Ing. D. Jarquín López

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Oseas y Gomer: perdonar a la infiel 

Lección 12

Para el 22 de Septiembre del 2007


 

INTRODUCCIÓN

Pensamiento clave: La historia de Oseas y Gomer ilustra poderosamente el amor de Dios hacia sus hijos descarriados.

<<Cuando venimos a Cristo, como seres errados y pecaminosos, y nos hacemos participantes de su gracia perdonadora, nace en nuestro corazón el amor a él. Toda carga resulta ligera; porque el yugo de Cristo es suave. Nuestros deberes se hacen deliciosos y los sacrificios, un gozo. El sendero que en el pasado nos parecía cubierto de tinieblas ahora brilla con los rayos del Sol de Justicia.

La belleza del carácter de Cristo se verá en los que le siguen. Era su delicia hacer la voluntad de Dios. El poder predominante en la vida de nuestro Salvador era el amor a Dios y el celo por su gloria. El amor embellecía y ennoblecía todas sus acciones. El amor es de Dios, no puede producirlo u originarlo el corazón inconverso. Se encuentra solamente en el corazón donde Cristo reina. "Nosotros amamos, por cuanto él nos amó primero". (1 S. Juan 4: 19) En el corazón regenerado por la gracia divina, el amor es el móvil de las acciones. Modifica el carácter, gobierna los impulsos, restringe las pasiones, domina la enemistad y ennoblece los afectos. Este amor alimentado en el alma, endulza la vida y derrama una influencia purificadora en todo su derredor>> (El camino a Cristo, pp. 58,59)

·          ¿Cuál es el mensaje central de esta lección?

     El mensaje central de esta lección,  es el amor de Dios para con su pueblo extraviado.  Las experiencias por las cuales pasó el profeta Oseas en su vida familiar y los sentimientos de su propio corazón para con su esposa infiel, le dieron una idea de las profundidades insondables del amor del Padre para su pueblo.

·         ¿Cuáles son los puntos más relevantes que aborda la lección de esta semana?

·         ¿Cómo aplicarías este mensaje en tu vida?

 

Como maestro de la  Escuela Sabática, el sábado enseñaré…  

·            Saber que Dios busca, redime y salva a los perdidos.

·            Sentir el amor que Dios siente por nosotros.

·            Hacer lo posible por atraer a los apóstatas mediante el verdadero amor cristiano.

CICLO DE APRENDIZAJE EN TU CLASE

·            MOTIVACION: (Ilustración e introducción, tiempo: 5 minutos).

·            EXPLORACION: (Tema central de la lección, sólo  tres preguntas, ajuste su tiempo: 15 minutos).

·            PRACTICA: (¿Qué aprendimos en esta lección y cómo podemos practicar lo?, tiempo: 5 minutos).

·            APLICA :( ¿Qué podemos hacer con lo que aprendimos?, tiempo: 5 minutos).

 

Actividades a realizar…

·            Intercambien respuestas con los demás miembros de la célula o clase.

·            Anoten las características  más importantes que expusieron.

·            Redacten un texto para practicarlo.

·            Apliquen esas rasgos en la vida familiar

I. EN LOS DIAS DE OSEAS

1. ¿Sabes algo…de Oseas? ¿Quién era Oseas? ¿Qué hizo?

Oseas fue el último profeta cuyo ministerio se dedicó exclusivamente al reino del norte, Israel; es el primero de los así llamados Profetas Menores.  Su  padre, Beeri, fue presumiblemente miembro de una de las familias de una tribu no especificada del norte.

Reyes de Judá e Israel en los días de Oseas

·          Oseas presentó sus mensajes durante los reinados de Uzías, Jotam, Acaz y  Ezequías (reyes del Sur, de Judá), y de Jeroboam II (último rey fuerte del reino del norte, de Israel, Oseas 1:1).

Uzías

Uzías, décimo gobernante del reino del sur, de Judá.  Reinó 52 años (790-739 a.C.). También se lo llamó Azarías.  Quizás éste era su nombre original, y Uzías el oficial (2 Reyes 15:1; 2 Crónicas 26:1). Aparentemente, Uzías fue elevado al cargo de corregente después que su padre Amasías sufrió una aplastante derrota a manos de Joás de Israel. "Azarías(Uzías) reedificó a Elat, y la restituyó a Judá, después que el rey Amasías durmió con sus padres" (2 Reyes 14:21, 22; 2 Crónicas 26:2).  Parece que no empezó a reinar solo hasta el 27º año de Jeroboam II, rey norteño, de Israel (767 a.C., 2 Reyes 15:1), de manera que la corregencia duró unos 24 años.  Uzías es conocido por haber reconstituido el ejército de Judá, promovido la agricultura y reorganizado las defensas del país (2 Crón. 26:9-15).  También fue responsable de restaurar la fama militar de la nación gracias a una cantidad de victorias sobre ciudades filisteas y tribus árabes, y por obligar a los amonitas a pagarle tributo (2 Crón. 26:6-8). Se lo presenta como un buen rey, aunque toleró la adoración de otros dioses en los lugares altos (2 Reyes 15:3, 4; 2 Crón. 26:4, 5).  Finalmente, sin embargo, sus éxitos y su poder lo indujeron a cometer la temeridad de entrar en el templo para ejercer funciones sacerdotales al ofrecer incienso.  El sumo sacerdote Azarías y 80 sacerdotes más protestaron por esta audacia, y Dios castigó al rey con una lepra incurable.  Desde ese momento y hasta su muerte vivió como leproso en una casa aislada, mientras su hijo Jotam reinaba como corregente en su lugar (2 Reyes 15:5; 2 Crónicas 26:16-21).  Durante el reinado de Uzías comenzaron su ministerio los profetas Amós, Oseas e Isaías (Amos 1:1; Ose. 1:1; Isa. 1:1).  En su tiempo se produjo un fuerte terremoto (Amós 1:1; Zac. 14:5).

Entiéndase el término corregencia o corregente, cuando dos personas gobiernan o reinan juntas. Ejemplo: gobernar una nación, padre e hijo juntos.

Jotam

Jotam, decimoprimer gobernante del reino sureño de Judá.  Reinó 20 años (750- 731 a.C.).  En 2 Reyes 15:32, 33 y 2 Crónicas 27:1 se te atribuyen 16 años de reinado.  Sin embargo, en 2 Reyes 15:30 el asesinato de Peka está fechado en su año vigésimo.  Esta aparente discrepancia se puede explicar si se supone que abdicó en favor de su hijo Acaz después de reinar 16 años, pero vivió por lo menos otros 4 y los escribas siguieron fechando los eventos de acuerdo con su reinado.  También tuvo una corregencia con su padre Uzías, cuando éste se volvió leproso (2 R. 15:5; 2 Cr. 26:21). 

Acaz

Acaz fue el decimosegundo rey del reino del sur, de Judá.  Reinó unos 20 años (735-715 a.C.), si se incluyen los años de las presumibles corregencias con su padre Jotam y con su hijo Ezequías. Después de la muerte de su padre reinó 16 años (2 R. 16:2;  2 Crón 28:1).  Acaz fue idólatra, hizo pasar a su hijo por fuego y adoró dioses extraños en lugares altos, colinas y bajo los árboles (2 Reyes 16:3, 4;  2 Crón. 28:2-4, 23-25).  Durante el reinado de Acaz profetizaron Oseas, Miqueas e Isaías (Oseas 1:1; Miqueas 1:1; Isaías 1:1; 7:1-16).  Acaz está en la lista genealógica de Jesús (Mat. 1:9).

Ezequías

Ezequías era hijo de Acaz y decimotecer rey del reino del sur, de Judá.  Reinó 29 años (según 2 Reyes 18:2; 2 Crónicas 29:1); quizá se comenzó a contar desde la muerte de su padre (715 a.C.).  Tal vez su hijo Manasés fue su corregente durante 10 años de los 29.  Pero, aparentemente, Ezequías habría gobernado junto con su padre unos 14 años antes de eso, de modo que estuvo en el trono un total de 43 años (729- 686 a.C., de acuerdo con los sincronismos de la Biblia y la cronología asiria).  Ezequías fue un buen gobernante y rompió con las malas prácticas de su padre tan pronto como tuvo libertad para hacerlo.  Reparó y limpió el templo, reorganizó los cultos religiosos y celebró una gran Pascua a la cual invitó a las 10 tribus del norte.  Quitó los lugares altos, destruyó los ídolos y aun la serpiente de bronce del tiempo de Moisés, por cuanto se la había usado con propósitos idolátricos (2 Reyes 18:3-6; 2 Crónicas 29:1-31; 21).  También coleccionó proverbios de Salomón no publicados y los registró (Prov. 25:1).  En tiempos de Ezequías, además de Isaías actuaron los profetas Oseas y Miqueas (Ose. 1:1; Mi. 1:1).  Cuando Ezequías murió (686 a.C.), su hijo Manasés, que habría estado asociado con él por algunos años en el trono, llegó a ser el gobernante único.

Jeroboam

Decimocuarto rey del reino norteño de Israel (si se incluye a Tibni en el cómputo).  Era hijo de Joás, y a veces fue llamado Jeroboam II para distinguirlo de Jeroboam I.  Su reinado duró 41 años (793-753 a.C.), incluyendo una corregencia de once años con su padre (793-782 a.C.), como parecen indicarlo los sincronismos cronológicos.  Ya sea antes del reinado de Jeroboam o durante los primeros años de su gobierno, el profeta Jonás  predijo que el nuevo rey recuperaría los territorios del norte y del este que en tiempos anteriores habían pertenecido a Israel (2 Reyes 14:25).  Jeroboam cumplió esta profecía.  Llegó a ser el rey más fuerte de la dinastía de Jehú, si no de todos los reyes que ocuparon el trono del reino del norte.  El registro bíblico acerca de este reinado es sumamente breve, y consiste sólo de siete versículos (2 Reyes 14:23-29).  Sin embargo, el corto informe de sus éxitos militares muestran claramente que ningún gobernante del reino del norte, antes o después de él, pudo señalar mayores realizaciones que Jeroboam II.  Conquistó Damasco y Hamat sobre el Orontes, y recuperó la mayoría de los territorios de Siria y Transjordania hasta el Mar Muerto; de modo que su reino incluyó todo lo que David y Salomón habían dominado, con excepción de Judá.  Fue afortunado para él que Asiria estuviera experimentando un período de debilidad durante su reinado, y así no pudiera impedir sus actividades expansionistas.  .

El ministerio de Oseas

·          El ministerio de Oseas comenzó algunos años antes del 753  a.C., y siguió hasta algún tiempo después del 729 a.C. La afirmación cronológica con la que comienza el libro indica que el ministerio de Oseas se extendió por lo menos durante 24 años, suponiendo que inició su labor en el 753 a.C. (último año del reinado de Jeroboam II) y la terminó en el 729 a.C. (primer año de Ezequías). Ahora bien, si consideramos la primera fecha (753 a.C.) el último año del reinado de Jeroboam II, rey norteño, de Israel y el año 715 a.C. cuando Acaz (rey sureño, de Judá)  muere y suponiendo que en este año su hijo Ezequías, comienza a reinar; entonces podemos afirmar que el ministerio de Oseas fue alrededor de 40 años.

·          Durante esos años fue testigo del colapso moral y político del reino del norte, y  procuró sin éxito frenar el derrumbe hacia la apostasía y la desintegración nacional.  Por un tiempo su ministerio fue contemporáneo con el de Amós (Amos 1:1), Miqueas (Miq. 1:1) e Isaías (Isa. 1:1). Aunque no aparece una afirmación explícita ligando el trabajo de Oseas con el reino del norte, Israel, la familiaridad con la que el profeta habla de diversas localidades de esa parte del reino nos sugiere que ejerció su ministerio profético mayormente allí (Ose. 4:15; 5:1; 6:9-10; 9:15; 10:5, 8, 15; 12:11;14:5-8). 

·          El camino de apostasía de Judá estaba menos recorrido que el de Israel (Ose. 11:12; 12:2), y las referencias al primero son de tono más general y algo incidentales (Ose. 5:14; 6:41 1 l; 8:14; 10:11, 11:12).

·          El ministerio de Oseas cubre las décadas finales de la historia del reino del norte, y su mensaje constituyó el llamado final de Dios a las 10 tribus antes de la desintegración del reino y la cautividad permanente de la mayoría de sus habitantes por los asirios.

·          Comenzó su labor en algún momento del largo y exitoso reinado de Jeroboam II, cuando la nación se gozaba con el brillo de una prosperidad política y material temporaria y engañosa.

Los peligros del lujo, la prosperidad y la pompa

·          El éxito de Jeroboam II, en extender la frontera norte del país hasta prácticamente los límites que tenía en tiempos de David y de Salomón, había iniciado una época de lujo sin precedentes, pero esto sólo sirvió para acentuar la declinación moral y espiritual que había comenzado dos siglos antes con Jeroboam I, su primer rey.

·          La apostasía, señalada con frecuencia como "adulterio" y "prostitución" (Ose. 1:2; 6:10, 9:1), había tomado la forma de la adoración a Baal (Ose. 2:8,13, 17; 9:10; 11:2; 13:1).

·           El adulterio había llegado a ser una costumbre nacional (Ose. 7:4).

·          La prosperidad creciente había traído consigo el incremento del pecado y la corrupción (Ose. 4:7; 9:9), y la gente seguía su perverso camino con un espíritu avaro (Ose. 4:8).

·          La apostasía, basada en un rechazo deliberado de la voluntad revelada de Dios (Ose. 4:6), era prácticamente universal (Ose. 4:16, 17; 6:7; 7:7, 13-16; 8: 1,14; 11:7), y la nación rehusaba las repetidas  invitaciones del Señor de volver a él (Ose. 5:4; 7:10). 

·          Los efectos degradantes de la idolatría se  reflejaron inevitablemente en el tono moral de la sociedad, hasta que no hubo más "verdad,  ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la  tierra", sino sólo "perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar" (Ose. 4:1, 2). 

·          Lamentaba el profeta: "Homicidio tras homicidio se suceden”.  Los líderes religiosos cometían los crímenes más bajos (Ose. 6:9), y la monarquía se había manchado con sangre. 

·          Cuatro de sus últimos cinco reyes asesinaron a sus predecesores para tomar  el trono (Ose. 7:7). 

·          Como nación, el pueblo de Israel había arado impiedad y cosecharía iniquidad (Ose.10:3).  Estaba madura para su disolución, pero por piedad Dios prolongó su día de gracia por unos pocos años más hasta que los asirios terminaran con su existencia nacional.

II. UN PROFETA CON UNA ESPOSA INFIEL

·            ¿Has pecado? ¿Qué significa el pecado?

·            ¿Qué ilustraciones te ha dado el Señor Jesús, para que regreses  nuevamente en sus caminos?

·            ¿Hay problemas en tu matrimonio? ¿Te impide algo como pareja, para ir a los brazos de Nuestro Señor Jesucristo?

·            ¿Podrías perdonar si tu cónyuge es infiel? ¿Si? ¿No? ¿Por qué?

·            ¿Cómo actuarías si tuvieras una experiencia similar a la de Oseas y Gomer?

1. ¿Qué orden recibió Oseas de parte de Dios? ¿Por qué el Señor le ordena que tome “una mujer fornicaria”? ¿Cuál era el simbolismo de esta historia? (Oseas 1:1,2) y (Jer. 3:1, 2, 9; 13:27; Eze. 16:15, 16; 23:17-19)

El tema dominante del libro de Oseas, es el infinito amor y la paciente misericordia divina.  El cuidado de Dios por su pueblo, comparado con el afecto solícito de un esposo fiel  por una esposa desleal, está representado en  el trágico relato personal de Oseas 1-3. 

·            El profeta recibe la orden de tomar "una mujer fornicaria, e hijos de fornicación" (Oseas1:2).

·            Gomer, la  esposa de Oseas, pronto demuestra ser infiel  (Oseas 2:2-5) y tiene varios hijos ilegítimos (Oseas 1:6, 9; 2:4, 5).

·            Su amor por su esposa infiel sigue firme, y busca por todos los medios recuperar su  afecto (Oseas 2:2-9, 14, 15) pero sin resultado. 

·            Con  el transcurso del tiempo, la encuentra en un  mercado de esclavos y la compra (Oseas 3). 

·            Las  opiniones están divididas acerca de si en el  relato aparece más de una mujer, si la narración cuenta una experiencia vivida, o si se la  debe considerar una alegoría o un sueño.  Los que niegan que se trata de un caso real afirman que Dios no autorizaría el casamiento de  un profeta con una mujer adúltera, mientras  que quienes lo consideran un informe de lo  sucedido a Oseas sostienen que Gomer no lo  era cuando se casó (Oseas 1:2).  De cualquier modo, la apostasía nacional está retratada en todo su  realismo en el caso de Oseas (Oseas 1:10,11; 2:16-23).

Como Jeremías, un siglo más tarde, Oseas se lamenta por su pueblo por el mal camino que ha escogido seguir y por la triste suerte que le espera. 

2. ¿Cuáles son las acusaciones de Oseas contra Gomer? (Ose. 2:5, 8)

“Porque su madre se prostituyó; la que los dio a luz se deshonró, porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida. Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que le multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal” (Oseas  2:5,8)

·            Gomer alega que los beneficios materiales allí enumerados los había recibido de sus amantes. Pero aquí Óseas niega la implícita acusación de Gomer de que no la sostenía, y declara que él le había proporcionado esas cosas.

·            Las bendiciones que disfrutaba Israel también provenían de Dios; pero Israel había prostituido esas bendiciones consagrándolas al servicio de ídolos.

3. ¿Cuáles eras las condiciones morales y espirituales del pueblo de Israel en los días de Oseas?

·                        El culto idolátrico al becerro levantado por Jeroboam I (1 Rey. 12), como causa principal de la impiedad de Israel.  Este culto al becerro quizá preparó el camino más tarde para un culto más cruento y más inhumano que se ofrecía en honor de Baal y Astoret: la espantosa abominación del sacrificio de niños y la inexplicable degradación de una desenfrenada sensualidad.

·                        La adoración a la criatura desplazó la adoración al Creador. 

·                        Ningún mandamiento del verdadero Dios era obedecido.

·                        Prevalecían la falta de honradez, la desconfianza mutua y la falsedad frente a Dios y al hombre. 

·                        En los prósperos días de Jeroboam II se derramaba sangre en abundancia, y se estimulaba el lujo en todas sus formas. 

·                        Se pervertía injusticia y se oprimía a los pobres. 

·                        El adulterio era una práctica religiosa. 

·                        Todos los niveles sociales se habían corrompido y la blasfemia y el escepticismo caracterizaban a la corte real.

·                        Los sacerdotes eran entregados enteramente a la idolatría, se unían con el pueblo en su pecaminosidad, y aumentaban la corrupción que imperaba en el país.

·                        Oseas fue llamado por Dios para que se opusiera a esa inundación de maldad del reino del norte, y para que levantara diques de reprensión, condenación y súplica: de súplica basada en el eterno amor de Dios por sus hijos descarriados.  Pero los ruegos de Oseas no fueron escuchados por un pueblo apóstata.  La impía nación impenitente e inconversa, se aferró a su rebelde conducta, y fue llevada al cruel cautiverio del yugo asirio.  Óseas dio el último mensaje de Dios al reino del norte antes de su caída en 723/722 a. C.

4. ¿Qué otras ilustraciones se describen en el Libro de Oseas?

·            El libro está repleto de vívidas ilustraciones tomadas de la naturaleza  y de la vida diaria:

(1)      Una novilla descarriada (Oseas 4:16).

(2)      Las lluvias temprana y tardía (Oseas 6:3).

(3)      El horno calentado en exceso (Oseas 7:4-7).

(4)      Una tortilla no volteada, tal vez quemada de un lado y cruda del otro (Oseas 7:8).

(5)      Un anciano que vive como un joven desenfrenado (Oseas 7:9).

(6)      Un asno montés en celo (Oseas 8:9).

(7)      Una viña sin frutos (Oseas 10:1), entre otras.

En los tres primeros capítulos cuenta su experiencia personal con Gomer, mientras que en  los capítulos 4-14 se dirige a Israel como si fuera la esposa infiel de Dios.  En Oseas 4 Jehová tiene una contienda "con los moradores de la tierra" (Oseas 4:1), y en el capitulo 5 se dirige a los líderes religiosos advirtiéndoles del juicio inminente (5: 1, 15).  En los capítulos 6 y 7 el profeta extiende a Israel la invitación de volver a Dios, pero luego muestra cómo los llamados anteriores a regresar sólo terminaron en la traición de Israel o, en el mejor de los casos, en una débil reforma (Oseas 6:4, 7; 7:8, 11, 16).  Los capítulos 8 y 9 anuncian la cautividad que está a las puertas como castigo por la apostasía (Oseas 8:1, 7, 8; 9:3, 7, 15, 17). En los capítulos 10-13 se bosquejan las razones de la terrible suerte que está a punto de caer sobre la nación:

·            Dios repasa lo que hizo por su pueblo y lo acusa de ser una "viña, que da  abundante fruto para sí misma" (Oseas 10:1).  Esparcidos entre las acusaciones hay tiernos llamados para que regresen (Oseas 10:12; 11:8, 9; 12:6; 13:9, 10). 

·            El capitulo14 constituye la invitación final de Dios a volver a él.  La promesa: "Los amaré de pura gracia" y "sanaré su rebelión" (Oseas 14:4).

III. ADULTERIO ESPIRITUAL

1. Descubre, ¿Cuáles son algunas cosas que enfrenta el cristiano y se pueden considerar  como adulterio espiritual? ¿Podrías mencionar algunas?

·            ¿Desconectarse de la fuente divina?

·            ¿Hombres y mujeres sin oración?

·            ¿Desidia en el estudio de la Palabra de Dios?

·            ¿Cuáles son tus prioridades? ¿Lujos? ¿Dinero? ¿Casas? ¿Autos?

·            ¿Idolatría? ¿Codicia? ¿Avaricia? ¿Odio? ¿Rencor? ¿Envidia? ¿Falso testimonio?

·            ¿En qué lugar ocupa Dios  y  tus prójimos en tu vida?

“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios?  No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” (1 Cor. 6:9-11)

·            El pecado ciega a los que lo practican, a tal punto que con frecuencia parecen no comprender que están haciendo mal; o si lo comprenden, sus sentidos están tan embotados y oscurecidos por la complacencia en el mal, que da la impresión que no se dan cuenta del peligro que los amenaza (Jer. 17: 9; Mat. 13: 14-15; 2 Cor. 3: 14; 4: 4).

·            La familiaridad con el pecado frecuentemente hace que los hombres pierdan de vista su verdadera naturaleza y que  sean inducidos a creer que pueden vivir transgrediendo la ley de Dios, y al mismo tiempo esperar confiadamente que serán salvos. Dios presenta con claridad que no puede haber transigencia entre el pecado y la rectitud, y que cualquiera que se aferra al pecado cosechará la retribución de esa necedad que revela poca visión (Prov. 14: 9; Gál. 6: 7-8; DMJ 78-79).

2. ¿Qué es el adulterio?

Las palabras hebreas y griegas describen específicamente la relación sexual de una persona casada con quien no es su cónyuge legítimo.  Bajo la ley levítica tal acto era castigado con la muerte (Lev. 20:10).  Sin embargo, el séptimo mandamiento (Ex. 20:14) parece incluir la impureza sexual de cualquier tipo, sea en acto o en pensamiento. Los agregados tradicionales al mandamiento oscurecieron la idea de una pureza moral inmaculada y proveyeron resquicios para modelos de conducta que no eran sinceros ni inocentes.  Pero, en su Sermón del Monte, Jesús clarificó la intención del mandamiento (Mat. 5:27, 28, 32).

3. ¿Qué es el adulterio espiritual? (Jer. 3:8, 9; Eze. 23:37; Os. 2:2; Mat. 12:39;  Apoc. 2:22).

“Ella vio que por haber fornicado la rebelde Israel, yo la había despedido y dado carta de repudio; pero no tuvo temor la rebelde Judá su hermana, sino que también fue ella y fornicó. Y sucedió que por juzgar ella cosa liviana su fornicación, la tierra fue contaminada, y adulteró con la piedra y con el leño” (Jer. 3:8,9)

·            El término "adulterio" se usa frecuentemente en forma figurada.  Como la fidelidad marital simboliza la lealtad indivisa al Creador, el adulterio es el símbolo de la violación del pacto con Dios, ya sea por idolatría o por otras formas de apostasía.

 “Porque han adulterado, y hay sangre en sus manos, y han fornicado con sus ídolos; y aun a sus hijos que habían dado a luz para mí, hicieron pasar por el fuego, quemándolos” (Eze. 23:37).

·            Eran adúlteros en el sentido de que habían roto el lazo que los unía a Dios como pueblo escogido. La apostasía era descrita comúnmente como adulterio.

·            Estar con Dios es vida; alejarse de él, muerte.  Cuando el salmista percibió esta realidad, quedó resuelto su conflicto acerca del trato de Dios con la  humanidad (Sal. 73: 3-12, 27,28).

·            Muchas veces se compara, la unión de Dios con su pueblo con la relación matrimonial (Sal. 45; Jer. 3: 8, 9, 14; 5:7; 13: 27; 2 Cor. 11: 2; Efe. 5: 25; Sant. 4:4).

·            Cuando los hijos de Dios se apartan de él, son infieles a sus votos matrimoniales.

·            Los judíos eran un pueblo empedernido y apóstata no tenía derecho a exigir una señal, y si la hubiera visto, no la habría aceptado. No había nada que ganar con echar "perlas delante de los cerdos" (Mat. 7: 6). En "Moisés" y "los profetas" (Luc. 16: 31) había suficiente luz como para guiar a los hombres al camino de la salvación, y la verdadera razón por la cual los escribas y fariseos se negaban a aceptar a Cristo era porque realmente no habían aceptado las escrituras del Antiguo Testamento que testificaba de él (Juan 5: 45-47).

·            La pureza sexual debe ser tanto física como espiritualmente,  pues en la mente del cristiano también deben albergarse otras formas de pureza.  Por ejemplo, se debe fomentar la pureza en las ambiciones, deseos y motivos (Mat. 5: 8).

·            El desarrollo del carácter cristiano exige una manera correcta de pensar. 

·            Debemos dedicar nuestra mente a las virtudes positivas.

4. ¿Somos inmunes a las tentaciones del adulterio espiritual? ¿Sí? ¿No? ¿Por qué? ¿Cuál es el cerco? ¿Cuáles son vuestros textos favoritos de la Biblia para obtener la victoria en Cristo Jesús? ¿Cuál es la garantía si obedecemos con prontitud? (Fil. 4:8; Col. 2:6; 1 Ped. 4:1)

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”(Filp 4:8)

·            El concepto bíblico de la verdad se deriva de una comprensión de la naturaleza de Dios y de Cristo, quienes son los autores de todo lo que es verdadero. En este sentido "todo lo que es verdadero" se refiere a todo lo que es sano moral y espiritualmente, a todo lo que es compatible con la lealtad hacia Aquel que es "la verdad" (Juan 14: 6).

·            Pablo reconocía a Cristo como la fuente de todo su poder, por lo tanto no hay aquí vestigio alguno de jactancia. Todo lo que necesitaba hacerse podía ser hecho mediante la fuerza dada por Cristo. 

·            Cuando se siguen fielmente las órdenes divinas, el Señor se hace responsable del éxito de la obra que el cristiano haya emprendido (PVGM 268, 297; 3JT 203). 

·            En Cristo hay fortaleza para cumplir el deber, poder para resistir la tentación, fortaleza para soportar la aflicción, paciencia para sufrir sin quejarse. En él hay gracia para el crecimiento diario, valor para librar muchas batallas, energía para rendir un servicio consagrado.

 “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo” (Col. 2:6).

·            La norma siempre debe ser estar de acuerdo con Cristo.  Se presenta a Cristo en oposición a todas las filosofías engañosas.  Los argumentos usados por los falsos maestros siempre deben compararse con las doctrinas del gran Maestro.  Cristo, el Creador y Sustentador, es la norma para medir todo verdadero conocimiento.

5. ¿Cuál es el peligro de los que juegan con el pecado?

<<El que cedió una vez a la tentación cederá con más facilidad la segunda vez.  Toda repetición del pecado aminora la fuerza para resistir, ciega los ojos y ahoga la convicción.  Toda simiente de complacencia propia que se siembre dará fruto.  Dios no obra milagros para impedir la cosecha.  "Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará." (Gál. 6: 7.)  El que manifiesta una temeridad incrédula e indiferencia hacia la verdad divina, no cosecha sino lo que sembró.  Es así como las multitudes escuchan con obstinada indiferencia las verdades que una vez conmovieron sus almas.  Sembraron descuido y resistencia a la verdad, y eso es lo que recogen>> (Patriarcas y Profetas, p. 274).

IV. FRUTOS: ESPIRITU  VERSUS CARNE

·            ¿Cuál es el fruto del Espíritu Santo?

·            ¿Cuáles son los frutos de la carne?

·            ¿Éxito o fracaso? ¿Triunfo o derrota? ¿Luz o tinieblas?

·            ¿Por qué los frutos de la carne están siempre en contraste con el (los) fruto (frutos) del Espíritu Santo?(Gál. 5:16-25)

1. ¿Cuál era la experiencia de Gomer mientras actuaba como prostituta? (Oseas 2:1-13)

“Por tanto, he aquí yo rodearé de espinos su camino, y la cercaré con seto, y no hallará sus caminos. Seguirá a sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora.  Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que le multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal. Por tanto, yo volveré y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino que había dado para cubrir su desnudez” (Oseas 2:6-9).

·            El pecado sólo trae dolor y tristeza. No puede ser de otra manera: el comportamiento del Espíritu conduce a la vida, pero el de la carne lleva a la muerte (Rom. 8:6-8).

·            Pablo analizó el conflicto entre su vida pasada y la nueva vida en Cristo. Y concluyó que la victoria para vencer el pecado, sólo es posible por medio de Jesucristo (Rom. 7:24-8:2).

·            Dios quizá nos prive a veces de sus dádivas para que nos demos cuenta que provienen de él, y que desea nuestra agradecida asociación.

·            Lo indispensable para la vida es el alimento y vestido.

·            Cuando nos negamos a tener a Dios en cuenta (Rom. 1: 28), nuestras bendiciones serán malditas (Mal. 2: 2).

·             Seremos obligados a reconocer que sólo somos mayordomos de las dádivas del cielo, y no sus propietarios.

·            Si nos negamos a reconocer al Dador en medio de la abundancia, tal vez seamos obligados a reconocerlo por medio de la escasez.

Continuando con el símil de la esposa infiel de Oseas, el Señor advierte que la desgracia seguiría a la escasez en el caso de Israel. La que una vez fue una delicia, ahora es considerada con desprecio y desdén.

·            El pecado y el gozo no pueden permanecer juntos mucho tiempo.

·            Si Israel no eliminaba el pecado de su gozo, Dios quitaría el gozo de su pecado.

·            El gozo mundano no es sino un remedo del verdadero gozo del alma.

·            El gozo es como un río profundo y claro, en tanto que el pecado es una ilusión fugaz, brillante y superficial (1 Juan 2: 15-17).

·            Vivimos en una época materialista, cuando la habilidad y el conocimiento humanos nos impulsan a enorgullecernos de nuestra productividad autosuficiente, debemos estar en guardia contra el peligro de ser ingratos con Dios por todos sus beneficios (Sal. 103: 1-2).

·            Si queremos experimentar el verdadero gozo y la paz en nuestras vidas, cada uno de nosotros necesitamos depender totalmente de Cristo Jesús.

·            Uno de los grandes propósitos del primer advenimiento de Cristo fue proporcionar un gozo genuino y satisfactorio (Juan 15: 11; 16: 24; 17: 13). Hoy, si nuestros ojos se llenan de lágrimas debe haber un motivo de gozo y alegría, eso es por que el Señor no ha perdonado de nuestros pecados, pero sin olvidar que nos esperan cielos nuevos y tierra nueva. .

2. Descubre, ¿Qué parábola del Señor  Jesús tiene similitud con Oseas 2:7?

“…Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora” (Oseas 2:7)

 “Mejor me iba entonces”, fueron las palabras que pronunció Gomer, lo mismo sucedió con el hijo pródigo en la parábola de nuestro Señor Jesús, cuando volvió "en sí" (Luc. 17: 17) y comprendió que "entonces", en la casa de su padre, le iba "mejor" "que ahora" entre los cerdos. Los que han probado el maná celestial, jamás podrán olvidar, aunque anden sumidos en los deseos de la carne y se hallan apartado del camino de la vida eterna, recordarán que es mejor estar un día con Jesús que mil fuera de él.

3. ¿De qué manera podemos mantenernos más cerca de Dios? ¿Podrías contar tu experiencia, de cómo el Señor te ha mantenido fiel y leal hasta este momento? ¿Qué cambios hiciste desde que El te llamó? ¿Cómo has enfrentado con las tendencias e impulsos naturales del hombre? (Juan 15:5)

La lucha del cristiano contra las tendencias naturales desordenadas, los apetitos y las pasiones consta de dos etapas:

·            La primera es una decisión bien meditada, firme, estable e irrevocable de rendir el corazón y la voluntad a Cristo para que él elimine cada mala tendencia de la vida.  Esta decisión debe ser reafirmada cada día, y durante el día con tanta frecuencia como surjan las tentaciones o cada vez que se advierta que no se ha alcanzado la meta de la perfección.  Sólo así puede el cristiano llevar a cabo la orden de presentar su cuerpo a Dios "en sacrificio vivo, santo, agradable" (Rom. 12: 1).  Dios acepta esta resucita decisión de la voluntad, y él continúa con la obra celestial de transformar la vida (Rom. 12:2) y de reformarla a la semejanza de Cristo.  Este es el proceso de santificación, de alcanzar "la medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (Efe. 4:13). 

·            La segunda etapa es la condición del cristiano durante este proceso (Mat. 5:48).  El cristiano quizá todavía cometa faltas (MJ 336), aunque no deliberadamente; pero mientras acuda a Cristo genuinamente arrepentido (Heb. 4:15-16; 1 Juan 2: 1) y reafirme su voto original de lealtad, sigue siendo reconocido como hijo de Dios y se le concede el privilegio de llevar el manto de la  justicia de Cristo (Mat. 22: 1-14).  Es posible que nos desanimemos debido a los fracasos cuando tratamos de vencer el pecado con nuestro propio poder y no con el de Dios, o cuando no cooperamos con Dios (Fil. 2: 12-13).  También hay peligro de quedar satisfechos con lo que hemos logrado, peligro de medir nuestro progreso por el de los que nos rodean.  La crucifixión de la carne es una lucha que no admite treguas en esta vida.  Sin embargo, la vida del cristiano puede ser de una victoria continua en Cristo Jesús, y levantarse inmediatamente cada vez que cayere (Rom. 7: 25-8: 4; 1 Juan 5: 4).

V.  EL AMOR DE DIOS  POR SU PUEBLO

·            ¿Qué significa amar?

·            ¿Qué es el amor de Dios?

·            ¿Has experimentado el amor de Dios en tu vida?

·            ¿Conocemos a Dios?

·            ¿El culto y el servicio litúrgico que dedicamos a Dios son aceptados por él?

1. ¿Cuál es el mensaje central de Oseas para nosotros? ¿De qué manera se describen las promesas de Dios? ¿Que debemos de hacer para apropiarnos? (Oseas 2:14-23).

“Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto. En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali. Porque quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más se mencionarán sus nombres. En aquel tiempo haré para ti pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y te haré dormir segura. Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia. Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová. En aquel tiempo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra; Y la tierra responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán a Jezreel. Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo- ammi: Tú eres pueblo mío, y él dirá: Dios mío” (Oseas 2:14-23).

Esta súbita transición realza el cuadro del permanente e inagotable amor de Dios para con su pueblo, a pesar de los extravíos de éste. Nótese el llamativo contraste entre Israel "se olvida de mí", del versículo anterior, y el "yo la atraeré", de Dios, en este versículo.

·            Podemos olvidar a Dios; pero él no puede olvidarnos (Isa. 49: 14-16).

·            Egipto era la casa de esclavitud de Israel, y por eso el éxodo al desierto representaba liberación y libertad redentora.

·            El desierto también fue la escuela preparatoria en la que Dios educó a Israel para Canaán y para el desarrollo nacional, el lugar donde Dios estableció un pacto con su pueblo mientras éste estaba en camino a la tierra prometida.

·            Lo que Dios había tratado de alcanzar para Israel durante la experiencia del desierto, procuraba llevarlo a cabo para su pueblo en los días de Oseas.

·            Las dificultades de la vida nos sobrevienen, pero si son aceptadas y sobrellevadas pacientemente con el debido espíritu de humildad y de permanente fe en Dios, no son sino las "puertas de esperanza" que también nos dan acceso a caudales mayores de poder para el alma (1 Cor. 4: 17; 7: 9-11).

·            Cuando el antiguo Israel "en los tiempos de su juventud" cruzó el mar Rojo, cantó el himno de victoria de Moisés (Exo. 15); así también Israel cantaría por su liberación. "Responderá" encierra el pensamiento de que Israel reconocía con agradecimiento las pruebas del amor de Dios, y procuraba ahora cumplir con la voluntad divina.

2. ¿Qué implica la expresión:En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi”? ¿Cuándo se cumpliría  esa promesa?

·            La palabra hebrea 'ishi significa "mi marido", lo que indica el propósito de Dios de renovar su pacto con todo Israel después del cautiverio. Figuradamente, de volverse a casar con su pueblo.

·            La palabra hebrea ba'ali también puede significar "mi marido". Sin embargo, este vocablo describe al marido en su condición de amo o dueño. Algunos comentadores sugieren que ba'ali es un término de autoridad severa y de dominio en contraste con mi marido, título de tierno afecto; y que como Dios es un Dios de amor, desea que le sirvamos por amor y no por temor (1 Juan 4: 18-19). Otros sugieren que el sustantivo ba'ali se dejaría de usar debido a sus implicaciones idólatras.

<<En un lenguaje simbólico Oseas presentó a las diez tribus el plan que Dios tenía para volver a otorgar a toda alma penitente que se uniese con su iglesia en la tierra las bendiciones concedidas a Israel en los tiempos cuando éste le era leal en la tierra prometida... En los últimos días de la historia de esta tierra, debe renovarse el pacto de Dios con su pueblo que guarda sus mandamientos. "En aquel día yo haré por ellos un pacto con las fieras del campo, y con las aves del cielo, y con los reptiles del suelo; y quebraré el arco y la espada, y quitaré la guerra de en medio de la tierra; y haré que duerman ellos seguros. y te desposaré conmigo para siempre: sí, te desposaré conmigo en justicia, y en rectitud, y en misericordia y en compasiones; también te desposaré conmigo en fidelidad, y tú conocerás a Jehová">>(Profetas y reyes, pp. 222, 223).

3. ¿Cuál es la popularidad del nombre de Baal en los diferentes periodos de la historia de Israel?

La popularidad del nombre Baal en diversos períodos de la historia de Israel se puede demostrar por la siguiente lista:

Baal-berit (Juec. 8: 33); Baal-gad (Jos. 11: 17); Baal-hamón (Cant. 8: 11); Baal-hazor (2 Sam. 13: 23); Baal-hermón (Juec. 3: 3); Baal-meón (Núm. 32: 38); Baal-peor (Núm. 25: 3); Baal-perazim (2 Sam. 5: 20); Baal-salisa (2 Rey. 4: 42); Baal-tamar (Juec. 20: 33); Baal- zebub (2 Rey. 1: 2); Baal-zefón (Exo. 14: 2).

El matrimonio anterior había terminado en un desastre. Israel "se prostituyó" (Oseas 2:5) y Dios lo había repudiado (Oseas 2:2). Pero estaba dispuesto a tomar de nuevo a su esposa infiel y a restituirle su estado anterior. Se esperaba que la experiencia no satisfactoria de su extravío anterior serviría para asegurar la permanencia del nuevo contrato matrimonial. Dios estaba dispuesto a hacer su parte. En lo que a él concernía, la nueva unión había de continuar "para siempre". Dependía de Israel que el plan tuviera éxito o no.

·            Los israelitas conocían el orden del culto de Jehová: los sacrificios, los días de fiesta y otras ceremonias relacionadas con ese culto; pero no conocían a Dios. En realidad, el mismo culto religioso y el servicio ritual dedicado a Dios se habían convertido para ellos en un engañoso sustituto de Dios mismo.

·            Otro tanto puede sucedernos a nosotros: el culto y el servicio litúrgico dedicados a Dios son vanos, a menos que conozcamos al Dios a quien rendimos culto y a quien dedicamos la liturgia (Mat. 7: 22-23; Juan 17: 3).

4. ¿Cuál es el nuevo significado metafórico de los tres hijos de Gomer? ¿Por qué? (Oseas 2:23)

El significado metafórico de los tres hijos de Gomer es invertido (Oseas 2:23), y se los usa pintorescamente para representar la relación matrimonial restaurada.

Los contrastes de Oseas 1: 4  y 2:23

·            Jezreel significó "Dios esparcirá", pero aquí Dios dice: "Sembraré".

·            En vez de Lo-ruhama, "no compadecida" (Oseas 1: 6), ahora Dios promete "tendré misericordia".

·            En vez de Lo-ami, "no pueblo mío" (Oseas  1: 9), ahora Dios dice: "Tú eres pueblo mío".

VI. ESCLAVITUD, LIBERACIÓN Y REDENCIÓN