
|
Para el 8 de septiembre de 2007 |
||||
|
Lectura Devocional para Adultos |
|
|||
|
|
||||
| Notas de Elena White | ||||
|
Lectura para la Semana: |
||||
David y Betsabé: adulterio y después |
||||
|
|
||||
PARA MEMORIZAR |
||||
|
“Crea en mi, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mi: (Salmo 51:10) |
||||
|
UN VISTAZO A LA SEMANA |
||||
|
La historia de David y Betsabé da testimonio de cómo incluso las personas más piadosas, a menos que sean cuidadosas, pueden caer en el peor de los pecados. Cuán afortunados somos de tener a un Dios que perdona lo imperdonable |
||||
|
|
||||
|
EL CASAMIENTO DE DAVID Y BETSABÉ es un modelo de cómo hacer casi todo mal. Nacido del adulterio, luego complicado con engaño y asesinato, es un informe sórdido de cuán caída ha llegado a ser la humanidad. En el incidente con Betsabé, David quebrantó el sexto Mandamiento: “No matarás”; el séptimo Mandamiento: “No cometerás adulterio”; el noveno Mandamiento: “No hablarás contra tu prójimo falso testimonio”; y el décimo Mandamiento: “No codiciarás” (Éxo. 20:1-17). No importa qué presión pudo haber puesto David sobre ella, Betsabé se puso en una posición muy vulnerable cuando se bañó donde el Rey pudo verla. Haya sido una estratagema deliberada para tentar al Rey o sencillamente una desafortunada falta de juicio, su indiscreción terminó con graves consecuencias para ambos. Al fin, el hecho de que David recibió el perdón es un poderoso testimonio de la gracia de Dios para perdonar los pecados, aun los más inexcusables, pecados que no solo fueron pecados sino también crímenes. Aunque nos sorprende ver cuán bajo cayó David, lo más maravilloso aún es que la gracia de Dios se extiende incluso hasta las profundidades de la depravación humana. Esto es muy afortunado para nosotros.
|