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Para el 14 de Mayo de 2005 |
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| Notas de Elena White | |||
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Lecciones en Audio (Real Audio) |
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| Lectura para la Semana | |||
| Marcos 9:14-10:31 | |||
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UN VISTAZO A LA SEMANA ¿Qué puede producirnos fracasos espirituales? ¿De qué modo mostraron los discípulos sus fallas espirituales? ¿Qué dijo Jesús acerca del divorcio? ¿Por qué Jesús trató a los niños en la forma en que lo hizo? ¿Qué punto importante enseñó Jesús con respecto a los daños potenciales de la riqueza? |
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PARA MEMORIZAR |
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“Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos” (Mar. 9:35, NVI) |
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Actitud Hacia la Riqueza Material (Mar. 10:17-31) |
Lectura Bíblica Acompañante del Día |
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En la sección final de la enseñanza de Jesús a sus discípulos, que estudiaremos esta semana, veremos que Jesús estaba tratando de corregir sus puntos de vista equivocados acerca de la riqueza material. Al principio, los discípulos “se asombraron” por las palabras de Jesús, y luego “se asombraron aún más” (vers. 24, 26). Ellos habían aceptado la interpretación prevaleciente –la que fomentaban los escribas y los fariseos– de que la prosperidad material y la salud eran evidencias de la bendición de Dios, mientras que la pobreza y la enfermedad indicaban el desagrado de Dios. Esta misma concepción los llevó a preguntar a Jesús, al ver a un ciego de nacimiento, “¿Quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?” (Juan 9:1, 2). Estudia la historia del joven rico en Marcos 10:17 al 22 (ver también Mat. 19:16-22 y Luc. 18:18-23). Resume lo que creas que es el mensaje espiritual básico que hay allí para nosotros hoy. ____________________________________________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________________________________________
Considera las siguientes características del joven que tenía tantos bienes pero le faltaba la cualidad más importante de todas. Era joven; era enérgico (vino corriendo a Jesús); era respetuoso (se arrodilló ante Jesús); ya vimos que estaba en una posición de autoridad; tenía gran riqueza; estaba preocupado acerca de asuntos espirituales. ¡Qué buen candidato para el Reino de Dios! ¿Verdad? La prueba que le presentó Jesús, ¿se aplica a todo el que quiera ser discípulo de Jesús? Es decir, ¿se espera que todos vendan sus posesiones y se las den a los pobres? Si no es así, ¿por qué no? (Indicio: Compara las instrucciones de Jesús a otras personas ricas que vinieron a él, tales como Zaqueo [Luc. 19:1-9] y Nicodemo [Juan 3:1-21]). ____________________________________________________________________________________________________________________ ____________________________________________________________________________________________________________________ De muchas maneras, el versículo clave para comprender este capítulo y responder a la pregunta que presentamos es Marcos 10:24. El problema no es la riqueza en sí, sino la manera en que la persona rica se relaciona con ella. Conociendo el corazón del joven rico, Jesús sabía cuál era su debilidad. En realidad, el hecho de que el joven rico se apartara de Jesús demostró que su riqueza era su dios. Lo más probable es que, si la riqueza hubiera sido el problema del joven, Jesús no le hubiera dicho lo que le dijo. Lee otra vez el versículo 24. ¿Qué hay de malo en confiar en las riquezas? ¿Con qué otra palabra se podría reemplazar riquezas, para expresar el mismo principio implícito de idolatría? ¿Qué quería enseñarnos Jesús? En tu propia vida, ¿qué otra palabra podrías poner en ese lugar, si eres honesto contigo mismo?
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