
|
Para el 18 de Junio de 2005 |
|||
|
|
|||
|
|
|||
| Notas de Elena White | |||
|
Lecciones en Audio (Real Audio) |
|||
|
|
|||
| Lectura para la Semana | |||
| Marcos 14:1-51 | |||
|
UN VISTAZO A LA SEMANA ¿Qué razones creyó que tenía el sumo sacerdote para ejecutar a Jesús? ¿De qué modo influyeron sobre Pilato? ¿Qué importancia tiene el hecho de que Jesús fuera crucificado entre dos ladrones? ¿Cuán importante es la idea de sustitución, para comprender la muerte de Jesús? ¿Qué le ocurrió a la Deidad en la cruz del Calvario?. |
|||
PARA MEMORIZAR |
|||
|
“Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mar. 15:34). |
|||
|
Ante el Sanedrín (Mar. 14:53-65) |
|||
|
|
|||
|
Los juicios de Jesús fueron una parodia. No tenían la intención de examinar imparcialmente la evidencia, sino de fabricar acusaciones que resultaran en la condenación y la muerte de Jesús. Los líderes religiosos habían llegado a su decisión aun antes de que comenzara ningún juicio: querían a Jesús muerto. Mientras intentaban mantener la apariencia de legalidad –un tribunal convocado apresuradamente en medio de la noche–, todo el proceso era una burla para la justicia. Después de reunir todos los compendios de los informes de los juicios de Jesús en los cuatro evangelios, con los comentarios adicionales de Elena de White, el Comentario bíblico adventista llega a la siguiente conclusión: Jesús tuvo, primero, dos audiencias preliminares, una ante Anás solo, y otra antes Anás y Caifás. Fue procesado dos veces ante el Sanedrín, primero de noche, luego de día. Jesús apareció dos veces ante Pilato, y una vez ante Herodes, entre las dos presentaciones ante Pilato (ver el tomo 5, pp. 525-527). Al leer este informe en Marcos, ponte en el lugar del sumo sacerdote. ¿Por qué quería él que Jesús fuera muerto? ¿Cómo podría haber justificado su decisión? En las líneas que siguen, después de los textos, escribe en qué justificación se fundamentaba. Juan 7:41, 42; Mat. 12:2; Mar. 14:62-64; Juan 10:33; Juan 11:48; Luc. 4:22; Juan 2:19; Mat. 12:24. A menudo nos sorprendemos, y correctamente, por la ceguera de los dirigentes en sus actitudes hacia Jesús. No obstante, después de sintetizar en tu propia mente sus explicaciones con los textos indicados arriba, puedes ver cuán fácil fue, aun a pesar de las evidencias, que ellos cometieran estos actos. ¿Qué lecciones hay en esto para nosotros, que también tenemos la capacidad de procurar justificar todos nuestros actos?
|
|
Usted es el Visitante |