Curaciones, y corazones duros

Lección 3

Para el 16 de Abril del 2005

 

Lección 3 PDF
Domingo 10
Lunes 11
Martes 12
Miércoles 13
Jueves 14
Viernes 15
Lección Juvenil
Auxiliar Maestro
Notas de Elena White
Auxiliar White
CBA White
William G Johnsson
CBA Marcos 3
Dr Lester Bannett
UNASP
CPB
Prof Sikberto Marks
Unión Italiana
Walla Walla College
Dr Carlos E Espinosa
Dr Bruce Cameron
Creative Ministries
Dr. Ausberto Castro
Powerpoint MPM
Flash MPM
Dr Mario Pereyra

MARCOS 3

  • Marcos 3:1-3.

Ver EGW com.  Luc. 1: 76-77.

  • Marcos 3:22.

Ver EGW com.  Mat. 12: 24-32.

  • Marcos 3:24 -32 (cap. 9:34; Mar. 3:22; Luc. 11:15).

Ojos cerrados ante la evidencia.-

Ellos [los fariseos] atribuían a influencias satánicas el santo poder de Dios,  manifestado en las obras de Cristo.  De ese modo, pecaron contra el Espíritu Santo.  Obstinados, sombríos y duros de corazón, decidieron cerrar los ojos a toda evidencia,  y así cometieron el pecado imperdonable (RH 18-1-1898).

  • Marcos 3: 29-30(Luc. 11:21-23).

 Más fuerte que el hombre fuerte.-

"El que no es conmigo contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama".  El que está con Cristo y mantiene la unidad de Cristo, lo entroniza en el corazón y obedece sus órdenes, está a salvo de las trampas del maligno.  El que se une con Cristo, recogerá para sí mismo las gracias de Cristo, y dará fortaleza, eficiencia y poder al Señor ganando almas para Cristo.  Cuando Cristo se posesiona de la ciudadela del alma, 212 el instrumento humano se convierte en uno con él.  Cooperando con el Salvador, llega a ser el instrumento mediante el cual obra Dios.  Entonces cuando venga Satanás y se esfuerce por tomar posesión del alma, encontrará que Cristo la ha hecho más fuerte que el hombre fuerte armado (MS 78, 1890).

  • Marcos 3: 28-29.

Ver EGW com.  Mat. 12: 31-32.

  • Marcos 3:31-32 (Mar. 3: 28-29; Luc. 12: 10; ver EGW com.  Exo. 4: 21).

 Firme y determinada resistencia contra la verdad.-

Cristo no luchaba contra hombres limitados, sino contra principados y potestades, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.  El dice a sus oyentes que toda clase de pecados y blasfemias pueden ser perdonados si se deben a ignorancia.  En su gran ceguera podrían proferir insultos y burlas contra el Hijo del hombre, y sin embargo, quedar dentro de los alcances de la misericordia.  Pero cuando el poder y el Espíritu de Dios descansaron sobre los mensajeros de Cristo, estaban en terreno santo.  Ignorar al Espíritu de Dios, acusarlo de que era el espíritu del diablo, los colocaba en una posición en donde Dios no tenía poder para llegar a su alma.  Ningún poder en cualquiera de las provisiones de Dios para corregir a los que yerran [en tales circunstancias], puede alcanzarlos...

Hablar contra Cristo, atribuyendo su obra a influencias satánicas, y las manifestaciones del Espíritu, a fanatismo, no es en sí mismo un pecado para condenación; pero el espíritu que induce a los hombres a que hagan esas afirmaciones los coloca en una condición de obstinada resistencia, donde no pueden ver la luz espiritual. . .

Piensan que están siguiendo un sano juicio, pero están siguiendo a otro guía.  Se han colocado bajo el dominio de un poder del que están completamente ignorantes debido a su ceguera.  Han rechazado al único Espíritu que podría guiarlos, iluminarlos, salvarlos.  Están siguiendo la senda de la culpabilidad para la cual no puede haber perdón ni en esta vida ni en la venidera.  No es que cualquier grado de culpabilidad agote la misericordia de Dios, sino porque el orgullo y la continua obstinación los induce a despreciar al Espíritu de Dios, a ocupar un lugar donde ninguna manifestación del Espíritu puede convencerlos de su error.  Sus mentes endurecidas no están dispuestas a ceder.

En nuestros días los hombres se han colocado donde son completamente incapacitados para llenar las condiciones del arrepentimiento y la confesión; por lo tanto, no pueden hallar misericordia y perdón.  El pecado de la blasfemia contra el Espíritu Santo no radica en cualquier palabra o hecho súbito, sino en la firme y determinada resistencia contra la verdad y la evidencia (MS 30, 1890).

El pecado contra el Espíritu Santo.-

No se debe considerar el pecado contra el Espíritu Santo como algo misterioso o indefinible; consiste en la negación persistente a aceptar la invitación al arrepentimiento (RH 29-6-1897).

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

[Acerca de Nosotros]  [Centro Internacional de la Escuela Sabática]  [Ministerios de Iglesia][Ministerio de la Salud] [Ministerio de la Palabra]  [Ministerio Profético] [ Ministerios Apologético] [Ministerios de Música]  [Ministerios Audio-Visual [Centro White MPM]  [Centro de investigación]  [Centro de Noticias MPM] [Historia IASD]  [Iglesias ASD en la Red]  [Escríbenos]  [Conozca a Marissa]  [Conozca al Dr. Martínez]  [Foto-Album  Familia Martínez [Home]

 

Usted es el Visitante FastCounter by LinkExchange