
| Confrontación en Galilea | ||
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Para el 30 de Abril de 2005 |
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Material Auxiliar |
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Texto Clave:
Marcos 6:2-6 |
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Objetivos para el Maestro 1. Explicar por qué muchas personas del tiempo de Jesús lo rechazaron. 2. Mostrar cómo nuestras expectativas respecto de Dios podrían dañar nuestra relación con él. 3. Enfatizar que, para mantener nuestra fe, debemos pelear constantemente contra las distracciones.
Bosquejo de la Lección I. No exactamente lo que estábamos esperando (Luc. 4:16-29). A. Muchos de los seguidores de Jesús querían que él satisficiera sus propias erradas expectativas acerca de su persona. B. Jesús no vaciló en desafiar esas expectativas, aun al costo de ser rechazado. C. La verdadera naturaleza del compromiso de muchos de sus seguidores llegó a ser clara cuando lo abandonaron. II. El Mesías que elegimos (Mar. 7:5). A. En su papel como Mesías, Jesús arrostró la carga de lo que la gente pensaba que él debía ser. B. A pesar de lo que sabemos que es la verdad, a menudo tratamos de manipular a Dios para lograr lo que nosotros deseamos. C. La indisposición de Jesús a satisfacer las falsas creencias de los demás desempeñó un papel trascendente en su asesinato. III. Conformarse a su voluntad (Mar. 7:6-8). A. Nuestras vidas están en constante lucha entre hacer la voluntad de Dios o la nuestra. B. Si no estamos alerta, nuestra religión se volverá un ejercicio de servicio a nosotros mismos. C. No somos justificados por las obras. Sin embargo, la vida de fe incluye obras, realizadas por nosotros mismos gracias al poder del Espíritu Santo.
Resumen Mal comprendida, la religión puede llegar a convertirse en una búsqueda egoísta para atender las necesidades y los deseos de nosotros mismos. Así ocurría con muchas personas que siguieron a Jesús; por eso, lo abandonaron cuando él no colmó sus expectativas. Jesús atiende nuestras necesidades; pero, para lograr lo que él ofrece, debemos servir a Dios y a los demás.
Comentario El estudio de esta semana retrata a Jesús como el modelo del ministerio cristiano. La obra del evangelio no es un viaje de gozo y éxito continuos. Pero la lección muestra que, no importa lo que ocurra en el sendero ministerial, ni el temor ni la presumida satisfacción son opciones viables. “¡Tened ánimo; yo soy!” (Mar. 6:50) es el consejo animador de Jesús. Él es el eterno YO que siempre está con sus seguidores. I. Tened ánimo cuando seáis rechazados. Si Jesús hubiera sido un político decidido a agradar a las multitudes, Nazaret le habría dado una bienvenida propia de un héroe. Pero Jesús fue a Nazaret con un mensaje que sacudiría el alma de sus oyentes. Su mensaje proclamaba libertad, demandaba arrepentimiento y se identificaba con la obra predicha del Mesías (ver Luc. 4:16-21). Siendo que estos mensajes resultaban una píldora amarga de tragar para ellos, los ciudadanos de Nazaret añadieron lo que sabían del nacimiento misterioso de Jesús, de su madre, familia, ocupaciones y antecedentes. La sumatoria total no correspondía al Mesías; después de todo, ¿no era Jesús uno de ellos? Peor aún, ¿no era él el hijo de María? Tales preguntas lo difamaban, y estaban destinados a menoscabar su autoridad y su ascendencia sobre el público. Así que, ¿por qué creía este Hombre que podía aplicarse profecías mesiánicas a sí mismo? (Isa. 49:8, 9; 61:1, 2; ver también Luc. 4:18, 19). Por cuanto su concepto de la verdad estaba configurado por los hechos que conocía, la gente de Nazaret dejó de reconocer que la verdad salvadora es más que hechos; es la autorrevelación de Dios en la Persona de Jesús. Pero Nazaret no tenía tiempo para estas reflexiones; en cambio, eligió rechazarlo. Cuando el rechazo te amenaza, ten ánimo; Jesús también lo experimentó. II. Ten ánimo en las persecuciones. Ser un testigo fiel de la verdad tiene su precio. Puede aun costarnos la vida. Herodes podía cortar la cabeza de Juan, pero no su alma. El Reparador divino, en la evaluación final, resucitará a Juan, con cabeza y todo. Sin embargo, él también le hará algunas preguntas escabrosas a Herodes con respecto a su responsabilidad. ¿Qué dirá el cruel, falso y falto de carácter Herodes? Los personajes de la historia son complejos. Juan el Bautista, un profeta intrépido como Natán, llamó al pecado por su verdadero nombre y prefirió la muerte antes que la falsedad. Herodes Antipas, que igualaba la lujuria con el amor, añadió pecado sobre pecado, y perdió todo sentido de la verdad y de la moralidad. Herodías sacrificó tanto la moralidad como la fidelidad materna: una en el altar de la lujuria, y la otra en el altar de la venganza, aun al costo de exponer a su propia hija a la prostitución. Salomé, no dispuesta a definir su posición, participó en el malvado plan. En un mundo lleno de componendas y medias verdades, “la mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren, hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al poco; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos” (Ed 57). III. Ten ánimo en el discipulado. El discipulado cristiano involucra más que un llamado a la testificación. Requiere una permanente relación con Jesús, la participación en su ministerio amante, una confianza absoluta en su poder y una disposición a elegirlo a él sobre todas las demás posibilidades. El llamado. Dios es el que llama. Nosotros meramente respondemos. El llamado llega de cualquier manera que Dios elija: a Moisés junto a la zarza ardiente; a Pedro junto al mar, pescando; a Pablo en el camino a Damasco:. La obediencia al llamado involucra poner a Cristo y su Reino por encima de todo lo que distraiga nuestra atención (Mar. 6:8, 9), y reconocer que el discipulado no es competición sino ser socio (Mar. 6:7). Sin embargo, Jesús no promete un éxito ininterrumpido (Mar. 6:10, 11). Más bien, nos ofrece su poder (Mar. 6:7), que es lo único que nos capacita para cumplir nuestra vocación. Ministerio amante. El discipulado involucra la predicación y el cuidado amante. La predicación invita a la gente a venir a Dios; el cuidado conduce a Dios a la gente. Cuando el hambre confrontó a cinco mil personas, los discípulos pidieron a Jesús que los enviara a casa; pero Jesús ordenó: “Dadles vosotros de comer” (Mar. 6:36, 37). Donde la humanidad ve sólo imposibles, la Deidad ve la posibilidad; el verdadero discipulado debe reconocer la limitación humana y volverse al Omnipotente, que suple todas nuestras necesidades (Fil. 4:19). IV. Ten ánimo en medio de las dificultades y las tradiciones humanas. El discipulado no es un viaje suave. Surgirán peligros desde muchas fuentes: los mares pueden rugir, el viento puede ser tumultuoso y el barco puede estar por naufragar (Mar. 6:45-51). Podemos estar tentados a usar el poder de Dios para nuestra propia gloria (Juan 6:14, 15). O podemos ser tentados a transformar la salvación por la fe en la salvación por la tradición o los ritos, permitiendo así que la letra de la Ley reemplace al Señor de la Ley (Juan 7:1-23). En todos estos peligros, Jesús, que instaló la justificación por la fe por sobre el orgullo de las obras propias, asegura al verdadero discípulo: Ten ánimo, confía en mí, y llegarás al Reino.
Estudio Bíblico Inductivo Textos para estudiar: Marcos 6:1-7:23. 1. ¿Es posible conocer a alguien demasiado bien? La gente de Nazaret había visto crecer a Jesús en medio de ellos (Mar. 6:1-3); y, como su reputación crecía en toda la región, deben de haberse preguntado: “¿Qué tiene éste de importante?” ¿Hay formas en que la familiaridad con el evangelio o con otras verdades religiosas nos hacen complacientes con nosotros mismos? ¿Cómo podemos mantenernos entusiasmados acerca de la verdad bíblica? 2. Las vidas de Juan el Bautista y de Jesús ilustran el peligro que implica el mantenerse firmes en los principios en un mundo hostil a Dios. Ambos fueron ejecutados porque rehusaron mantenerse en silencio acerca de las deficiencias morales y sociales de los líderes religiosos y políticos. No obstante, a menudo formamos asociaciones con dirigentes de la comunidad que tienen convicciones religiosas diferentes de las nuestras. ¿Cómo reconcilias ambas cosas? ¿Pide Dios estrategias diferentes en ocasiones diferentes? Si esto es así, ¿cuáles son esas ocasiones? 3. La historia de la alimentación de los cinco mil muestra que Jesús a menudo tuvo encuentros con la gente que sufre necesidades a fin de construir relaciones y comunicar verdades espirituales. ¿Cuáles son algunas maneras en que tu congregación está atendiendo necesidades sentidas por tu comunidad? ¿Qué métodos has encontrado apropiados para satisfacer no sólo las necesidades físicas, sino también las espirituales de tu comunidad? 4. Los fariseos habían desarrollado una cultura religiosa y social basada en la obediencia mecánica, que era, de muchas maneras, directamente opuesta a lo que Dios tenía en mente para su pueblo. Fue en este aspecto que Jesús se encontró, a menudo, en oposición a los fariseos. Su ministerio estuvo dedicado a quebrantar las normas humanas de conducta, en favor de los principios eternos establecidos por Dios. Da tres ejemplos de tradiciones humanas a las que Jesús se opuso; da tres ejemplos de los principios eternos de Dios, que Jesús sostuvo.
Testificación Gracias a Dios por el núcleo de hombres y mujeres que sostienen y promueven la libertad religiosa en el mundo. ¡Qué testimonios son estos guerreros de Dios para las incontables personas que confrontan situaciones de peligro por su fe! Estas personas proporcionan consejo, conducción y oraciones muy necesarias en favor de aquéllos que afrontan enormes desafíos por causa de su decisión de vivir de acuerdo con los principios de su fe. En nuestro estudio de esta semana, se nos recuerda que los nuevos creyentes y los que están considerando unirse a la familia de Dios a veces están abrumados por los efectos posteriores a su decisión de seguir a Jesús. La promesa de una nueva vida llena de paz y de felicidad se nubla ante la posibilidad de que la vida sobre la tierra llegue a ser más difícil, porque, por ejemplo, trabajar en sábado ya no es cuestión de opción: conseguir trabajo y la estabilidad en él corren ahora un riesgo. Perder el trabajo pone a una familia en una crisis seria: las facturas no se pagan, puede ocurrir que pierdan la casa y aun pagar los alimentos llega a ser una preocupación. Estas nuevas angustias imponen un estrés adicional sobre los adultos, y el matrimonio mismo puede sufrir por ello. Diariamente se confrontan con pruebas que amenazan su nueva fe y dependencia de Dios. ¡Ésta es precisamente la forma en que Satanás quiere que ocurra! Con toda probabilidad, tú conoces a una o más familias o personas que están afrontando estas dificultades. Tu comprensión y apoyo pueden hacer mucho para ayudarlas a reducir el temor y la inseguridad que están afrontando. Aquí tenemos una forma práctica de demostrar el amor de Cristo y de mostrar la fe en acción. Ofrece todo, desde palabras de ánimo, ayudar a encontrar un trabajo alternativo, hasta formar una cadena de oración. Tu participación puede ser todo lo que haga falta para que no caigan en el desánimo.
Aplicación a la Vida Rompamos el Hielo: En los evangelios se detallan, en total, sólo unos cincuenta días del ministerio de Jesús, de un mínimo de tres años. Esto significa el 0,046%; es decir, algo menos de la mitad del 1% del ministerio activo de Jesús está registrado en los evangelios. Imagínate toda la enseñanza, las conversaciones y el servicio que no conocemos. No es de extrañar que Juan escribiera: “Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir” (Juan 21:25). Con tantas evidencias, ¿por qué muchos rechazaron a Jesús como el Salvador? Preguntas para Reflexionar: 1. Jesús no era el tipo de rey que esperaban. Él no condecía con sus expectativas respecto del Mesías. ¿Cómo podemos presentar el evangelio sin dar la idea falsa de que ser cristiano significa vivir sin problemas? ¿Cuáles son los peligros de tener falsas expectativas acerca del cristianismo? 2. Jesús pasó la mayor parte de su vida en Nazaret. Era conocido como el hijo de José, el carpintero; pero cuando comenzó su ministerio en su pueblo natal, fue rechazado. ¿Por qué crees que la gente de Nazaret tuvo tal resentimiento contra aquél que era uno de ellos, especialmente al ver las grandes maravillas que hacía Jesús? 3. Imagínate que estuvieras entre la multitud de cinco mil personas que Jesús alimentó. Después de este milagro, estás convencido de que este Hombre es el Mesías. Pero, cuando te adelantas para coronarlo como rey, él rehúsa la corona. ¿Cómo te haría sentir eso? ¿De qué modo el rechazo de parte de Jesús, del reinado, afectaría tu visión del Mesías? Preguntas de aplicación: 1. A lo largo de todo su ministerio, Jesús afrontó el rechazo del pueblo que vino a salvar. No obstante, prosiguió con su obra, sin permitir que el dolor del rechazo lo desviara de su misión. Como cristianos, a veces enfrentamos la misma clase de rechazo. ¿Cómo podemos ser más semejantes a Cristo y concentrarnos en nuestra misión, en vez de hacerlo en lo negativo? 2. El ser cristiano, ¿justifica que condenemos ciertas cosas como demasiado mundanas o por debajo de nuestras normas? Durante el ministerio de Jesús, él se puso en contacto con toda clase de personas, desde ladrones hasta sacerdotes o prostitutas. Nunca les negó su bendición; nunca los rechazó. ¿Cómo podemos seguir su ejemplo de aceptación universal en nuestra iglesia hoy? 3. Los fariseos eran estudiantes de las Escrituras y eran considerados guías espirituales de la Nación. Pero, aun ellos rechazaron a Cristo y pensaron que era blasfemo. Estaban tan rodeados de sus tradiciones y rutinas, que no quedaba lugar para que el Espíritu trabajara. ¿Cómo podemos evitar caer en la misma rutina espiritual que la de los fariseos?
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