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Comentario de la Biblia
La metáfora de los recién casados, aplicada a Dios y
la iglesia, funciona mejor cuando no solo miramos a
Dios como nuestro esposo, sino cuando también
vivimos como su nueva esposa. Para hacer esto,
debemos recordar el poder de su amor incondicional.
Muchas referencias, a través de su Palabra,
describen los sentimientos tiernos que tiene hacia
su esposa, la iglesia.
Considera:
Encuentra algunas de estas referencias mencionadas
en la Biblia.
Su amor por su esposa mueve a Dios a hacer tres
cosas:
1.
Dios busca y sigue a su esposa: Desde el comienzo,
Dios tomó la iniciativa.
Él siempre nos seguirá incansablemente (1 Rey. 6:13;
Sal. 132:13; Juan 15:13; Apoc. 3:20).
2.
Dios protege a su esposa. Aun después de la
caída de la humanidad Dios, en su amor infinito,
tenía un plan de emergencia para salvarnos del
enemigo. Él no se detendrá ante nada, para
protegernos (ver Sof. 3:17).
3.
Dios purifica a su esposa: Dios no está
interesado en una relación temporaria. Él nos quiere
para siempre. Así que, él nos prepara para el cielo
mediante la Cruz. Hace posible que tengamos una
relación con él en la tierra así como en el cielo.
Mediante la Cruz, él nos dio el máximo don de amor:
su vida, para que podamos ser purificados y ser uno
con él para siempre (ver Tito 2:13, 14).
Dios desempeña el papel de novio a la perfección.
¿Cuál debe ser la respuesta de la iglesia, como su
esposa?
Nuestra lección de esta semana se ocupa de la
metáfora de un novio y su esposa, que se usó para
describir a Dios y su iglesia. Basado en este hecho,
¿cuál es nuestro papel como miembros de la iglesia?
Tal vez nos haría bien considerar otra metáfora
extraída de la cultura del tiempo de Jesús, para
comprender nuestro papel. El miembro de iglesia
puede ser comparado con el amigo del novio.
Considera las responsabilidades que tenía el amigo
del novio. El amigo protegía la cámara nupcial. Su
trabajo era asegurarse que la boda ocurriera, y su
lealtad era hacia la pareja. Él se aseguraba que
nada estorbara la feliz unión.
Los miembros de la iglesia son el amigo del novio,
con la responsabilidad directa de hacer que la
relación entre Dios y el cuerpo de su iglesia se
realice en la forma en que se había planificado. No
se puede ser un amigo del novio limitando tu
participación a la hora del culto divino como un
participante pasivo en el asiento. Tu papel necesita
ser activo; y, en este papel, el miembro de iglesia
necesita:
·
formar parte de la comunidad de su iglesia y
apoyarla,
·
promover las buenas intenciones y los buenos deseos
que Dios tiene para su esposa,
·
invitar a la gente a tener una experiencia con Dios,
y
·
proteger la reputación de la esposa.
Divide a tu clase en cuatro grupos, para lograr
desarrollar planes que se puedan realizar en una de
las cuatro tareas del amigo del novio, ya
enumeradas.
Finalmente, una novia resplandece gozándose en el
amor de su novio. Ella refleja la diferencia que su
nueva unión ha producido. La iglesia está llamada a
hacer lo mismo.
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