
|
Para el 27 de enero de 2007 |
||
|
Lectura Devocional para Adultos |
|
|
|
|
||
| Notas de Elena White | ||
Del ser y del tiempo |
||
|
|
||
PARA MEMORIZAR |
||
|
“Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace” (Ecl. 3:17). |
||
|
Lectura para la Semana: |
||
|
Eclesiastés 3 |
||
|
|
||
|
Salomón continúa explorando la cuestión del tiempo. No obstante, ahora cambia el tema enteramente. En Eclesiastés 3:16 y 17, abre un tema que se repetirá en Eclesiastés: la injusticia humana y el juicio de Dios. Lee el versículo 16. ¿Qué nos enseña? ¿Cómo puede haber impiedad “en lugar del juicio”? ¿Y en lugar de la justicia, iniquidad? ¿De qué podrá estar hablando? ¿Dónde has visto, aun hoy, impiedad donde debería haber justicia, e iniquidad donde debería haber juicio? Además, ¿cómo te hacen sentir estas cosas? ¿Cómo hicieron sentir a Salomón? Ver también Proverbios 17:23; 21:27 y Juan 2:14. ____________________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________________ ¿Quién, por supuesto, no se siente molesto por la injusticia y la iniquidad, especialmente en los lugares en los que debería haber justicia y rectitud? Así, Salomón, al igual que nosotros, quería ver que se ejecutara el juicio y, a pesar de su actitud amarga acerca de muchas cosas, todavía creía en la justicia definitiva que Dios impondrá a su propio tiempo (Ecl. 3:17); porque, como él dijera, “allí hay un tiempo para todo lo que se quiere, y para todo lo que se hace”, especialmente la obra del juicio de Dios. Lee Juan 12:31, donde Jesús declara: “Ahora es el juicio de este mundo”. ¿En qué sentido podríamos decir que la Cruz comportó un juicio tanto para los justos como para los impíos? ____________________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________________ En la Cruz, un lugar de juicio, vemos una injusticia increíble: el inmaculado Hijo de Dios muere por los pecados de este mundo malvado e ingrato (Rom. 5:6; 1 Juan 2:2). Al mismo tiempo, es un lugar de justicia porque Jesús, que posee “la justicia de nuestro Dios” (2 Ped. 1:1) en sí mismo, está allí. Y, no obstante, en ese lugar de rectitud, vemos la iniquidad: la iniquidad del mundo entero que es castigada en la persona de Jesús, que llegó a ser pecado “por nosotros” (2 Cor. 5:21). Podemos decir que el juicio de los justos ocurrió en la Cruz, porque allí, mediante la muerte de Jesús, está asegurada la vindicación en el juicio (Rom. 8:1). Al mismo tiempo, la condenación de los perdidos está garantizada porque, a la luz de la Cruz, no tendrán excusa (Juan 3:19). Si alguien te pidiera que explicaras, en un breve párrafo, qué te ofrece la muerte de Cristo, ¿qué escribirías? Lleva ese párrafo a la clase, para compartirlo con los demás.
Lee Eclesiastés 3:18 al 22. Otra vez, recordando todo el mensaje de las Escrituras, para no mencionar el contexto en el que escribió Salomón, ¿qué concepto importante está presentando aquí? ¿Qué mensaje hay aquí que todos deberíamos atender? ____________________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________________ Es cierto porque, en un sentido, ¿cuál es la diferencia entre un hombre muerto y un perro muerto? Y, cuanto más tiempo estén muertos, más difícil será diferenciarlos, porque, eventualmente, ambos terminarán como un montón de huesos quebrados. Salomón está considerando otra vez la falta de sentido de la vida separada de Dios, una vida dedicada solo a los placeres inmediatos de este mundo. No tiene que tener sentido porque, cuando todo termine, los seres humanos y las bestias, “todo va a un mismo lugar; todo es hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo” (vers. 20). Como vimos en la sección del martes, esta es una conclusión que aflige a la mayoría de los seres humanos, que hace que todo lo que suceda antes de la muerte no solo sea hébel sino aún peor que eso. Un autor ateo escribió acerca de lo absurda que es la vida: nos provoca con la esperanza y la promesa de que tendrá significado y, sin embargo, al fin todos terminamos en el mismo lugar: sin sentido, igual que las bestias. ¿Qué textos bíblicos puedes encontrar que responden a cada uno de los versículos de Eclesiastés 3:18 al 22? vers. 18 (por ejemplo, Sal. 8:5-8); vers. 19 (por ejemplo, Juan 3:16) vers. 20 ____________________________________________________________________________________________ vers. 21 ____________________________________________________________________________________________ vers. 22 ____________________________________________________________________________________________ La vida misma, aun en las mejores circunstancias, puede ser dura. Todos luchamos, de una manera o de otra. Cuán agradecidos deberíamos estar por la esperanza que nos aguarda una vez que todo se haya dicho y hecho. ¿Cuál es tu texto favorito que habla acerca de la existencia que viven los redimidos después de la segunda venida de Cristo? Léelo, ora sobre él, y luego escribe en tus propias palabras lo que el texto te dice a ti.
Elena G. de White, El conflicto de los siglos, pp. 720-736. “Una independencia verdadera y refinada nunca desdeña la búsqueda del consejo de los sabios y los experimentados, y trata el consejo de otros con respeto” (4 T 240). “El hacer las cosas a tiempo puede hacer mucho a favor de la verdad. Las victorias se pierden a menudo por la dilación. Habrá crisis en esta causa. La acción pronta y decisiva en el debido momento obtendrá gloriosos triunfos, mientras que la dilación y la negligencia tendrán por resultado grandes fracasos y positivo deshonor para Dios” (OE 140). “Cristo fue tratado como nosotros merecemos a fin de que nosotros pudiésemos ser tratados como él merece. Fue condenado por nuestros pecados, en los que no había participado, a fin de que nosotros pudiésemos ser justificados por su justicia, en la cual no habíamos participado. Él sufrió la muerte nuestra, a fin de que pudiésemos recibir la vida suya. ‘Por su llaga fuimos nosotros curados’ ” (DTG 16, 17). Preguntas Para Dialogar: 1. Como clase, analicen la respuesta que dieron a la pregunta del miércoles. ¿Qué pueden aprender de lo que cada uno de ustedes escribió? 2. Se ha dicho que una decisión correcta en el momento equivocado, se convierte en una decisión equivocada. ¿Hay alguien en tu iglesia que está por hacer una decisión importante? Si es así, y si esa persona está abierta para recibir consejo, ¿qué podrían hacer como clase para ayudarla a saber no solo qué decisión tomar, sino también saber cuál es el mejor momento para ello? 3. Como clase, hablen acerca de la muerte, acerca de lo que significa para nosotros como cristianos, de cómo debemos afrontarla; acerca de la esperanza que tenemos a pesar de la muerte y por qué, aunque tenemos las promesas de Dios, continúa siendo muy dolorosa. 4. ¿Cuáles son algunas de las grandes injusticias que has visto durante tu vida? ¿De qué modo el conocimiento de que Dios consumará la justicia perfecta y final puede ayudarte a tratar con tantas injusticias humanas que existen? Además, como clase, analicen la siguiente pregunta: Ya que Dios promete hacer justicia al final, ¿debiera este hecho estorbarnos en nuestra búsqueda de la justicia en esta vida, ahora?
|
|
Usted es el Visitante |