Versículo de memoria: “Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?”
El tema de hoy trata acerca de la relación entre Job y su esposa. No hay más de tres referencias en todo el libro de Job acerca de su relación como pareja. Pero de estos pasajes, y con el inmenso marco de la desgracia acontecida a él y su familia, uno puede sacar enseñanzas valiosas para la vida espiritual del matrimonio cristiano.
Que el libro de Job sea posiblemente el primer libro escrito de la Biblia tiene una gran enseñanza. Dios nos quiere mostrar, antes del relato de los orígenes, que el sufrimiento por el pecado existe, que esto es parte de un conflicto que nos afecta a todos, y que él tiene poder para salvar a todo aquel que como Job, esté dispuesto a aferrarse a Dios hasta el mismo fin. Génesis nos mostrará al hombre perfecto, tentado y cayendo en pecado. Pero, primero Job nos muestra a un hombre caído, victorioso sobre la tentación y el pecado. Que la meta del seguidor de Dios es ser íntegro y vivir revestido de la justicia divina. En pocas palabras “¡Hay esperanza para ti!”
Fe a pesar de la tragedia
La tragedia de Job comienza a partir de un diálogo entre Dios y Satanás, en medio de un consejo de “los hijos de Dios” en el cielo. De este diálogo uno ve las metas de Dios y de su opositor para ti y para mí: Satanás anhela que blasfememos a Dios en la cara (1:11, 2:5), y el Señor, que nos mantengamos íntegros (perfectos) frente a él todos los días (1:8; 2:3).
Es curiosa la declaración de Satanás de que él no podía tocar a Job porque Dios lo había cercado. Sabes, cada vez que comiences el día, reclama con los ojos de la fe, la muralla de protección que Dios le da a todos a quienes le aman.
La obra del opositor es descrita claramente: “rodear la tierra, y andar por ella.” Es lo que ha hecho siempre, sólo que ahora anda “como león rugiente… con grande ira, sabiendo que le queda poco tiempo.” En el primer ataque a Job y su esposa, Satanás destruye todo lo que el hombre considera fuente de felicidad: Propiedades, trabajo, hijos. Estas desgracias encuentran al matrimonio unido. Job, lleno de fe empieza una serie de maravillosas declaraciones de fe (1:21; 13:15,16; 14:14,15; 16:19; 19:25-27; 23:10; 28:28, 31:35), que irá pronunciando a lo largo del libro, que muestran su formidable temple espiritual. La pérdida repentina de todos los hijos debe haber sido terrible para la esposa de Job.
Cuando el cónyuge creyente pierde la fe
El segundo ataque de Satanás fue contra la salud de Job. Lo dejó al borde de la muerte (7:5, 19:20; 29:30). Esto derribó la poca fe que le quedaba a la esposa. Ella se burla de Job pidiéndoles que maldiga a Dios y se muera (2:9). Le faltó acudir a Dios con su carga. Job no pierde el control, reprende a su mujer con amor “hablas como fatua” dándose cuenta que era el enemigo quien la usaba para destruirlo a él. Tratar de atacar al cristiano a través de un ser querido es una táctica usual del opositor.
Santiago habla del poder de la lengua (Sant 3:5-10). Debemos tener mucho cuidado con ella.
Es muy duro seguir adelante en la vida cristiana, cuando el cónyuge pierde la fe. Pero la historia e Job nos muestra que si uno de los dos permanece asido del Señor, eso puede incluso hacer volver al cónyuge que una vez se apartó.
La situación de Job, lleno de heridas con gusanos, su piel ennegrecida, con dificultad para respirar, muriéndose en vida, hizo que hasta a su esposa le fuera repulsivo (19:17).
Pero este matrimonio tenía bases firmes. La Biblia no nos dice que Job se haya divorciado. Hacia el final del libro, el patriarca da a entender que aún seguían juntos, pues habían sido mutuamente fieles toda la vida (31:9,10).
Cuando los amigos se desaniman
Tres amigos rodean a Job. El esperaba de ellos comprensión y consuelo (6:24-27). Pero los conceptos teológicos tipo “evangelio de la prosperidad” que ellos tenían, y las circunstancias que rodeaban la caída de Job, los hicieron querer “ayudarlo” haciéndole confesar maldades imaginarias. ¡Cuán importante es no ceder a la envidia, el chisme y a la suposición barata en el trato con nuestros amigos! Cuando frente a una situación que les sucede juzgamos algo movidos por el prejuicio, seguramente caeremos en la mentira y el hacer incluso un peor daño a ellos (13:4). Bildad afirma que los hijos de Job habían muerto por pecadores (8:5), Sofar y Elifaz (20) pensaban que la antigua prosperidad de Job era por causa de un camino pecaminoso. Hay que aprender a ser un amigo cristiano, de verdad.
De Eliú, su perorata se incluye para decirles a los jóvenes que hay que pensar tres veces antes de hablar. Y no debemos hacerlo guiados sólo por impulso.
La fe premiada
Jesús habló del sufrimiento humano (Jn 9:3). Esto ocurre por el pecado que hemos cometido, por los pecados de nuestros padres y “para que las obras de Dios se manifiesten en él.” Este era el caso de Job. Al final, su fidelidad fue premiada en vida. La restitución fue total: bienes, trabajo, familia. Esto es un preanuncio de lo que Jesús dirá en Mr. 10:29-31
Dios es fiel galardonador de los que le buscan. No existe nada en este mundo que nos pueda separar del amor de Cristo.
La experiencia de Job y su esposa nos enseña que:
ü El matrimonio cristiano puede permanecer firme frente a las pérdidas de esta vida.
ü El matrimonio cristiano puede triunfar si al menos uno sigue fiel a Dios, procurando la salvación del otro.
ü El matrimonio cristiano es una fortaleza frente a los malos amigos prejuiciosos y chismosos.
ü El matrimonio cristiano definitivamente triunfará si tiene en este mundo la mirada puesta en el galardón final que Dios dará a los que le buscan.
¡Amén, y Amén!
Lima, agosto de 2007


