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MARCOS 4
Diferente a los gobiernos
terrenales.-
El gobierno del reino de Cristo no se
parece a ningún gobierno terrenal. Es un modelo de los caracteres de
quienes componen el reino. "¿A qué es semejante el reino de Dios, y con
qué lo compararé?", preguntó Cristo. No podía encontrar nada en la
tierra que le sirviera como una comparación perfecta. En su tribunal
preside un amor santo, y cuyos oficios y obligaciones reciben la gracia
por el ejercicio de la caridad. Dios ordena a sus siervos que
practiquen la piedad y la benevolencia -los mismos atributos de Dios- en
el desempeño de sus funciones, y que encuentren su alegría y
satisfacción en reflejar el amor y la tierna compasión de la naturaleza
divina con todos los que se relacionan (RH 19-3-1908).
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