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Para el 9 de diciembre de 2006 |
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| Notas de Elena White | ||
El precio del engaño |
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PARA MEMORIZAR |
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“He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho” (Gén. 28:15) |
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Lectura para la Semana: |
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Génesis 25:19-29:30 |
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El filósofo y escritor francés Jean Jacques Rousseau (1712-1778), considerado por muchos el filósofo de la Revolución Francesa, argumentaba que “no hay pecado original en el corazón humano”, y que los seres humanos son todos básicamente buenos. Afirmaba él que la sociedad era la que había corrompido a la humanidad. Si quedáramos librados a nuestros propios recursos, a nuestros propios sentimientos y conciencia, haríamos las cosas correctas en forma natural (y esto lo dijo un hombre que después de haber engendrado una cantidad de hijos, los entregó a un orfanato). Por supuesto, es difícil pensar en una perspectiva más contraria a las Escrituras, o de hecho, a la realidad. “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” (Jer. 17:9). O, como se expresa en otro contexto: “Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre” (Juan 2:24, 25). Esta semana, al seguir la historia de estos patriarcas, obtendremos nuevas vislumbres tristes de la maldad y lo engañoso que es el corazón humano. El orgullo, la pasión, el reinado del egoísmo, aun (¡y esto es más terrible!) a veces bajo el pretexto de procurar hacer la voluntad de Dios. ¿Cuál es el punto brillante en medio de este panorama sombrío? Aun en medio de todo esto, Dios revela su amor, su paciencia, y su gracia salvadora y perdonadora hacia los pecadores descarriados.
Aunque mellizos, Esaú nació primero, y por eso fue contado como el mayor. Como tal, se le confirieron las promesas y los privilegios especiales que acompañaban al pacto hecho por primera vez con Abraham. “Esaú y Jacob conocían estas promesas. Se les había enseñado a considerar la primogenitura como asunto de gran importancia, porque no solo abarcaba la herencia de las riquezas terrenales, sino también la preeminencia espiritual. El que la recibía debía ser el sacerdote de la familia; y de su linaje descendería el Redentor del mundo. En cambio, también pesaban responsabilidades sobre el poseedor de la primogenitura. El que heredaba sus bendiciones debía dedicar su vida al servicio de Dios. Como Abraham, debía obedecer los requerimientos divinos. En el casamiento, en las relaciones de familia y en la vida pública, debía consultar la voluntad de Dios” (PP 175, 176). Recordando estas vislumbres que registrara Elena de White, lee los versículos para hoy. ¿De qué modo sus palabras nos ayudan a comprender por qué motivos Esaú actuó como lo hizo? ¿Qué lecciones hay aquí para nosotros? Ver también Heb. 12:14-17 _______________________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________________ .Génesis 25:27 contrasta a los dos muchachos. Es interesante que la palabra hebrea que describe a Jacob es tam, que significa “completo” o “perfecto” o “moralmente inocente”. Es la misma palabra que en Job 1:8 se traduce como “perfecto”, al describir el carácter de Job. A pesar de esta descripción, él todavía estuvo dispuesto a aprovecharse de la debilidad de su hermano con el fin de conseguir para sí la primogenitura. Tal vez, la promesa hecha a su madre con respecto a él y a su hermano (vers. 23) le hizo pensar que él tendría que obtener la primogenitura con el fin de que la promesa pudiera cumplirse. Cualesquiera que hayan sido sus motivos, obviamente estimaba la primogenitura como algo digno de poseer. Al mismo tiempo, Esaú demostró que era indigno del privilegio de la primogenitura no solo al negociarla de un modo tan superficial, sino también al reforzar su elección por medio de un juramento (vers. 33) y por su partida despreocupada (vers. 34; ver también Gén. 26:34, 35). Por valioso que fuera el objeto de su deseo, Jacob trató de obtenerlo por medios poco honorables. ¿De qué modo podemos protegernos del mismo razonamiento defectuoso, que nos induciría a pensar que el fin justifica los medios?
Como en ocasión de las primeras peregrinaciones de Abraham, hubo una hambruna en la tierra, lo que hizo que Isaac se mudara a una nueva ubicación. Tal vez por causa de la posibilidad de desanimarse, el Señor renovó en esta ocasión las mismas promesas del pacto que había hecho a Abraham (Gén. 26:1-5). Lee los versículos 7 al 11 de Génesis 26. ¿Dónde hemos visto esto antes? ¿Qué lección podemos obtener de este informe? _______________________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________________ Algún tiempo más tarde, la riqueza de Isaac había aumentado hasta el punto que provocó la envidia de los filisteos. Con el fin de mantener la paz, Isaac se mudó al valle de Gerar y más tarde se mudó otra vez a Beerseba (vers. 12-23). Esto ilustra las dificultades y tensiones a las que se exponen los creyentes en este mundo oscurecido por el pecado. ¿Qué práctica patriarcal siguió Isaac después de que la revelación divina le fuera otorgada por segunda vez? ¿Cuál es la importancia de esta práctica? ¿Qué debía simbolizar? Vers. 24, 25 (ver también Efe. 5:2; Apoc. 13:8). _______________________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________________ Casi un siglo después del tratado que había concertado Abraham con Abimelec, el gobernante de Gerar, un Abimelec posterior, acompañado por un amigo y el principal capitán de su ejército, invitaron a Isaac a realizar otro tratado de paz con juramentos. Nota lo que Abimelec le dijo dos veces a Isaac (vers. 28, 29). ¿De qué modo estas palabras reflejan, de muchas maneras, lo que significa ser un testigo para Dios? ¿Qué aspectos de tu vida podrían ver los demás y decir: “Tú eres bendito por Dios”? ¿De qué modos eres tú bendito por Jehová? Escribe una oración en agradecimiento a Dios por todo lo que él ha hecho por ti.
En Génesis 27:1 al 7, Isaac permitió que sus papilas gustativas influyeran sobre su corazón y su conciencia. Decidió otorgar la bendición de la primogenitura sobre su hijo mayor, a pesar de las palabras de Dios en ocasión de su nacimiento (Gén. 25:23), del deliberado desprecio de Esaú por la primogenitura (vers. 29-34) y su mala elección de tomar algunas mujeres heteas como esposas (Gén. 26:34, 35). “Rebeca adivinó su propósito. Estaba convencida de que era contrario a lo que Dios le había revelado como su voluntad. Isaac estaba en peligro de desagradar al Señor y de excluir a su hijo menor de la posición a la cual Dios lo había llamado. En vano había tratado de razonar con Isaac, por lo que decidió recurrir a un ardid” (PP 178). Lee el resto de la historia con respecto a este engaño (Gén. 27:8-29). Nota cuidadosamente el versículo 20, particularmente la respuesta que dio Jacob a la pregunta de su padre. ¿Por qué muestra esto, aún más, cuán equivocada era esta acción? _______________________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________________ Mientras Isaac olió las ropas que vestía Jacob, su mente fue llevada del presente al futuro. El olor de los campos le sugería una abundancia de cosechas, y una cantidad grande de granos y de vino (vers. 27-29, 37). A Jacob se le prometió el dominio definitivo de las naciones; un plan que fuera repetido y ampliado por profetas y poetas posteriores en Israel. Bajo la inspiración del ojo profético, visualizó el éxito y la supremacía finales del pueblo de Dios. Lee cuidadosamente la bendición que otorgó Isaac a Jacob (vers. 28, 29). ¿Qué elementos se encuentran en la bendición? ¿Qué había en ella que Jacob anhelaba tanto? _______________________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________________ Hay mucho en ella; tanto que podría usarse para el bien o para el mal. Aun cuando Dios otorga los dones y las bendiciones, eso no significa automáticamente que la gente las usará siempre para su gloria. ¿Qué clase de dones y bendiciones has recibido tú de parte de Dios? ¿Cómo los estás usando? ¿Qué cambios podrías necesitar hacer en el uso de lo que Dios te ha dado?
Dos veces hemos visto que Jacob se aprovechó de la debilidad de otros para obtener lo que deseaba. ¡Qué triste ejemplo! A pesar de todo, que él fuera uno de los patriarcas fundadores dice mucho acerca de la gracia de Dios, especialmente para aquellos que realmente se arrepienten de sus pecados. Sin embargo, como lo muestra la Biblia muchas veces, el perdón del pecado no equivale, automáticamente, a la anulación de las consecuencias del pecado. Este engaño era tan simple, que era obvio que sería descubierto, y que Esaú e Isaac eventualmente sabrían lo que había ocurrido. Sin embargo, aparentemente, tanto la madre como el hijo estaban decididos a salirse con la suya, sin importar cuál fuera el costo. ¡Qué lección importante para todos nosotros: piensa cuidadosamente qué estás por hacer! Tal vez lo más triste acerca de estos eventos (incluyendo el capítulo 25) es que no hay inocentes. Las cuatro personas aquí: Isaac, Rebeca, Jacob y Esaú, fueron culpables de maldad. Junto a cada nombre, escribe lo malo que hicieron. ¿Cuál era el centro de todas esas acciones?
Finalmente, lo que vemos aquí es el accionar del puro egoísmo, gente que procura obtener lo que desea para sí sin tomar en cuenta si sus acciones son buenas o malas. Lo que todavía es peor es que, en algunos casos, ellos estaban actuando de acuerdo con lo que ellos creían que eran los deseos de Dios. No obstante, observa los resultados. Aunque en el versículo 45 la madre le dice a Jacob que huya, y que ella lo llamaría más tarde, nada en la Biblia indica que Rebeca volvió a ver a su hijo. Repasa la lista de pecados que elaboraste más arriba. ¿Qué impulsó a cada uno de ellos: el orgullo, la codicia, la pasión, o qué otra cosa? ¿Cuál de ellos es el que Satanás usa con más éxito en tu propia experiencia? ¿Por qué la muerte al yo al pie de la Cruz es tu única esperanza de victoria en estas áreas? ¿De qué manera puedes obtener mejor el poder que se nos ha prometido en la Palabra de Dios? (1 Cor. 10:13).
Nota la instrucción y la bendición paternas con las que Isaac envió a Jacob a Mesopotamia (Gén. 28:1-5). ¿Por qué este tema del matrimonio es tan importante? Después de toda esta duplicidad y engaño, Jacob huye de su familia. No obstante, es obvio que Dios no ha terminado con él todavía. En un sueño, Dios se le aparece a este joven y le da algunas promesas y seguridades maravillosas. Lee Génesis 28:10 al 15. ¿Por qué crees que Dios prometió tanto a alguien como Jacob? ¿Qué nos dice esto acerca de la gracia de Dios? _______________________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________________ Elena de White escribe que, antes de dormirse aquella noche, Jacob, “llorando y con profunda humildad”, confesó su pecado y pidió a Dios alguna evidencia de que no “estaba completamente abandonado” (PP 182). Ella menciona que el sueño fue la respuesta a su arrepentimiento. El sueño de la escalera que unía el cielo y la tierra, de los ángeles que subían y bajaban, era una revelación parcial del plan de salvación. No importa cuánto el pecado haya separado a la humanidad del cielo, Jesús tiende un puente sobre ese abismo; él mismo es la escalera entre el cielo y la tierra; su perfecta justicia es suficiente para reconciliar a un mundo pecaminoso con un Dios santo (2 Cor. 5:18, 19), y para justificar ante Dios a todos los que aceptaran por fe lo que Cristo obró por ellos (Rom. 3:28-30; 4:5; Gál. 3:24). De esta manera, muchos años antes de la Cruz, se nos muestra la estrecha conexión entre el cielo y la tierra; se nos muestra que no hemos sido abandonados, que no estamos solos, y que Dios está íntimamente involucrado en lo que ocurre en nuestro mundo. Lee Génesis 28:10 al 15. ¿Por qué crees que Dios prometió tanto a alguien como Jacob? ¿Qué nos dice esto acerca de la gracia de Dios? _______________________________________________________________________________________ _______________________________________________________________________________________ Elena de White escribe que, antes de dormirse aquella noche, Jacob, “llorando y con profunda humildad”, confesó su pecado y pidió a Dios alguna evidencia de que no “estaba completamente abandonado” (PP 182). Ella menciona que el sueño fue la respuesta a su arrepentimiento. El sueño de la escalera que unía el cielo y la tierra, de los ángeles que subían y bajaban, era una revelación parcial del plan de salvación. No importa cuánto el pecado haya separado a la humanidad del cielo, Jesús tiende un puente sobre ese abismo; él mismo es la escalera entre el cielo y la tierra; su perfecta justicia es suficiente para reconciliar a un mundo pecaminoso con un Dios santo (2 Cor. 5:18, 19), y para justificar ante Dios a todos los que aceptaran por fe lo que Cristo obró por ellos (Rom. 3:28-30; 4:5; Gál. 3:24). De esta manera, muchos años antes de la Cruz, se nos muestra la estrecha conexión entre el cielo y la tierra; se nos muestra que no hemos sido abandonados, que no estamos solos, y que Dios está íntimamente involucrado en lo que ocurre en nuestro mundo. Sin la Revelación, podríamos tener razón para estar desesperados: seres mortales que viven en un diminuto planeta en el frío y vasto universo que, en sí mismo, parece no tener cuidado ninguno de nosotros. Sin embargo, la Revelación nos enseña algo diferente; la Revelación nos brinda una nueva manera de interpretar los eventos de nuestro mundo. ¿De qué modo, en tu propio caminar con Dios, has experimentado la cercanía entre el cielo y la tierra? ¿De qué manera te ha mostrado Dios, personalmente, que él está cerca? Prepárate para compartir tus respuestas con la clase el sábado.
Para Estudiar y Meditar: Lee en Patriarcas y profetas, las páginas 175 a 187; y en el Comentario bíblico adventista, t. 1, los comentarios sobre Génesis 25:19 a 29:30. “Jacob y Rebeca triunfaron en su propósito, pero por su engaño no se granjearon más que tristeza y aflicción. Dios había declarado que Jacob debía recibir la primogenitura, y si hubieran esperado con confianza hasta que Dios obrara en su favor, la promesa se habría cumplido a su debido tiempo. Pero, como muchos que hoy profesan ser hijos de Dios, no quisieron dejar el asunto en las manos del Señor” (PP 179). “En esta visión, el plan de la redención le fue revelado a Jacob, no del todo, sino hasta donde le era esencial en aquel momento. La escalera mística que se le mostró en su sueño fue la misma a la cual se refirió Cristo en su conversación con Natanael. Dijo el Señor: ‘De aquí en adelante veréis el cielo abierto, y los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del hombre’ (Juan 1:51). “Hasta el tiempo de la rebelión del hombre contra el gobierno divino, había existido libre comunión entre Dios y el hombre. Pero el pecado de Adán y Eva separó la tierra del cielo, de manera que el hombre no podía ya comunicarse con su Hacedor. Sin embargo, no se dejó al mundo en solitaria desesperación. La escalera representa a Jesús, el medio señalado para comunicarnos con el cielo. Si no hubiera salvado por sus méritos el abismo producido por el pecado, los ángeles ministradores no habrían podido tratar con el hombre caído. Cristo une al hombre débil y desamparado con la Fuente del poder infinito” (PP 183, 184). Preguntas Para Dialogar: 1. Como clase, analicen las respuestas que dieron a las preguntas que aparecen al final de la sección del jueves. 2. ¿Qué nos hace pensar que con el propósito de hacer la voluntad de Dios, podemos usar medios que van en contra de lo que Dios enseña? ¿Por qué es tan fácil caer en esta trampa? ¿Qué otros ejemplos tenemos, ya sea de la Biblia o de otras fuentes, de que esto ocurre? ¿Cómo podríamos nosotros, ya sea individualmente o como iglesia, ser tentados a hacer lo mismo?
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