
|
Para el 14 de Julio del 2007 |
||||
|
Lectura Devocional para Adultos |
|
|||
|
Pastor Alejandro Bullón |
||||
|
|
||||
| Notas de Elena White | ||||
|
Lectura para la Semana: |
||||
|
Génesis 12:2; 16:1-5; 22; Santiago. 2:20-26. |
||||
Abraham y Sara: la fe puesta a prueba |
||||
|
|
||||
PARA MEMORIZAR |
||||
|
“Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos, porque consideró fiel al que le había hecho la promesa” (Heb. 11:11, NVI) |
||||
|
UN VISTAZO A LA SEMANA |
||||
|
Aunque Abraham y Sara son alabados por su fe, son ejemplos de quienes pareciera que les falta fe en Dios. |
||||
|
|
||||
|
AL DEMORAR EL CUMPLIMIENTO de la promesa de darle un hijo, Dios probó la fe de Abraham y Sara. Muchos autores del Nuevo Testamento señalan a Abraham como el ejemplo principal de fe (Rom. 4 y Heb. 11). Más tarde en Hebreos 11 se felicita a Abraham por su fe al ofrecer a Isaac como sacrificio. El autor describe a Abraham como un ejemplo tanto de fe como de obras operando juntas (Sant. 2:23, 24). Génesis presenta a Abraham como un hombre temeroso de Dios, hospitalario para con los huéspedes, generoso con sus parientes y sus siervos, y respetado por reyes y otras personas. Sin embargo, Sara permanece mayormente en segundo plano. En la historia del sacrificio de Isaac, donde se probó la fe de Abraham, a Sara ni se la menciona. Las únicas veces en que aparece Sara tomando la iniciativa, primero fue cuando le ofrece a Agar como concubina de Abraham, y luego, al insistir en que la criada y su hijo Ismael debían salir del campamento. ¿Qué podemos aprender de esta pareja fiel pero con fallas?
SOLUCIONES HUMANAS PARA LAS PROMESAS DIVINAS Esta primera promesa a Abraham (Gén. 12.2) no se cumplió dentro de un tiempo “razonable”, y Abraham y su esposa ya eran bastante ancianos. Cuanto más viejos se ponían, más seriamente surgía el tema de un heredero, o más bien, de la falta de uno. ¿Cómo podrían cumplirse las pro-mesas de Dios? ¿Podría perdonarse a Abraham si procuraba darle otras interpretaciones a la promesa? Abraham y Sara primero ofrecieron adoptar a su siervo Eliezer (Gén. 15:2, 3). Unas antiguas tabletas encontradas en Nuzi, que provienen de antes del tiempo de los patriarcas, arrojan luz sobre la costumbre de que una pareja sin hijos adoptara a un siervo o al hijo de este para que heredara sus propiedades. A cambio, el siervo adoptado tenía que asegurar a sus padres adoptivos una sepultura decente. Sin embargo, el contrato afirmaba que no sería válido si la pareja posteriormente tenía un hijo propio. Abraham estaba dentro de sus derechos legales de pensar en esta solución. Era una costumbre aceptada. ¿De qué modo la segunda promesa, en Génesis 15:4 y 5, eliminó a Eliezer como el heredero prometido? ¿Qué más se le prometió a Abraham acerca de su descendiente? __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ El siguiente intento de asegurarse un heredero se originó con Sara. Después de que estuvieron en Canaán diez años, ella le sugirió a Abraham que tuviera relaciones con la criada de ella, Agar (Gén. 16:1-3). Otra vez, algunas tabletas encontradas en Nuzi tienen paralelos de este incidente. La esposa de una pareja sin hijos podía dar una esclava de ella a su esposo, reteniendo la autoridad sobre cualquier niño que pudiera resultar de la unión. Los contratos de Nuzi también declaran que el hijo nacido de una esclava heredaría toda la propiedad, a menos que la esposa legítima le diera un hijo más tarde. Un hijo nacido así de Abraham hasta le pareció que podría cumplir la promesa de Dios: que fuera “un hijo tuyo”. ¿De qué modo la tercera promesa, en Génesis 17:16 y 19, va más allá de las promesas anteriores? ¿De qué modo se eliminó a Ismael como el heredero prometido? Lee la cuarta promesa en Génesis 18:10 y 14. ¿De qué modo es la más específica? __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ Pasaron veinticinco años mientras Abraham y Sara esperaban el heredero prometido. Con cada promesa y con cada año que pasaba, Dios hacía evidente que ese hijo sería un hijo milagroso. En el contexto de la sección de hoy, lee Génesis 15:6 y Romanos 4:3. ¿Qué esperanza puedes obtener de estos textos?
DECIR MENTIRAS Aunque Abraham y Sara eran ambos hijos de Taré, no tuvieron la misma madre. Cuando Dios llamó a Abraham para que dejara su hogar, una de sus preocupaciones al afrontar lo desconocido estaba relacionada con su hermosa esposa. Abraham no podía confiar en la moral de los paganos, así que le dijo a Sara, su esposa y medio hermana, que declarara, adondequiera que fueran, que ella era la hermana, en vez de decir que era su esposa (Gén. 20:12, 13). ¿Qué razones dio Abraham para pedir a Sara que mintiera? ¿Cuán válidas y lógicas eran esas razones? ¿Por qué crees que mostró esta falta de confianza? Ver Gén. 12:11-13. __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ Durante los períodos de hambre, los cananeos a menudo iban a Egipto, donde los campos eran regados por el Nilo. Este no era un viaje para comprar alimentos sino un deseo de habitar allí por algún tiempo (Gén. 12:10). Sin embargo, el escapar del peligro del hambre trajo un peligro nuevo. Aunque Sara tenía más de 60 años, su belleza todavía hacía girar cabezas. El temor de Abraham estaba bien fundado. Los egipcios encontraban que su belleza era suficientemente notable como para informar de este asunto al Faraón. Es difícil imaginar cómo esperaba Abraham salir de esta situación sin mentir. Dios intervino enviando plagas sobre el Faraón (vers. 17), y el Faraón sin perder tiempo devolvió a Sara a su esposo, reprochándolo por su error. Abraham, castigado, pronto descubrió que la ética egipcia era superior a la de él, y que su falta de fe en Dios no tenía base. Abraham y Sara, sin embargo, olvidaron esta lección. Aunque pasó mucho tiempo, o tal vez por esa causa, ellos repitieron el mismo error (Gén. 20:2). ¿Te encontraste alguna vez en una situación en la que sentiste que tenías que mentir para salir de un problema? Repasa lo que ocurrió: ¿Qué hiciste para llegar a esa situación? ¿Cuál fue el resultado de tu mentira? ¿Qué te hizo mostrar esa falta de fe? ¿Qué lección aprendiste que te puede ayudar a no cometer el mismo error otra vez?
SE RIERON DE DIOS
Lee Génesis 17:15 al 17. ¿Cuál fue la respuesta de Abraham a la pro-mesa que le hizo Dios? __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ ¿Cuál fue su otra reacción inmediata a la promesa? Gén. 17:18. ¿Por qué esa reacción era natural a pesar de las claras palabras que Dios le dijo? __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ Abraham vivió hasta los 175 años (Gén. 25:7). Sara murió a la edad de 127 años (Gén. 23:1). Su hijo Isaac vivió hasta los 180 años (Gén. 35:28). En proporción, podría ser como si hoy Abraham y Sara tuvieran algo más de 50 años cuando se les hizo otra vez esta promesa. No es de sorprenderse que Abraham cayera al suelo de risa cuando Dios le repitió la promesa de un hijo que les nacería. Poco más tarde, tres visitantes celestiales vinieron a Abraham y, mientras comían lo que Sara les había preparado, uno de ellos predijo que el hijo prometido nacería dentro del año siguiente (Gén. 18:10). Como una típica mujer beduina, Sara se había mantenido fuera de la vista, pero no más allá del sonido. Detrás de la entrada de la tienda, ella se rió para sí cuando oyó la predicción (vers. 12). Esta no era una risa de alegría, sino un elemento de incredulidad. Aunque Sara mintió en respuesta a la pregunta de Dios, ¿cuál fue la razón de su risa? Gén. 18:11, 12. __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ Pablo, en Romanos 4:19, describe el vientre de Sara como muerto. De hecho, desde el punto de vista puramente físico, ella estaba más allá de la edad de tener hijos. Cuando se le preguntó, trató de cubrir su incredulidad con una mentira. La mentira no cumplió su misión, y el asunto concluyó con esa nota incómoda. Cuando nació el hijo prometido, de acuerdo con la instrucción dada por Dios, Abraham le puso el nombre de Isaac, que significa “él ríe” (Gén. 17:19). La palabra Yitzhak significa como suena: una risa fuerte, explosiva. Sara añadió: “Dios me ha hecho reír, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo” (Gén. 21:6). Escribe un párrafo acerca de lo que crees que es la lección más importante, para nosotros, de este incidente de Abraham y Sara. Lleva tu respuesta a la clase el sábado.
PROBLEMAS POR LA INCREDULIDAD “Entonces Sara le dijo a Abram: ‘¡Tú tienes la culpa de mi afrenta. Yo puse a mi esclava en tus brazos, y ahora que se ve embarazada me mira con desprecio. Que el Señor juzgue entre tú y yo’ ” (Gén. 16:5, NVI; ver también Gén. 16:1-6; 21:8-13; Gál. 4:21-31). Una de las tabletas de Nuzi, a las que nos hemos referido antes, tiene una semejanza estrecha con el episodio de Abraham y Agar. Kelim-ninu es dada en matrimonio a Shennima. El contrato dice que si Kelim-ninu es estéril, ella debe tomar la iniciativa de obtener una niña esclava para Shennima. Cualquier hijo que naciera de esta esclava, quedaría bajo la autoridad de Kelim-ninu. Entre los regalos que Faraón les otorgó a Abraham y a Sara en Egipto, hubo “siervos y criadas” (Gén. 12:16). Agar, la criada personal de Sara, era egipcia, y pudo haber sido una de las que recibieron del Faraón. Cuando Agar se dio cuenta de que estaba embarazada, despreció a su ama. ¿De qué manera esta actitud fue imitada por su hijo? Gén. 21:9. __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ Sara fue la primera en darse cuenta de su error al dar a su esclava como concubina. Esto llegó a ser una espina en sus relaciones, y trajo dolor a todos ellos. Ismael tenía unos 17 años cuando Isaac fue destetado (aproximadamente a los 3 años). La ocasión de que fuera puesto a un lado hizo que Ismael se burlara de Isaac (la palabra hebrea es metzahek). No fue una risa de alegría sino burlona. Sara sintió la presencia de Ismael como una amenaza e insistió en que la madre esclava y su hijo debían irse. Dios estuvo de acuerdo con esto (Gén. 21:12). Aunque Pablo nombra sólo a Agar, es obvio que se refiere también a Sara. ¿De qué modo usó a estas mujeres como símbolos? Gál. 4:21-31. __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ Pablo añade, además, que los que intentan ganar la salvación por medio de las obras están en esclavitud espiritual, y tienden a perseguir a los que dependen de la fe y la gracia para su salvación, y que son libres.
¿Qué cosas de la vida diaria puedes hacer para aumentar tu confianza en
Dios, y de este modo evitar tomar decisiones desastrosas a las que la
incredulidad puede llevarte?
MÁXIMA DEMOSTRACIÓN DE FE Lee Génesis 22. ¿Qué gran lección acerca de la fe y del costo de la fe puedes obtener de este incidente? __________________________________________________________________________________________ __________________________________________________________________________________________ Los cananeos practicaron los sacrificios de niños durante siglos. Moloc y Quemos, los dioses nacionales de los amonitas y los moabitas, requerían que se ofrecieran niños en un fuego. Los asirios, alrededor del año 800 a.C., ofrecieron niños al dios Adramelec. Aunque es repugnante, esta costumbre revela dedicación. Ningún padre puede renunciar fácilmente a un hijo para ser quemado. No obstante, esa práctica debe verse como egoísta, porque sacrificaban la vida de niños indefensos para obtener la ganancia de sus padres. Mesa, el rey de Moab, ofreció a su heredero al trono cuando afrontaba la derrota en la batalla (2 Rey. 3:27). Los israelitas afrontarían esa costumbre al prepararse para entrar en la Tierra Prometida. Lee en Levítico 18:21 la instrucción específica que Dios les dio con respecto a esta práctica. Nota, en 2 Reyes 16:3, la difusión de la práctica en Israel y Judá. Abraham bien pudo haber descansado tranquilo confiando en que su Dios nunca le pediría que hiciera lo que hacían sus vecinos paganos en su devoción a sus dioses falsos. Su hijo era el regalo de Dios. Imagínate su conmoción cuando Dios realmente le ordenó que sacrificara a su hijo; imagínate cómo debió haberse sentido acerca de la perspectiva de regresar a casa, a Sara, con la sangre de su hijo en sus manos. Sin embargo, Abraham conocía la voz de Dios, y confiaba en él. De hecho, él informó a sus siervos que “volveremos a vosotros” (Gén. 22:5), razonando que Dios podría resucitarlo de los muertos (Heb. 11:19). Santiago usa a Abraham como un ejemplo de fe y obras. Santiago 2:22 destaca este punto clave: de qué manera la fe y las obras van juntas.
No se nos llama a hacer sacrificios tan grandes para Dios. Pero, de todos modos, necesitamos hacerlos. Considera cómo has vivido tu vida durante el último año. ¿Qué clase de elecciones has hecho? ¿Fueron elecciones que reflejan una actitud de entrega a Dios? Si no, ¿qué cambios debes hacer?
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “La prueba de la fe”, en Patriarcas y profetas, pp. 141-151.
“No era esta la primera ocasión en la que Abraham había pretendido que Sara era su hermana. Casi parecería que era su práctica usual, pero hasta entonces Egipto había sido el único lugar donde el ardid produjo dificultad. El haber usado con éxito durante años el mismo engaño, desde aquella amarga experiencia con Faraón, había hecho que Abraham fuera olvidadizo de su lección de estricta rectitud. [...] “Cualquiera que hubiera sido el caso, se aproximaba rápidamente el tiempo del nacimiento del heredero prometido [...] y Satanás se aprovechó de la debilidad de Abraham para torcer el plan divino” (1 CBA 353). “Necesitamos la fe de Abraham para iluminar las tinieblas que nos rodean y que impiden que resplandezca la luz del amor de Dios y el crecimiento espiritual. Nuestra fe debe ser prolífica en buenas obras, porque la fe sin obras es muerta” (FV 117). PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
RESUMEN: La deficiencia de fe de Abraham y de Sara se destaca por la duplicación de sus errores al ofrecer sustitutos como herederos, al mentir y al reírse. No eran seres humanos perfectos, pero amaban a Dios y siguieron sus mandamientos. En última instancia, son ejemplos de gran fe.
|
|
Usted es el Visitante |