Pr Alejandro Bullón

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Lecturas Devocionales para Adultos

Semana 35

25-31 de Agosto del 2007


 

      

Sábado 25 de agosto  ELECCIONES

  • En la prosperidad reposará su alma, y su descendencia heredará la tierra. Sal. 25:13.

La traducción del versículo de hoy fue tomada de la versión portuguesa de la Biblia. La palabra "prosperidad", que el salmista usa aquí para referirse a las bendiciones de Dios, en hebreo es tsalej, palabra que se puede encontrar 65 veces en el Antiguo Testamento.

La primera vez que aparece en la Biblia es cuando el siervo de Abraham cumple la misión de buscar una esposa para Isaac y alcanza su objetivo. Él fue próspero, afirma el relato bíblico.*

En la Biblia, la palabra tsalej expresa la idea de un emprendimiento exitoso porque Dios está presente. Al narrar la historia del reinado victorioso y próspero del rey Uzías, el relato bíblico afirma: "En los días en que buscó al Señor, Dios lo hizo prosperar".**

En el salmo de hoy, Dios promete prosperidad y reposo a las personas cansadas, estresadas, afligidas, que corren de aquí para allá y no encuentran lo que buscan. Personas que trabajan de sol a sol, que puede ser que ganen bien, pero que lo que consiguen no les alcanza para nada y desaparece de las manos como la arena entre los dedos.

Prosperidad, en el sentido bíblico, no tiene que ver solamente con la acumulación de dinero, propiedades y bienes materiales. Tiene que ver con satisfacción, realización y paz. Tiene que ver con la alegría del deber cumplido, aunque el viaje no haya todavía llegado a su fin.

La segunda parte del texto dice: "Y su descendencia heredará la tierra". ¿De qué tierra está hablando el salmista? De un espacio mejor, por el cual tú luchas, te esfuerzas y te sacrificas, pero que tal vez solo tus hijos o tus nietos disfrutarán.

No importa. El camino puede ser largo y lleno de peligros. La jornada puede ser cansadora y peligrosa, pero si tú cumples tu deber diario, depositando tu confianza en Dios, que es la fuente de la prosperidad, tu alma hallará reposo en medio de las agitaciones de la vida. Tú sabes qué estás haciendo aquí. Conoces tu misión, encontraste el camino y tu vida tiene sentido.

No limites tus expectativas a los valores materiales. Observa a las personas. Compara sentimientos. Busca las pequeñas alegrías de la vida y no olvides que si los ojos del cristiano están fijos en Dios: "En la prosperidad reposará su alma, y su descendencia heredará la tierra".

' Cf. 2 Crón. 26:5. 241

*Cf. Gen. 24:21.

 

Domingo 26 de agosto EL PROPÓSITO DE LA DISCIPLINA

  • El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma; mas el que escucha la corrección tiene entendimiento. Prov. 15:32.

Cuando el fuego abrasa la madera, la destruye; cuando abrasa el oro, lo purifica. El fuego es símbolo de la disciplina divina, de las pruebas y adversidades que aparecen en la vida.

Necesitamos entender que la disciplina divina no es como el castigo humano. Nada que trae dolor. Las lágrimas y la tristeza no nacen en la mente divina. Dios solo es el autor de las cosas buenas. Si yo rechazo la disciplina, me coloco en un camino peligroso. "Menosprecia su alma", advierte Salomón.

Nada sucede en este mundo sin el permiso divino y si él permite que la adversidad toque a la puerta de tu corazón, es porque desea que escribamos capítulos más brillantes de nuestra propia historia. Teológicamente, la adversidad llega a la vida del hijo de Dios, porque el Señor quiere despertarlo ante el peligro que se aproxima.

El verbo hebreo mas que Salomón usa aquí, ha sido traducido como "el que tiene en poco", es decir, el que "rechaza". Rechazar significa literalmente sentirse sublevado, incomodado, no estar de acuerdo. ¿No es así como nos sentimos cada vez que las cosas no salen como queremos? Y no obstante, esa aparente adversidad es el instrumento que Dios usa para librarnos de tragedias mayores.

Si aceptamos la prosperidad y la alegría, dones preciosos de Dios para hacernos felices, ¿no deberíamos también aceptar que el Señor nos despierte a la realidad, cuando nuestra humanidad nos induce a dormirnos en el volante de las circunstancias favorables?

Ningún dolor es permanente. Ninguna adversidad dura para siempre. No para los hijos de Dios. Porque el objetivo no es destruir, sino educar y edificar. El dolor que tú estás viviendo en este momento es pasajero. Mañana será un nuevo día. El sol brillará de nuevo y tú habrás crecido en tu manera de ver la vida. Escucha la reprensión con humildad.

Por eso hoy, aunque las cosas no sean todas "color de rosa", aunque en el cielo haya nubes amenazadoras, vale la pena recordar el consejo divino: "El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma; mas el que escucha la corrección tiene entendimiento".

 

Lunes 27 de agosto  ¡GRACIAS, SEÑOR!

  • Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre pena, y enderezó mis pasos.  Sal.  40:2.

El salmo de hoy, muestra el proceso maravilloso de la salvación. Una persona está completamente destruida por el pecado y, de repente, se deja encontrar por el Señor Jesús. Lo acepta como su Salvador personal y el Señor la transforma en un príncipe para su reino.

A lo largo de casi cuatro décadas presentando a Jesús como la única solución para los problemas humanos, he visto prostitutas, homosexuales y criminales de la peor especie, ser transformados por la gracia maravillosa de Cristo.

David describe hoy en un solo versículo de qué manera trata Dios al pecador arrepentido. "Y me hizo sacar del pozo de la desesperación", dice. El salmista está hablando aquí de la prisión. El pecado aprisiona, esclaviza, no te deja ir adonde tú quieres, te quita la libertad.

En las cárceles de aquellos tiempos no había servicios sanitarios. Eran pozos inmundos, asfixiantes. David lo llama "lodo cenagoso". Cuando el salmista se dejó arrastrar por el pecado, fue literalmente al fondo del pozo y sin saber adonde ir ni qué hacer con su vida, clamó pidiendo socorro y el Señor apareció. Jesús está siempre listo para aparecer en la vida de cualquier ser humano que clama pidiendo perdón. Pero él no puede hacer nada por los que tratan de "justificar", "racionalizar" o "explicar" sus acciones equivocadas.

El texto dice: "puso mis pies sobre peña". ¿Quién es esa peña o esa roca? Jesús es la Roca de los siglos. El pecador ahora está libre, perdonado y justificado en la Roca. Está salvo en Cristo, porque "en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos".*

El trabajo de Jesús no termina solamente con eso. El salmo dice: "y enderezó mis pasos". Si tú tratas de ser un verdadero cristiano, descubrirás que no es fácil andar con firmeza. El camino está lleno de peligros y tentaciones. Muchas veces los pies vacilan y tú resbalas y te lastimas.

Jesús es la única solución. Él no es únicamente tu Salvador, es también tu Sustentador. Él te llevará hasta la victoria final. Completará en ti la obra que comenzó. Por eso, di con gratitud en tu corazón: "Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos".

*Hech. 4:12.

 

Martes 28 de agosto ESPERA UN POCO MAS

  • El temor de Jehová es manantial de vida para apartase de los lazos de la muerte. Prov. 14:27.

Vivir no es apenas existir. Este mundo está lleno de personas que existen, pero que no viven. Respirar es prueba de existir, no de vivir. Tú existes con el cuerpo, vives con el alma.

"El temor de Jehová es manantial de vida", afirma el texto de hoy. La fuente es inagotable y constante. Los ríos no. Los ríos dependen de la lluvia. No tienen vida propia. Nacen de las fuentes. Jesús es la Fuente de vida. Si tú quieres vivir la vida en su plenitud, necesitas ir a Jesús todos los días. No se trata solo de un ritual religioso, sino de la sobre vivencia. Si no lo haces, dejas de vivir y pasas simplemente a existir.

El que recibe vida del manantial, evita los lazos de la muerte. No hay carreteras que lleven al futuro. No hay caminos abiertos para seguirlos. Apenas tiempo, como si fuese un desierto, un terreno desconocido, a veces lleno de peligros y lazos de muerte. Pero, hay un mapa que es la Palabra de Dios. Escuchar sus consejos divinos, buscando a Jesús todos los días, es ser sabio, es ser más que meramente religioso. Tus ojos se abren a la vida y a los peligros de muerte que hay ocultos en el camino.

El texto de hoy se repite en Proverbios 13:14. Solo que en ese pasaje se sustituye el "temor de Jehová" por "la ley del sabio", de donde se deduce que el temor de Jehová es simplemente seguir sus consejos.

Difícil tarea para la criatura. Al ser humano le gusta enseñar, no aprender; le gusta ser seguido, no seguir. Y, sin embargo, es una ley de la vida que si queremos ayudar a otros, es necesario ser y dejarnos ayudar. Esto exige un cambio de actitud.

El auténtico cambio comienza en el interior. No intentes construir algo grande fuera de ti, sin construir algo grande dentro de ti. Ese es el trabajo del Señor Jesús. El tuyo es ir todos los días a él, dispuesto a aprender.

¡Que este día sea para ti un día de cambio interior! La mayoría de las veces, las cosas no funcionan a nuestro alrededor, porque no funcionan en nuestro interior. Permite que Jesús te guíe a lo largo de este día haciéndote ver los peligros ocultos, porque: "El temor de Jehová es manantial de vida para apartase de los lazos de la muerte".

 

Miércoles 29 de agosto  LOS LAZOS DE LA MUERTE

  • Porque un momento será su ira, pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría. Sal. 30:5.

El ser humano relaciona a menudo la enfermedad con algún castigo divino. Es verdad que la Biblia menciona muchas veces la ira divina, en hebreo, jarah, pero ni de lejos esa ira puede compararse con la ira pecaminosa del hombre, que en hebreo es qatsap.

¿Imaginaste alguna vez a Dios como un padre enojado, con la cara enrojecida, hablando improperios, echando fuego por los ojos y corriendo detrás del hijo para castigarlo? No, ¿verdad? Sin embargo, en la hora del dolor, David pensaba que Dios estaba castigándolo.

En el salmo de hoy, el salmista agradece a Dios porque la enfermedad pasó. En esta vida, todo pasa. Pasa la alegría y los momentos buenos, y gracias a Dios, pasan también los momentos malos. El contexto da a entender que David acababa de salir de una enfermedad que casi lo lleva a la muerte. "Jehová, Dios mío, a ti clamé, y me sanaste. Oh Jehová, hiciste subir mi alma del Seol, me diste vida para que no descendiese a la sepultura", dice en los versículos anteriores.

El Dios que curó a David es también tu Dios, por tanto, si en este momento tú estás enfermo o tienes un ser querido enfermo, deposita tu confianza en el Dios que "sana" y que preserva la vida de no descender a la sepultura.

Yo sé que cuando el dolor toca la vida de una familia, todos los miembros de la misma se sienten inmersos en sombras. Nadie entiende nada. Todo parece oscuro. En esas horas puede venir el lloro, pero no olvides que la alegría vendrá por la mañana. Esta es la promesa divina.

El patriarca Job podría hablar de su propia experiencia. El enemigo lo arrastró a las profundidades de la enfermedad y la desgracia. En medio de las sombras, él repetía constantemente: "Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se. Levantará sobre el polvo".* Y así fue. Dios lo restauró y el enemigo tuvo que tragar la carcajada aparente de victoria. El sol de un nuevo día brilló en la vida de aquel hombre fiel.

Por tanto, no te desesperes. No te desanimes. No pierdas la fe. Dios nunca va a permitir que tú seas probado más de lo que puedes soportar. Tu Redentor vendrá y no tardará.

Mientras tanto, repite: "Porque un momento será su ira, pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría".

'Job 19:25.

 

Jueves 30 de agosto ¿PROBLEMAS?

  •  El entendido en la palabra hallará el bien, y el que confía en Jehová es bienaventurado. Prov. 16:20.

La vida es una rosa llena de espinas. Hay problemas. Todos los días. Ante ellos, el ser humano tiene solo dos alternativas, o confía en Dios y sigue las instrucciones divinas, o confía en su propio entendimiento y trata de encontrar la salida para sus problemas, con sus propias fuerzas.

Confiar es una condición necesaria para desarrollar cualquier relación. No es posible vivir sin confiar. Todo lo que hacemos exige confianza. Confiamos en el panadero, en el chofer del ómnibus, en el piloto del avión. Muchas veces, la confianza es traicionada. Por más que el ser humano sea bueno y trate de cumplir sus promesas, está limitado por su propia humanidad. Por ejemplo: Yo prometo darle una bicicleta a mi nieto, al final del año y ¿qué pasa si yo muero dentro de un mes?

Las promesas humanas son falibles, por ser humanas. Las intenciones humanas con frecuencia son egoístas y mentirosas. Nacen de un corazón contaminado por el "virus" del pecado. Los proyectos humanos son pasajeros y limitados, debido a la temporalidad de la criatura.

Por eso, el consejo de Salomón es: "El que confía en el Señor, ese es feliz". Es una locura confiar en Dios y al mismo tiempo, tratar de encontrar la solución para los problemas de la vida en el esfuerzo humano. Confiar en el Señor significa entrega, sumisión y obediencia. Estas actitudes no son propias de la naturaleza humana, pero son la única garantía de victoria. Por eso, el texto dice: "Mira con atención la enseñanza y halla el bien".

Como todos los días, hoy también es un día de decisiones. Tú estás vivo. Vivir es decidir. Para el bien o para el mal, para la tristeza o para la alegría. Dale a Dios la oportunidad de ser tu Guía. Al fin de cuentas, el Creador conoce el camino mejor que la criatura. Él es Dios. Sus promesas nunca fallan.

Antes de salir de casa o de comenzar tus actividades diarias en este día, coloca tu vida en las manos de Dios, pídele que te enseñe a vivir, porque: "El entendido en la palabra hallará el bien, y el que confía en Jehová es bienaventurado".

 

Viernes 31 de agosto  CONFIANZA Y FELICIDAD

  • Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová.   Sal. 34:19.

La mayoría de las cartas que recibo son de personas que están atravesando *—'el valle de la aflicción. Casi todas tienen la misma pregunta: "¿Por qué los problemas aumentan en mi vida, cada vez que decido acercarme a Jesús?"

El versículo de hoy es la respuesta. En este verso, encontramos dos promesas. La primera: "Muchas son las aflicciones del justo", y la segunda: "De todas ellas le librará Jehová".

Si tú quieres ser un cristiano auténtico, prepárate para recibir ambas promesas. La primera es que en este mundo, tú enfrentarás momentos de dificultad. Esto es bíblico. San Pablo, escribiendo a los filipenses, dice: "Porque a vosotros os es concedido... no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él".* Y el mismo Señor Jesús afirmó ante sus discípulos: "En el mundo tendréis aflicción".**

El sufrimiento es una realidad de la vida. Es inevitable. Mucho más para los que deciden seguir a Jesús. Pero, la segunda promesa afirma que, finalmente, el Señor librará a sus seguidores de todas las dificultades.

Mucha gente imagina la felicidad como una vida sin problemas, pero en este mundo, las espinas forman parte de las rosas, la noche forma parte del día, y las lágrimas forman parte de la alegría. Tú puedes ser feliz en medio de las dificultades, si sabes administrarlas, en la certeza de que el Señor te librará de todas ellas.

El Salmo 34 es un himno de loor a Dios, porque Dios libró a su pueblo, y no porque sus hijos tuvieron dificultades. Entender este hecho puede ser el comienzo de una nueva dimensión en la vida.

Dios cura el corazón herido, pero la intervención divina no tendría sentido si el corazón no estuviera herido. Él restaura tus sueños, porque ellos estaban destruidos. Dios promete librarte, no eximirte del problema.

¿Cuáles son las aflicciones que estás enfrentando hoy? No importa. Antes de partir para enfrentar la montaña de dificultades que está ante ti, memoriza este versículo y repítelo a lo largo del día: "Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová".

*Fil. 1:29.

"Juan 16:33.

  


 

Por Ing. Gabriel Nina Brito

Miembro del equipo de Ministerios PM


 

 

 

 

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