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Para el 7 de Mayo de 2005 |
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| Notas de Elena White | |||
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Lecciones en Audio (Real Audio) |
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| Lectura para la Semana | |||
| Mar. 7:24-9:13 | |||
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Predicción de la Pasión |
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PARA MEMORIZAR |
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“Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame” (Mar. 8:34) |
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UN VISTAZO A LA SEMANA ¿Por qué Jesús se dirigió a la mujer sirofenicia en la forma en que lo hizo? ¿De qué modo quiso Jesús eliminar el prejuicio de sus discípulos? ¿Cuántas opciones nos dejó Jesús acerca de su identidad? ¿Qué significa tomar la Cruz?.
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Sábado 30 de Abril |
Lectura Bíblica Acompañante del Día |
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NACIDO PARA MORIR. Con todas las controversias que han girado alrededor de la persona de Jesús de Nazaret a lo largo de los siglos, el hecho es que los creyentes y los escépticos están de acuerdo en que murió sobre una cruz romana. Los cristianos nunca intentaron negar la cruz o disculparla con explicaciones; no se avergonzaron de ella. Más bien, tenían la actitud del apóstol Pablo: “Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo” (Gál. 6:14).
Para Pablo y los demás creyentes, la Cruz era más que un
fracaso de la justicia: formaba parte de la realización del plan de Dios
para salvar al mundo. La Cruz era necesaria, indispensable. Jesús realmente
había nacido para morir. Por poderoso que sea el ejemplo y el testimonio de
su vida, es su muerte –y sólo su muerte– lo que resolvió para siempre el
problema del pecado y del mal. |
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Usted es el Visitante |