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Para el 28 de Julio del 2007 |
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Lectura Devocional para Adultos |
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| Notas de Elena White | ||||
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Lectura para la Semana: |
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Jacob y Raquel: trabajo de amor |
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PARA MEMORIZAR |
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"Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella" Efesios 5:25 (NVI) |
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UN VISTAZO A LA SEMANA |
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De todas las lecciones que podemos aprender de esta pareja, tal vez la más importante sea que nuestras acciones y nuestras equivocaciones tienen consecuencias que van mucho más allá de sí mismas. |
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CONTRA EL TELÓN DE FONDO de una cultura del Antiguo Testamento en la que los casamientos eran arreglados por los padres, Jacob y Raquel se destacan como ejemplo de un casamiento por amor. Esaú también había elegido sus propias esposas, pero no se registra que las hubiera “amado”. En un caso similar al de Jacob, Moisés se casó con la hija de uno que le había dado refugio; pero, otra vez, no se dice que se hubiera enamorado de ella. De este modo, el amor de Jacob por Raquel debió haber sido extraordinario para merecer una mención repetida. Su amor ha adquirido una condición legendaria, probablemente por una buena razón. No obstante, el matrimonio de Jacob con Raquel no terminó al estilo de “...y fueron felices para siempre”. Cuando salió de Padan Aram veinte años después de que hubo llegado allí, Jacob había adquirido gran riqueza en cuanto a rebaños de ganado. Pero su relación tuvo que sufrir muchas pruebas y dificultades. Aunque las condiciones no siempre fueron ideales, su amor nunca sufrió. Parece que su sólido amor permitió soportar todas las dificultades. La muerte temprana de Raquel no disminuyó el amor de Jacob hacia los hijos de ella, sino más bien lo aumentó. |
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