
El cumpleaños de David-Parte 2
El proyecto de misión de David

Misionero para el 11 de Junio del 2005
Eslabones de la gracia
Comunidad. Proyecto de cumpleaños de un niño ayudó a los miembros de una iglesia en Alaska! a reparar su templo e invitar a otras personas a llegar a adorar.
La semana pasada escuchamos un relato que trataba de un niño llamado David, que quería ayudar a las personas de Alaska a aprender acerca de Jesús. ¿Quién puede identificar a Alaska en un mapa de Norteamérica? [Deje que un niño lo busque.] ¿Qué aprendió David acerca de Alaska? [Deje que los niños contesten.] ¿Cómo es el clima allí? ¿Cuan grande es Alaska? ¿Vive mucha gente allí? [Deje que los niños contesten].
David quería ayudar a los habitantes de Alaska a aprender acerca de Jesús. ¿Qué hizo David para cumplir su deseo? [Deje que los niños contesten.] Tuvo una fiesta estilo Alaska y mandó cartas a sus amigos y familiares pidiéndoles donaciones para Alaska. David tenía $240 para mandar a Alaska.
Pero David no sabía cómo hacer llegar el dinero a las personas que lo necesitaban. David y su mamá oraron a Dios para que les mostrara un plan que supliera una necesidad. Aquí comienza el relato de hoy.
Una visita de Alaska
—¿Sabes qué? —le dijo David a su mamá—. Una señora de Alaska esta visitando a nuestra vecina. La invité para que venga a hablar con nosotros. David estaba muy entusiasmado de conocer a una persona que vive en Alaska.
—¿Es cierto que usted vive en Alaska? —le preguntó David.
—Sí—respondió la señora—. Me llamo Beverly, y vivo en una pequeña aldea esquimal cerca de un lago, pero muy lejos de cualquier ciudad grande. ¿Has estado en Alaska? —le preguntó a David.
—No —respondió el niño—. Pero he leído libros y he aprendido mucho acerca de Alaska, y algún día me gustaría ir. El año pasado tuve una fiesta de cumpleaños al estilo de Alaska y les pedí a mis amigos que trajeran dinero para mandar a Alaska en vez de regalos de cumpleaños. Tengo $240 para ayudar a las personas de Alaska a aprender acerca de Jesús.
A Beverly le gustaba hablar de Alaska. Les contó de los días de verano cuando el sol nunca se pone y días de invierno medio oscuros. Describió las hermosas montañas, y el lago donde vive. Les contó de sus vecinos esquimales. De repente sus ojos brillaron y dijo:
—¡Creo que conozco un proyecto para ti! Cerca de mi casa hay una aldea llamada Togiak. La aldea tiene una pequeña iglesia Adventista del Séptimo Día, pero está muy vieja y gastada. Necesita ser pintada por dentro y por fuera, y necesita un techo nuevo. El calentador no funciona y en el invierno, la temperatura baja hasta 50 grados bajo cero.
Proyecto de Togiak
David trató de imaginarse el aspecto de la iglesia. Beverly le preguntó:
—¿Te gustaría usar tu dinero para ayudar a reparar la iglesia de Togiak?
—¡Sí! —exclamó David—. ¡Sería lindo! ¿Esta iglesia tiene pastor?
—Sí —contestó Beverly—. Pero vive en otra ciudad,
lejos de allí. Como no hay carretera de su casa a Togiak, llega en avioneta una
vez por mes a predicar y a visitar a los miembros. Hay muchas personas en Togiak
que no conocen a Jesús. Si la iglesia tuviera mejor aspecto, pienso que más
personas llegarían. ¿No te parece?
David dijo que sí.
—¿Le puedo dar los $240 ahora? —le preguntó el muchachito—. Entonces puedo ¡untar más dinero para mandarle. Quiero ayudar a reparar la iglesia en Togiak para que más gente pueda tener un lugar donde adorar a Jesús.
—¡Qué bien! —aprobó Beverly—. Le daré el dinero al pastor y me comunicaré contigo para decirte qué pasó.
Enseguida, David comenzó a escribir más cartas para levantar fondos para la iglesia de Togiak. Al llegar su cumpleaños, ¡tenía $400 más para mandar a Togiak!
Se repara la iglesia de Togiak
Cuando Beverly recibió los $400, le escribió a David diciéndole que su dinero era suficiente para reparar la iglesia. Ahora la iglesia tiene un techo de metal nuevo, y está pintada por dentro y por fuera. ¡También compramos un calentador nuevo para que la gente no tenga frío en el invierno! La carta de Beverly traía otras buenas noticias:
—El pastor está entrenando a unos miembros para que lo ayuden a compartir el amor de Dios en Togiak. Estas personas invitan a sus vecinos a mirar videos de unas reuniones evangélicas que tuvieron en otra ciudad. Ahora, más personas están llegando a la iglesia cada semana. Esperamos que varias personas de Togiak aprendan del amor de Jesús.
—¡Qué bueno! —dijo David—. Han arreglado la iglesia, y la gente está viniendo para aprender acerca de Jesús. ¡Estoy muy feliz porque pude hacer algo para ayudar a esas personas de Alaska!
La carta de Beverly decía una cosa más. Había
sobrado un poco del dinero que mandó David. La próxima semana veremos qué cosa
especial hizo David con ese dinero.
Compilación: Dr. Pedro Martinez (drmartinez@pmministries.com o ministeriospm@hotmail.com)
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