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Para el 21 de Mayo de 2005 |
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| Notas de Elena White | |||
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Lecciones en Audio (Real Audio) |
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| Lectura para la Semana | |||
| Marcos 10:32; 11:25 | |||
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UN VISTAZO A LA SEMANA ¿Por qué oramos, a veces, por cosas equivocadas? ¿Qué significa vivir en la luz, a diferencia de vivir en la oscuridad? ¿Por qué limpió Jesús el Templo por segunda vez? ¿Por qué maldijo Jesús a la higuera? |
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PARA MEMORIZAR |
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“Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Mar. 10:45) |
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LA ENTRADA TRIUNFAL (Mar. 11:1-11) |
Lectura Bíblica Acompañante del Día |
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La entrada triunfal sucedió el domingo, una semana antes de la resurrección. Los cristianos de diversos credos celebran el día de diferentes maneras. Para algunos, es el Domingo de Ramos, y se celebra con himnos, lecturas bíblicas y sermones apropiados. Los adventistas del séptimo día no seguimos un año litúrgico, es decir, un calendario de adoración que designe cada sábado del año en términos de pasajes bíblicos y sermones; sin embargo, estamos profundamente interesados en la vida de Jesús, especialmente en las escenas finales. Por lo tanto, los acontecimientos del último domingo de la vida de Jesús proporcionan material para una contemplación profunda. ¿De qué modo Jesús llamó la atención a su entrada en Jerusalén? Mar. 11:1-11. _____________________________________________________________________________________________________ _____________________________________________________________________________________________________ ¿Qué significaba que anduviera sobre un burrito, viniendo desde el Monte de los Olivos? (Ver Zac. 9:9.) _____________________________________________________________________________________________________ _____________________________________________________________________________________________________
Jesús podría haber subido a Jerusalén en forma silenciosa, como lo había hecho tantas veces. Pero él eligió, en ese momento, llamar la atención hacia sí mismo. Envió a sus discípulos a conseguir un burrito que nunca hubiera sido montado, y entró en la ciudad desde el Monte de los Olivos. La multitud no pasó por alto estos actos, pues estaba esperando a quien en ese momento estaba actuando como el Rey-Mesías por largo tiempo esperado. Aunque Jesús no se manifestó como el líder político y libertador social que ellos esperaban, él era el Mesías prometido. De modo que, deliberadamente, entró en la ciudad amada de la manera en que el profeta Zacarías lo había predicho. ¡Y la multitud se enardeció! “Hosanna. Gr. ho-sanná, transliteración de la expresión hebrea hoshi[ah na’ que significa “salva, ahora” o “salva, te lo ruego” [...] era interpretado como un salmo mesiánico y es probable que esta frase tuviera alguna connotación mesiánica reconocida por el pueblo” (5 CBA 459). ¡Qué comienzo para la semana de la Pascua! Pero las mismas multitudes que exclamaban ¡Hosanna! y echaban sus mantos en el camino el domingo, el viernes exclamarían: “¡Crucifícale!” Todos tenemos altibajos espirituales, ocasiones en las que nos sentimos entusiasmados acerca de Dios y de nuestra fe, y momentos en que estamos desanimados, llenos de dudas y apenas subsistimos en lo espiritual. Como la multitud, un minuto estamos alabando a Dios, y al siguiente nos apartamos de él. ¿Qué haces durante esos bajones espirituales? ¿Qué lecciones aprendiste, de esas ocasiones, que podrías compartir con alguien que, tal vez, esté pasando por un momento bajo similar? ¿Qué versículos bíblicos encontraste que te ayudaron?
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