
|
Para el 22 de septiembre de 2007 |
||||
|
Lectura Devocional para Adultos |
|
|||
|
Pastor Alejandro Bullón |
||||
|
|
||||
| Notas de Elena White | ||||
|
Lectura para la Semana: |
||||
Oseas y Gomer: perdonar a la infiel |
||||
|
|
||||
PARA MEMORIZAR |
||||
|
“Me dijo otra vez Jehová: Ve, ama a una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman tortas de pasas” (Ose. 3:1) |
||||
|
UN VISTAZO A LA SEMANA |
||||
|
La historia de Oseas y Gomer ilustra poderosamente el amor de Dios hacia sus hijos descarriados |
||||
|
|
||||
|
AMOR SORPRENDENTE Lee Oseas 2:14 al 23. A pesar de todo, ¿qué le dijo Dios a Oseas que hiciera? ¿Qué mensaje hay en esto para nosotros? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________
Oseas ya había condenado a su esposa, enumerado sus acusaciones y dos veces pasado su veredicto: 1) “Le cerraré el paso con espinos” (Ose. 2:6, NVI). 2) “Yo volveré y tomaré mi trigo” (vers. 9). El tercer veredicto, y el final, sin embargo, resulta ser una sorpresa. El primer método de Oseas, de mantener a su esposa en casa, no podía ser una solución duradera. Ella estaba lista para escapar más temprano o más tarde; y, aun si no lo hacía, no podría haber verdadera satisfacción en mantenerla de ese modo. El segundo método tenía más probabilidades de éxito. Él la había cortejado y la había conquistado una vez antes, y podía hacerlo de nuevo, siempre que él fuera sincero. Se le dio la orden a Oseas no solo de tomarla de nuevo, sino también de amarla como Dios amaba a los israelitas. Lee Oseas 3. ¿Qué sucedió aquí y qué simboliza esto? ___________________________________________________________________________________________ ___________________________________________________________________________________________ Nota que Oseas no solo debía recibirla de nuevo, sino también debía amarla. No solo amarla, sino también amarla como Dios ama a su pueblo. Oseas siguió la orden de Dios otra vez, y la compró por quince siclos de plata y una medida de cebada. Por un esclavo se pagaban normalmente treinta siclos (Éxo. 21:32), pero tal vez la cebada pagaba la diferencia, o había un descuento sobre Gomer. El hecho de que Oseas tomara de nuevo a su esposa adúltera reflejaba la situación histórica. Dios amaba a su pueblo Israel aun cuando este había sido adúltero. Este es el mensaje que entregó Oseas con palabras y actos. Los israelitas podían aceptar la fidelidad de Dios tanto más fácilmente cuando consideraban la fidelidad que mostró Oseas al tomar de nuevo a su esposa infiel. ¿Dónde estás tú en cuanto a tu relación con el Señor? ¿Has cometido adulterio espiritual? ¿Qué esperanza puedes obtener del mensaje que Dios nos ha dado por medio de estos capítulos?
|