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Para el 1º de septiembre de 2007 |
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Lectura Devocional para Adultos |
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| Notas de Elena White | ||||
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Lectura para la Semana: |
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Job y su esposa: vivir con pérdidas |
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PARA MEMORIZAR |
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“Y él le dijo: como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?” (Job 2:10) |
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UN VISTAZO A LA SEMANA |
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La historia de Job y de su esposa revela temprano la realidad de la tragedia y el sufrimiento aquí sobre la tierra |
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LA NATURALEZA DEL LIBRO DE JOB, similar a lo que se llama “literatura de sabiduría”, y los nombres de los personajes en la historia sugieren un ambiente edomita. Lo más cerca que podemos llegar a un nombre bíblico parecido al de Job es el de un rey edomita, Jobab (Gén. 36:33). No se da el nombre de la esposa de Job. De hecho, tampoco se dice mucho de ella. En toda la Biblia se la cita en un solo versículo, y se la recuerda basada en esa cita, pronunciada en medio de un dolor y una tragedia que la mayoría de las personas ni siquiera pueden imaginar. No obstante, ella pudo ser una esposa modelo en todo sentido, que cuidaba de su hogar, ministraba a su esposo sufriente, le llevaba comida en el montón de escombros en el que estaba, atendiendo sus llagas, etc. Pero esos actos buenos no se registran; en cambio, el énfasis se encuentra en su esposo y su sufrimiento, y en su única aparición ella lo animó a hacer exactamente lo que Satanás quería que hiciera. Tanto él como ella, como pareja, sufrieron por sus pérdidas; no obstante, cada uno reaccionó en forma diferente. No se nos ha pedido que los juzguemos a él o a ella, sino que aprendamos y nos cuidemos.
LA HISTORIA DE JOB Por miles de años, la historia de Job ha inspirado, desconcertado y desafiado a los lectores. Solo Dios sabe cuántos libros, comentarios y ensayos se han escrito sobre este antiguo libro que, junto con el Génesis, son los dos libros más antiguos de la Biblia, ambos escritos por Moisés en Madián. “Los largos años pasados en medio de la soledad del desierto no fueron perdidos. No solo estaba Moisés obteniendo una preparación para la gran obra que estaba delante de él, sino también, durante este tiempo, bajo la inspiración del Espíritu Santo, escribió el libro del Génesis y también el libro de Job, que serían leídos con el más profundo interés por el pueblo de Dios hasta el fin del tiempo”.–E. G. de White, Signs of the Times, 19 de febrero de 1880. Lee Job 1:1 a 2:8. ¿Qué nos indican estos textos acerca del carácter y la naturaleza de Job? ¿Qué hay en su naturaleza y su carácter que hace que todas las cosas que le ocurrieron sean aún más difíciles de entender? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ Es interesante el hecho de que el libro de Job, junto con el de Génesis, sean los primeros libros de la Biblia en haber sido escritos. Es como si Dios supiera, desde el mismo comienzo, que una de las grandes preguntas que afrontarían los seres humanos sería la cuestión del mal. Si el Dios del cielo es tan amante y tan poderoso, ¿por qué hay tanto dolor y sufrimiento sobre la tierra? Para muchas personas, esta pregunta plantea el más grande desafío a la fe. De este modo, desde el principio, Dios nos da en el libro de Job, junto con el de Génesis, el trasfondo del tema de la gran controversia. Se nos lleva detrás del escenario y se nos muestran cosas que –aun con todos nuestros telescopios y otros elaborados dispositivos científicos– no podríamos ver nunca. Aunque no responde todas las preguntas, el libro de Job nos muestra que el sufrimiento, el dolor y la calamidad no tomaron a Dios por sorpresa. De aquí que tampoco deberían tomarnos a nosotros por sorpresa, y ciertamente no presentan razones válidas para rechazar al Dios de las Escrituras. Escribe un párrafo que explique, lo mejor que puedas, por qué existe el sufrimiento en este mundo a pesar del amor de Dios por él. Prepárate para llevar tu respuesta a la clase el sábado.
ACUÉRDENSE DE LA MUJER DE JOB Lee de nuevo las calamidades que cayeron sobre esta pareja. Solo que ahora ponte en el lugar de la esposa de Job. ¿Qué debió haber estado pasando por la mente de esta pobre mujer? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ Aunque la historia de Job se centra en él y en sus sufrimientos, no debemos olvidar a su esposa. Fueron los siervos de ella también, los que fueron muertos; fueron las propiedades de las que ella se beneficiaba las que fueron destruidas; y fueron sus hijos, el fruto de su vientre, los que repentinamente murieron. Entonces, para remate, su esposo, la persona con quien había llegado a ser “una carne” (Gén. 2:24), repentinamente fue atacado por unas llagas y furúnculos repulsivos. Todo lo que sufrió Job, ella también lo sufrió, y tal vez aún más. Podemos fácilmente comprender su angustia. Sin embargo, como la Biblia presenta la historia, a ella se le asigna solo una línea de los 42 capítulos completos. Obviamente, mucho más ocurría detrás del escenario de lo que se nos revela aquí. Lee Job 2:9. Concéntrate especialmente en la pregunta de la esposa de Job. ¿Qué se implicaba en ella? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ En Job 1:1, se describe a Job como una persona que era tam vyahsar, traducido como “perfecto y recto” [“recto e intachable”, NVI]. Es interesante que, en la pregunta de ella: “¿Aún retienes tu integridad?” (Job 2:9), la palabra para “integridad” viene de la misma palabra “perfecto” o “recto” en Job 1:1, que en hebreo también significa “completo”, “sin mancha” (ver también Gén. 6:9; 25:27; Sal. 37:37; 64:4). También es la misma palabra que Dios usa para describir una vez a Job en Job 1:8 y dos veces en Job 2:3 (“perfecto”, “integridad”). Así como a Job se lo ha descrito cuatro veces de ese modo, es exactamente ese el punto de carácter que su esposa está cuestionando. “¿Cómo puedes todavía ser “perfecto” ante Dios con todas estas cosas que nos están ocurriendo?” Otra vez, no debemos olvidar que esta pareja compartió estas calamidades; lo que le ocurrió a Job no fue muy diferente de lo que le sucedió también a ella. La idea, aquí, es que estas cosas no deberían ocurrirnos si somos perfectos o rectos delante de Dios. ¿Qué está equivocado en esta clase de pensamiento? Al mismo tiempo, ¿de qué maneras ser “perfecto” trae beneficios, aun ahora, en nuestras vidas?
LAS TENTADORAS DE SATANÁS Repasa Génesis 3:1 al 13. ¿Qué similitudes puedes encontrar entre esta historia y el incidente de Job con su esposa? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ Hay varias semejanzas en la historia de Adán y la de Job. Primera, ambos hombres eran “perfectos” y “completos”, por lo menos en sus respectivas esferas. Segunda, ambos estaban afrontando pruebas que trataban, literalmente, con problemas cósmicos. Tercera, ambas esposas fueron víctimas de Satanás, aunque de maneras diferentes. Cuarta, en ambos casos Satanás usó a las esposas como instrumentos de tentación contra sus esposos. Lee otra vez las acusaciones de Satanás contra Job (Job 1:7-11; 2:3-5). ¿De qué manera la esposa de Job, aunque involuntariamente, fue usada por Satanás contra su propio esposo? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ La esposa de Job seguramente no sabía, acerca del drama cósmico que se estaba desarrollando detrás del escenario, más de lo que sabía Job mismo. Satanás la estaba engañando, usándola para sus propios fines. Satanás se aprovechó de Eva en medio de la felicidad y el arrobamiento del Edén; en contraste, el enemigo se aprovechó de la esposa de Job en medio de un dolor y un sufrimiento inexpresables. Nuestro cruel enemigo usará cualquier cosa que pueda, y a quienquiera que pueda, en cualquier circunstancia que pueda, para conducirnos al pecado y alejarnos de Dios. También debemos notar que Adán, sin pecado y en el arrobamiento y la perfección del Edén, sucumbió al engaño; Job, un ser caído que vivía en medio de un dolor y un sufrimiento terribles, no cayó. ¡Qué testimonio acerca de la integridad de Job! Pregúntate, seas varón o mujer: “¿Qué puedo hacer para estar seguro de nunca ponerme en una posición en la que pueda estar tentando a alguien, voluntaria o involuntariamente, especialmente alguien que está cerca de mí, a hacer algo equivocado?”
¡MALDICE A DIOS Y MUÉRETE! Lo que Satanás alegaba en contra de Dios era que Job era “perfecto” solo porque Dios era muy bueno con él, y que en el momento en que las cosas fueran mal, Job se volvería contra él. Dos veces dijo Satanás que Job “blasfemaría” contra Dios en su rostro. Como vimos, exactamente lo que Satanás dijo que Job haría fue precisamente lo que su esposa le dijo que hiciera. Otra vez, cuán cuidadosos debemos ser con las palabras que hablamos, especialmente en momentos de emociones intensas. ¿Qué nos enseñan los siguientes textos acerca del poder y la importancia de las palabras? Prov. 13:3; 25:11; Ecl. 10:12; Mateo 12:36, 37; Juan 5:24. ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ Los comentadores del libro de Job notaron un punto muy interesante. Cuando Satanás dijo dos veces que Job “blasfemaría” contra Dios en su rostro, y cuando la esposa de Job le dice que “maldiga” a Dios, las palabras hebreas típicas para “maldición” no se usan. En cambio, la palabra viene de la raíz brk, que generalmente significa “bendecir” (Gén.12:2; Éxo. 12:32; Rut 2:4; Sal. 26:12). El salmista escribe acerca de “bendecir” (de brk) a Dios (Sal. 16:7; 26:12; 34:1). Sin embargo, en Job la misma palabra es traducida “maldecir”. (En Job 1:5, la palabra “blasfemar” también viene de brk; lo mismo en 1 Reyes 21:10, donde aparece el mismo uso de brk.) Lee los versículos que hemos mencionado en Job, en los que la raíz brk fue traducida “blasfemar”, o “maldecir”, en lugar de la palabra “bendecir”. ¿Qué sucede aquí? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ Claramente los textos no tienen sentido si brk aquí significara “bendecir”. Tal vez en el caso de la esposa de Job, se podría alegar que ella estaba siendo sarcástica (como lo fue Satanás ante Dios): “Seguro, Job, ¿por qué no bendices a Dios por toda su bondad para nosotros, y entonces muérete?”. Sin embargo, viendo cómo se usó, por ejemplo en Job 1:5, es claro que esta es una de las expresiones idiomáticas en las que las palabras se usan de maneras inesperadas. ¿Cuán cuidadoso eres con tus palabras? ¿Qué puedes hacer para asegurarte que no digas cosas que más tarde lamentarás, cosas que pueden producir sufrimientos sobre ti mismo y otros?
APOYÁNDOSE MUTUAMENTE La esposa de Job debió haber sido un apoyo para él de muchas maneras durante su prueba. Ella debió haber sufrido mientras preparaba sus comidas y atendía sus llagas. Su cuerpo demacrado y su piel llagada debieron haberle producido gran dolor de corazón. Se acercaba lo suficiente para ser golpeada por su pésimo aliento (Job 19:17). Cuando ella finalmente se quebrantó, no era contra él, ni era para su propio bien, sino por el de él. Se había mantenido tranquila cuando sus bienes desaparecían uno tras otro. No se registra ninguna palabra inapropiada que hubiera dicho cuando sus diez hijos murieron de un solo golpe. Pero, el ver a su esposo sufrir fue la última gota que llenó el vaso con la serie de reveses inmerecidos. La indignación de ella era justa. Lee Job 2:10. ¿Cuál es la esencia de la reacción de Job? ¿Qué indica esa reacción acerca de su fidelidad a Dios, a pesar del gran dolor? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ En respuesta al estallido de su esposa, Job no la llama fatua. Él dice que ella habla como una de las mujeres fatuas, o necias. Ella no es necia, y esta no es su conducta normal; no le queda bien. De este modo, las palabras de Job parecen indicar que ella, en circunstancias normales, no era una mujer “fatua, o necia”. Pero esta no era de ningún modo una circunstancia normal. ¿Qué idea equivocada expresó Job con respecto a la naturaleza de su sufrimiento? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ Aun cuando Job atribuye equivocadamente su sufrimiento a Dios, él procura mantenerse fiel a Dios de todos modos. Usa las palabras “bien” y “mal”, que son las mismas palabras hebreas usadas en Génesis 2:17 para describir el árbol prohibido. Los seres humanos nunca debieron haber conocido el mal; solo el bien. El mal no proviene de Dios; solo procede de una desviación o una separación de Dios. No obstante, el mal ha llegado a ser tan generalizado que aun los “perfectos” sufren por él. Por supuesto, de todos los “perfectos” que sufren por el pecado, ninguno fue más “perfecto” que Jesús, y ninguno sufrió por el mal más que él (Isa. 53:3-6; 2 Cor. 5:21; 1 Pedro 2:24; 4:1). Lee el primer capítulo de 1 Pedro. ¿qué mensaje tiene que es semejante a la historia de Job? Luego, pregúntate: “¿Cuán bien me sostengo bajo el sufrimiento? ¿Qué lecciones necesito aprender que me capacitarán mejor para permanecer fiel a pesar de las circunstancias?”
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “Una asociación feliz”, en El hogar adventista, pp. 90-98. “Sabemos muy poco acerca de esta mujer, y la tendencia ha sido considerarla una mujer mala. Sin duda, el sufrimiento de Job también le causó sufrimientos a ella. Perder toda su riqueza fue doloroso, pero aún más devastador emocional y psicológicamente habrá sido la pérdida de todos sus hijos. El dolor de ella puede haber sido más intenso que el de su esposo. No obstante, en la historia ella soporta su dolor en silencio. Ella amaba a Job. Debió haber sido extremadamente doloroso ver a su esposo pasar por ese penosísimo dolor físico, psicológico y espiritual, y ser incapaz de hacer nada para darle alivio. Pareció haber para ella solo un camino. Ella le habla a Job desde la profundidad de su amor y preocupación por él. Ella no se da cuenta, como le pasó a Pedro, que se está haciendo eco de palabras de Satanás. No, ella no es una mujer necia, pero ese día habló como una de ellas”.–Ángel M. Rodríguez, Adventist Review (13 de abril de 2000), p. 27. PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
RESUMEN: Job y su esposa soportaron sus reveses con ecuanimidad. Aun cuando ella pudo haber sufrido más que Job, solo se quebrantó cuando no pudo soportar más al ver el dolor que estaba soportando su esposo. Podemos contemplarlos como una inspiración cuando estamos confrontados con pérdidas semejantes, pero que empalidecen comparadas con las que sufrieron ellos.
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