescencia, juventud, adultez y la última etapa, la de la edad dorada. Es allí donde no se deben despreciar los consejos y enseñanzas de aquellas personas que han vivido valiosas experiencias en su vida. El siguiente drama, extraído de la Biblia, nos enseña una gran lección. Les invito a presenciarlo. ESCENA I Narrador: (Con fondo musical.) La historia que a continuación escucharemos se encuentra en 1 Reyes 12:1-17, donde se nos narra que después de la muerte de Salomón, el rey sabio, su hijo, Roboam, le sucedió en el trono. Roboam era joven e inexperto. Jeroboam, hijo de Nabat, se presenta ante el nuevo rey con una solicitud especial. Escuchemos: Jeroboam: ¡Oh rey Roboam! Tu padre agravó nuestro yugo. Ahora disminuye tú algo de la dura servidumbre de tu padre, y del yugo pesado que puso sobre nosotros, y te serviremos. Narrador: Al oír esto el rey pensó por un momento y se dijo: "¿Qué debo hacer? ¿Cómo atenderé esta solicitud del pueblo?" Veamos su respuesta Rey: Id y de aquí a tres días volved con vuestro pueblo y os tendré una respuesta satisfactoria. Mientras tanto, llamad a los ancianos que estuvieron con mi padre cuando vivía y atendían todos los asuntos del reino. Jeroboam: Así lo haré, su majestad. ESCENA II Narrador: Efectivamente, pronto llegaron los ancianos más distinguidos por su experiencia para escuchar al rey Roboam, quien les dijo: Rey: Os he llamado a palacio para escuchar de vosotros consejos en relación a una solicitud presentada por el pueblo en la persona de Jeroboam. Como sabéis, mi padre puso un pesado yugo al pueblo de Israel. Al quedar yo rey, Jeroboam ha venido a mí para que disminuya el yugo del pueblo y me servirán. Primer anciano: ¡Oh excelentísimo rey! Jeroboam tiene razón. Si el pueblo es tratado bondadosamente, si a los trabajadores se les paga un salario justo y razonable, ellos estarán contentos y harán un buen trabajo. Segundo anciano: No olvide, oh majestad, que el obrero es digno de su salario. Un siervo satisfecho es un siervo leal y agradecido. Tercer anciano: ¡Oh rey! Atienda bien al pueblo, y su reinado será próspero y de muchos años. Rey: Gracias por vuestro consejo. Lo tomaré en cuenta. Ahora, por favor, llamad a los jóvenes del reino. Quiero saber también la opinión de ellos. Id en paz. Narrador: Los ancianos tenían razón, la experiencia adquirida por los años en el palacio les enseñaba una gran verdad. Veamos ahora la respuesta de los jóvenes. Rey: Os he llamado a vosotros, jóvenes, porque deseo consultaros algo. El joven Jeroboam ha venido a palacio para decirme que el pueblo tiene mucha carga. Que se les alivie la carga de trabajo y que no sea tan duro con ellos. ¿Cuál es vuestra opinión? Primer joven: ¡Oh rey! Tu semblante es joven, como el nuestro. Estamos a tu favor para que no se les disminuya la carga de trabajo. Ellos deben cumplir con la responsabilidad encomendada. Segundo joven: ¡Oh, majestad! La razón de sus quejas es que no hacen nada y siempre estarán quejándose. Auméntales el trabajo para que ellos te puedan respetar y reconocer como su rey. Tercer joven: Sí, majestad, hazte sentir como un rey de autoridad. Ellos te obedecerán. Nada de consideraciones especiales. Rey: Gracias por vuestro consejo. Os lo tendré muy en cuenta. Narrador: Tristemente, el rey tuvo muy en cuenta el consejo de los jóvenes y despreció el consejo de los ancianos. Como consecuencia, su reino fue dividido. Israel se 'apartó de la casa de David, mientras que Jeroboam, aquel que presentó la solicitud al rey de Jerusalén lo hicieron rey de Israel, en el norte. Marcando el rumbo Acróstico MI VIEJO
Relato misionero Repaso de la lección Oración final
¿ERES VIEJO? La edad es un estado de la mente, sencillamente, es una cualidad mental. Si ya el Señor tu vida no ilumina, si le falta calor a la esperanza, si ya el futuro en tu mirar no alcanza ni la ambición tus ansias determina, entonces ... ERES VIEJO.
Pero si sabes extraer la esencia de lo mejor que brinda nuestra vida, si el buen humor conserva tu existencia y la antorcha del amor llevas prendida, no importa cuánto tiempo ha transcurrido ni cuántos son los años que has cumplido entonces ... NO ERES VIEJO. -N. S. Fritsch (Inglés)
|
||||||||||||||||
|
Usted es el Visitante |