
|
Para el 2 de diciembre de 2006 |
||
|
|
||
|
|
||
| Notas de Elena White | ||
El triunfo de la fe |
||
|
|
||
PARA MEMORIZAR |
||
|
“Porque ya conozco que temes a Dios, por cuando no me rehusaste tu hijo, tu único” (Gén. 22:12) |
||
|
Lectura para la Semana: |
||
|
Génesis 20:1-25:10 |
||
|
|
||
|
Finalmente, después de tantos años, tantos chascos, tantos triunfos y fracasos, nació el hijo de la promesa (Gén. 21:1-3). Lo llamaron Isaac, que significa “él ríe”, que sirvió como recordativo de la risa de incredulidad de Abraham (Gén. 17:17) cuando Dios les comunicó que tendrían un niño. De hecho, con la excepción de una letra usada para la palabra “y”, su nombre se deletrea exactamente como el hebreo en Génesis 17:17, donde dice: “Y [él] se rió”. Sin duda, además, el nombre también había de significar la alegría que él y su esposa tendrían con el nacimiento del hijo de la promesa. Desafortunadamente, no todo fue alegría y felicidad en el hogar. Lo que sigue es un doloroso ejemplo de lo que significa vivir con las consecuencias del pecado, aun después de que el pecado haya sido perdonado. Lee Génesis 21:9 al 21. ¿Qué eventos tristes siguieron al nacimiento de Isaac? ¿De qué manera Dios alivió el dolor de Abraham al tener que enviar lejos a su hijo Ismael? _______________________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________________ Ismael había vivido unos 17 años con su padre Abraham. ¿Cómo podría Abraham echarlo? ¡Qué sacrificio! ¡Qué precio tuvo que pagar el anciano patriarca por un error “bien intencionado” de su parte! Cuán irónico es, además, que Sara, quien primero había incentivado a Abram para que tomara a Agar, fuera ella la que ahora que le pidiera que la echara. ¿De qué modo describe Pablo la incompatibilidad entre los descendientes naturales y espirituales de Abraham, y qué aplicación hizo de ello el apóstol? Gál. 4:28-31. _______________________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________________ Otra vez, por difícil que sea para nosotros comprender cómo Abraham pudo haberlo hecho, lo que debería quedar claro es que nunca vale la pena desconfiar de Dios, y que la desobediencia conduce al dolor y al sufrimiento no solo para aquel que peca sino también, a menudo, para los que están más cerca de quien comete el pecado. Ciertamente, cuando Abram tomó a Agar como esposa, él nunca pensó en las consecuencias que resultarían de ese acto. ¿Cuál es la próxima decisión difícil que debes tomar? ¿Harás una elección que traerá malas consecuencias, que ahora ni siquiera puedes comenzar a imaginar? ¿Cómo puedes estar seguro de que estás siguiendo la voluntad de Dios al hacer esa elección?
|
|
Usted es el Visitante |