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El Juicio previo al Advenimiento
Lección 12
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TODAS LAS VISIONES DE DANIEL CULMINAN CON LA VICTORIA de Dios, por medio de Cristo, sobre las fuerzas del mal. Daniel 2 muestra el fin victorioso que ocurre cuando el reino de Dios se establece finalmente y para siempre. Daniel 7 revela que este reino será precedido por una obra de juicio en la que el Hijo del Hombre se acerca al Padre (vers. 13). Daniel 8 enfatiza la obra sacerdotal del Hijo del Hombre en el Santuario Celestial; en Daniel 9 se pone el énfasis en su muerte como sacrificio. En todos estos roles, Jesús, el Hijo del Hombre, permanece como el centro de nuestra salvación. La Biblia enfatiza dos aspectos principales del ministerio de Cristo en nuestro favor: su obra como un sacrificio sustitutivo por nuestros pecados, y su obra a la diestra de Dios en el Santuario Celestial como nuestro Sumo Sacerdote. En ambos casos, los escritores bíblicos usaron el simbolismo del santuario terrenal para explorar la naturaleza de su obra sacerdotal, porque en el santuario terrenal todo el plan de salvación estaba expresado en símbolos y tipos. Este tema, el del ministerio celestial de Cristo, merece la atención de todo cristiano, porque trata el tema vital de lo que Cristo ha hecho y está haciendo en nuestro favor, tanto como nuestro Sacrificio como nuestro Sumo Sacerdote.
¿Qué modelo se le mostró a Moisés cuando Dios le dijo que construyera un santuario terrenal? En otras palabras, ¿cuál fue el modelo de Moisés para construir el santuario terrenal? Ver Éxo. 25:8, 9; Sal. 11:4; Heb. 8:2; Apoc. 15:5. Hasta cierto punto, el santuario terrenal tenía para los israelitas la misma función que tiene el Celestial para el resto del universo.
¿Cuándo inauguró Cristo su ministerio en el Santuario Celestial? Dan. 9:24; Heb. 10:19, 20; 9:11, 12. Hebreos indica que, después de su ascensión, Jesús "abrió/ha inaugurado (BJ)" un camino para que tengamos acceso a Dios (Heb. 10:20). Este pasaje enseña que, después de su ascensión, Cristo inició su obra sacerdotal en el Santuario Celestial. Daniel 9:24 ubica este inicio, o ungimiento (Éxo. 40:9-11), dentro del marco de las setenta semanas. ¿Por qué debería animarnos saber que Jesús está ministrando en nuestro favor en el cielo? ¿Cómo entiendes ese ministerio, y qué significa para ti individualmente? ¿Cuál era la tarea más importante del sacerdote en el santuario israelita? Heb. 5:1. Los sacerdotes representaban al pueblo ante Dios, y ellos representaban a Dios ante el pueblo. Cada día realizaban el servicio diario, que consistía básicamente en el ofrecimiento de sacrificios en favor de los israelitas. "El pecador arrepentido traía su ofrenda a la puerta del tabernáculo y, colocando la mano sobre la cabeza de la víctima, confesaba sus pecados; así, en un sentido figurado, los trasladaba de su propia persona a la víctima inocente... y el sacerdote llevaba la sangre al lugar santo y la rociaba ante el velo, detrás del cual estaba el arca que contenía la ley que el pecador había violado. Con esta ceremonia, y en un sentido simbólico, el pecado era trasladado al santuario por medio de la sangre" (PP 367, 368). Por medio del proceso de la expiación, Dios perdonaba a los pecadores arrepentidos al asumir sobre sí la responsabilidad por los pecados de ellos. Quién es nuestro Sumo Sacerdote, y qué ofrece él? Heb. 7:27; 8:1, 2. Cristo es el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo (Juan 1:29). Él vino para dar su vida y su sangre como rescate por la vida de muchos (Mar. 10:45). El que no tenía pecado fue hecho pecado por nosotros (2 Cor. 5:21) y "nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición" (Gál. 3:13). Desde su ascensión, ¿qué ha estado haciendo Cristo en el Santuario? Heb. 7:25; Rom. 8:34. Con el sacrificio expiatorio de Cristo, Dios asumió la responsabilidad por nuestros pecados, y en el Santuario Celestial Cristo aplica los beneficios de su sacrificio a los que por fe vienen a él buscando perdón. En el Santuario Celestial Cristo realiza, en la realidad, lo que el servicio diario enseñaba por medio de los símbolos, es decir, que siendo nuestro Sumo Sacerdote, Jesús continuamente nos transmite el perdón (Efe. 4:32), nos limpia del pecado (1 Juan 1:9) y nos otorga acceso a Dios (Efe. 2:18). Claudio ama al Señor y quiere hacer lo que es recto, pero una y otra vez cae en el pecado, que él odia con pasión. ¿Qué está haciendo Cristo en el cielo que podría darle esperanza a Claudio de que Dios no lo rechazará, aun cuando fracase algunas veces?
Durante los servicios diarios, el pecado era transferido simbólicamente al santuario mediante el sistema de los sacrificios. Una vez por año, el santuario mismo era limpiado del pecado y la impureza acumulados durante el año. Sin embargo, de acuerdo con Levítico, no sólo el santuario era limpiado sino también el pueblo. Al concluir este servicio, tanto el pueblo como el santuario quedaban purificados del pecado. De acuerdo con las Escrituras, la purificación del santuario terrenal era sólo un símbolo de una realidad mayor, una purificación mayor. ¿Cuál es esta realidad mayor? Ver Heb. 9:23. Los estudiantes de la Biblia se han sorprendido con la declaración de que las cosas celestiales necesitan ser limpiadas (Heb. 9:23). ¿Cómo es que algo que está en los cielos, tan distante, necesita ser purificado? ¿Qué podría contaminarlo? La respuesta se capta mejor una vez que se reconoce que todo el servicio terrenal era una sombra, una imagen del servicio celestial (Heb. 8:1-5). Como el santuario terrenal era contaminado por el pecado, lo mismo ocurre en el cielo. Por esta razón la Biblia, en Hebreos 9:23, habla de la necesidad de limpiar aun el Santuario Celestial. ¿De qué otra cosa debería ser purificado si no fuera el pecado, aun cuando los pecadores no entran directamente en él así como los pecadores (con la excepción del sacerdote) no entraban en el santuario terrenal? Hebreos 9:23 se está refiriendo, en realidad, al Día de la Expiación. Sin embargo, el versículo no afirma que esta purificación ocurrió inmediatamente después de la ascensión de Cristo; en cambio, lo que quiere decir es que en algún momento de la historia de la salvación, las cosas celestiales necesitan ser purificadas. De acuerdo con el Apocalipsis, Cristo realizó en el Lugar Santo del Santuario Celestial una obra de mediación (Apoc. 8:3, 4). El Apocalipsis enseña que él también está realizando una tarea específica en el Lugar Santísimo. El comienzo de esta obra se presenta en Apocalipsis 11:19, donde se ve el Lugar Santísimo, y ella se cierra en Apocalipsis 15:8, donde ya no hay más acceso a él. ¿Qué significa cuando decimos que estamos viviendo ahora en el gran Día de la Expiación? ¿Debemos tener miedo, o debemos regocijarnos? Indicio: ¿Qué es la expiación, y cómo se realiza?
¿Qué conexión existe entre estos dos versículos? De acuerdo con Daniel, al final de los 2.300 años (1844), debía comenzar la purificación del Santuario. El término usado aquí para "purificar", nitsdaq, generalmente se traduce como "ser restaurado, ser limpiado, ser vindicado", y proviene de una raíz que se refiere a la restauración de los derechos de una persona que ha sido acusada falsamente (vindicada). En este contexto específico, Salmo 7:8 y Salmo 9:4 usan la misma palabra, traducida en estos textos como "justicia" y "derecho". El término también es un sinónimo de salvación (Isa. 1:27). En el contexto del Santuario, el verbo transmite la idea de purificar, y es un sinónimo de "limpieza" (por ejemplo, ver Job 4:17). La restauración o vindicación de los pecadores ocurre mediante la purificación (Isa. 53:11). El verbo, entonces, combina ideas legales, salvación y limpieza, lo cual, sin duda, es la razón por la que se lo usa en Daniel 8:14. El Señor quería dar la idea de lo amplio y abarcante que es el panorama de lo que está ocurriendo en este capítulo.
Estudia los paralelos que hay entre Daniel 7 y Daniel 8 en el diagrama anterior. Nota el paralelismo entre la escena del juicio en Daniel 7 y la purificación del Santuario en Daniel 8. Ambos constituyen el mismo acontecimiento. Lee cuidadosamente lo que ocurre en el juicio (específicamente Daniel 7:22). Por lo que dicen estos textos, ¿por qué el juicio y la purificación del Santuario son buenas nuevas para el pueblo de Dios? ¿Cuál era el propósito del macho cabrío para Jehová y el macho cabrío para Azazel (el chivo emisario) en el servicio del Día de la Expiación? Lev. 16:7-10, 15-22. Azazel era un ser personal, como lo indica el paralelismo entre Jehová y Azazel (Lev. 16:8). El nombre, muy probablemente, significa "un dios fuerte", y se refiere aquí a un ser demoníaco. El pecado era eliminado del santuario mediante la sangre del macho cabrío que pertenecía a Jehová. Una vez que se había terminado la expiación, el macho cabrío vivo que correspondía a Azazel llevaba el pecado al desierto, donde vivía simbólicamente. Mediante este rito de eliminación, el pecado y la impureza regresaban a su originador e instigador, Azazel, haciéndolo responsable por ellos. Aunque Jehová asumía la responsabilidad por los pecados de su pueblo mediante el sistema de los sacrificios, él no era el originador del pecado y, en última instancia, el pecado debía ser eliminado de su presencia. ¿Cuál es la relación entre el envío del macho cabrío por Azazel al desierto y la experiencia de Satanás durante el milenio? Además, ¿cuál es la relación entre la purificación completa del Día de la Expiación y la Tierra nueva? Apoc. 20:1-3, 9, 10, 12-15; 21:1-5. El Día de la Expiación enfatiza varios aspectos de la obra de salvación de Dios mediante Cristo:
En conclusión:
Lee la siguiente declaración y analiza las preguntas que siguen: "El asunto del santuario fue la clave que aclaró el misterio del desengaño de 1844. Reveló todo un sistema de verdades, que formaban un conjunto armonioso y demostraban que la mano de Dios había dirigido el gran movimiento adventista" (CS 476).
Dr Angel Manuel Rodriguez Director del Bible Research Institute de la Conferencia General
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