
Carta de Esteban-Parte 2

Misionero para el 7 de Mayo del 2005
Los eslabones de la gracia
Adoración. Adoramos a Jesús agradecidos por las incontables formas en que nos ayuda
La semana pasada, leímos una carta de un niño llamado Esteban. Es como todos los demás niños, con una excepción: No puede oír como ustedes y yo. Esteban es sordomudo.
¿Cuáles son algunos problemas que Esteban tiene que enfrentar porque no puede oír? [Deje que los niños nombren dificultades que enfrentan los niños sordomudos.] Si llamáramos o habláramos a Esteban y no nos ve, no contestaría porque no nos puede oír.
¿Cómo se comunica Esteban con su familia? [Deje que los niños contesten.] Sí, él usa un idioma especial que se llama el lenguaje por señas.
¿Se recuerdan las señas que aprendimos la semana pasada? ¿Quién nos puede demostrar cómo decir "Te quiero" con señas? [Invite a uno o dos niños para que lo demuestren. Mire las instrucciones en la lección de la semana pasada]. Muy bien. Ahora, ¿quién nos puede demostrar cómo decir "Jesús te ama", con señas?
¿Se recuerdan lo que nos contó Esteban de cómo se siente él cuando ía gente no se esfuerza por hablarle? [Deje que los niños contesten.] Sí, se siente solo. Leamos el resto de la carta de Esteban y veamos qué más podemos aprender de lo que significa ser sordomudo. En la escuela
Voy a una escuela pública que tiene clases especiales para los sordomudos. Nos enseñan cosas prácticas que nos ayudan a vivir en un mundo que puede oír.
Como la mayoría de las personas pueden hablar y oír, aprendemos a leer los labios. Pruébenlo con la palabra "barco", pero sin sonido. Mira a los otros niños. Fíjate en la forma de la boca cuando se hace el sonido de la B, la A y la O final. Ahora di las palabras "mamá" y "mí".
¿Puedes ver la diferencia entre "mamá" y "mí"? Algunas palabras son fáciles de entender.
Ahora, prueben a distinguir entre las palabras "queso" y "eso".
¿Pueden ver la diferencia entre las dos? Es más difícil, ¿no es cierto? Como algunos sonidos son muy parecidos, es difícil distinguirlos mirando los labios, por eso cuesta saber cuál es el sonido correcto.
Los sordomudos tienen que aprender a usar varias claves diferentes. Usamos el lenguaje de señas, pero también leemos labios. A veces, al hacer las señas, pronunciamos las palabras al mismo tiempo. Al usar diferentes métodos al mismo tiempo, podemos entender mejor y nos entienden mejor a nosotros.
Bienvenidos a mi iglesia
La iglesia donde soy miembro es diferente de muchas otras. Tenemos varios miembros sordomudos y alguien presenta el sermón y los cantos por señas para que podamos entender. ¿Sabías que las personas sordas oran con los ojos abiertos? Como no podemos oír con nuestros oídos, usamos nuestros ojos para "escuchar".
Yo les hablo a mis amigos sordos de Jesús y su amor. Estoy feliz porque mi iglesia tiene un ministerio especial para los sordomudos. Me siento bien cuando invito a mis amigos a la iglesia. ¡Ahora, mi mejor amigo quiere ser bautizado!
Club de conquistadores
¿Les gusta ser Conquistadores? ¡A mí sí! Me gusta aprender nuevas artes y ganar especialidades. Este año fabricamos barriletes (papalotes) y los hicimos volar. Pero hay un aspecto de ser Conquistador que no me gusta, y eso es marchar. Como no puedo oír las órdenes del guía, no me doy cuenta cuando nos manda cambiar la marcha hasta que los otros niños lo hacen. ¡Esto es muy difícil!
Mi papá y yo estamos enseñando el leguaje de señas a los Conquistadores para que nos podamos comunicar mejor. Estoy contento que quiebren aprender.
Un mundo perfecto
Cuando Jesús vivía en el mundo, sanaba a la gente con sus palabras o un simple toque. Cuando Jesús venga otra vez, tocará mis oídos, y podré oír a los pájaros cantar y a los perros ladrar. Escucharé la voz de los bebés y el canto de los ángeles. Espero que Jesús venga pronto ¿están de acuerdo?
Es posible que ustedes tengan algún problema de salud. ¿Le echan la culpa a Dios porque no pueden oír o caminar? No lo hagan. Jesús es bueno, amoroso y justo; pero el diablo es malo, egoísta e injusto. El diablo le trae problemas a la gente. Pero cuando Jesús venga otra vez, nadie estará enfermo, nadie será sordo o ciego. El mundo será perfecto, y nosotros que vivimos aquí seremos perfectos también.
¿Quieren estar en el mundo perfecto de Dios? Pídanles a sus padres, su pastor o su maestra de escuela sabática que les digan lo que tienen que hacer para entrar al cielo. Espero verlos allí cuando venga Jesús!
Compilación: Dr. Pedro Martinez (drmartinez@pmministries.com o ministeriospm@hotmail.com)
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