
Elcana y Ana: cumplir un voto

Lección 8

Para el 25 de Agosto del 2007
INTRODUCCIÓN
Pensamiento clave: Podemos encontrar, en la historia de Elcana y Ana, a una pareja fiel, a la que Dios pudo usar de una manera notable. ¿Qué podemos aprender de su ejemplo?
Mucho depende de la cooperación de los cónyuges en el hogar cristiano. Elcana estaba profundamente emocionado por la consagración de su esposa, y cordialmente se unió con ella en su deseo. Es un excelente ejemplo de la admonición de Pablo: "Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella" (Efe. 5: 25). Elcana comprendió la situación de su esposa Ana y se responsabilizó por el voto de ella y lo tomó a pecho. Sin embargo, reconocía la libertad de elección de su esposa y deseaba que tuviera éxito la decisión que ella había hecho de consagrar su hijo a Dios. Su actitud ilustra el deseo cordial de Cristo de trabajar con cada persona de tal manera que pueda expresar su propia personalidad, y revele así al universo la belleza multiforme del carácter divino.
¿Cumplimos todas las promesas que le hacemos a Dios? ¿Si Ana hubiera pensado que debido a que Samuel era su único hijo, Dios no esperaría que ella se lo diera? ¿De qué manera agradeció a Dios? ¿Cuán grande su gratitud a Dios? ¿Cómo agrademos a Dios? ¿Fue difícil para Ana cumplir su voto? ¿Qué lección podemos aprender de ella?¿Cuán cuidadosos debemos ser con lo que prometemos a Dios?
· ¿Cuál es el mensaje central de esta lección?
· ¿Cuáles son los puntos más relevantes que aborda la lección de esta semana?
· ¿Cómo aplicarías este mensaje en tu vida?
Como maestro de la Escuela Sabática, el sábado enseñaré…
· Saber que Dios escucha las oraciones y las contesta.
· Sentir el gozo de cumplir tus votos al Señor.
· Hacer una nueva dedicación de tus niños a Dios.
CICLO DE APRENDIZAJE EN TU CLASE
· MOTIVACION: (Ilustración e introducción, tiempo: 5 minutos).
· EXPLORACION: (Tema central de la lección, sólo tres preguntas, ajuste su tiempo: 15 minutos).
· PRACTICA: (¿Qué aprendimos en esta lección y cómo podemos practicar lo?, tiempo: 5 minutos).
· APLICA :( ¿Qué podemos hacer con lo que aprendimos?, tiempo: 5 minutos).
Actividades a realizar…
· Intercambien respuestas con los demás miembros de la célula o clase.
· Anoten las características más importantes que expusieron.
· Redacten un texto para practicarlo.
· Apliquen esas rasgos en la vida familiar
I. ELCANA
· ¿Qué aspectos del carácter de Elcana podríamos imitar en nuestras relaciones personales y con Dios?
1. ¿Sabes algo…de Elcana? ¿Quién era Elcana? (1 Sam. 1)
Elcana era un levita de la familia de Coat. Los coatitas servían como jueces y gobernantes del pueblo. Habían sido quienes llevaban el Arca, cuidaban los tesoros sagrados y cantaban en el Santuario (Núm. 3:27-32; 1 Sam. 1:1; 1 Crón. 6:22-27, 34; 2 Crón. 20:19-22). Pero, en los días de Elcana, los coatitas habían caído en una relativa oscuridad por causa de la dominación irreligiosa de Ofni y Finees, los dos hijos de Elí, el sumo sacerdote, a quienes Dios llamó hombres impíos” (1 Sam. 2:12). Pero Elcana permaneció fiel en medio de esta apostasía. Visitaba cada año el Santuario que estaba en Silo, para adorar y presentar sacrificios a Dios.
En aquellos días de oscuridad espiritual, no era raro que un hombre tuviera dos esposas como las tenía Elcana. Era bueno con su familia, pero era incapaz de calmar el dolor de su piadosa esposa Ana por causa de su esterilidad (1 Sam. 1:4-8).
2. Descubre, ¿Cuáles son las cualidades de Elcana? ¿Cómo era su carácter? (1 Sam. 1)
3. ¿Qué es un voto? ¿De qué mamera respondió Elcana al voto de Ana ante el Señor? ¿Tenía él el derecho de anular ese voto? ¿Si? ¿No? ¿Por qué? (Núm. 30:1-15).
“Pero si fuere casada e hiciere votos, o pronunciaré de sus labios cosa con que obligue su alma; si su marido lo oyere, y cuando lo oyere callare a ello, los votos de ella serán firmes, y la obligación con que ligó su alma, firme será. Pero si cuando su marido lo oyó, le vedó, entonces el voto que ella hizo, y lo que pronunció de sus labios con que ligó su alma, será nulo; y Jehová la perdonará” (Núm. 30:6-8)
· Un voto es un compromiso o promesa de dar algo a Dios: una promesa de servicio personal, como hizo Jacob en Betel (Gén. 28: 20; 31: 13), la consagración del hijo de Ana (1Sam. 1: 11), el voto de Jefté acerca de su hija (Juec. 11: 30, 39).
· Abstenerse de realizar una promesa solemne hecha a Dios es un acto de ruin ingratitud y descuido pecaminoso (Deut. 23: 21; Ecl. 5: 4; Mat. 5: 33).
· Es mejor que un hombre no haga un voto, antes que prometer y no cumplir (Ecl.5: 2-5).
· Se consideraba que una mujer soltera estaba bajo el control de su padre, y por lo tanto no era libre para hacer planes y decidir sin el consejo de él. No se menciona a las solteronas ya entradas en años.
· No estaba dentro de la potestad del padre anular parte alguna de un voto si no había hecho objeciones cuando oyó de él o escuchó que su hija lo hacía.
· El consentimiento del padre era necesario para que tuviera fuerza el voto o promesa. Pero si al conocer el voto no dijo nada, entonces su silencio se consideraba como un consentimiento. Sin embargo, si el padre hacía objeciones, entonces la joven quedaba libre de su voto u obligación, y no necesitaba cumplirlo.
· Lo mismo se aplicaba a una mujer comprometida que todavía viviera en la casa de su padre, pues un novio tenía autoridad sobre su novia. Por ejemplo, si ella cometía adulterio, moría apedreada como si ya se hubiera realizado el casamiento. Ella y todas sus posesiones se consideraban como pertenecientes a su novio (Deut. 22: 23, 24; Mat. 1: 19, 20).
· Literalmente, "y sus votos estén sobre ella". El voto podía haber sido hecho antes de su compromiso y podía haber tenido el consentimiento de su padre en ese tiempo. Ahora, estando comprometida y bajo la jurisdicción legal de su prometido esposo, él podía pedirle que renunciara a su voto.
II. EL CASAMIENTO
· ¿Cuán sensibles somos con nuestro cónyuge?
· ¿Cómo se puede cultivar el amor en nuestros hogares?
· ¿Existen prácticas que amenazan la concordia y la paz en tu hogar? ¿Cuáles son las razones? ¿Qué podrías hacer para que Cristo reine en tu hogar?
· Menciona cinco cosas para tener un matrimonio exitoso.
1. ¿Qué otros ejemplos de falta de fe y de juicio podemos encontrar en otros “héroes” bíblicos? ¿Cuáles fueron las fallas y sus consecuencias? (Gén. 16)
· Elcana habría hecho bien en considerar el dolor de corazón y la angustia que Abraham trajo sobre sí mismo y su familia al unirse con Agar, la sierva de su esposa Sara, para tener un hijo (Gén. 16). Esta era una desviación de la ley divina original acerca del matrimonio (Gén. 2:18-24; Mal. 2:14, 15).
· La palabra de Dios presenta un informe de las fallas aun de sus mejores seguidores, no para desacreditarlos ni condonar sus fallas, sino para advertir a todas las generaciones futuras que el pecado no es excusable en ninguna persona. (1 Cor. 10:11-14.)
· La fidelidad en algunos aspectos de la vida no cancela el hecho de que nos separemos de las instrucciones de Dios en otros temas.
· La bigamia de Elcana deslustró su informe y manchó la felicidad de todos en ese hogar, especialmente la de Ana, su primera esposa, quien, a diferencia de su rival Penina, era una mujer realmente consagrada. Penina tenía un vientre fértil, pero un corazón estéril, mientras que Ana tenía las condiciones contrarias.
2. ¿Qué lecciones podemos aprender de los errores?
III. EL VOTO DE ANA
· ¿Qué es la oración?
· ¿Sabemos que es la oración?
· ¿Por qué debemos de orar?
· Realmente, ¿Hemos orado?
· ¿Son tan claras las respuestas de nuestras oraciones? ¿Qué promesas de la Biblia podemos apoyarnos para que nos ayuden a confiar en la bondad y el cuidado de Dios? ¿Qué promesas de la Palabra de Dios nos debieran dar la clase de paz que experimentó Ana?
1. ¿Cuáles eran los problemas que enfrentaba Ana? (1 Sam. 1:1, 6).
La Biblia no dice que Elcana amaba más a Ana, pero recibimos esa impresión. Sin embargo, Penina es la que le proporcionaba hijos. El problema de Ana no era solo que no tenía hijos, sino también que Penina tenía varios.
Penina se burlaba de Ana por su esterilidad y se gloriaba en su propia fertilidad para tener hijos. ¿Qué sostuvo a la doliente Ana para no volverse resentida y vengativa en su relación con ella? Ana era una mujer de oración. Aprendió a depositar sus cargas sobre el Señor, y a derramar específicamente sus dolores y sus anhelos en oídos del Único que realmente podía hacer algo en favor de ella. Ella oraba porque tenía esperanza, y su esperanza no fue en vano. (Sal. 37:1-7; Rom. 5:5; 8:24.)
2. ¿Por qué Elcana y su familia viajaban al Santuario cada año? (1 Sam. 1:3). ¿A qué fiesta debían ir todos los varones? Éxo. 23:14-19.
“Y todos los años aquel varón subía de su ciudad para adorar y para ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo, donde estaban dos hijos de Elí, Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová” ( Sam. 1:3)
“Tres veces en el año me celebraréis fiesta. La fiesta de los panes sin levadura guardarás. Siete días comerás los panes sin levadura, como yo te mandé, en el tiempo del mes de Abib, porque en él saliste de Egipto; y ninguno se presentará delante de mí con las manos vacías. También la fiesta de la siega, los primeros frutos de tus labores, que hubieres sembrado en el campo, y la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido los frutos de tus labores del campo. Tres veces en el año se presentará todo varón delante de Jehová el Señor. No ofrecerás con pan leudo la sangre de mi sacrificio, ni la grosura de mi víctima quedará de la noche hasta la mañana. Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová tu Dios. No guisarás el cabrito en la leche de su madre” (Exo. 23:14-19)
Los versículos 14-17 registran la ley de las festividades sagradas. Todas las antiguas religiones paganas tenían períodos de fiesta anuales que conmemoraban la supuesta benevolencia de sus dioses. Reuniéndose en grandes asambleas, la gente se inspiraba y animaba mutuamente a una consagración mayor y a un agradecimiento más cordial que en otras oportunidades. Tales festividades eran frecuentes en Egipto y ocupaban un lugar importante en la vida religiosa.
Probablemente la familia de Abrahán celebraba acontecimientos de esta naturaleza en Mesopotamia, y el Señor ahora sancionó estas tres fiestas como un estímulo de la piedad. Estas fiestas debían (1) referirse al mismo tiempo tanto a la agricultura como a la historia al relacionarse con el transcurso de las estaciones y también con grandes sucesos de la vida de la nación; (2) debían observarse tan sólo en un lugar; donde estaba situado el tabernáculo; (3) toda la población masculina debía asistir a ellas (Exo. 23:17; Lev. 23: 2).
· La fiesta de los panes sin levadura
Esta fiesta de principios de la primavera venía al comienzo de la cosecha de la cebada, en el mes de Abib (Nisán); comenzaba con la pascua y una santa convocación, duraba siete días y terminaba con otra santa convocación (Lev. 23: 5-8). Se comía pan sin levadura durante esos siete días en conmemoración del éxodo apresurado de Egipto (Exo. 12: 33, 34, 39). La levadura era un símbolo del pecado y del error (Mat. 16: 6, 11,12; 1 Cor. 5: 6-8). El pan sin levadura representaba la liberación del pecado de Aquel que es el pan de vida (Juan 6: 35, 48, 51). Una gavilla de cebada nueva, los primeros frutos de la cosecha, era ofrecida como una ofrenda mecida delante del Señor (Lev. 23: 9-14). El tiempo señalado era el 15º día del primer mes, Nisán (Lev. 23: 6). Esta fiesta, que comenzaba con la pascua, era un símbolo de la liberación de los pecadores del poder del pecado mediante la muerte de Cristo. Cuando el Salvador se ofreció a sí mismo en el Calvario, cesó el significado de la pascua porque ella lo anticipaba (1 Cor. 5: 7). El rito de la Cena del Señor fue instituido como un recordativo del mismo acontecimiento (Luc. 22: 14-20).
Los que asistían a la fiesta debían presentar una ofrenda voluntaria al Señor. Un oriental nunca va ante su superior sin un regalo. No menos se esperaba de un israelita cuando se aproximaba a Jehová, el Rey de la teocracia.
· La fiesta de la siega
Debían contarse cincuenta días desde el día cuando se ofrecía la gavilla de cebada (Lev. 23: 15-21). El 50º día era llamado "la fiesta de las semanas" porque siete semanas completas lo separaban de la pascua. En los tiempos del Nuevo Testamento fue llamado Pentecostés, de una palabra griega que significa "quincuagésimo". Esta fiesta se celebraba en la última parte de nuestro mes de mayo o a principios de junio, el tiempo de la cosecha de primavera. Para expresar gratitud por los cereales, dos hogazas cocinadas con levadura eran presentadas delante de Dios (Lev. 23: 17). Era una ocasión de gozo (Deut. 16: 9-11). La tradición judía relacionaba la fiesta con la promulgación de la ley que ocurrió unos 50 días después de la salida de Egipto (Exo. 19: 1- 16), y por lo tanto uno de los propósitos del Pentecostés era conmemorar la promulgación de la ley. Para los cristianos de los tiempos apostólicos también conmemoraba la dádiva del Espíritu Santo en el día de Pentecostés, cuando la iglesia naciente cosechó los primeros frutos del Evangelio (Hech. 2: 1- 12, 41).
· La fiesta de la cosecha.
En otros pasajes, es comúnmente llamada "la fiesta de los tabernáculos" porque la gente debía hacerse cabañas para morar en ellas durante la fiesta (Lev. 23: 33-36; Deut. 16: 13-15; 31: 10; Juan 7: 2). Esta festividad de ocho días comenzaba en el 15º día de Tishri, que caía en la parte final de octubre o a principios de noviembre. Las aceitunas habían sido cosechadas y se había completado la vendimia. Una santa convocación señalaba su comienzo y su fin.
· Era un período de alegría y agradecimiento por la recolección final de la cosecha otoñal y conmemoraba el feliz viaje de los israelitas de Egipto a Palestina.
· Además habían observado el gran día de la expiación tan sólo unos pocos días antes y habían recibido la seguridad de que sus pecados no serían más recordados.
· Estaban en paz con Dios. Bien podían reconocer la bondad del Eterno y alabarlo por su misericordia.
· La fiesta de los tabernáculos no sólo conmemoraba la permanencia en el desierto sino que <<como la fiesta de la cosecha anticipaba la recolección de la cosecha de la tierra>> (PP 581-583).
· Indudablemente durante el cautiverio esta fiesta fue descuidada, pero en el tiempo de Nehemías otra vez fue observada con mucho gozo (Neh. 8: 13-18).
· Es probable que Elcana haya llevado a su familia en la fiesta de los tabernáculos, por que era la más concurrida.
3. ¿Cuál fue la naturaleza del voto de Ana? ¿Qué seguridad tuvo ella de que Dios escuchó su oración?
“Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora. Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste. Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, y Jehová se acordó de ella. Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová. Después subió el varón Elcana con toda su familia, para ofrecer a Jehová eI sacrificio acostumbrado y su voto. Pero Ana no subió, sino dijo a su marido: Yo no subiré hasta que el niño sea destetado, para que lo lleve y sea presentado delante de Jehová, y se quede allá para siempre. Y Elcana su marido le respondió: Haz lo que bien te parezca; quédate hasta que lo destetes; solamente que cumpla Jehová su palabra. Y se quedó la mujer, y crió a su hijo hasta que lo destetó” (1 Sam. 1:15-23)
El nombre de Samuel, significa "oído por Dios", y como otros nombres personales de la Biblia estaba lleno de significado. "Samuel" fue un recordativo del pedido de Ana al Señor, un motivo de recuerdo de la promesa que hizo y un reconocimiento de la aprobación de Dios. El tiempo debía demostrar la verdad de todo esto. Desde su más tierna infancia, Samuel reconoció que era siervo del Señor.
IV. ANA, UNA MADRE EN ISRAEL
· En la oración de Ana, ¿Qué elementos específicos son los más importantes para nosotros ahora y en cualquier circunstancia que estemos pasando?
1. ¿Qué nos enseña acerca de la naturaleza y el carácter de Dios, en la oración de Ana? (1 Sam. 1:1-10)
“Y Ana oró y dijo:
· Mi corazón se regocija en Jehová, mi poder se exalta en Jehová; mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, Por cuanto me alegré en tu salvación.
· No hay santo como Jehová; porque no hay ninguno fuera de ti, y no hay refugio como el Dios nuestro.
· No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; porque el Dios de todo saber es Jehová, y a él toca el pesar las acciones.
· Los arcos de los fuertes fueron quebrados, y los débiles se ciñeron de poder.
· Los saciados se alquilaron por pan, y los hambrientos dejaron de tener hambre; hasta la estéril ha dado a luz siete, y la que tenía muchos hijos languidece.
· Jehová mata, y él da vida; el hace descender al Seol, y hace subir.
· Jehová empobrece, y él enriquece; abate, y enaltece.
· El levanta del polvo al pobre, y del muladar exalta al menesteroso, para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor.
· Porque de Jehová son las columnas de la tierra, y él afirmó sobre ellas el mundo.
· El guarda los pies de sus santos, mas los impíos perecen en tinieblas; porque nadie será fuerte por su propia fuerza.
· Delante de Jehová serán quebrantados sus adversarios, y sobre ellos tronará desde los cielos; Jehová juzgará los confines de la tierra, dará poder a su Rey, y exaltará el poderío de su Ungido”(1 Sam. 1-10)
2. ¿De qué manera cumplió Ana la promesa que le había hecho a Dios?
Ana no solo ofreció su hijo al Señor sino que le demostró amor año tras año. En la misma forma Dios vela continuamente sobre su pueblo. No sólo dio a su Hijo una vez por todos sino que continuamente se interesa para que ese sacrificio progresivamente sea más eficaz para suplir las necesidades aun del más débil de sus hijos (Mat. 6: 30-34).
· Lo que es cedido en préstamo al Señor, con seguridad es devuelto con interés compuesto.
· Ana dedicó un hijo al Señor y fue recompensada con otros cinco. Abrahán hizo así con Isaac, y Dios le prometió una descendencia "como las estrellas del cielo"(Gén. 22: 17).
· Cristo prometió devolver cien veces tanto aun en esta vida (Mat. 19: 29; Luc. 18: 30).
V. EL LEGADO FAMILIAR
1. ¿Qué tres elementos en las palabras de Elcana a favor de Ana, se registran en 1 Sam. 1:23?, ¿Cómo demuestra su preocupación por la felicidad de su esposa y de su hijo?
“Y Elcana su marido le respondió: Haz lo que bien te parezca; quédate hasta que lo destetes; solamente que cumpla Jehová su palabra. Y se quedó la mujer, y crió a su hijo hasta que lo destetó”(1 Sam. 1:23)
Sin importar ese problema, estos esposos fieles siguieron adelante, y entregaron a su hijo. Obviamente, tenían que confiar en Dios, sin importarles cuán duro hubiera sido a veces.
· Dios recompensó esa fidelidad (1 Sam. 2:20).
· Después de dejar a Samuel en el Tabernáculo, Ana engendró cinco hijos más (1 Sam. 2:21). La pareja misma ya no aparece otra vez en la Biblia. Hasta donde les concierne, la historia ha terminado. Pero, por supuesto, no es así. Por medio de su fidelidad, surgió un gran líder en Israel. Realmente ellos son un ejemplo del principio que se encuentra en palabras escritas mucho después de que ellos desaparecieron: “Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor” porque “sus obras con ellos siguen” (Apoc. 14:13).
2. ¿Cuál sería el ambiente moral que le tocaría afrontar a Samuel? ¿Cuál era la situación de los que ministraban en el Santuario? ¿Podría haber razones para que Ana no cumpliera su voto? ¿Cuál sería la justificación? ¿Qué pecados cometían los hijos de Elí? (1 Sam. 2:12-26)
“Y Elcana se volvió a su casa en Ramá; y el niño ministraba a Jehová delante del sacerdote Elí. Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová. Y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando alguno ofrecía sacrificio, venía el criado del sacerdote mientras se cocía la carne, trayendo en su mano un garfio de tres dientes, y lo metía en el perol, en la olla, en el caldero o en la marmita; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para sí. De esta manera hacían con todo israelita que venía a Silo. Asimismo, antes de quemar la grosura, venía el criado del sacerdote, y decía al que sacrificaba: Da carne que asar para el sacerdote; porque no tomará de ti carne cocida, sino cruda. Y si el hombre le respondía: Quemen la grosura primero, y después toma tanto como quieras; él respondía: No, sino dámela ahora mismo; de otra manera yo la tomaré por la fuerza. Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová. Y el joven Samuel ministraba en la presencia de Jehová, vestido de un efod de lino. Y le hacía su madre una túnica pequeña y se la traía cada año, cuando subía con su marido para ofrecer el sacrificio acostumbrado. Y Elí bendijo a Elcana y a su mujer, diciendo: Jehová te dé hijos de esta mujer en lugar del que pidió a Jehová. Y se volvieron a su casa. Y visitó Jehová a Ana, y ella concibió, y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el joven Samuel crecía delante de Jehová” (1 Sam. 2:12-21).
Los hijos de Elí eran unos hombres sin valor, hombres impíos en todas sus formas. Habiéndose rendido a las malas pasiones, Ofni y Finees no tenían el debido concepto del Dios a quien debían servir.
· No disfrutaban de comunión con él, no simpatizaban con sus propósitos y no sentían su obligación para con él. Meramente usufructuaban los cargos que tenían por derecho hereditario para su propio egoísmo y sus fines corruptos.
· Robaban al pueblo para complacer sus apetitos personales.
· Robaban a Dios no sólo de la parte que les correspondía en los sacrificios, sino también menoscababan la reverencia y el amor de los adoradores.
· Mediante sus viles concupiscencias rebajaban el servicio del Señor ante los ojos del pueblo al nivel de las orgías sensuales de los bosquecillos de ídolos vecinos. Pero Dios permite que un alma sea colocada en medio de circunstancias tales para probar al universo que un mal ambiente no determina necesariamente el destino de un alma. Conociendo el espíritu codicioso de Judas, nadie pensaría hoy en colocarlo como tesorero. Sin embargo Jesús así lo hizo (DTG 260, 261). Tenía el propósito de que Judas quedara tan impresionado con cosas mucho más valiosas, que se entregara de todo corazón a su Salvador. Jesús amaba a Judas y hubiera querido convertirlo en uno de los principales apóstoles (DTG 261).
3. ¿Cuáles fueron las consecuencias de los actos de Ofni y Finees?
“Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión. Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes. No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová. Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir. Y el joven Samuel iba creciendo, y era acepto delante de Dios y delante de los hombres” (1 Sam. 2:22-26).
· El ministerio de los hijos de Elí contrasta aquí con el de Samuel. Este ganaba el favor tanto de los hombres como de Dios; Ofni y Finees no respetaban las instrucciones del Señor y hacían oídos sordos a los consejos de su padre.
· Todos los hombres son seres morales libres. Si eligen reposar bajo la mano poderosa de Dios (1 Ped. 5: 6), son ensalzados a su debido tiempo; pero si eligen seguir sus propios deseos, inevitablemente cosecharán el fruto de un proceder tal.
· Habían rechazado el control protector de Dios, elegido sus propios senderos de egoísmo y desechado deliberadamente el consejo del cielo. Al apartarse del ángel de Jehová (Sal. 34: 7), sellaron su propia condenación. Fueron los filisteos los que los mataron (1 Sam. 4: 10, 11); sin embargo Dios permitió su muerte porque habían rehusado seguirle. "Dios no asume nunca para con el pecador la actitud de un verdugo que ejecuta la sentencia contra la transgresión; sino que abandona a su propia suerte a los que rechazan su misericordia, para que recojan los frutos de lo que sembraron" (CS 40). ¡Tal fue el caso de Judas! ¡Tal será el caso de todos los que rechazan las súplicas del Espíritu Santo!
· La virtud no se hereda; se adquiere. Los hijos de Elí heredaron una responsabilidad sagrada y un nombre honorable. Sin embargo, debido al egoísmo, de tal manera se habían convertido en siervos de Satanás, que merecían la reprobación unánime del pueblo. Cuando su padre dejó de ejercer su autoridad, se le advirtió que así como la reverencia y la honra producen una cosecha de buen carácter y utilidad, también cuando se siembran irreverencia y deshonra, los resultados son pesares y chascos. "La ley del servicio propio es la ley de la destrucción propia" (DTG 577).
REFLEXIONES Y APLICACIONES PARA LA VIDA
Mí querido(a) hermano(a): ¿Podréis formar el carácter de vuestros niños de acuerdo con el modelo divino? ¿Quién fue Samuel? ¿Cómo era su carácter? ¿Cuál es el secreto para que nuestros hijos estén siempre para el servicio de Dios?
Reflexiona conmigo el siguiente texto: “Desde que el niño diera sus primeras muestras de inteligencia, la madre le había enseñado a amar y reverenciar a Dios, y a considerarse a sí mismo como del Señor. Por medio de todos los objetos familiares que lo rodeaban, ella había tratado de dirigir sus pensamientos hacia el Creador. Cuando se separó de su hijo, no cesó la solicitud de la madre fiel por el niño. Era el tema de las oraciones diarias de ella. Todos los años le hacía con sus propias manos un manto para su servicio; y cuando subía a Silo a adorar con su marido, entregaba al niño ese recordatorio de su amor. Mientras la madre tejía cada una de las fibras de la pequeña prenda, rogaba a Dios que su hijo fuese puro, noble y leal. No pedía para él grandeza terrenal, sino que solicitaba fervorosamente que pudiese alcanzar la grandeza que el Cielo aprecia, que honrara a Dios y beneficiara a sus conciudadanos” (Patriarcas y profetas, pp. 617, 618).
Ore conmigo, por favor…“Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas”(Ecl.5:4,5)… ¡Feliz Sábado!
RESUMEN
Dios honra la oración de fe y nos ayuda a cumplir nuestros votos. Los hijos son sus regalos para nosotros.
Bibliografía: Christo Gordon y Rosenita, En la prosperidad y en la adversidad: Lecciones de parejas del Antiguo Testamento, Guía de estudio de la Biblia, Edición para maestros, Julio-Septiembre de 2007__Notas de E.G. White para las Lecciones de la Escuela Sabática, Julio-Septiembre de 2007 ___ G. White Ellen: El hogar adventista, Pratiarcas y profetas, Profetas y reyes__Asociación General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día: Comentario Bíblico adventista del Séptimo Día, Tomo I, II, III, IV - Diccionario Bíblico Adventista del Séptimo día, - Creencias de los Adventistas del Séptimo Día, 1988 & 2006.
Hermanos y maestros de la Escuela Sabática, espero que les pueda servir de ayuda este material. El propósito es, abarcar toda la lección de la semana; considerando los objetivos principales y aplicándolos en nuestra vida cristiana...gracias por las sugerencias y comentarios que nos han enviado; que la honra y la gloria sea para Dios. Ahora el correo es: delfino_comessab@hotmail.com ¡Dios les bendiga hermanos en cada una de sus actividades!, y esperando pronto la bendita esperanza de la Segunda Venida de Cristo Nuestro Señor, se despide su hermano en Cristo: Defino Jarquín López.
El Ingeniero MC. Delfino Jarquín López ha autorizado al Dr. Pedro J. Martínez de Ministerios PM , ha publicar sus comentarios semanales de la lección de la Escuela Sabática en Centro Internacional para el Estudio de la Escuela Sabática
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