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Para el 31 de marzo de 2007 |
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Lectura Devocional para Adultos |
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| Notas de Elena White | ||
La conclusión del discurso |
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PARA MEMORIZAR |
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“El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre” (Ecl. 12:13) |
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Lectura para la Semana: |
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Eclesiastés 12 |
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Después de ocuparse tanto de todos estos asuntos de la vida, la muerte y Dios, Salomón termina su libro con dos versículos: Eclesiastés 12:13 y 14. En tus propias palabras, resume la esencia de su conclusión. ____________________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________________ El mensaje final de Salomón en Eclesiastés, el resumen de todo lo que escribió antes, suena semejante a lo que está en el centro de los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis 14. Lee Apocalipsis 14:6 al 12. ¿Qué elementos puedes encontrar allí que son similares a la conclusión de Salomón para Eclesiastés? ____________________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________________ Salomón termina aconsejándonos que guardemos los Mandamientos de Dios; esa es una parte del mensaje del tercer ángel (Apoc. 14:12). El sabio habla del Juicio; el mensaje del primer ángel también hace referencia al Juicio (vers. 7). Finalmente, el llamado que hace Salomón a “temer a Dios” es una manera bíblica de expresar lo que significa tener fe en Dios, adorarlo y obedecerle; todo lo cual forma parte de los mensajes de los tres ángeles (vers. 7-12). El temor de Dios y su adoración están vinculados. “Adorad a Jehová en la hermosura de su santidad; temed delante de él, toda la tierra” (Sal. 96:9). “Mas yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa; adoraré hacia tu santo templo en tu temor” (Sal. 5:7). No sorprende que el mensaje del primer ángel, que nos insta a adorar a Dios, también nos ordene (como lo hizo Salomón) que “temamos a Dios”. De este modo, los tres elementos básicos de la conclusión de Salomón son los elementos vitales de lo que entendemos como la verdad presente. ¿Significa, entonces, que Salomón estaba pensando específicamente en nuestro tiempo cuando fue inspirado a escribir esto? Por supuesto que no. En cambio, esto nos plantea un tema crucial: desde el principio, que el mensaje de Dios de la fe en su expiación por nosotros –reflejada en una vida de obediencia a sus Mandamientos– sea presentado contra el telón de fondo del Juicio, no es nada nuevo. No es un invento adventista. Sencillamente, se nos ha encargado la tarea de predicarlo al mundo. Si tuvieras que explicar a alguien qué significa temer a Dios y guardar sus Mandamientos, ¿qué le dirías?
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