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Para el 22 de septiembre de 2007 |
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Lectura Devocional para Adultos |
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Pastor Alejandro Bullón |
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| Notas de Elena White | ||||
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Lectura para la Semana: |
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Oseas y Gomer: perdonar a la infiel |
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PARA MEMORIZAR |
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“Me dijo otra vez Jehová: Ve, ama a una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman tortas de pasas” (Ose. 3:1) |
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UN VISTAZO A LA SEMANA |
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La historia de Oseas y Gomer ilustra poderosamente el amor de Dios hacia sus hijos descarriados |
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LA INFIDELIDAD DE GOMER Poco tiempo después del casamiento de Oseas con Gomer, se nos dice que ella “dio a luz” un hijo (Ose. 1:3). El texto indica que Oseas afirma ser el padre del niño. Gomer tuvo dos hijos más, pero el texto no dice que los dio a luz a Oseas, sino solo que “dio a luz una hija”, y “dio a luz un hijo” (vers. 6, 8). El lenguaje permite entender que Oseas no fue el padre. Algunas Biblias abiertamente interpretan los textos para decir precisamente eso. El primer hijo fue llamado Jezreel, que significa “Dios esparce”. El siguiente fue una niña llamada Lo-ruhama, que significa “no amada”. Aunque Dios les dio los nombres que debían ponerles, sería apropiado que Oseas indicara que él no amaba a una hija que no era de él. El último hijo fue llamado Lo-ammi, que significa “no mi pueblo”. Otra vez, esto podría ser una señal de que Oseas no aceptaba a ese hijo como suyo. De hecho, Oseas declara que él no puede mostrar su amor a los hijos de ella porque son el resultado del adulterio, concebidos en desgracia (Ose. 2:4, 5). ¿Cuáles son las acusaciones de Oseas contra Gomer? Ose. 2:5, 8. ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ Parece ridículo pensar que alguna persona no supiera quién trae la comida a la casa, pero hay varias maneras de entender y aplicar estos pasajes. Podemos tomar una pista por su aplicación a los israelitas. Ellos daban el crédito a Baal –el dios de la lluvia y la fertilidad– por sus cosechas del campo y de las viñas (grano y vino), su lana y sus semillas para aceite. Ellos consideraban su plata y su oro también como dones de Baal y usaban estos metales generosamente en la fabricación de imágenes de él (ver Ose. 8:4; 13:2). Imagínate la reacción de Dios al ver la sumisión de ellos a Baal mientras que él mismo les proveía de la lluvia para sus cosechas además de todas sus otras bendiciones. El pecado produce cierta ceguera. Esta ceguera hace que el razonamiento sea oscuro, de modo que las personas llegan a conclusiones erróneas, conclusiones que usan para justificar sus acciones equivocadas. ¿Cuál ha sido tu propia experiencia con el poder que tiene el pecado en cegar la mente? ¿Qué otros informes bíblicos revelan este peligro espiritual? Ver, por ejemplo, Juan 9. ¿Qué pasos puedes dar para protegerte de caer en esta ceguera?
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